La reputación tiene un impacto directo sobre los resultados de las compañías

POSTED ON septiembre 19th  - POSTED IN Sin categoría

La reputación, la principal preocupación de marcas y empresas

A medida que va mejorando la reputación, va mejorando también el impacto en las decisiones de compra de los consumidores. Un 77% reconoce comprar cuando la reputación de una empresa es excelente.

¿Qué es lo que más preocupa a los responsables de marcas y empresas? La lista de preocupaciones y de elementos que les quitan el sueño a sus responsables es posiblemente muy larga y muy variada, aunque en términos de marketing y de comunicación la lista se puede acortar a ciertos elementos que destacan por encima de los demás. Algunos de esos elementos son, por otra parte, los que tienen un impacto más transversal y losque hacen que las compañías teman más por su posición en el mercado.

Las empresas y las marcas están ahora especialmente preocupadas por su reputación y por cómo los consumidores las ven. Según un estudio del British Standards Institute (BSI), que a pesar de su nombre analizó las preocupaciones de las compañías en varios países de todo el mundo, la reputación se ha convertido en la prioridad destacada entre los ejecutivos. Los directivos no solo ven a la reputación como un elemento clave, sino que además la ven como uno que podría estar en peligro.
De los diferentes elementos que el estudio barajaba como clave para mantener la resiliencia de la marca y en los que los riesgos son más peligrosos, los ejecutivos destacaron a la reputación. Esta logró posicionarse por encima de elementos como los aspectos financieros, el liderazgo y hasta la visión.
La reputación tiene un impacto directo sobre los resultados de las compañías. Aquellas que tienen una reputación en línea con la media los consumidores solo compran sus productos en un 23% de los casos. A medida que va mejorando la reputación, va mejorando también el impacto en decisiones de compra. Un 77% reconoce comprar cuando la reputación es excelente.
Que la reputación sea importante, no quiere decir que las compañías estén blindadas ante sus potenciales problemas. El 43% de los encuestados reconoce que su compañía es “fuertemente susceptible” en términos de riesgo de reputación.
Los riesgos para la reputación

¿Qué puede dañar la reputación de una marca o de una empresa? Tradicionalmente, ciertos elementos podían convertirse en los principales lastres para hundir a una compañía. Ahí estaban por ejemplo las malas decisiones (y que estas trascendieran al público) o estrategias no muy acertadas de comunicación. A eso se sumaba que los consumidores eran mucho menos permisivos y mucho más críticos con ciertos elementos y con ciertas cuestiones. Una política mala de recursos humanos ha sido, tradicionalmente, uno de los elementos que ha encendido las críticas y que ha lastrado la imagen pública de una empresa.

Se podría decir, por tanto, que hasta ahora las empresas tenían que comportarse bien para así evitar riesgos en la reputación. La reputación estaba ligada a sus propias acciones y a su propio comportamiento.
Pero las cosas se han convertido en un tanto más complejas en los últimos tiempos y las compañías han tenido que empezar a enfrentarse a nuevos riesgos reputacionales. Las redes sociales han hecho que cada día sea un potencial riesgo para su imagen pública y para su imagen. Por un lado, los problemas de reputación se crean mucho más rápido y de forma mucho más global. Por otro lado, el tener que comunicar tan rápido y de forma más dinámica hace que cada vez sea mucho más fácil cometer un error e impactar con ello en la imagen de la compañía.

Sin embargo, no todos los problemas están limitados a eso. Internet también ha tenido un impacto sobre la estrategia de las compañías en términos de reputación corporativa abriendo nuevas potenciales brechas para los problemas, como puede ser la acción de los cibercriminales. A eso se suman otros riesgos reputacionales, no tan agresivos pero que pueden tener un impacto directo sobre la imagen de la marca. Es lo que ha ocurrido con la publicidad programática en los últimos tiempos: las empresas empiezan a darse cuenta de que no controlar dónde exactamente aparecen sus anuncios puede tener un impacto muy negativo en cómo los ven sus consumidores.
Fuente: PuroMarketing.com

Esclavos de las redes sociales: ¿por qué estamos trabajando gratis para ellas?

POSTED ON septiembre 15th  - POSTED IN Sin categoría

Las redes sociales se han convertido en una parte cada vez más importante de nuestras vidas. Cada día les dedicamos más tiempo y les dedicamos más esfuerzos y más atención. Estar en la red social de turno se ha convertido casi en una obligación más, en algo que hacemos casi por inercia, especialmente a medida que estas se van integrando en el ecosistema de nuestras relaciones. Ya sea en nuestra relación con marcas o empresas, poniéndonos en un extremo del abanico, o en nuestra relación con familiares y amigos, poniéndonos en el otro, las redes sociales están siempre presentes, como un elemento más de uso cotidiano.
Quizás, las redes sociales se han convertido en un vehículo más, en un elemento más de comunicación, como pudo ocurrir en el pasado con, por ejemplo, el teléfono. El teléfono pasó de ser una gran novedad, un elemento que llamaba la atención y que se veía con una suerte de rareza, a convertirse en una pieza más de comunicación, en algo que se usa sin pensar ni siquiera en lo que hacemos. Nos comunicamos a través del teléfono y punto. Y ahora nos comunicamos a través de las redes sociales… y punto también.
Pero la situación no es exactamente la misma y eso es lo que olvidamos cuando establecemos pensamos en cómo nos comunicamos en este escenario. Al fin y al cabo, el teléfono no hace negocio con nosotros y de nosotros del mismo modo que las redes sociales.
Y es que en la relación entre consumidores/usuarios y redes sociales se ha establecido un equilibrio diferente al que existía entre los anteriores vehículos de comunicación y sus usuarios. Cada uno de nosotros, con nuestras acciones y con nuestros usos de las diferentes plataformas, estamos generando una situación que a la red social de turno le sale a cuenta de varias maneras.
La expresión ‘esclavos de las redes sociales’ es muy popular y se suele emplear de forma mayoritaria para hablar de cómo nos hemos obsesionado con el me gusta y el retuit y trabajamos como sea para conseguirlo. Pero hay también quienes la emplean para hablar de cómo al final estamos trabajando en todo momento por el bien de las redes sociales y para, lo queramos o no, engrandecer sus cuentas. Somos la masa de trabajo que mantiene a las redes sociales activas… aunque sea un trabajo no remunerado y bastante inconsciente.

 
Los usuarios, sus creadores de contenidos
¿Cómo estamos trabajando para las redes sociales? El primer punto en el que se está generando un caudal de potencial riqueza para todas ellas está en los contenidos. Las redes sociales, como herramienta, no son nada: lo importante son los contenidos que en ellas se encuentran y que son lo que hace que sus usuarios entren una y otra vez dentro de ella. Es un trabajo que los medios de comunicación también tienen que hacer, pero que a ellos no les sale ‘tan a cuenta’. Los periodistas, al fin y al cabo, no trabajamos gratis.
La cuestión es más difícil de ver cuando se piensa en las fotos de las vacaciones o en el típico contacto pesado en la red social de turno que hace cada día una revista de prensa del mismo tema. Las fotos de las vacaciones no parecen algo digno de entrar en el saco de los contenidos ‘importantes’.
Sin embargo, la cosa se ve mucho más clara si se toma el vídeo como ejemplo. Ahora mismo, las grandes plataformas están compitiendo unas con otras para posicionarse en el mercado del vídeo y están intentando hacer que sus usuarios suban vídeos y más vídeos. Todo el mundo quiere verlos y, en cierto modo, cuando se suben se espera que sean vistos y tener ese pequeño momento de ser el que cuenta algo. Los vídeos implican trabajo, especialmente ahora que todo se están conjurando para convencernos de que deberíamos ser pequeños productores de noticias o de cine desde nuestras casas y desde las pantallas de nuestros móviles. ¡Es muy fácil!, prometen. Y así se acaba enfocando, grabando y subiendo a las redes sociales, dotándolas del contenido por el que otros pagan.
Tú ya vales dinero
Pero no solo es importante el usuario como creador de contenidos, sino que en realidad ellos mismos valen dinero y sus acciones en las redes sociales tienen un valor económico. El imperio de Facebook, Instagram, Twitter o la red social que se quiera poner en el listado se basa en la información. Lo que hace que resulten atractivas a los anunciantes es, justamente, que lo saben todo de sus consumidores y que prometen una segmentación muy eficiente de las audiencias.
Para hacer esa segmentación, necesitan antes al consumidor. Cada uno de sus usuarios está haciendo para ellas su trabajo de análisis del mercado. Con cada cosa que se publica o se comparte, con cada foto que se sube a la red social o hasta incluso con cada excursión a la tienda de la esquina y cada checkin, la red social va acumulando valiosa información que hará que puedan vender mejor publicidad tanto a ti como a los demás.

 
¡Eres su brand ambassador!
Bien lo saben los bares y los pubs de las zonas de marcha nocturna: de poco vale lo que hagas si no entra gente en tu local. Así, sobre todo cuando están empezando, se lanzan a la conquista del consumidor a pie de calle. Empiezan a repartir flyers, a prometer chupitos o lo que sea que funcione con su audiencia. La clave está en llamar su atención y hacer que entren.
Lo mismo ocurre con las redes sociales. Necesitan que los usuarios lleguen, entren y se queden y para ello necesitan a un elemento que funcione como reclamo. Ese elemento son sus propios usuarios. Como una pescadilla que se muerde la cola, los usuarios son el efecto llamada que hará que otros usuarios entren y se queden. Uno no quiere estar en Facebook, Twitter o Instagram si no recibe el contenido que le interesa y de quién le interesa.
No hay más que pensar en lo que ocurre con algunas redes sociales concretas y las medidas que están tomando últimamente para comprender su importancia. ¿Por qué Facebook te recuerda que hace mucho que no actualizas tu estado o te recuerda lo que compartiste hace dos años? No es cortesía, es una manera de hacer que publiques y sigas siendo su gancho
Fuente: PuroMarketing.com

Nueve consejos para elevar la productividad en las reuniones de trabajo

POSTED ON septiembre 13th  - POSTED IN Sin categoría

En oficinas de todo el mundo estos encuentros de equipo pueden resultar una pérdida de tiempo si no son gestionados adecuadamente

En oficinas de todo el mundo algunos equipos sufren de “reunionitis”, o de un exceso de encuentros de trabajo que no redundan en una mayor productividad para la compañía.
En estos casos, cuando las reuniones son muchas o se suelen extender más de lo debido, los equipos dejan de encontrarles sentido y pasan a considerarlas una pérdida de tiempo, un factor de frustración laboral.

Claudia Draghi, docente de Postgrado de la Universidad del Pacífico, reveló al portal Gestion nueve claves esenciales para sacarle el máximo provecho a una reunión de trabajo:
1. Identificar dos o máximo tres objetivos principales. ¿Qué es aquello que queremos lograr en este encuentro?
2. Establecer y compartir la agenda con anticipación.
3. Definir y respetar los tiempos para cada tema. Obviar comentarios y personas fuera de agenda. Además de cuestionar cuál es el tiempo asignado para cada objetivo, determinar quién controlará el tiempo.

4. Explicar con claridad cuál es la contribución esperada de cada participante.
5. Convocar un máximo de 8 personas, promueve una mejor participación. Para ello, preguntarse quiénes podrán marcar una diferencia contributiva en la reunión
6. El tiempo no es el real problema. Se debe administrar la energía. ¿Qué se hara para mantener el foco en los objetivos?
7. Los “smartphones” son reconocidos como distractor y una falta de respeto. Una buena idea para evitar que se conviertan en un inconveniente es poner los celulares en una caja antes de empezar el encuentro.
8. Asignar cada tarea a una persona directamente responsable genera compromiso público.
9. Al final, dedicar al menos 5 minutos antes de concluir para articular lo valioso. ¿Cuáles son los principales acuerdos y aprendizajes de la reunión?
Fuente: Iprofesional.com

Cuáles son los mejores y los peores países para vivir y trabajar según los expatriados

POSTED ON septiembre 8th  - POSTED IN Sin categoría

Un ranking temático tuvo un inesperado número uno. Pisan fuerte los destinos latinoamericanos, aunque los europeos ofrecen mejores condiciones de empleo
¿Qué buscan las personas que aceptan mudarse a otro país para trabajar? En principio, una carrera internacional que les permita avanzar a posiciones de mayor jerarquía, una mejora en su compensación y una apertura hacia otras culturas y geografías.

Aunque también, en estos casos, se tienen en cuenta no solo los aspectos laborales sino los familiares, ambientales y comunitarios.
No por nada los destinos que resultaron en los primeros puestos del último ranking elaborado por la comunidad global de expatriados, InterNations, fueron elegidos por ser los más amigables.
La pequeña monarquía árabe Bahréin fue el sorpresivo ganador este año al quedarse en la posición más alta de la clasificación que publica la revista Expat Insider.

Y la “victoria” de Bahréin (en foto) es más sorprendente si se considera que pasó del puesto 19 del ranking el año pasado al primero.
Según InterNations, este país “facilita que los expatriados se sientan en casa gracias a su población amigable” y casi 9 de cada 10 (86%) lo confirmaron al calificar a este destino. El promedio global de calificaciones positivas de la actitud de los locales frente a los extranjeros es de 67 por ciento.

Le siguieron países latinoamericanos como México y Costa Rica. “Los tres países tiene en común sus extremadamente amigables residentes locales”, destacó la publicación.

El 75% de los expatriados en Costa Rica y el 81% México consideraron que fue fácil instalarse en esos países. Y el 48% de los que eligieron Costa Rica y el 39% de los que se mudaron a México aseguran que podrían quedarse para siempre.

El “top 10” 2017 de los mejores lugares para vivir como expatriado fueron:

1. Bahréin
2. Costa Rica
3. México
4. Taiwán
5. Portugal
6. Nueva Zelanda
7. Malta
8. Colombia
9. Singapur
10. España

En el otro extremo del ranking quedaron posicionados Grecia, Kuwaitb y Nigeria como los menos populares para la comunidad de 2,7 millones de usuarios que son inmigrantes en distintas partes del mundo.

Los problemas que mencionaron sobre esos destinos varían en un amplio rango, que incluye desde ingresos insuficientes y mala calidad de vida hasta seguridad personal.

Casi 13.000 personas que viven y trabajan fuera de su país de origen respondieron la encuesta en la edición 2017 a través de InterNations, y evaluaron a 65 naciones.

La comunidad armó además un ranking aparte en base a las condicionesque cada lugar presenta para trabajar.

Este año, República Checa destronó a Luxemburgo, que fue el número uno en esta materia en 2016 y pasó ahora al cuarto puesto. Tres de cada cuatro personas en República Checa afirmaron estar satisfechos con su empleo, y con la seguridad laboral.

Los Países Bajos pasaron también del puesto 20 el año pasado al sexto escalón en 2017, sobre todo al haber mejorado sus resultados respecto a la oferta de balance entre vida laboral y personal. El 75% de las personas lo rankearon positivamente.

Y en contraposición, los países que ofrecen peores perspectivas laborales a los expatriados fueron, de acuerdo a esta edición del ranking, Grecia, Kuwait, Nigeria, Brasil, Arabia Saudita, Italia, Ucrania, Qatar, India y Turquía.

El problema más destacado por los encuestados fue la falta de prospectos laborales, es decir, las condiciones a futuro. En Grecia, el 60% puntuó negativamente este punto, y el 51% en Italia. Además de ello, la lucha constante por la calidad de vida influyó mucho en casos como los de Kuwait y Nigeria.
Fuente: Iprofesional.com

¿Cuáles son las mejores estrategias de precio para aumentar las ventas en un negocio?

POSTED ON septiembre 6th  - POSTED IN Sin categoría

La psicología del precio es la nueva tendencia en materia de consumo. Siete opciones para atraer a los compradores a la oferta que más interesa al vendedor

En el marketing se impone la psicología del precio, que quiere explicar las decisiones de compra en base al efecto causado por la forma en que se presentan los precios de un producto o servicio.

Un blog especializado en marketing publicó un conjunto de estrategias de precio que permitirían aumentar las ventas de un negocio de manera significativa.

1. Hacer más atractivo el precio más rentable

Cuando se ofrecen tres opciones de precio se llegó a la conclusión de que la segunda opción no era más que un señuelo que hacía más atractivo el tercer plan de suscripción.

Al agregar una opción poco atractiva, la gente suele comparar las diferentes opciones y si encuentra dos con precios iguales o similares, va a tener la percepción de que es un buen negocio optar por “la mejor opción”. En este caso, resulta conveniente usar “precios señuelo” que hagan más atractivo el plan más rentable y favorable para nuestro negocio.

2. Quitar el signo del dólar en los precios

Una investigación en un restaurante de Nueva York determinó que al ofrecer tres precios en los menúes, se inclueron valores con el signo del dólar, sin él y con los precios escritos en palabras.

No hubo grandes diferencias entre usar el precio acompañado por el signo del dólar y usar precios escritos en palabras, pero se descubrió que con solo quitar el signo del dólar en los precios, se puede lograr un incremento significativo en las ventas.

3. La magia del número 9

Diversas investigaciones han revelado que los precios terminados en 9 suelen ser más efectivos. Algunos afirman que este efecto psicológico es causado porque inconscientemente asociamos el número 9 con descuentos y ofertas.

4. El tamaño sí importa

Profesores de Marketing de la Universidad de Clark y la Universidad de Connecticut determinaron que los consumidores perciben como mejor oferta los productos cuyos precios están escritos en letra pequeña.

La explicación es que en nuestras mentes, la magnitud física está relacionada con la magnitud numérica.

5. Iniciar las negociaciones con un precio más alto, pero cercano
al precio por el cual quiere vender

Otra investigación determinó que evaluar los precios de una casa en preventa entre expertos inmobiliarios y estudiantes de pregrado.
Tanto los estudiantes como expertos en bienes raíces fueron divididos en 4 grupos. Cada grupo recibió un precio de cotización diferente para la misma casa.

La evaluación realizada por cada grupo fue distinta en función del valor de cotización: cuanto más alto era el precio de cotización, mayor era el valor percibido por el grupo evaluador.

6. Eliminar los planes gratuitos

Un sitio de contenidos ofrecía distintos planes, incluyendo uno gratuito. Solo el 1% de los usuarios estaba tomando el plan de pago y el 99% restante optaba por el plan gratuito. Adicionalmente, solo el 0.8% de los usuarios gratuitos se actualizaban a un plan pago.

Se eliminó el plan gratuito y los resultados fueron sorprendentes: aumentó en 800% la cantidad de usuarios abonados. Incluso, al final de mes, el número de usuarios que pagaban se había incrementado hasta 10 veces.

Una estrategia realmente interesante para las startups que optan por el modelo de negocio freemium.

7. Ofrecer tres opciones de precio donde la del medio sea la más rentable
La prueba sobre cerveza se concentró en dar dos alternativas: una cerveza ganga por $1,80 y una cerveza premium por $2.50. El 80% de las personas tomó la cerveza premium.

Posteriormente, los investigadores introdujeron una tercera cerveza en la oferta de prueba: a. Cerveza súper ganga ($1,60), b. la cerveza ganga en $1,80 y la cerveza premium a $2,50. Esta vez, el 80% de las personas tomaron la cerveza ganga, y la gente restante tomó la cerveza premium. Nadie tomó la cerveza super ganga.

Finalmente, se realizó otra prueba reemplazando la cerveza super ganga por una cerveza super premium a $3,40. Esta vez, el 85% de las personas tomaron la cerveza premium, 5% tomó la cerveza ganga y el 10% tomó la cerveza super premium.
Los investigadores llegaron aun par de conclusiones interesantes:

• Cuando se ofrecen tres opciones de precio, la mayoría de las personas tomarán la del medio.

• Algunas personas que toman las opciones más caras no les importa el precio

Fuente: Iprofesional.com

El placebo del Marketing

POSTED ON septiembre 4th  - POSTED IN Sin categoría

Cómo el marketing consigue que las cosas caras nos sepan mejor que las más baratas
Es probable que todos hayamos sentido esa sensación en alguna ocasión. Una experiencia en un hotel de calidad superior a la que estamos acostumbrados, una comida en un restaurante que se sale de precio, una mermelada comprada en la sección gourmet… Todo parece en el momento en el que se está consumiendo ese producto o esa experiencia mejor. El servicio nos parece más bueno de lo que es habitual y el sabor del producto en cuestión nos parece mucho mejor que el de los demás que hayamos probado antes.
Pero ¿es esto un efecto de estar consumiendo productos de una calidad superior y estar pagando por algo que al final es mejor o es simplemente que nuestro cerebro está preparado para sentirse así? ¿Es esa diferencia que notamos una realidad por así decirlo objetiva o es al final simplemente el efecto de un muy buen orquestado efecto del marketing? ¿Son esas cosas caras mejores o son simplemente marketing?
No es difícil hacerse todas estas preguntas cuando llegan a las noticias (y suelen llegar de manera recurrente) historias sobre vinos de bajo precio que han sido encumbrados como los mejores en catas a ciegas. No son las únicas historias de este tipo (de hecho, de cuando en cuando alguna crema de cosmética de la marca blanca de alguna firma distribuidora acaba colándose en las listas de las mejores cremas del mercado, creando un frenesí sobre ella) aunque sí la más paradigmática en lo que a estas preguntas toca.

Cuando se habla de esas cremas low cost y maravillosas se suele hablar partiendo de estudios de efectos de la misma. En el caso de los vinos low cost, suelen llegar a esos primeros puestos tras catas a ciegas en las que los jueces no tuvieron delante sus atributos de marca. Esto es: es cuando se les quita la capa de marketing que estos vinos encuentran esa posición envidiable.
Y es que la imagen de marca es muy importante y tiene un peso muy elevado a la hora de formar opiniones sobre cómo son y cómo deben resultarnos ese tipo de productos (y no es difícil sentir que el principio funcionará con cualquier otro producto que parta de la misma base).
Un nuevo estudio, en este caso elaborado por expertos de la INSEAD Business School y la Universidad de Bonn, acaba de dar nuevas pruebas de esto. Los expertos expusieron a los participantes en el estudio una y otra vez al mismo vino, pero lo hicieron cambiando las etiquetas del mismo. Es decir, los participantes creían que estaban bebiendo vinos diferentes de rangos de precios igualmente distintos, aunque en realidad estaban siempre bebiendo el mismo vino. Aunque siempre bebían lo mismo, la percepción que tenían del mismo era diferente. Los vinos que se presentaban como de alta gama y por tanto que eran más caros eran vistos como mejores por los participantes. Según ellos, sabían mejor.

Las conclusiones no eran exactamente sorprendentes para los investigadores, ya que habían hecho algunos estudios anteriores con productos de alto precio, como vino y chocolate, y habían descubierto que cuando el precio es algo aumenta el hecho de que el cerebro espere que sepa mucho mejor, como recuerdan en Phys.

 
El placebo del marketing
¿Por qué ocurre esto? La culpa la tiene por supuesto el marketing y el modo en el que este construye una imagen y unas expectativas asociadas al producto. Es lo que los investigadores han llamado el ‘efecto placebo del marketing’, que funciona de forma similar a los placebos en el caso de la medicina. Esto hace que, aunque el vino sea el mismo, la expectación en lo referente a calidad no lo sea y la percepción que tiene el consumidor también cambie.
Los investigadores ofrecían el mismo vino pero los precios asociados cuando lo bebían los participantes en el estudio variaban de forma completamente al azar entre los 3, 6 y 18 euros. Los consumidores aseguraban que los vinos más caros sabían mejor y su cerebro se comportaba de forma acorde. Las partes del cerebro que se iluminaban (los investigadores hicieron un seguimiento de la actividad cerebral mientras duraba el estudio) eran diferentes. Con los vinos más casos, se activaban mucho más las áreas de recompensa y motivación que lo que se hacía con los vinos baratos (a pesar de que, en realidad, era siempre el mismo vino).
Eso sí, a pesar de que el marketing cambia las cosas de forma abrumadora, no es tampoco completamente milagroso. Como recuerdan los expertos que han realizado el estudio, también tiene ciertos límites. Si se intenta vender un vino de cartón por 100 euros metiéndole marketing de por medio, no creen que funcione. La calidad sería demasiado baja para ello.
Fuente: PuroMarketing.com

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