La neurociencia de la Navidad: cómo usar el neuromarketing para vender más en la campaña navideña

  by    0   0

Comprar regalos navideños nos mete en una adictiva nube emocional, pero al mismo tiempo también nos estresa 

Las Navidades están a la vuelta de la esquina o, en términos de consumo y de estrategia de ventas, ya totalmente presentes en nuestro día a día. Amazon ha abierto ya su tienda online de regalos navideños, los hipermercados han sacado ya la decoración navideña y los juguetes (una visita el miércoles a un establecimiento de Carrefour mostró no solo los grandes expositores de turrón sino también ya la decoración de Navidad marcando el propio establecimiento) y el turrón empezó a llegar a los supermercados cuando aún no nos habíamos quitado las sandalias del verano.

La campaña de Navidad empieza a coger fuerza, pero ¿qué deben saber las compañías para vender más y sacar más provecho a sus estrategias? La neurociencia puede tener las respuestas.

Una de las cuestiones que la neurociencia ayuda a comprender es la naturaleza de los regalos y de nuestra relación con ellos y como a veces lo que decimos que queremos no es exactamente lo que nuestro cerebro aprecia. Un estudio de la Incentive Research Foundation (IRF) analizó qué preferían recibir los compradores como recompensa.

Primero se les preguntó qué preferían, si regalos, dinero o cheques regalo. Los consumidores se decantaron por el dinero. Luego, se estudió qué respuesta generaban esos regalos a un nivel menos ‘racional’, estudiando cuestiones como el movimiento de los ojos o el ritmo de los latidos del corazón. Y, aunque la parte racional de los consumidores quería el dinero, la irracional tenía claro que lo mejor eran los cheques regalo. Fueron los que lograron mejores acelerones en los latidos del corazón o que las pupilas se dilatasen.
Los datos de este estudio no solo ayudan a comprender el vínculo entre unos elementos y otros, sino también la dinámica de lo regalado y de la respuesta que ofrecemos a ello. Los cheques regalo ganaban por el ‘efecto halo’, que hace que se genere la sensación interna de que se está ante algo mejor.

El poder de esta sensación permite también establecer cómo deben ser las promociones y cómo se deben acercar las compañías a los consumidores durante la campaña.

Una nube emocional que incentiva el consumo

Además, las propias compras hacen que las cosas cambien y que nuestro cerebro responda de un modo distinto. Durante la campaña de Navidad, el cerebro libera oxitocina, ya que compramos para nuestros familiares y amigos y nos sentimos felices y en una especie de nube emocional. Esto es también lo que explica que en ocasiones las compras se nos vayan de las manos. Compramos con entusiasmo porque es ‘para nuestros seres queridos’ y comprar regalos nos está haciendo felices.

De hecho, un estudio neurocientífico de lo que pasaba mientras se tomaban decisiones de compra navideñas en el cerebro humano mostró que no solo había descargas en la compra, sino también en el proceso previo. Cuando se estaba viendo los potenciales productos que se podían comprar, el cerebro liberaba dopamina.

El período más estresante del año

Pero la neurociencia no solo ayuda a comprender las motivaciones de qué compramos o qué preferimos, sino también a establecer cómo debe ser el contexto en el que las empresas venden. Uno de los elementos que se usan tradicionalmente es la que podríamos llamar la ‘inmersión navideña’. No solo las tiendas y los espacios de consumo se decoran de forma masiva y abrumadora (y cada vez antes), sino que además usan elementos que nos ayudan a conectar con la temporada y a consumir. Uno de esos elementos es la música de Navidad. Los villancicos de todo tipo se convierten en la machacona música ambiente en todas partes.

La neurociencia, sin embargo, demuestra que los villancicos tienen que usarse con cuidado. La primera exposición genera nostalgia y, como esperan las marcas y las empresas, mete al consumidor en el ambiente navideño e impulsa la compra. Pero un exceso de música navideña tiene un efecto negativo y contrario. Por un lado, satura al consumidor, creando fatiga cognitiva cuando se hartan de escuchar una y otra vez la misma cancioncilla navideña. Por otro, genera picos de estrés.

De hecho, y en general, se podría decir que las Navidades son un período del año muy estresante. Solo el 10% de los encuestados en un estudio de Healthline aseguraron no sentirse estresados durante las fiestas. Para el resto, el estrés estaba muy presente, en diferentes niveles y escalas. Las demandas financieras que el gasto navideño impone, las tensiones y las dinámicas familiares y el impacto en los hábitos saludables son algunas de las causas del estrés.

A eso la neurociencia suma que las Navidades y las miles de cosas que parece que hay que hacer en ese período obligan al cerebro a una mayor flexibilidad cognitiva para ser capaz de saltar de una cosa a otra. También hay que estar más pendientes de más cosas y asumir y gestionar muchas más responsabilidades, lo que hace que el cerebro entre en sobrecarga y se esté pidiendo demasiado a la memoria. Todo ello es lo que hace que cuando se acaban las Navidades nos sintamos tan relajados.

Por ello, las marcas y las empresas no tienen más remedio que ser conscientes de esta realidad y ser capaces de hacerles las cosas más fáciles a los consumidores.
Fuente: Puromarketing.com


Related Posts

El papel de la publicidad digital para impulsar el crecimiento de las marcas a largo plazo

Un nuevo estudio independiente presentado hoy por Nielsen, Nepa y GfK y encargado por Meta, aborda esta cuestión y demuestra que la publicidad digital contribuye al retorno de la inversión a largo plazo. Los consumidores pasan el 72% de su tiempo en los medios de comunicación en los canales digitales*. Con una mayor atención por […]

READ MORE →

Cafés, universidades, galerías de arte y más: cómo la Argentina está creando su propio metaverso

Por muchísimos años, el metaverso fue un concepto completamente desconocido para las personas en general. Todo cambió el 28 de octubre de 2011, cuando Mark Zuckerberg anunció el cambio de nombre de su compañía Facebook a Meta. La movida no fue ingenua. La consultora Analysis Group asegura que si esta innovación evoluciona al mismo ritmo […]

READ MORE →

Construir marca en tiempos revueltos: la estrategia de marketing debe partir de una base diferente

Un estudio reciente confirma que seguir haciendo lo mismo de siempre ya no funciona  ¿Están los consumidores demasiado saturados y esto hace que las marcas les resulten cada vez menos relevantes? Esa es, posiblemente, la pregunta del millón que se hacen marcas, marketeros y demás players de la industria. Además, el contexto no ayuda. A […]

READ MORE →

Marketing y Metaverso: No vale con pensar que está de moda. Se necesita perfilar expectativas

No solo habrá que diseñar nuevas estrategias, también asumir que se debería medir el éxito de manera diferente  El metaverso ha llegado y todo apunta –o al menos eso es lo que repiten los analistas de mercado– que lo ha hecho para quedarse. Esto implica nuevos retos y nuevas acciones, pero también obliga a que […]

READ MORE →

Luces y sombras de la experiencia de consumidor: clave para el éxito, pero un reto demasiado complejo

Implicar al departamento de marketing resulta clave para lograr los mejores resultados  Entre las tendencias recurrentes que se han ido consolidando durante los últimos años y que se han asentado como una suerte de verdades indiscutibles en el mundo del marketing, está la del poder de la experiencia de consumidor. En un mercado excesivamente saturado […]

READ MORE →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to Top