El contenido y del e-commerce: juntos pero no revueltos

POSTED ON junio 7th  - POSTED IN Sin categoría

Las descripciones de producto únicas, clave en los e-commerce, sirven para presentar productos de manera precisa y ordenada

Cada día se publican cerca de dos millones de contenidos en Internet, una cifra que no hace más que respaldar el imperante predominio de la digitalización en cualquier empresa, negocio o sector. El último estudio de Deloitte, en esta línea, reveló que un 80 % de los usuarios inician el proceso de investigación de productos o servicios en la red. Las cifras están claras: tener presencia en Internet nunca ha sido tan necesario como hasta ahora, y jamás ha determinado con tanta precisión el éxito o fracaso de muchas ideas.
Uno de los grandes problemas que nace de esta situación es la “infoxicación”. El término, acuñado por Alvin Toffler en 1970, pretende reflejar la excesiva información que existe sobre un tema determinado. La lucha contra ella pasa, necesariamente, por un contenido de calidad y único (premiado, además, por los algoritmos de buscadores como Google) que no suponga una sobrecarga informativa.
En el caso de los e-commerce, la infoxicación es algo habitual. Las grandes empresas de dropshipping (proveedores), con miles y miles de productos, obligan a que los e-commerce tengan que diferenciarse cada vez más los unos de los otros para lograr ser atractivos entre la maraña de contenidos que pueblan la red.
Si una web no logra captar a un cliente en los tres primeros segundos en los que accede a su página, puede darlo prácticamente por perdido. La usabilidad, en este sentido, es muy importante, pero también lo es una presentación de la información de manera estructurada y atractiva. Cuanta más información útil se le presente al cliente, mayor confianza depositará en la marca. El contenido y el e-commerce no se pueden separar, pero resulta fundamental que sigan una misma línea.
Suministrar la información y cuándo hacerlo, un aspecto fundamental
Las descripciones de producto únicas, clave en los e-commerce, sirven para presentar productos de manera precisa y ordenada. Junto a la redacción SEO, puede resultar imprescindible para hacer extensible nuestro negocio al público objetivo que nos hemos marcado. Un e-commerce, además, puede necesitar muchos otros tipos de contenido para captar a su audiencia y enamorarla de su marca, una metodología que sin duda apunta hacia una necesidad de ofrecer contenidos cada vez mayor.
Ebooks, instrucciones, casos de estudio, o check list son otros elementos que pueden enriquecer la experiencia de nuestro usuario. El efecto didáctico, en este sentido, cumple un papel fundamental: no solo queremos que el consumidor disfrute de lo que le queremos mostrar, sino que, además, el objetivo es que aprenda sobre aquello que desconoce. ¿Quieres algún producto, o necesitas saber qué obtendrás si lo adquieres? La difusión de instrucciones específicas o tutoriales pueden ayudar a este fin.
El cliente, en este proceso de compra, también debe recibir feedback sobre su movimiento en la plataforma. Después de conocer a una persona, el siguiente paso es presentarse debidamente; esto también sucede en el entorno digital con los e-commerce. En este sentido, se convierte en fundamental saber cómo suministrar la información y cuándo hacerlo.
Al detectar el proceso de un cliente (marketing automation), puede ser de vital importancia ofrecerle contenido en los diferentes pasos que da por nuestra web; diferentes mails o notificaciones según sus intereses pueden ser fundamentales para ello. El contenido, de nuevo en este aspecto, vuelve a erigirse como la piedra angular de una estrategia de marketing digital bien ejecutada. Además, este punto nos permite jugar tanto con el contenido corporativo de nuestra marca como con ofertas y promociones, y mensajes de agradecimiento hacia el cliente, lo que dotará de mayor humanidad a nuestra marca, algo totalmente necesario en una era virtual donde cada vez más interaccionamos con algoritmos de inteligencia artificial.
Por último, y no menos importante, no podemos olvidar la importancia del contenido para el blog de nuestro negocio electrónico. El bloggin es una red social y, como tal, requiere alimentación constante: publicar un par de contenidos al mes o hacerlo de manera muy esporádica no generará ni tráfico ni conversiones a nuestra web. Sin embargo, un constante y abundante caudal de contenidos puede ser la clave para atraer a nuestro público. Según el informe de State Inbound Marketing de 2013 de Hubspot, un 43 % de las compañías ya habían adquirido clientes a través de sus blogs. En la actualidad, resulta fácil apuntar que esa cifra se habrá multiplicado exponencialmente.
El contenido y el e-commerce, así pues, deben estar juntos, pero no revueltos. Saber por qué ambos se retroalimentan y cómo hacerlo constituye, en conclusión, la clave para conseguir visibilidad y presencia en Internet.

Fuente: PuroMarketing

Las emociones son cruciales y juegan un papel fundamental en los contenidos que se vuelven virales

POSTED ON mayo 31st  - POSTED IN Sin categoría

Qué es lo que hace que algo sea viral?

Los datos permiten comprender cómo las historias saltan de los medios a los muros de Facebook y a los trending topics de Twitter
¿Qué es lo que hace que algo sea viral? ¿Qué es lo que explica que todos los contactos que uno tiene en Facebook estén compartiendo el mismo vídeo y que en Twitter todo el mundo hable de ese trending topic concreto? El comprender los virales se ha convertido en una obsesión para marcas y analistas, que buscan entender por qué algunos contenidos son recibidos con tanto entusiasmo por el público.
Diferentes estudios han ido demostrando a lo largo de los últimos tiempos que, a la hora de crear un viral, las emociones tienen un papel principal. Los consumidores conectan de forma especial con algunos contenidos concretos y lo hacen porque ese contenido les ha hecho sentir algo. Pero ¿hay que buscar una emoción concreta o es el peso de las emociones tan complejo como los propios virales?
Según un estudio de dos expertos, que recogen en un artículo de Harvard Business Review, uno de la universidad de la Sorbona y otro del Trento Rise, lo cierto es que a la hora de determinar qué se hace viral y qué no se hace viral entran en juego una combinación de emociones. Es decir, no se trata solo de una emoción que empuja a compartir algo o conectar con algo, sino más bien de una combinación de emociones que funcionan a diferentes niveles.
Sus conclusiones apuntan a que lo que hace que se comparta un comentario es una mezcla entre el valor que se le otorga al contenido (que puede ser negativo o positivo), la excitación que genera y el dominio (la sensación de sentirse o no en control de la situación). Para que un contenido sea viral, debe generar en el consumidor un equilibrio concreto entre esos tres elementos.
¿Existe una fórmula mágica, una receta en gramos de cada cosa que permita comprender qué es lo que hay que hacer con cada uno de estos elementos para crear el contenido perfecto? Las conclusiones del estudio permiten descubrir ciertas realidades que se repiten y comprender mejor los mecanismos que llevan a conectar con el contenido. Por ejemplo, según sus datos, aquellos contenidos que logran evocar emociones que generan altos niveles de excitación (y poco importa si es positiva o negativa, esto es, puede ser un pico de felicidad o uno de enfado) son los que consiguen más y más comentarios. Si lo que se busca es que los receptores del contenido dejen comentario tras comentario, el tema del mismo tiene que ser uno “emocionalmente cargado”.
Pero sin embargo esas no son las emociones clave en lo que a compartir en redes sociales se refiere. No se comparten contenidos en Facebook únicamente porque nos haya generado un gran impacto emocional: lo que hace que algo llegue a los muros de los consumidores es, en realidad, la sensación de control. Se comparte cuando se quiere sentir que se tiene el dominio de la situación y cuando se quiere con ello generar inspiración o admiración (es decir, sensaciones que se reflejan en el que comparte). Por ello, las historias que más triunfan son cuestiones como listas de razones por las que tus amigos son tus amigos o de frases más hermosas de la literatura.
Cómo afecta al marketing
Los datos permiten comprender cómo las historias saltan de los medios a los muros de Facebook y a los trending topics de Twitter (el estudio analizó 12.000 noticias diferentes y la reacción que consiguieron), pero sus conclusiones pueden ser extrapolables al mundo del marketing y a los mensajes de las marcas. Lo cierto es que la cuestión se puede aplicar a más cosas, como demostraron en un estudio en Fractl, ya que la respuesta que los receptores dan a los mensajes visuales en internet es muy parecida: para que algo triunfe lo que tiene que tener detrás es un mix de emociones y de reacciones.
El estudio partió en este caso de imágenes populares en Reddit, el Menéame estadounidense, y los consumidores tenían que verlas. El estudio analizaba las emociones que estas imágenes despertaban para comprender qué las hacía virales. En su caso, también encontraron que para que algo fuese popular tenían que tener un impacto elevado en los diferentes elementos. Es decir, la respuesta emocional a la imagen era elevada cuando al mismo tiempo también lo era la que generaba en cada apartado. Cuando tanto la excitación que genera la imagen como el sentimiento de dominio son elevados, la imagen genera un flujo de emociones positivas muy elevado y hace que se responda a ella. Habitualmente, las emociones más populares son las de admiración, felicidad y amor.
Los datos pueden ayudar a comprender cómo diseñar los mensajes y sobre todo cómo hacer que estos pasen las fronteras de la simple recepción para convertirse en lo que ‘todo el mundo comparte’.
En el estudio de Fractl concluyen que, si uno quiere crear mensajes de marketing con potencial viral, tiene que crear el equilibrio perfecto entre unas emociones y otras buscando potencial lo que se quiere conseguir. Si se busca que el contenido sea compartido de forma masiva en las redes sociales, se debe incentivar el contenido positivo ya que tiene un impacto muy elevado en la percepción de dominancia. Si el contenido es de partida negativo (por ejemplo, algo que crea miedo o enfado), puede también generar una respuesta emocional muy elevada, aunque lo cierto es que tendrá mucho más difícil colarse en las redes sociales.
Lo que está completa y absolutamente claro es que las emociones no deben dejarse al azar y no deben crearse ‘por casualidad’. Las marcas tienen que ser capaces de incluirlas en su estrategia y tienen que ser capaces de visualizarlas dentro del total de la campaña.

Fuente: PuroMarketing.com

El Big Data son más que datos: Las empresas necesitan herramientas y una tecnología adecuada

POSTED ON mayo 26th  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas aman al big data, pero se olvidan de la tecnología necesaria

Los directivos están muy conformes con sacar jugo al dato, pero no son capaces de ver que para hacerlo necesitan también las herramientas tecnológicas

El Big data es un elemento crucial para las empresas y para sus planes de negocio. Las compañías lo están comprendiendo cada vez más y sus directivos lo estén posicionando cada vez más entre sus prioridades y entre sus cuestiones destacadas que hay que añadir a la estrategia de la firma. La razón es lógica y esperable: el big data permite conocer mucho mejor a los consumidores y hace que las compañías sean capaces de ofrecerles los productos que necesitan, los mensajes que mejor se ajustan a sus necesidades o comprender en qué están fallando ahora mismo a la hora de crear su estrategia.
Sin embargo, y a pesar del potencial del big data y de todas las bondades que puede suponer para las compañías y para su estrategia, las empresas y sus líderes están cometiendo todavía errores de bulto en lo que a estrategia en big data se refiere. Están dando muchas cosas por hechas o están obviando muchas cuestiones cuando en realidad deberían ser mucho más cuidadosos con lo que hacen y con lo que esperan.
De hecho, como acaba de demostrar un estudio de The Economist Intelligence Unit, las empresas están obsesionándose con los datos pero obviando, en general, la cuestión tecnológica asociada. Así, los líderes de las compañías son capaces de ver el potencial de los datos y el valor de los análisis asociados, pero no asumen igualmente la responsabilidad en lo que a tecnología se refiere.
Visto en porcentajes, la relación entre una realidad y otra es más clara. Un 67% de los líderes de negocio confían en la habilidad de sus departamentos para lidiar con las cuestiones derivadas de los datos. Aseguran que están algo y muy conformes con la habilidad de sus departamentos para ajustarse a lo que el uso de los datos exigirá. Y, al mismo tiempo, un 71% muestra confianza en que su departamento tiene todo lo que necesita para gestionar la información. Es decir, están seguros de que están equipados para lidiar con los datos y que serán capaces de hacerlo, pero ¿saben realmente cuál es el estado de las cosas? Porque al mismo tiempo solo un 35% comprende realmente el impacto que tienen las tendencias tecnológicas en la gestión de los datos y solo un 40% prevé mejorar las capacidades que en ese terreno tiene su departamento.
Los directivos están muy conformes con sacar jugo al dato, pero no son capaces de ver que para hacerlo necesitan también las herramientas tecnológicas y que necesitan igualmente preocuparse por ellas. “Los líderes de negocio claramente comprenden lo importantes que los datos y el análisis serán en el futuro cercano”, explica Pete Swabey, senior editor en The Economist Intelligence Unit en la nota de prensa de presentación de los resultados del estudio. “Sin embargo, las tendencias tecnológicas que están emergiendo tendrán un impacto considerable en los datos disponibles para el análisis y en la capacidad que las compañías necesitarán para extraer valor de ellos”.
No es el único problema
Aunque muchas empresas ven como algo positivo al big data pocas están haciendo completamente bien los deberes
Lo cierto es que este no es el único problema, aunque sí uno de los más graves. Al fin y al cabo, las avalanchas de datos se convertirán en un lastre y en un problema para la compañía si no son capaces de gestionar la información y si no son capaces de responder ante ella. Acumular datos en esas condiciones es simplemente una manera de sepultarse con ellos.
Según datos de un estudio de DNV GL – Bussines Assurance y GFK Eurisko, la cuestión no es además algo baladí. Aunque muchas empresas ven como algo positivo al big data y aunque casi todas esperan aumentar el dinero que destinarán al mismo, pocas son realmente las que están haciendo completamente bien los deberes. Solo un 23,5% de las compañías reconoce que sí sabe gestionar (de verdad) el big data. Esto hace que en realidad las empresas estén, en general, acumulando datos pero no empleándolos de forma eficiente.
Y a esto hay que sumar que en la lista de datos que recopilan no todos son realmente importante o valiosos y que no todos deberían ser recogidos y acumulados por cuestiones éticas. Las empresas han entrado en una espiral de síndrome de Diógenes en la que todo vale y en la que guardan hasta el menor detalle posible, aunque lo cierto es que ni todos valen ni todos deberían ser usados. Hay algunos datos que no aportan nada y otros que son una intromisión en la intimidad de los consumidores (como recuerdan algunos analistas que la información sea pública no es sinónimo de que se pueda hacer caja con ella).
Los datos y el cómo tratarlos no son los únicos problemas. Las compañías también tienen problemas en otro terreno: el de los profesionales. Encontrar a quienes saben realmente leer los datos no es tan fácil y las compañías se enfrentan a un escenario en el que la competencia es dura y los profesionales son un bien escaso.

Fuente: Puro Marketing

Cuando, una vez más, la realidad supera a la ficción.

POSTED ON mayo 19th  - POSTED IN Sin categoría

Quienes hace años que estamos en esto sabemos que no todo lo que brilla es oro. Pero tenemos consumidores cada vez más exigentes y menos crédulos. Sabemos bastante de productos “maquillados” para una sesión de fotos con el objetivo de que se vean más atractivos y a la hora de la verdad nos encontramos con algo considerablemente distinto a lo que compramos a través de la foto.

Con esto no quiero desmitificar los recursos que naturalmente utilizamos para hacer más atractivo un producto, pero….

No es lo mismo, no?

A quién no le pasó? Sucede que muchas veces las marcas publicitan sus productos sin comunicar fehacientemente sus contenidos.

Las campañas que son ideadas para dar a conocer la información de un producto o servicio que se está ofreciendo al consumidor mediante una acción de compra-venta. Hasta acá todo bien.
Pero qué pasa cuando las marcas lanzan productos que nada tienen que ver con lo que publicitan o promocionan?

Productos con nombres que no corresponden con el contenido, otros que terminaron siendo más pequeños a comparación de la  imagen de su empaque, digo, por ejemplo.

Muchos ejemplos alrededor del mundo.
Pero quién no se tentó con una Maruchán más de una vez. Yo sí.
Vivimos de esto. Pero seamos honestos.

Hasta la próxima.
Rocío Salas Alvarez
Directora 4Dsight – Yeah! Argentina.

No sólo la comida entra por los ojos.

POSTED ON mayo 12th  - POSTED IN Sin categoría

Nuevas tendencias en packaging.

Bien sabido es que el packaging de cualquier producto resulta no solo un traccionador hacia la compra sino, y no menos importante, un importante constructor de marca y posicionamiento.
El packaging es uno de los medios más importantes para generar un vínculo que bien podría ser más emocional, dado que los consumidores aprecian y se tientan en cierta medida por un buen y diferente diseño.

Además, el tener siempre un buen diseño, habla del proceso creativo y del interés de las empresas por ofrecer cosas diferentes y innovadoras para sus consumidores.

Algunos, suelen ser muy creativos, ingeniosos y prácticos y esta forma es determinante para que todo tipo de consumidores elija primero su producto más que por el contenido, por el diseño (partiendo de la innovación y el impacto).

Claramente todas las industrias tienden a cosmetizarse cada vez más. Quizás la pionera en esto fue la categoría limpieza que tomó de la industria cosmética las fragancias y los colores. Ya que el olfato y la visión resultan dos poderosos sentidos a la hora de elegir entre un producto u otro.
Conociendo los procesos de fabricación de unos y de otros coincidiremos en que lo más oneroso no es el contenido sino el continente.
No podemos dejar de lado que envases, como el de la lavandina Ayudín, se han convertido en íconos de tal potencia que hasta sus competidores actuales no dudaron en ser un “me too”.

Señores y señoras, los dejo hasta la próxima porque tengo que ir al chino a comprar lavandina y no confundirme de marca.

Nos leemos pronto.

Rocío Salas Alvarez
Directora 4Dsight – Yeah! Argentina.

Fuentes: 4Dsight- Info: informabtl.com

Una vez más en cuestión el 50% que sirve y el 50% que no sirve en publicidad.

POSTED ON abril 28th  - POSTED IN Sin categoría

Hace años se viene disertando y discutiendo acerca de esto. Grande referentes de nuestra profesión no han logrado dar una respuesta ni llegar a una conclusión asertórica al respecto. Un referente reconocido en el análisis de esto es el colega Roberto Jacoby y, en otro espacio de análisis, Eliseo Verón quienes han escrito y reflexionado ampliamente sobre el tema. Pero, convengamos, el interrogante no termina de ser zanjado porque claramente, no existe respuesta taxativa.
Las redes sociales nos proponen hoy una nueva forma de pensamiento y comunicación. Un nuevo desafío.
Sin intención de ser autorefencial, quienes tenemos tantos años de trayectoria en este pequeño mundo publicitario, nos hemos adaptado a todos los cambios –aprendiendo siempre-. Ahora nos toca la “era digital”. ¿Suena antiguo? No señores y señoras. Seguramente más de un colega se sentirá identificado con estos conceptos.
Pero resultaría ser que –según la fuente Brand Marketing- durante el 2015 las ventas de productos y servicios vía Facebook, para tomar un ejemplo, se facturaron U$D 5 millones con una proyección mucho más alta para el 2016.
Deberemos replantearnos algunas estrategias?
Marcas en Facebook: el desafío de pasar de “Me gusta” a “Compro”
El potencial de las redes sociales para generar ventas quedó claro cuando en 2010 la empresa Dell informó que, a través de Twitter, había vendido U$S 6,5 millones en equipos. Y cuando se supo que la aerolínea AirTran Airways usaba la red de microblogging como el único medio para vender todos sus saldos de pasajes. Y los vendía todos.
El año pasado Apple permitió usar una aplicación de Ping para recomendar canciones y contenidos que pueden comprarse en su tienda iTunes, la cual permitía mandar canciones y videos a amigos. De manera parecida, la red Hyves permite enviar a “certificados de regalo” los amigos de hasta U$S 200 para hacer compras en una serie de tiendas, y obtuvo más de 10 millones de usuarios. ¿U$D 200?
¿Están listos los usuarios para hacer compras en las redes sociales?. Un estudio de la consultora Booz & Company mostró que los consumidores que pasan al menos una hora por mes en una red social y los que han comprado al menos un producto online en el último año, tienen perfiles coincidentes. El 27% de los respondentes a la encuesta dicen que están dispuestos a comprar bienes físicos a través de una red social. Otro 10% lo haría si ve a sus amigos y conocidos hacerlo.
Hoy las ventas de productos y servicios en redes alcanza los U$S 5 mil millones anuales, cifra que alcanzaría los U$S 30 mil millones para 2015, según el research de Booz. Esta cifra abarca sólo bienes físicos, particularmente del segmento electrónico. Ya hay proyectos para vender contenidos online: las cadenas de TV están planeando ofrecer episodios viejos de sus series, que pueden ser vistos por un pequeño pago online. Muchas industrias están a las puertas de un negocio millonario.
El research identificó una serie de pasos que concluyen en la conversión de “fan” a “cliente”: empieza por el conocimiento (de la marca, sus productos, su prestigio), sigue por la consideración (valoración positiva), llega al punto crítico de la conversión (mediante ofertas específicas y ajustadas al target, facilidad de pago y recepción del producto), y concluye con la fidelidad del usuario ya convertido en cliente, lo que permitirá rentabilizar a largo plazo esa relación. Esto daría paso al “social Shopping”: que los amigos del comprador vean su compra e imiten la acción. Es el inicio de una cadena de altísima rentabilidad para las compañías.
Habrá que ver qué “gallo nos cantará”, como decía mi abuela, en este nuevo modelo de país al respecto. Por el momento esto es lo que está sucediendo en el mundo.
Hasta la próxima.
Rocío Salas Alvarez
Directora 4Dsight- Yeah!Argentina

Back to Top