¿Por qué es necesario convertirse en una lovemark?

  by    0   0

Ser una Lovemark: ¿Una necesidad para las empresas y marcas de hoy día?

Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado

Cuando se empezó a hablar de las lovemarks y cuando se empezó a analizar el concepto y cómo podría ayudar a las compañías a posicionarse en el mercado, se hizo porque los formatos anteriores y las estrategias que las firmas empleaban hasta entonces habían dejado de funcionar.
Como explica en su libro sobre el tema Kevin Roberts, el directivo de Saatchi&Saatchi que popularizó el concepto y lo describió, las marcas pasaron de un momento dorado, los años 90 y su economía de la atención (cuando los consumidores recibían información y más información y la consumían alegremente) a un momento de saturación, en el que los consumidores se sienten sobrepasados y es cada vez más complicado conectar con ellos. Han dejado de querer información al peso, esos cientos de canales de televisión que antes eran un plus, a buscar simplemente la información que necesitan y quieren, lo que ha creado un problema para las marcas. Ya no es posible lanzarse a por ellos, sino más bien hay que conectar con ellos. No vale con hacer publicidad en masa, hay que pasar a otro nivel. Y ahí es donde entran en juego las lovemarks.
Las lovemarks nacieron al hilo del fin del poder de la marca registrada, de la crisis en general de las marcas. Una vez que la marca de siempre ha muerto, señalan los defensores de las lovemarks, se hace necesario otra cosa.
Pero ¿qué es lo que ha hecho que las marcas mueran y lo que ha convertido a las lovemarks en una necesidad? En su libro, Roberts señala seis razones diferentes por las que las marcas se han deshinchado en los últimos años y han perdido su atractivo.
Las marcas han sido demasiado usadas
O, como indica Roberts, “las marcas se han desgastado por exceso de uso”. Las marcas están en todas partes y las empresas se han obsesionado con ellas, creando complejos manuales de marca y obsesionándose con cosas no tan relevantes. Los responsables de las marcas se han empezado a preocupar por elementos que en el fondo son más bien banales (como por ejemplo los colores de las flores o de las servilletas en una recepción) y han descuidado al consumidor. Las marcas han convertido sus propias preocupaciones en su obsesión y se han centrado demasiado en lo que es una marca, en vez de centrarse en lo que preocupa al consumidor.
Las marcas ya no tienen misterio
O lo que es lo mismo: se ha acabado el romance y el cuento de hadas. Las marcas se han convertido en elementos transparentes y los consumidores se saben todos sus trucos y todos sus malos hábitos y, lo que es peor, los critican y los desprecian. Los consumidores y las marcas son como un viejo matrimonio en el que todos saben ya cuáles son sus peores defectos.
No comprenden a los consumidores de hoy en día
Es uno de los puntos más interesantes del listado de Roberts, ya que adelanta muchas cosas. Hoy en día los análisis no hacen más que repetir que las marcas no comprenden a los millennials, pero Roberts ya indicó hace unos años que se estaba produciendo un divorcio entre las marcas y los consumidores ya que las primeras no comprendían a los segundos. El nuevo consumidor es muy diferente al anterior y no solo tiene más información sino también es mucho más complejo, menos leal y espera cosas diferentes. “La típica ‘señora María’ que durante décadas parecía comprar todo el detergente en polvo del mundo ya no existe”, apunta el experto.
Las marcas luchan en un terreno lleno de marcas
Las nuevas marcas tienen que hacerse un hueco en un mercado en el que existen ya marcas dominantes que hacen muy difícil la entrada y las marcas de siempre tienen que intentar encontrar nuevos elementos para seguir siendo relevantes. Cada vez hay más marcas, cada vez todo es más uniforme y no solo a las marcas les cuesta destacar sino que a los consumidores les cuesta también cada vez diferenciar más a unas de otras.
Ha empezado la dictadura del libro de estilo
O como dice Roberts “las marcas han caído en las garras de los manuales de marca” o las marcas se han convertido en “marcas-androide”. Los responsables de marca se centran demasiado en la teoría de las marcas y en lo que debe hacerse o decirse, al tiempo que están demasiado limitados por los límites que se imponen al respecto, lo que hace que dejen muy poco margen para maniobrar y, sobre todo, muy poco margen para las emociones y la creatividad.
Las marcas son demasiado conservadoras
Y este no es un punto de ideología política sino más bien de postura ante la vida. Las marcas se han domesticado demasiado y han hecho que su umbral al riesgo se convierta en mínimo. Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado y en lo que han hecho antes que en lo que pueden hacer en el futuro. Se ha empezado a tener un miedo sistémico a los cambios y eso las ha paralizado. Ya no innovan y ya no son audaces, a pesar de que históricamente eso es lo que ha hecho que las cosas avancen en el terreno de las marcas.
Fuente: PuroMarketing


Related Posts

Lo vintage y lo retro sigue gustando y vendiendo muchísimo

Las modas del pasado no pasan de moda como tendencias del presente Uno de los últimos lanzamientos de Puma es una pieza de smartwear… pero una un tanto cuestionable para los parámetros modernos. La compañía de moda deportiva acaba de recuperar las Puma RS Computer, unas zapatillas que lanzó en 1986 de forma limitada y […]

READ MORE →

Los lugares más relajantes del mundo para pasar vacaciones

Islas, parques y ciudades grandes y pequeñas con mucho encanto se incluyen en esta lista La guía de viajes Rough Guides hizo una lista de los destinos vacacionales más relajantes del mundo. Islas, parques y ciudades grandes y pequeñas con mucho encanto se incluyen en esta lista, la cual nos invita a dar un paseo […]

READ MORE →

Las tendencias que cambiarán el consumo y a los consumidores en 2019

El año será un momento central de cambio: el punto final de una década en la que muchas cosas se han ido ajustando a nuevos principios y realidades ¿Hacia dónde van los consumidores y qué se debe esperar de ellos? Habitualmente esa es una pregunta que los responsables de marcas se hacen y que quieren […]

READ MORE →

El complejo puzzle demográfico: por qué es cada vez más complicado saber cómo son los consumidores

La sociedad es cada vez más compleja y las marcas y empresas tienen que hacer un esfuerzo mayor para ‘leerla’ El paso de los años, los cambios demográficos y las etapas de la vida eran una especie de realidad incuestionable que las marcas y las empresas podían usar para segmentar a sus consumidores y para […]

READ MORE →

Lo que las empresas necesitan saber sobre cómo son los consumidores

No vale con comprender uno de los elementos que les llevan a consumir un producto, hay que comprenderlos todos ¿Cómo son los consumidores y qué quieren? Esa es una de las grandes preguntas que se hacen los responsables de las marcas y de las empresas. Tener las respuestas más acertadas a estas cuestiones y ser […]

READ MORE →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top