Las 10 profesiones más solicitadas del futuro, y que aún no existen

POSTED ON agosto 9th  - POSTED IN Sin categoría

Tres de cada cuatro carreras que se estudian actualmente en las universidades podrían quedar desfasadas en cuestión de años. Qué puestos buscarán las empresas
El 75% de las profesiones del futuro no existen actualmente, según expertos. Es decir, tres de cada cuatro carreras que se estudian en las universidades podrían quedar desfasadas en cuestión de años.
Aún es complicado saber cuáles serán esas nuevas profesiones del futuro, pero hay quienes se atreven a acercarse a esta realidad.
Si bien muchas de ellas todavía no existen, las tendencias tecnológicas y el rumbo que toman las empresas permiten avisorar algunas que serán clave en el futuro.

1. Científico de datos
Big Data, Smart Data, Fast Data… La tecnología hace posible recopilar millones de datos sobre cada persona, ya sea a través del móvil, de Internet o de los dispositivos conectados. El análisis en tiempo real sobre datos filtrados será imprescindible para cualquier empresa que quiera ofrecer productos o servicios personalizados a sus clientes y poder mantenerse en el negocio.
Para ello será necesario que existan científicos capaces de dar valor a la información que proporcionen las máquinas. Empresas especializadas ya ayudan a sus clientes ya a transformarse digitalmente y aprovechar la inteligencia que proporcionan los datos para adaptarse al mercado.

2. Director de conocimiento
En un mundo cada vez más globalizado, las fusiones, compras y uniones de empresas de diversos sectores, procedencias o industrias serán cada vez más habituales.

Conseguir una cultura corporativa común, integrar equipos heterogéneosy ser capaces de comprender las sinergias posibles permitirá a las empresas que cuenten con un director del conocimiento, capaz de comprender las diferentes posibilidades que ofrece la nueva corporación.

3. Consumer manager
El community manager es una figura muy estrecha de posibilidades a la hora de generar negocio en la empresa. Ya no se trata tanto de comunicar y atraer usuarios al negocio, sino de ayudarles a tener una experiencia personalizada y satisfactoria de compra. El objetivo del Consumer manager es ayudar a atraer tráfico cualificado pero también a optimizar los ratios de conversión.

4. Vigilante Online
Estamos acostumbrados a entrar en una empresa y ver a un guardia de seguridad en la puerta, pero ¿por qué no ocurre lo mismo en el mundo digital? Contar con políticas estrictas de seguridad en el negocio online, ya sea a través de PC o de móvil, es elemental para evitar robos de información, ataques de denegación de servicio o secuestros de los activos empresariales.
La velocidad con la que aparecen nuevas tecnologías, reportes de ataques, familias de malware o fallas de seguridad de impacto global hacen de la seguridad un desafío cada vez más importante para las empresas, los gobiernos y los usuarios alrededor del mundo.

5. Broker de redes sociales
La comunicación entre equipos creativos de diferentes países o filiales de una misma organización tendrá que ser más fluida en un mundo globalizado.
El broker de redes sociales debe ser capaz de ver en tiempo real cualquier publicación realizada en Twitter, Instagram, Youtube y Facebook y “robarla con orgullo” para sacarle más partido a sus presupuestos en comunicación sin necesidad de incrementar gastos de producción o creatividad.
El rol de broker será ayudar a equipos de contenidos repartidos por todo el mundo a compartir sus trabajos y ser más eficientes y productivos.
6. Agregado de exportación
De la misma manera que las embajadas cuentan con agregados culturales, las empresas deberían contar con un agregado de mercados internacionales. Este debe servir para conocer el entorno de los países en los que quiere hacer negocio y poder así adaptar los productos a cada necesidad local, analizando algo más que el punto de vista de negocio o financiero.
7. Delegado de protección de datos
Con el objetivo de armonizar con los marcos normativos de protección de datos en distintos países y regiones del mundo, las empresas deberían contar con un especialista que sea capaz de implantar y controlar que toda la legislación se cumple.

8. Investigadores médicos
El incremento del nivel de vida provoca que aparezcan nuevas enfermedades y que se quiera mejorar la calidad de los pacientes. Especialmente para los que podrían padecer Alzheimer, diabetes o algún mal en la circulación sanguínea, que afectarán a los mayores, a las personas con comportamientos sedentarios o con malos hábitos alimenticios. Por ello, los profesionales especializados en la detección precoz de estas enfermedades serán muy valorados.

9. Electromédicos
Esta especialidad incluye campos tan específicos como la ventilación mecánica, la seguridad del paciente vinculada a la tecnología, la regulación del diseño de áreas críticas o la metodología Lean, entre otros asuntos impartidos por expertos en las distintas materias.

10. Ciberasesor financiero
Los bancos están emprendiendo la transformación digital y cada vez es más complicado encontrar a un asesor en una entidad física, pero los negocios y las inversiones siguen siendo necesarias.
Con un mundo digital lleno de posibilidades pero también de peligros, se hace necesario contar con expertos en tecnología financiera y de seguridad para evitar ser víctimas de fraudes, de blanqueos de capitales o de impagos de clientes.
Fuente: Ip.com

Los 10 empleos tecnológicos más prometedores en el mundo del marketing digital

POSTED ON agosto 7th  - POSTED IN Sin categoría

¿Cuáles son los trabajos del futuro en el área del marketing digital? Esa es una pregunta que se hacen, por razones muy diferentes, los distintos actores del mercado. Los responsables de recursos humanos quieren saberlo para así poder fichar al talento necesario en ese terreno y para así lograr capturar al profesional mejor formado antes de que estalle la carrera por hacerlo. Tenerlo en plantilla da unos ciertos puntos de ventaja. Para los trabajadores, por su parte, conocer qué es lo que se buscará les permite afinar con la formación en marketing y mantenerse siempre activos. Saber qué es lo que se buscará ayuda a perfilar sus carreras.

La lista de los profesionales que más se buscarán en el futuro inmediato es variada, aunque con una especie de tónica común. Hay mucha tecnología, pero ligada a cosas cada vez más variadas. No vale solo con ser un genio de las tech, sino que hay que combinarlo con muchas otras cuestiones, cuestiones además que casi nunca aparecían en estos listados, como pueden ser los conocimientos en lingüística. Eso es lo que se desprende leyendo la lista de los 10 empleos en marketing digital del futuro que acaban de elaborar en AdWeek.

 

Chief experience officer

Un nuevo alto cargo en la dirección, que tendrá además un elevado poder. Se espera que el 40% de los responsables de digital reporten a este directivo en una fecha tan cercana como 2020. Sus responsabilidades estarán ligadas a garantizar que la experiencia de consumidor sea positiva en todos los momentos y en todas las áreas. Por ello, contará con habilidades en terrenos como la empatía o el ser capaz de centrarse en design thinking. Tendrá que contar con formación tanto en terrenos de creatividad como en tecnología y gestión.

Editor de realidad virtual

Será uno más de los trabajos del área de producción de contenidos (y según los datos del análisis ya se piden ahora mismo unos 1.400 trabajadores de este terreno en LinkedIn). Sus funciones parecen claras: tendrá que encargarse de generar contenidos para la realidad virtual. Los expertos recuerdan que el terreno es todavía algo por explorar, por lo que los profesionales “que quieren probar algo nuevo” y “locos” serán los más valorados. ¿Cómo crearse un CV apropiado? Los expertos también recomiendan tirarse a la piscina y experimentar.

Desarrollador de bots

A medida que los bots y los asistentes virtuales vayan creciendo y asumiendo más y más funciones, más se necesitará a estos profesionales. Lo interesante es que su formación tendrá que ser variopinta, porque sí, necesitan ser expertos en programación y al final ingenieros informáticos, pero también tener conocimientos en ética, procesado del lenguaje, diseño y lingüística.

IoT marketing strategist

Otro perfil mixto de los muchos que aparecen en los últimos tiempos. Tendrá que tener conocimientos y formación en ingeniería… pero también ser un profesional del marketing. Ya se buscan ahora mismo unos 8.000 profesionales con este perfil de estrategia de marketing para el internet de las cosas. Son quienes ayudan a las empresas a despejar el bosque y establecer qué es lo realmente relevante en medio de todo el ruido del internet de las cosas.

Diseñador de realidad mixta

Otro perfil del terreno de los contenidos que trabajará en un campo por explotar (pero que se prevé que mueva 3.000 millones de dólares en 2024) y que tendrá un perfil que mezcla formación en diseño gráfico o animación por ordenador con conocimientos de psicología social y cognitiva, diseño de experiencia y storytelling. Será un experto que creará historias que salgan de los silos y que vayan más allá de una categoría concreta.

Data scientist

No es nuevo en la lista de profesionales más buscados y deseados. Las empresas cada vez los necesitan más y más y por ello sigue siendo uno de los perfiles con más potencial. No solo hay que tener grandes conocimientos en tecnología, recuerdan los expertos, sino también ser un profesional lleno de curiosidad.

Ingeniero de machine-learning

Dado que la inteligencia artificial es cada vez más importante, no es sorprendente descubrir que también lo son los trabajos relacionados con ella. Ya ahora mismo se buscan 13.500 profesionales en este terreno, que además de tener grandes conocimientos en programación y algoritmos tienen que ser hábiles en estadística.

Estratega de omnicanal para retail

El mix de conocimientos que se le piden a este profesional es bastante abrumador. Tiene que saber de psicología, pensamiento crítico y hasta neurociencia, tener habilidades en marketing, gestión de proyectos, experiencia de usuario y creación rápida de prototipos y debe saber de data analytics. El problema para encontrar al perfecto trabajador de este terreno no será solo el de encontrar a alguien con todos esos conocimientos, sino más bien el encontrar a alguien que los tenga tanto en ecommerce como en comercio tradicional.

Desarrollador de capacidades de voz

Otro perfil que requerirá tanto conocimientos de ingeniería informática como de lingüística. A medida que los asistentes de voz cogen más peso y los consumidores empiezan a emplearlos de forma más y más habitual se hace necesario contar con los profesionales que les den forma. Necesitan a quienes sean capaces de enseñar a las máquinas a comprender el lenguaje y a desarrollar capacidades de respuesta.

Diseñador de escaparates para retail en holograma

O lo que es lo mismo: un experto que ayude a las tiendas a aprovechar el tirón de la realidad aumentada. A medida que la realidad aumentada coja peso y se convierta en más común, las tiendas no necesitarán mostrar todo su catálogo. Podrán contar con ella para mostrar lo que no tienen.
Fuente: PuroMarketing.com

iPhone 8, caro pero objeto de deseo

POSTED ON agosto 4th  - POSTED IN Sin categoría

iPhone 8, más de 1000 euros: ¿Qué hace que los consumidores paguen tanto por un móvil?

Se espera que el dispositivo salga en unos 1.000 dólares
Una de las cosas que ocurren cada cierto tiempo en el mundo de la tecnología es la presentación de un nuevo iPhone. El terminal inteligente de Apple es el dispositivo que ha dado hace unos años (diez, para ser más exactos) el pistoletazo de salida a la fiebre de los smartphones y se ha convertido en una suerte de emblema. A medio camino entre elemento destacado del mercado y objeto de deseo que todo el mundo quiere (o quería…), el dispositivo suele lograr despertar mucha expectación y la presentación de una nueva edición se convierte en un tema noticioso que no solo entra en ubicaciones destacadas de los medios especializados de tecnología sino que llega hasta a colarse en los medios generalistas. El telediario habla de ello y hasta lo lleva a sus titulares.
Pero ¿qué ocurre cuando el terminal no es en realidad más que una nueva vuelta de tuerca sobre lo que ya se ha hecho?

Uno de los grandes problemas de Apple en los últimos tiempos es que ha perdido la capacidad de sorpresa. Sus dispositivos han empezado a ser versiones de ellos mismos y han dejado de ser tan rompedores como antes lo eran. La compañía ha mantenido un ritmo muy activo de presentación de novedades, pero este no siempre está ajustado a la realidad. El iPhone es posiblemente el mejor ejemplo. Apple ha estado presentando modelos y modelos cada cierto tiempo, pero ha llegado un momento en el que lo que presentaba empezó a sonar viejo.

De hecho, algunos analistas han empezado ya a destacar esta realidad.

¿Ha dejado de ser Apple una marca cool e innovadora para pasar a ser una aburrida que presenta siempre los mismos productos, pero con un empaquetado diferente? La presentación del iPhone 7, hace ahora algo menos de un año, fue un tanto anticlimática. Como apuntaba entonces un analista, era como si Apple hubiese entrado en ese bucle de entregas en el que en ocasiones entra Hollywood para explotar una película de éxito pero que acaba agotando el producto.
Claro que desde fuera podía entenderse la razón por la que necesitaban presentar un nuevo terminal en pleno mes de septiembre: la campaña de Navidad se acercaba y necesitaban un producto ‘locomotora’ para incentivar las ventas.

Y ahora que se acerca una nueva campaña de Navidad, se acerca también una nueva presentación de un nuevo modelo de iPhone. En este caso, será el ya muy comentado iPhone 8, del que las filtraciones ya han dicho muchas cosas, empezando por su precio. Este iPhone será más caro que los modelos anteriores, situándose en los 1.000 dólares según las expectativas. El terminal es, como apuntan en Cnet, especialmente esperado porque el modelo anterior decepcionó por su falta de innovación. Los expertos esperan que el terminal sea muy innovador y que se convierta en el nuevo pistoletazo de salida de la era dorada de Apple (de una nueva, al menos).
El ocaso del objeto de deseo

Pero… ¿realmente van a pagar los consumidores 1.000 dólares por un dispositivo? El iPhone 7 está ahora en precios a partir de 769 euros y a partir de 909 euros, cantidades muy elevadas pero ligadas al final a un terminal de alta gama. Es cierto que al final los smartphones de alta gama tienen precios también elevados y que están rondando los 600-700 euros en las tiendas online, pero ¿logrará Apple mantener la magia?

Quizás la marca está viviendo de los réditos de una trayectoria en la última década prodigiosa. La compañía no solo impulsó el mercado de los smartphones sino también el de las tabletas con sus novedades y se convirtió en un nombre ligado a la innovación y a lo puntero. La compañía era lo más y en cierto modo sigue siéndolo para un cierto grupo de consumidores, ya que sus terminales eran lo último en el mercado. Pero ¿podrá seguir tirando de ello? El iPhone ha dejado de ser visto como un cierto símbolo de estatus y ha perdido su condición de objeto de deseo. El caso de China es el más paradigmático, con sus consumidores desesperados por tener un iPhone para marcar su posición en el mundo. Han dejado de hacerlo y, no solo eso, han empezado a cambiar su terminal por una marca china más barata.

A medida que los terminales más baratos no solo crecen en mercado sino también en capacidades técnicas, la competencia es mucho más acentuada y el papel de ser el producto caro de la gama empieza a ser más cuestionable. Pagar no implica ya necesariamente tener el producto más avanzado, lo que hace que las cosas se hayan puesto complicadas para la compañía.

Es bastante probable que el iPhone 8 siga acaparando titulares y lo es también que vaya a haber colas en las tiendas el día de su llegada al mercado, pero Apple no debería confiarse con ello. Pueden ser las últimas colas de la inercia del mercado, al menos si el terminal no es, esta vez de una vez por todas, la gran novedad del mercado.
Fuente:PuroMarketing.com

Las 4 realidades que más frustran y molestan a los compradores en tiendas físicas

POSTED ON agosto 1st  - POSTED IN Sin categoría

Cuando apareció el comercio electrónico, fueron bastantes quienes se apresuraron a anunciar la inminente muerte del comercio tradicional. Los consumidores estaban comprando cada vez más online y, por lo tanto, estaban condenando a las tiendas físicas a una posible muerte futura. Su suerte estaba echada y no parecía que fuese a ser muy positiva. Pero, a pesar de ello, las tiendas físicas siguen ahí y son una parte muy importante de los hábitos de compra. De hecho, los consumidores están bastante lejos de ser compradores de uno o de otro escenario y son, cada vez más, consumidores omnicanal. Quieren comprar en todos los escenarios y quieren hacerlo además cómo y cuándo les plazca.

Eso no implica, sin embargo, que no vean sin problemas y sin fallos a los diferentes canales de venta y que no tengan quejas y opiniones negativas sobre ellos. Que las tiendas físicas lleven existiendo tanto tiempo no supone, necesariamente, que se vea todo en ellas con especiales buenos ojos. Los consumidores siguen siendo muy críticos y siguen encontrando defectos que deberían ser subsanados.

El último estudio de Mood Media sobre las tiendas físicas a nivel global permite llegar a muchas conclusiones sobre la evolución de los consumidores y también encontrar aquellos puntos que todavía les molestan (y mucho) cuando compran. ¿Cuáles son las cosas que frustran más a los consumidores cuando van a una tienda?

Las colas

El principal problema que encuentran los consumidores a la hora de comprar en una tienda está muy relacionado con las esperas. Para el 60% de los encuestados, tener que hacer cola es la cosa más frustrante de su experiencia de compra en tiendas físicas. Para las tiendas, cierto es, esto es muchas veces difícil de solucionar o de paliar. La cola del supermercado es una especie de mal recurrente al que no se puede escapar, incluso cuando los supermercados prueban nuevas herramientas como pueden ser las colas únicas (así uno no siente siempre que está en la cola más lenta) o sistemas de autopago (que dotan de más dinamismo a los pagos).

Los consumidores españoles son de los que más molestas ven las colas. Un 84% de los encuestados en España las ve como algo negativo.

No tener todo lo que buscan

Tras este problema se sitúa el hecho de que el inventario no es absoluto. Para el 47% de los encuestados lo más molesto y problemático es que el producto que quieren comprar no esté en su talla o se haya acabado en el stock. Este punto es especialmente grave cuando se trata con los consumidores más jóvenes. Para ellos, esto resulta mucho más frustrante que para los consumidores de más edad. Dado que internet suele ofrecer un inventario mucho mayor (al fin y al cabo, en tienda solo se pueden tener unos cuantos productos) este es un problema que puede suponer una ruptura entre un formato y otro de compra.

Mala organización

A estos problemas se suman los propios derivados de la organización de la tienda. Para un 43% lo más molesto y lo que causa más frustración es que la tienda esté demasiado llena y tener por tanto que sufrir demasiado ruido. En el mercado español, según apuntan en las conclusiones del estudio, este es un problema especialmente grave. El 61% de los consumidores españoles asegura sentirse frustrado por una tienda demasiado llena. No es el único problema que tiene que solucionar la tienda en términos de operativa. Para otro 22% a nivel global, el problema está en los horarios de la tienda, que son demasiado poco cómodos.

Preparación del personal

Y, finalmente, las tiendas tienen que entrenar mucho mejor a sus vendedores, ya que la relación entre ellos y sus consumidores es también un punto de fricción. Para los clientes, que el personal no pueda solucionar sus problemas o sus dudas es un problema grave. Resulta frustrante para el 33% de los encuestados.

fuente: PuroMarketing.com

Por qué Disney ha estado leyendo la expresión de quienes ven sus películas en el cine

POSTED ON julio 31st  - POSTED IN Sin categoría

Una de las cosas que las marcas y las empresas han añadido a la lista de lo que más les interesa y de sus preocupaciones recurrentes es la de poder determinar qué hacen sus consumidores y cómo reaccionan a las cosas que les ofrecen. Las compañías quieren saber en qué momento decidirán comprar los productos que les sirven y cómo se toma esa decisión. Quieren hacer un seguimiento milimétrico de la relación que se establece entre ellos y sus consumidores y los vínculos entre los productos y sus compradores.

Es lo que explica, por ejemplo, el boom del interés por el big data, que permite hacer un análisis ultrapormerizado de la realidad, y lo que apunta también por qué las empresas están adoptando cada vez más tecnologías y más herramientas para seguir a los consumidores. Desde el uso cada vez mayor de la neurociencia que se hace en términos de consumo y de estudio de los compradores hasta las cada vez más variadas opciones de trackeo y seguimiento que existen en el mercado, todas ellas intentan desentrañar el misterio de por qué compramos.

Y lo cierto es que ninguna gran compañía está exenta a esta realidad y está quedándose al margen de lo que ocurre y de cómo se emplean estas herramientas. Todas ellas, sean del sector que sean y se muevan en el universo en el que se muevan, están buscando posicionarse en el terreno del estudio de mercado y quieren comprender qué es lo que interesa a los consumidores.

Uno de esos ejemplos de compañías que están empleando la tecnología para comprender mejor cómo se establecen esos vínculos y esas conexiones es Disney. El gigante del entretenimiento ha estado trabajando para comprender cómo reaccionan los espectadores a sus estrenos, observándolos mientras ellos ven las nuevas películas.

La prueba no se ha hecho de forma masiva, cierto es. La compañía ha dotado una sala con capacidad para 400 personas con cámaras de infrarrojos, para poder ver qué ocurría en la oscuridad, y ha seguidos las expresiones que sus caras mostraban ante la película.

El estudio midió la risa, las sonrisas, los jadeos o los ceños fruncidos de los espectadores, para determinar qué estaban sintiendo. La compañía estableció una suerte de parámetros que le permitían, tras leer unas cuantas reacciones durante unos minutos, predecir lo que se iba a seguir produciendo durante los demás. Usando las expresiones faciales pueden llegar a conclusiones sobre si el contenido generará risas (o no) y si lo hace cuando toca que pase. Esto es, les permite comprobar si todo va como esperaban. Una vez que se tienen todos esos datos, la información acaba en manos de un ordenador que sigue haciendo el análisis.

Las mediciones sirvieron para establecer qué respuesta despertaban algunos de los títulos del gigante durante 2015 y 2016, como El libro de la selva, Zootopia o Star Wars: el despertar de la fuerza.
Por qué leer las caras

Por supuesto, todo este estudio no se hizo únicamente para simplemente cosechar datos, sino más bien para ser más eficientes a la hora de establecer qué están haciendo y si lo están haciendo bien. Las pruebas con audiencias no son algo exactamente nuevo. La industria del cine lleva años haciéndolo, décadas incluso, y con ellos pueden solventar problemas antes de que una película llegue a salas y se estrene de forma comercial. Si algo falla en esos estudios previos, se cambia para que no sea un fracaso de taquilla. Hasta ahora, los datos se recopilaban con encuestas a posteriori, pero con este método se puede medir de forma mucho más científica lo que ocurre.

Con un método como este, pueden tener resultados objetivos y, sobre todo, no dependen tanto de cuestiones distorsionadas. Como apuntan los propios responsables del análisis y tal y como recoge Quartz, cuando se expone a los consumidores a un visionado sabiendo que tendrán que responder a preguntas están demasiado centrados en pensar sobre la experiencia de verlo. De este modo, es mucho más cercano a lo natural.

La tecnología tiene además potencial para otras industrias, ya que podrían aplicarse en otros espacios en los que hay gente y leer sus expresiones.
Fuente: PuroMarketing.com

Lo que el iPhone ha cambiado en sus 10 años de vida

POSTED ON junio 28th  - POSTED IN Sin categoría

Se puede hacer un experimento: uno solo tiene que asomarse a la ventana o bajar a la calle y ponerse en un sitio en el que no moleste. Una vez allí tiene que ponerse a observar a la gente que pasa por delante y mirar qué es lo que está haciendo y a qué está prestando su atención. Puede que unas cuantas personas vayan ‘a lo suyo’, especialmente si es primera hora de una mañana de verano en la que de repente llueve. Tener que centrarse en el paraguas ya hace que sea muy difícil hacer algo más. Pero, a pesar de esas cuantas personas, no será muy difícil localizar a un segundo grupo, uno además bastante masivo. Son aquellos que van pegados a una pequeña pantalla, que prestan atención a lo que ocurre en un dispositivo que llevan en sus manos. Son los usuarios de un smartphone, un grupo que no existiría como tal, posiblemente, si hace ahora justamente 10 años no hubiese pasado algo.

Y es que una década atrás llegaba al mercado el iPhone de Apple. Steve Jobs había presentado el dispositivo unos meses atrás, la culminación de lo que Jobs vio como la solución a un problema. Los móviles ya existían y los teléfonos más o menos inteligentes más o menos también. Al fin y al cabo, era la época en la que los directivos estaban pegados a su BlackBerry y sus PDAs. Era la época en la que los demás teníamos un móvil básico y pensábamos que los SMS era el mejor invento de la historia reciente. Jobs consideraba que los móviles “eran demasiado complicados” con “aplicaciones cuyo funcionamiento nadie podía averiguar”, por lo que impulsó un producto diferente.

El producto era el iPhone, un terminal inteligente en el que había “una app para cada cosa”. Apple no era la primera en realidad en llegar a la categoría pero, como ya había ocurrido antes con otros productos y otros nichos de mercado, fue la primera en lanzar algo atractivo que conectó con el público. El 29 de junio de 2007 el terminal llegaba al mercado, empezando a venderse en Estados Unidos y dando el pistoletazo de salida a un cambio por completo en la situación del mercado. Hoy en día las BlackBerry son un elemento más de nostalgia vintage (y la empresa detrás de ellas, RIM, ha visto como las cosas cambiaban por completo: ha estado en concurso de acreedores, ha cambiado de nombre y ha intentado reinventarse varias veces).
Chicles y trabajos, el iPhone lo cambia todo

El impacto del iPhone en el día a día ha sido muy elevado. Es probable que sea el invento que ha cambiado el siglo XXI, o al menos uno de ellos y uno de los que más ha impactado en la vida cotidiana. Su impacto ha llegado a muchísimas áreas. En una serie de estadísticas sobre cómo ha cambiado las cosas desde que se vendió el primer terminal ese 29 de junio que publican en Recode se pueden encontrar muchísimos cambios y muy diversos. Por ejemplo, ha cambiado por completo cómo nos relacionamos con la fotografía, que ha pasado de ser un hobby e incluso algo para momentos especiales a ser algo del día a día. Según datos de la firma de análisis KeyPoint Intelligence, en 2017 se harán 1,2 billones (españoles, trillones americanos) fotos digitales en todo el mundo. El 85% de ellas se realizarán desde dispositivos móviles. En 2011 solo se hacían en todo el mundo 400.000 millones de fotos.

También ha cambiado la organización del trabajo, haciendo que los trabajos bajo demanda hayan crecido brutalmente en los últimos tiempos. 300.000 personas trabajaban así en 20009 en Estados Unidos, frente a los 7,70 millones que lo hacen hoy. ¿Y podrían servicios como Uber existir si no fuese por los smartphones y por el iPhone? Por impactar hasta ha impactado en cómo compramos chucherías: las ventas de chicles han caído un 15% desde 2007 porque tenemos algo con lo que entretenernos mientras esperamos para pagar y no se nos va la mano hacia los chicles de los estantes.

Y por supuesto el iPhone ha cambiado por completo cómo consumimos información y cómo tanto medios como marcas y empresas pueden conectar con los consumidores.

El boom del internet móvil

El iPhone fue la primera piedra para establecer el boom del internet móvil. Lo que hacía diferente al iPhone era, al fin y al cabo, no solo que fuese un terminal inteligente (o más inteligente) sino todo lo que podía hacer estando conectado a la red. Esa ha sido la idea que ha sostenido a todos los dispositivos de este estilo que han aparecido desde entonces. Internet móvil es la herramienta que ayuda a llegar a todo lo que se quiere poder hacer. Los datos de consumo de voz en todo el mundo se han mantenido más o menos estables en los últimos diez años. Los de consumo de datos sin embargo han pasado de 0 a los 10 teradatas en el mismo período.
A eso se ha ido sumando que cada vez dedicamos más y más tiempo a los terminales móviles. Hoy dedicamos una media de 122 minutos a estar conectados desde nuestros dispositivos (una cifra que se acerca peligrosamente a la tele, que tiene 164 minutos y que ha ido perdiendo peso a favor de internet en los últimos tiempos). Accedemos a redes sociales desde el móvil, buscamos información desde el mismo y dedicamos muchos de nuestros momentos al terminal.

Esto ha hecho que los medios tengan que adaptarse a un nuevo escenario y ha empujado también a que se cree un nuevo espacio de juego. La publicidad no solo se ha adaptado al móvil (tanto que se espera que este año sobrepase a la inversión en escritorio) sino que también ha modificado la lista del quién gana y quién pierde en este terreno. Google y Facebook son cada vez más poderosos en el mercado publicitario y lo son gracias a su dominio en el terreno móvil.

Construir una marca

Por supuesto, el iPhone no solo modificó el panorama de las cosas para los demás, sino que también lo ha hecho para la propia Apple. La compañía ha visto cómo, en estos diez años que han transcurrido, se ha modificado su posición en el mercado y su esencia. Apple se ha convertido en la marca más valiosa del mundo (o en una de las más valiosas cuando Google le roba esa posición) y lo ha logrado gracias al impulso que ha conseguido gracias a su apuesta por estos nuevos mercados. Cuesta de hecho recordar, cuando se ve a la Apple de la actualidad, que no mucho tiempo antes del lanzamiento del iPhone era una empresa en absoluta crisis que intentaba recuperar su posición en el mercado y su esencia.

Apple ha conseguido afianzar su marca y su valor gracias al iPhone y, de hecho, parte del problema en el que se encuentra ahora sumida está muy ligado al terminal. Entre los artículos y análisis que los medios dedican al dispositivo y a su cumpleaños, por ejemplo, no es difícil encontrar quienes hablan de cómo se encuentra, en su décimo cumpleaños, en medio de una cierta crisis de identidad, en la que parece que ya no sabe cómo reinventarse. El terminal ha dejado de ser tan especial como lo era y ha perdido su condición de objeto de deseo para algunos consumidores.
Aunque, antes de que eso pasase, esa consideración le vino muy bien y fue uno de los elementos decisivos a la hora de establecerlo en el mercado. El iPhone fue un producto ultrainnovador que supo llegar al mercado en el momento en el que este estaba preparado para él (no solo los consumidores conocían ya cómo funcionaba internet y estaban dispuestos a usarla de forma extensiva, sino que además la infraestructura de telecomunicaciones podía dar respuesta a lo que el iPhone necesitaba). También fue un producto que supo venderse muy bien. Apple ha empleado de forma maestra el marketing y la comunicación para crear más expectativa y más interés en sus dispositivos.

No hay más que pensar, por ejemplo, en cada una de las presentaciones del iPhone para verlo. Apple hacía que la presentación de su producto fuese un evento, un hito en la agenda que generaba muchísimo interés. Lo lograba jugando con el secretismo (y con las filtraciones bien orquestadas…)y hasta usando agendas muy limitadas de quienes estaban o no invitados a conocer sus productos. Frente a otras grandes compañías que presentaban sus productos en streaming para que cualquiera pudiera verlo, Apple solo se lo permitía a unos pocos elegidos. Todo era tan único, o esa era la sensación que transmitía, que el interés iba en constante aumento. Como bien puede contar cualquier periodista que haya trabajado en tecnología en los últimos años, una presentación de Apple y de un nuevo iPhone acababa suponiendo un pico de visitas que podía incluso llegar a tirar una web.
Fuente: PuroMarketing

Back to Top