Lo vintage y lo retro sigue gustando y vendiendo muchísimo

POSTED ON diciembre 13th  - POSTED IN Sin categoría

Las modas del pasado no pasan de moda como tendencias del presente

Uno de los últimos lanzamientos de Puma es una pieza de smartwear… pero una un tanto cuestionable para los parámetros modernos. La compañía de moda deportiva acaba de recuperar las Puma RS Computer, unas zapatillas que lanzó en 1986 de forma limitada y que tenía un podómetro cuyos datos se podían consultar en un ordenador de los de entonces. En su momento no triunfaron, eran caras y había ya otras que hacían lo mismo, pero a un precio más bajo.

Y, a pesar de todo, más de 30 años después Puma ha vuelto a sacarlas. Será en una colección exclusiva y limitadísima y en una que tira de la nostalgia por el pasado y por los productos ochenteros.

Puma no es además la primera marca de zapatillas deportivas, ni será la única, que recupera un diseño del pasado. La tendencia a recuperar los 90 y sus productos ha estado liderada en los últimos años por, entre otras, marcas de deportes que recuperaban los modelos que habían lanzado en aquellos años. Incluso aquellos modelos que tuvieron su momento y fueron lo más de la moda, para luego caer en el descrédito del ‘no puedo creer que nos pusiésemos eso’ han vuelto a los lineales de las tiendas y a protagonizar colecciones.

Todos estos movimientos tienen un nexo común: la nostalgia. Que todos estos productos retro vuelvan está muy marcado por las emociones que los consumidores tienen con ellos. En el caso de la vuelta de las cosas de los 80 y de los 90 (que se ve en la moda, pero también por ejemplo en la producción de películas y series en cine y televisión), el revival está muy marcado por quiénes son ahora los consumidores principales.

Lo que consumías de niño

Quienes en aquella época eran niños son ahora adultos y compradores, consumidores que asocian esos productos a un tiempo dorado en el que no tenían problemas y en el que veían todo de un modo mucho más positivo. En general, los recuerdos de la infancia suelen ser siempre positivos, lo que hace que todo lo que se asocie a ellos se vea de una manera mucho mejor.
Compramos productos que nos recuerdan a ese momento porque acaban haciendo que nos sintamos mejor. La cultura popular que dominaba entonces, como las series y las películas o la música, y el lenguaje de consumo que creaban son lo que está marcando las pautas para lo que triunfa ahora. Es también lo que explica, por ejemplo, que hayan vuelto versiones retro de los videojuegos.

De hecho, las consolas mini y la vuelta de los clásicos han ido creciendo en peso y en importancia a lo largo de los últimos años. Como explicaba un experto en la cuestión a la BBC, su boom era una mezcla de nostalgia y también de apreciación por su diseño. Hoy en día, cuando esos juegos ya están muy superados técnicamente, se empieza a apreciar lo que se lograba con tan escasos recursos.

A eso se suma otro grupo de consumidores, los que jugaron con esos juegos de niños y quieren compartir la experiencia con sus hijos. Ellos son otro de los motores que apuntala el retorno de estos productos y también uno de los que muestra claramente el peso emocional que hay detrás de todo lo vinculado con la nostalgia.

El efecto de los tiempos

La pasión por lo de antes también está muy marcada por el estado de los tiempos. Como apuntaba un estudioso de la pasión por lo retro de la industria de la música, Simon Reynolds, a The Atlantic, internet ha creado un archivo gigantesco de documentación. Ha hecho que recordar las cosas del pasado sea más simple (esa canción que triunfó en 1993 seguramente esté en YouTube), lo que simplifica el tirón de la nostalgia y nos empuja a consumir en bucle en red esos contenidos de hace años.

Además, los productos del pasado no se ven tan afectados por lo efímero de la moda. Las cosas modernas que resultan cool, que son de tendencia, tienen un ciclo de vida. Algo será lo más pero pronto dejará de serlo, sustituido por una tendencia nueva. Sin embargo, esos productos son como una cuestión del pasado, como un elemento que se puede recuperar y que no está marcado por los ciclos de modas de hoy. Funciona a otro ritmo.

Para las marcas y las empresas, responder a esta pasión nostálgica de los consumidores no solo es fácil sino que además es muy retable. Lo retro siempre vende. No hay más que pensar en el pico de ventas que han protagonizado en los últimos años los relojes Casio, una reliquia de esos tiempos de hace décadas que los consumidores volvieron a buscar y a comprar en masa.

Un estudio de hace unos años confirmaba además que la nostalgia hace que estemos dispuestos a gastar más por las cosas. No es solo que las compremos en masa porque nos recuerdan a otros tiempos, es que además pagamos más por ellas.
Fuente: Puromarketing.com

Los lugares más relajantes del mundo para pasar vacaciones

POSTED ON diciembre 7th  - POSTED IN Sin categoría

Islas, parques y ciudades grandes y pequeñas con mucho encanto se incluyen en esta lista

La guía de viajes Rough Guides hizo una lista de los destinos vacacionales más relajantes del mundo. Islas, parques y ciudades grandes y pequeñas con mucho encanto se incluyen en esta lista, la cual nos invita a dar un paseo por países como España, Holanda, Estados Unidos, México y Chile, entre otros paraísos del mundo.

Conoce algunos de los mejores lugares en el mundo que puedes visitar para relajarte en vacaciones, según la guía de viajes Rough Guides.

Seychelles
“Suave arena blanca, aguas azules claras y un exuberante interior que está a la espera de ser explorado. Aunque el nombre evoca imágenes de recién casados y complejos caros, es posible visitarla con un presupuesto más pequeño”, señala Rough Guides.

Parque Nacional de Mu Ko Ang Thong, Tailandia
Conformado por 42 islas pequeñas, combina selva virgen y playas de aguas cristalinas. Puedes bucear entre los arrecifes de coral y descubrir más de la flora y la fauna de este lugar, situado al sur de Tailandia, en la provincia de Surat Thani. 

Valle Sagrado de los Incas, Perú
“Al norte de Cusco, el Valle Sagrado se extiende hacia Machu Picchu. Aquí, en el valle empinado, encontrarás las ruinas incas sugerentes de Pisac y Ollantaytambo, en posiciones dramáticas de altura sobre el río. Una vez que has pasado unos días explorando, puedes llegar al río Urubamba, que se está convirtiendo en algo así como un centro espiritual, para relajarse bajo los picos nevados de los Andes”, indica la guía de viajes.

Landmannalaugar, Islandia
Ideal para hacer trekking y senderismo. Puedes disfrutar de los hermosos paisajes que contrastan valles, ríos, lagos y coloridas montañas. Si buscas relajarte puedes bañarte en sus aguas termales. 

Budapest, Hungría
Budapest, además de ser una ciudad con una increíble riqueza y belleza arquitectónica, cuenta con diversas fuentes termales y de agua terapéutica para el disfrute del turista, por esta razón es conocida como la ciudad balneario. El Museo de Aquincum, la Plaza de los Héroes y el Parque de las Estatuas son algunos de sus sitios imperdibles. 

Vancouver, Canadá
Es una de las ciudades más cálidas de Canadá y sobresale por sus bellos parques y playas. Entre los más famosos parques encontramos Stanley Park y Pacific Spirit Regional Park, mientras que sus imperdibles playas son Jericho y Kitsilano. Otra buena idea para disfrutar de Vancouver es pasear en velero por la tarde, disfrutando de los paisajes.

Bahía de Islas, Nueva Zelanda
La guía de viajes indica que esta región subtropical se explora mejor desde el agua, en donde el turista podría observar ballenas, delfines y pingüinos.

Valladolid, México
Alberga un gran número de cenotes, grutas y diversos atractivos que lo hacen ideal para el turismo de naturaleza. También puedes disfrutar de la belleza colonial de las casas, templos e iglesias de la ciudad. 

Treasure Beach, Jamaica
Rough Guides la reseña como una isla que es sinónimo de relajamiento. “Las playas son maravillosamente tranquilas para los estándares de Jamaica, y hay todavía una gran corazón local para la comunidad junto a la playa, lo que sin duda se suma a su atractivo”. 

Ubud, Indonesia
Entre sus atractivos principales destacan Goa Gajah, conocida como la Cueva del Elefante, cuya entrada es la boca de un demonio tallada, y Gunung Kawi, el complejo funerario del rey Anak Wungsu y sus esposas. 

Dordoña, Francia
Este pueblo es considerado uno de los más bonitos de Francia por su increíble naturaleza. Una actividad muy popular aquí es el descenso en canoa por los ríos Dordoña y Vezére, que se caracterizan por ser pocos profundos.

Bora Bora
Sus hermosas playas y belleza natural lo convierten en un paraíso que cualquier viajero no puede dejar de conocer. Puedes recorrer sus lagunas en barco o bucear descubriendo más de la vida submarina. 

Parque Nacional Cairngorms, Escocia
Este parque nacional con 3,800 km² es uno de los más grandes del Reino Unido y sobresale por sus animales únicos y diversidad de plantas. Las águilas pescadoras son los animales que atraen a los turistas a este lugar en la época de verano. 

Joshua Tree National Park, Estados Unidos
Su nombre proviene de una especie de cactus, encontrada casi exclusivamente en esta zona, llamado árbol de Josué. Es una zona desértica en la que se pueden hacer actividades como escalada libre, senderismo o también pasar un momento de relajo acampando. 

Las Alpujarras, España
Se recomienda pasar unos días explorando sus pueblos blancos tranquilos, saborear el delicioso jamón local o tomar un paseo por un camino de montaña. 

Ámsterdam, Holanda
Navegar por los canales y pasear en bicicleta son las mejores maneras de ver la ciudad. Entre los lugares que puedes visitar en bicicleta en Ámsterdam se encuentran el Vondelpark, el Museo Van Gogh y el mercado Albert Cuyp. 

Nong Khiaw, Laos
Este es uno de los mejores lugares en Laos para relajarse y descansar. Si bien hay un montón de actividades que se ofrecen en los alrededores, aquí no hay nada mejor que relajarse en una hamaca junto al río y disfrutando de una cerveza fría, resalta la guía de viajes. 

Caye Caulker, Belice
Entre las actividades que puedes practicar en esta hermosa y pequeña isla ubicada en el mar Caribe se encuentran el buceo, elsnorkeling, tours por tierra, kayak y avistamiento de aves, entre otros.

Parque Nacional Torres del Paine, Chile
Es considerado uno de los más grandes e importantes parques de Chile. Gozarás con sus espectaculares vistas de bosques, lagos y glaciares.

Las tendencias que cambiarán el consumo y a los consumidores en 2019

POSTED ON diciembre 6th  - POSTED IN Sin categoría

El año será un momento central de cambio: el punto final de una década en la que muchas cosas se han ido ajustando a nuevos principios y realidades

¿Hacia dónde van los consumidores y qué se debe esperar de ellos?

Habitualmente esa es una pregunta que los responsables de marcas se hacen y que quieren responder de la forma más clara posible. La pregunta se convierte en una especie de elemento recurrente cuando se llega a diciembre: con el cierre del año saber qué ocurrirá en el siguiente parece casi una obligación.
Y, para ello, las previsiones y las tendencias se convierten en elementos clave. Los analistas quieren perfilar lo que espera a la vuelta de la esquina.

Algunos elementos sociales y tecnológicos tendrán un impacto determinante en algún momento. El boom de las smart cities o de la juventud digital harán que los consumidores cambien y cambien también sus estilos de vida, lo que impactará en cómo compran y en cómo se relacionan con las marcas. De un modo más específico, se pueden perfilar algunos grandes cambios en el consumo y en los consumidores, como explica una analista de WGSN a Warc, perfilando cuáles serán las tendencias de consumidores y consumo de 2019.

Los tres elementos que cambiarán por completo el consumidor

De entrada, como apuntan en las conclusiones que publican en Warc, los elementos cruciales de 2019 en lo que a tendencias globales se refiere serán aquellos que tendrán un impacto directo en cómo son los consumidores, cómo se relacionan con las marcas o lo que debe hacerse para triunfar y tener éxito. 2019 será, apuntan, el año que ponga fin a las cosas como se han conocido hasta ahora en lo que a los consumidores se refiere, como punto final de una década llena de cambios.

De entrada, será el punto de partida de la que será la “era del zettabyte”. ¿Qué significa esto? Básicamente que cada vez hay más y más información. Es la era de los datos, casi se podría decir que de verdad. Por un lado, todas las cosas conectadas están generando más datos que nunca. Por otro lado, internet es más grande (y más rápida, dejan claro en el análisis) de lo que nunca había sido. El tráfico online se espera que alcance los 2ZB este año.

Para continuar, 2019 es la barrera de lo que los analistas llaman el mundo post-letrado. Las palabras están siendo sustituidas por imágenes y caracteres. Nos comunicamos con fotos y con emojis, a los que se empezarán a sumar todos los asistentes de voz y todas las herramientas de voz y conversación que están haciéndose hueco en el mercado.

Y, finalmente, 2019 será el punto de partida de la Era del Activismo, en la que los consumidores sienten que tienen que defender en lo que creen y sus valores. La Generación Z será quien suponga el punto de partida para todo esto, aunque los millennials también tendrán un gran peso en ello.

Los grupos de consumidores que dominarán las cosas

Estas tendencias generalizadas harán también que las cosas cambien no solo de una forma general sino también específica. Esto es, estas tendencias y estos elementos tendrán un impacto en cómo se compra pero también en cómo son de un modo más concreto los consumidores. Serán los elementos que harán que aparezcan nuevos tipos de consumidores y que los posicionará como ejemplos clave de cómo y hacia dónde van las cosas.

Los consumidores se dividirán en cinco grandes grupos. Uno serán los ‘nuevos escépticos’, los consumidores que se creerán pocas cosas y que investigarán todo lo que se les dice con lupa. Aunque se creen poco las cosas, quieren mucha información. Son quienes consumen grandes cantidades de datos y de contenidos informativos de todas las cosas. En el mundo de las empresas supone que, para llegar a ellos, hay que hacer cosas como convertir a los trabajadores de la empresa en una suerte de noticia.

Los ‘menos distraídos’ serán aquellos consumidores que quieran estar rodeados de menos distracciones. Son los que buscarán el que se ha empezado a conocer como “calm design”, diseño que se integran fácilmente con el entorno (como ocurre con los altavoces inteligentes), y también los consumidores quieren desconectar.

A ellos se suman los “autonomistas”, consumidores que se siente cada vez más solos y que con ello marcan sus decisiones de consumo; los “sin límites”, en los que los cambios siempre son bienvenidos y que se adaptan a todo (son los usuarios de la economía de las experiencias y también esos perfiles de personas que son muchas cosas al mismo tiempo); y el “stream team”, consumidores glocal que lo saben todo en redes sociales.

El año de la experiencia (más todavía)

De hecho, estos perfiles y estas tendencias pueden comprenderse mejor si se analizan algunas tendencias de industrias específicas. Las previsiones de la industria del turismo para 2019, por ejemplo, ayudan a visualizar mucho mejor cómo son los consumidores y hacia dónde irán. Así, en las previsiones que ha lanzado TripAdvisor, aparece en un lugar destacado el viaje experiencial, es decir, el viajar para vivir experiencias.

Cuando se va a un destino ya no se va solo al lugar clásico turístico, sino que además se busca vivir experiencias vinculadas con el lugar en cuestión, experiencias que sean “compartibles”. Es otra manera de viajar y de relacionarse con el entorno. Quizás empezó cuando arrancó el home sharing, pero ahora ha ido muchísimo más allá. Es parte de la clave de lo que ha hecho que Costa Rica, Nueva Zelanda o Islandia estén de moda. Son destinos impresionantes, pero también destinos en los que se pueden hacer cosas, vivirlas.

De hecho, la experiencia es como una especie de continuo en todas partes. También es uno de los elementos que cambiarán en retail y que definirán lo que se debe hacer para triunfar en el año que viene. Como apuntan en un análisis que publicaba Forbes, ya no se trata simplemente de cambiar la tienda, de hacer obras para que parezca más moderna, sino más bien de crear entornos que generen experiencias y que permitan vivir cosas únicas, cosas que la competencia no tiene y que harán que el consumidor sienta que está recibiendo algo más.

Lo que cambiará en el retail

A la experiencia hay que sumar otros puntos que formarán la lista de tendencias que modificarán el retail y con ello cómo compran y consumen los ciudadanos. De entrada, se podría decir que el debate del omnicanal o del multicanal se habría quedado ya obsoleto. No hay que debatir nada, porque esa es ya la realidad de los consumidores. En 2019, quedarse al margen de esto sería un suicidio.

A ello hay que sumar que los consumidores se enfrentan a nuevas tendencias en comercio electrónico. 2019 será el año del boom de las suscripciones en ecommerce, servicios que te mandan cada mes o cada semana productos ajustados a las preferencias del comprador, pero también el año en el que los tiempos de envío y recepción serán aún más rápidos. Si se pensaba que no había una frontera para conquistar, en realidad todavía estaba ahí.
Y, finalmente, será el año de lo que el análisis llama la caja de cristal y la “brands-as-a-culture”, marca como cultura. Tendrán que ser más transparentes y mostrarse más, porque los consumidores compran partiendo de criterios diferenciales. Como señalan, compran con sus emociones y no con sus billeteras.
Fuente: Puromarketing.com

El complejo puzzle demográfico: por qué es cada vez más complicado saber cómo son los consumidores

POSTED ON noviembre 27th  - POSTED IN Sin categoría

La sociedad es cada vez más compleja y las marcas y empresas tienen que hacer un esfuerzo mayor para ‘leerla’

El paso de los años, los cambios demográficos y las etapas de la vida eran una especie de realidad incuestionable que las marcas y las empresas podían usar para segmentar a sus consumidores y para comprender cómo eran y qué querían consumir. Era además una especie de ruta clara para navegantes que explicaba de un modo claro y concreto qué tenían que esperar las compañías y qué debían hacer para llegar a los consumidores. A aquellos años, el consumidor iba a estar haciendo aquella cosa. Un poco más tarde, sus preocupaciones serían estas otras. Y así sucesivamente.

Sin embargo, las cosas ya no están tan claras ni están tan definidas. De entrada, los propios consumidores han cambiado en lo que se espera de ellos en las diferentes etapas de la vida. Cuando se cumplían los 30, ciertas expectativas se convertían en cruciales y esperables, como comprarse una casa o fundar una familia. Eso ya no necesariamente ocurre.

En parte, el cambio ocurre por una ruptura generacional. Las nuevas generaciones son distintas en sus juventudes y en sus caminos a la vida adulta a lo que lo fueron las anteriores. Pero eso es solo la punta del iceberg, porque la ruptura con lo esperado es mucho más amplia y mucho más diversa.

Los consumidores de más edad tampoco están siendo como ‘deberían ser’. Ser un jubilado ya no implica necesariamente lo que hace veinte años se daba por sentado.

Y, por tanto, la lectura sociodemográfica de los consumidores y de cómo son y qué esperan se ha vuelto mucho más compleja. De hecho, los cambios generales de los últimos años también han ayudado a comprender que las cosas son mucho más complejas de lo que puede parecer.

Revisando lo que se sabe

La globalización y el hecho de que las empresas tengan que llegar cada vez más a consumidores de todo el mundo han implicado también una revisión de las creencias que tenían sobre los consumidores. Han hecho visibles que, incluso en los grupos demográficos de más edad, las experiencias vitales cambian según las zonas y eso afecta a sus decisiones de compra, como recuerdan en el estudio sobre cómo son los consumidores modernos que acaba de lanzar KPMG.
Incluso en generaciones como las de los millennials, que ya crecieron en un mundo globalizado en el que todo parecía puesto en común, las experiencias vitales comunes conviven con las experiencias vitales únicas y personales marcadas por el lugar en el que han crecido. Por ejemplo, mientras en la Europa Occidental se habla de que los millennials viven peor que sus padres, eso no ocurre en China o en India, donde tienen muchas más oportunidades de las que sus padres tuvieron.

La generación sándwich olvidada

Aunque, quizás, lo que todos los mercados tienen en común, con un especial peso en Norteamérica y Europa, es una realidad: como explican en el análisis, en toda esta avalancha por comprender a los consumidores y cómo impactan los cambios generacionales, demográficos y sociales las marcas y las empresas se están olvidando de la llamada Generación X, que abarca a los nacidos en los últimos 60 y los 70 y que son – a pesar de todo – unos de los principales usuarios de los servicios que ofrecen las empresas tecnológicas.

Los X también viven peor (y no solo los millennials se han visto afectados por la recesión de la pasada década). Entre 2007 y 2010, el 45% de los X perdieron riqueza. Un 40% de los miembros de la Generación X reconoce que no se sienten financieramente seguros. Ellos también han cambiado cómo consumen y cómo se relacionan con las marcas, aunque en esta narrativa siempre se hable de los millennials y de ellos se hable muy poco. Son, como explican en el estudio, una generación sándwich, metida entre dos generaciones que las empresas analizan con detalle y por ello un tanto olvidada.

El eco generacional

Pero además las marcas y las empresas no solo tienen que ser capaces de leer un terreno cada vez más difuso y complejo en términos de generaciones y lo que significan, sino que además se tienen que enfrentar a un más rápido efecto eco y de transferencia entre las generaciones.

“La transferencia de comportamientos entre padres e hijos está ocurriendo mucho más rápido que en el pasado”, explican. Los consumidores están no solo enseñando cosas a sus hijos sobre cómo comprar y sobre las marcas, sino también escuchando a sus hijos más que nunca. Los niños de hoy en día son influencers más poderosos de lo que nunca antes habían sido sobre las decisiones de compra de sus padres.
Fuente: Puromarketing.com

Lo que las empresas necesitan saber sobre cómo son los consumidores

POSTED ON noviembre 23rd  - POSTED IN Sin categoría

No vale con comprender uno de los elementos que les llevan a consumir un producto, hay que comprenderlos todos

¿Cómo son los consumidores y qué quieren? Esa es una de las grandes preguntas que se hacen los responsables de las marcas y de las empresas. Tener las respuestas más acertadas a estas cuestiones y ser capaz de ver del modo más adecuado de llegar a los consumidores son cruciales para tener éxito y para conectar con las audiencias. Sin embargo, llegar a esas respuestas y encontrar esas soluciones no es sencillo. Los consumidores son se han convertido en una especie de enigma para las empresas.

Incluso aquellas cosas que antes se daban por sentado, que eran parte de la experiencia de la vida adulta, han dejado de ser verdades absolutas, como casarse o comprar una casa. Los consumidores han cambiado mucho y lo están haciendo además muy rápido.

Para triunfar en este mercado, las compañías tienen que ser capaces de estar siempre al día en cómo son los consumidores – y por tanto seguir todos sus cambios y ajustes – y también que ser capaces de ofrecer las experiencias que esos clientes quieren.

Eso es lo que concluye un estudio de KPMG, que apunta además que las empresas que logran ofrecer a los consumidores las experiencias que quieren logran crecer en términos de ingresos dos veces más que aquellas empresas que no están haciendo bien los deberes.

La complicada y estrecha relación entre consumidores y tecnología

Uno de los puntos que el estudio analizó fue la conexión que los consumidores tienen con sus dispositivos electrónicos. ¿Preferimos perder nuestro móvil o nuestra cartera? Un 59% preferiría quedarse sin su móvil, pero un 41% tiene claro que antes perder la cartera que su smartphone. De media, un 29% de los ciudadanos es el primero en comprar un móvil cuando sale nuevo.

Para los responsables de las compañías, la tecnología es también un elemento complicado. Uno de cada cinco consejeros delegados cree que la tecnología disruptiva y el no ser capaz de seguirle el ritmo está lastrando su crecimiento.

Aunque la importancia de la tecnología y su presencia recurrente en nuestro día a día empieza a tener también un cierto impacto negativo. Un 25% de los consumidores cierra y apaga sus dispositivos móviles cuando se siente saturado de información, algo que ya ocurre a un 35% de los consumidores que reconoce que se sienten sobrepasados por toda la información disponible. Un 40% reconoce que aunque han llegado al límite de información que pueden consumir siguen accediendo a nuevas historias y nuevos datos.

Al fin y al cabo, la información nos encanta: el 75% de los encuestados asegura que le gusta tener muchísima información. Internet es ya la fuente de información general y principal para los ciudadanos de forma global. El 93% de los encuestados pone a internet como fuente de las noticias. La televisión es el 90%.
De quienes han acabado tomándose vacaciones de los dispositivos y de las fuentes de información y otros elementos de la vida online, el 54% lo ha hecho porque necesitaba un descanso. Necesitaba un recreo en su vida digital.

Así se ven las cuestiones vinculadas a la privacidad

La privacidad preocupa bastante y cada vez se están tomando más pasos en este terreno, aunque los consumidores aún no están dispuestos a hacer un apagón definitivo en lo que a sus datos personales toca. Solo el 24% de los consumidores de todo el mundo no está dispuesto a dar ningún dato personal a las empresas y a los organismos con los que interactúan. El 42% ha, sin embargo, actualizado sus ajustes de privacidad en redes sociales para sean más seguros.

Las expectativas en términos de información en lo que respecta a las compañías también son claras. Los consumidores no necesitan que las empresas lo sepan todo de ellos, pero sí que protejan lo que han logrado averiguar.
Solo el 2% de los consumidores espera que una empresa lo sepa todo sobre ellos, mientras que un 58% da por hecho que van a proteger sus datos y un 29% que la compañía hará las cosas lo más fáciles posibles para el consumidor en ese terreno.

Los cinco “míos” que las empresas tienen que comprender

Además de comprender cómo se relacionan los consumidores con el entorno y cómo la tecnología está cambiando las cosas, las compañías también tienen que analizar qué es lo que les motiva a consumir y cuáles son las claves que hacen que se queden con un producto o con otro o con una empresa o con otra. Es lo que el estudio llama los “cinco míos”, las cinco cuestiones clave que marcan la agenda del consumidor. Son “mi motivación”, “mi atención”, “mi conexión”, “mi mirada” y “mi cartera”.

Cada una de estas cuestiones impacta a un nivel diferente, pero las cinco son muy importantes. Como apuntan en el análisis, las empresas ya están trabajando en estas áreas, pero muchas lo hacen limitándose a un elemento concreto de ellas.

“Creemos que es la suma de los cinco míos la que genera historias, análisis e insights más ricos sobre las necesidades no cubiertas de los consumidores, los tradeoffs que están haciendo y la totalidad de los factores que influyen en sus decisiones”, apuntan en el estudio.

Cada uno de estos “míos” marca un punto. La motivación es la marca las características que impulsan no solo el comportamiento de los consumidores, sino también sus expectativas. La atención es lo que les lleva a centrarse en una cuestión y en una empresa rente a otras. La conexión es lo que lleva no solo a que conecten con un canal o un dispositivo, pero también con otros consumidores. La mirada está marcada por cómo los diferentes elementos de nuestra vida impactan en cómo nos relacionamos con el entorno y con los productos. Y, finalmente, la cartera es la que ajusta nuestras decisiones y nuestras compras.

Las cosas que impactan en cada una de estas áreas han ido cambiando a lo largo de los años y han obligado a reajustar los perfiles de los consumidores y las ofertas de las marcas y de las empresas. Desde el 44% de consumidores que quiere seguir haciendo cosas y trabajando tras la jubilación al 52% que busca que la tecnología o las apps filtren por ellos el elevado caudal de información que reciben, las compañías tienen que tener en cuenta todos estos cambios y ajustes.
Fuente: Puromarketing.com

Enamorando al consumidor: 10 claves para desatar la pasión de los clientes

POSTED ON noviembre 21st  - POSTED IN Sin categoría

Establecer vínculos emocionales se ha convertido en un elemento clave para conectar con los clientes 

En un mundo en el que la relación con los consumidores es cada vez más compleja y en el que cada vez hay más competencia y más productos a los que los potenciales clientes pueden dirigir su interés, las marcas y las empresas quieren ser algo más que simplemente marcas y que simplemente compañías.

Quieren despertar emociones, quieren conectar con los consumidores a un nivel más profundo y quieren llegar a ellos de un modo mucho más complejo.

Para ello, necesitan despertar emociones y necesitan trascender del simple proceso de compra-venta. Ser una empresa amada es muy importante, porque ayuda a mantener a una masa de consumidores leales y asienta más el valor de la marca. Pero enamorar al consumidor no es fácil y no es sencillo. Requiere trabajar mucho y cuidar con atención ciertos puntos.

Construcción de marca

Si se piensa en todas las compañías que han conseguido establecer vínculos muy poderosos con sus consumidores y que se han convertido en algo más que simplemente una empresa para ellos, se puede encontrar un punto en común. Todas ellas tienen una marca muy poderosa. No se trata solo de que los consumidores la identifiquen rápidamente, sino también que han logrado establecerla de un modo sólido y efectivo.

Marcas como Apple, Ikea o hasta Mercadona, que despiertan pasiones entre grupos de consumidores en sus respectivos nichos, han conseguido que sus marcas sean elementos muy poderosos, con unas marcas de identidad muy claras y con una posición destacada en el mercado. De hecho, muchas de las marcas que despiertan más pasiones entre los consumidores suelen ser también las que logran posicionarse en puestos muy elevados en las listas de las marcas más valiosas.

Valores y principios

Una de las lecciones que tuvo que aprender el mundo de la empresa en los últimos tiempos, en uno más de los efectos que ha tenido el boom de los millennials en el mundo de la empresa, ha sido la de que tener valores y principios era muy importante. Las empresas necesitaban ser capaces de tener un objetivo que fuese más allá de simplemente intentar vender cosas. Los valores y los principios son importantes, sin embargo, a muchos más niveles y de muchos más modos. Las compañías tienen que tener claro qué quieren y qué las representa porque eso es parte de su identidad.

Mensajes y segmentación del consumidor

¿Han aparecido alguna vez entre las listas de las marcas más amadas las operadoras de telecomunicaciones más ‘mainstream’ y alguien ha dicho que lo eran porque no paraban de ‘informarlos’ de sus nuevas ofertas? En realidad no. Nadie diría que le ha enamorado una teleco porque no para de llamarlo a horas intempestivas para ofrecerle una nueva promoción y unos nuevos precios.
Lo cierto es que. para que el consumidor esté contento con la marca y para que no sienta que son unos pesados que intentan venderle de todo, es muy importante no solo la naturaleza de los mensajes comerciales (desde los anuncios al email marketing) sino también cuándo y cómo se lanzan. Tienen que llegar en el momento adecuado y tienen que ser lo menos parecido al spam.

Contenidos

El punto anterior también conectar muy bien con este siguiente elemento, el de los contenidos. El marketing de contenidos se ha convertido en un arma muy poderosa en los últimos tiempos para llegar a los consumidores y para conectar con ellos, pero las marcas que logran los mejores resultados y tener la mejor imagen para sus consumidores lo emplean de un modo mucho más efectivo y mucho más eficiente. Sus contenidos tienen valor añadido, calidad y llegan en los momentos más adecuados.

Producto

Por otra parte, las marcas que despiertan pasiones no solo lo hacen por la construcción que han hecho de su identidad o por cómo emplean los diferentes elementos de marketing, sino que también lo consiguen gracias a sus productos. Poco importa, de hecho, un trabajo brillante de construcción de identidad si el producto no está al nivel esperado o si es de una calidad nefasta. El producto es lo que realmente los consumidores quieren de ti.

Experiencias

Además, el propio producto es parte de una experiencia. Muchas de las marcas que han logrado convertirse en marcas amadas con entusiasmo por sus consumidores tienen este punto muy marcado. Por ejemplo, no hay más que pensar en Harley-Davidson: uno de los elementos clave de su identidad es el sonido que hacen sus motos al encenderse. Ese sonido es parte de la experiencia de usar su producto.

Estas marcas amadas no solo hacen del producto una experiencia, sino que además crean experiencias vinculadas a la marca y juegan con ellas todo el tiempo. Es lo que hace Coca-Cola lanzando máquinas expendedoras señaladas y diferentes por todo el mundo o lo que logra Apple cada vez que sus consumidores hacen cola en sus tiendas esperando que empiece la venta de uno de sus productos.

Omnicanal

Mientras muchas otras empresas están todavía aprendiendo la importancia del omnicanal, las marcas y las empresas que han logrado enamorar al cliente han comprendido ya hace tiempo que este elemento es clave en un mundo en el que cada vez hay más canales de venta y más puntos de contacto con el consumidor. Son capaces de estar en todas partes, de llegar al consumidor por todas las vías y que toda esta experiencia esté integrada.

Atención al cliente

Por supuesto, esta buena actividad omnicanal es un elemento más de una atención al cliente que funciona como la seda. Estas compañías amadas, sea cual sea su tamaño, han conseguido comprender que el cliente, como dirían hace décadas, es el rey y que sus interacciones con la compañía deben ser sencillas, positivas y deben solucionar sus problemas. Las marcas amadas no te tienen en espera con música 40 minutos en una llamada para que puedas contarles tu problema. Igualmente, el proceso de compra suele ser simple y dejar una impresión muy positiva.

Postventa

Es importante además destacar que esa experiencia ultrapositiva de atención al cliente no se limita al previo a la venta y al momento en el que se cierra, sino que continúa después. Sigue tras la venta y logra que el consumidor sienta que siempre tendrá ahí a esa compañía.

Consumidor

Y, finalmente, se podría decir que todo lo que hacen estas empresas para lograr que sus clientes las amen se resumen en un punto, el consumidor. Estas compañías ponen al consumidor y sus intereses por encima de todas las cosas.
Fuente: Puromarketing.com

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