Los consumidores demandan marcas transparentes, con impacto positivo en la sociedad y el entorno

POSTED ON febrero 15th  - POSTED IN Sin categoría

Los consumidores quieren saber de las marcas en qué creen, cuál es su aportación al consumidor, a su empleados, a la sociedad y al entorno

IPSOS, el instituto independiente de investigación de mercados, ha presentado hoy en Madrid “Inside Out Brands, tus valores son tu marca”. Un coloquio donde la compañía ha profundizado en las tendencias más actuales del sector, y cómo las marcas deben transformarse si quieren realmente sobrevivir a esta nueva era del Marketing 4.0.

IPSOS ha puesto de manifiesto que nos encontramos ante una evolución del Marketing de Valores que, junto a la digitalización, están revolucionando la forma en la que el consumidor se relaciona con las marcas, y lo que realmente espera de ellas.

“Hacer un buen producto u ofrecer un buen servicio ya no es suficiente para que te elijan. Los consumidores quieren saber de las marcas en qué creen, cuál es su aportación al consumidor, a su empleados, a la sociedad y al entorno. Por lo tanto, las marcas tienen que dirigirse a las personas, ya no solo en su faceta de consumidor, sino a nivel humano, conectar con sus valores y sus preocupaciones de una manera genuina, distinta a como se ha hecho hasta ahora”, señala Louise Morrisey, experta en Comportamiento del Consumidor de IPSOS.

Cambio de paradigma

Para comprender este cambio de paradigma, es preciso analizar el entorno actual. Hay 4 realidades que explican la catalización de las Inside Out Brands. Por un lado, un consumidor empoderado, a quien ya no le sirve solo conocer los valores y principios de las marcas, sino que se le exige que todo lo que hagan esté alineado con ellos, tanto de puertas para adentro en la organización, como de cara al público. Las marcas son cajas de cristal y los consumidores quieren ver qué hay dentro con total transparencia.
Este empoderamiento se enmarca, además, dentro de un mercado hiper-saturado, donde hay muchas opciones donde poder elegir, más aún con la evolución del E-Commerce, que hace accesibles productos y marcas de cualquier parte del mundo a un solo click. Muchas de las nuevas marcas de e-commerce nacen siendo Inside Out Brands y hablan claramente de sus valores y aportaciones a la sociedad.

A esto hay que sumar el auge de las Fake News, que han contribuido a que el consumidor se sienta cada vez más engañado y desconfiado, de ahí que el nivel de exigencia y transparencia que les pide a las marcas sea cada vez mayor; y el fenómeno de las redes sociales, con un enorme poder de viralización y capacidad de dar visibilidad a cualquier injusticia o engaño, las convierten en un canal que desnuda a las marcas, están totalmente expuestas como nunca antes.

“Nos encontramos más que nunca ante un consumidor que no solo desea, sino que exige a las marcas la máxima transparencia, honestidad y ética, y que se materialice en acciones concretas y reales. Las marcas tienen ahora paredes de cristal y el consumidor tiene poder, y quiere saber cuáles son sus valores y principios. Cualquier abuso, irregularidad o ilegalidad se convierte en viral con un solo clic. No se trata de buenismo, sino de supervivencia”, afirma Louise Morrisey.

Qué es una marca Inside Out y la rentabilidad de serlo

“Ya no vale con acciones puntuales, se trata de una filosofía de marca. Deben mostrarse como son, y es algo que ha de ser transversal a la empresa, con todos los stakeholders alineados. Y sobre todo, tienen que ser genuinas, porque quedarse a medio camino puede ser muy peligroso”, matiza Morrisey.
Para ello, las marcas necesitan trabajar en 3 ejes: identificar bien un ámbito coherente con la marca, de manera que las iniciativas sean honestas, tengan continuidad en el tiempo, y estén alineadas con sus valores; implicar a toda la empresa, y que todos los que forman parte de ella y la representen estén alineados con dichos valores; y mostrar al mundo aquello en lo que creen y los valores que representan, en forma de acciones o mensajes de manera genuina.

Ser Inside Out Brands coloca a las marcas en una posición por delante de la competencia a ojos de los consumidores. Las marcas que den un paso hacia adelante en este sentido, se convertirán en referentes.
Fuente: Puromarketing.com

¿Es el boom de los influencers otra burbuja que acabará explotando como la de los Community Manager de las redes sociales?

POSTED ON febrero 5th  - POSTED IN Sin categoría

Los influencers están en todas partes, pero posiblemente solo sea hype esperando a pinchar 

Aparecieron como tantos elementos que se acaban poniendo de moda en el mundo del marketing. Algunos casos de éxito notables mostraron cómo para algunas empresas el uso de estrellas de las redes sociales en sus campañas les había permitido conectar con sus audiencias de un modo más destacado y llegar a ellos de una manera especialmente destacada. Habían nacido los influencers y había nacido también la obsesión de las empresas con ellos.

De pronto, las compañías se encontraban con la aparente solución a sus problemas en social media marketing. Habían visto una manera de saltarse los bloqueos que imponían los algoritmos de las redes sociales, cada vez menos amistosos con las cuentas de empresa, pero también una de capturar la atención de los consumidores, que estaban manteniéndose cada vez más al margen de los mensajes de las marcas. Era el primer paso de un boom.

Porque, como ocurre cada vez que la industria del marketing y de la publicidad descubre algo que les fascina y que aparentemente les funciona, todo el mundo empezó a hablar de los influencers, estos comenzaron a estar en todas partes y los casos de éxito que se comunicaban y se ponían como ejemplo no paraban de sucederse. Los influencers se habían convertido, de un día para otro, en la varita mágica que cambiaría las cosas y en la solución a todos los problemas.

Pero ¿lo eran realmente? ¿O esta era una más de las burbujas del marketing? ¿Eran los influencers simplemente una nueva versión de los diferentes hypes que han ido creando las nuevas tecnologías?

Cuando hace unos años las redes sociales se convirtieron en un espacio para las marcas y las empresas y para sus mensajes, los community managers empezaron a ser, de la noche para la mañana, los profesionales más buscados y también los que se veían como los próximos grandes héroes de la industria, si no lo eran ya. Fue el momento en el que en todas partes aparecían cursos de community manager y en el que, como tuvieses una formación o una trayectoria en alguna profesión del mundo de la comunicación y estuvieses en paro, tenías que escuchar a todo el mundo y su abuelo recomendándote que te hicieses community manager. ¿Está ocurriendo lo mismo ahora con los influencers?

Porque sí, esos casos de éxito mostraban, como su nombre indica, éxitos, pero ¿no se nos habrá ido de las manos el boom de los influencers y la concienciación de que son la manera de llegar a unos consumidores que no quieren ser alcanzados ya más por los mensajes publicitarios?

Las cuestionables fuentes del éxito influencer

No se trata de negar por completo que los influencers funcionan. Si los primeros casos de éxito tuvieron este elevado impacto en los responsables de estrategia fue porque conseguían lograr un buen eco entre los consumidores. Compañías independientes de análisis y sólidas se han ocupado de los influencers. Forrester o Gartner han lanzado estudios, recomendaciones y análisis sobre la cuestión. Otros analistas de peso en sectores más concretos también lo han hecho. Cuando el río suena, agua lleva, dice el refrán.

La cuestión es – y aquí es muy fácil volver a hacer paralelismos con la fiebre de los community managers – cuánta agua lleva el río. Porque en base a todo lo que se escucha y a todo el hype que ahora mismo se está generando sobre los influencers, se podría pensar que el río lleva agua como el Amazonas, cuando es probable que se quede más en el río Tambre.

Por eso, habría que hacer un trabajo de autocrítica cuando se piensa qué estudios creemos cuando se habla de los influencers y del impacto que el marketing de influencers tiene en el mercado. Uno reciente apuntaba que el 84% de los anunciantes creía que el marketing con influencers era efectivo, pero detrás de ese estudio estaba una compañía especializada en el mercado, la responsable de una plataforma que unía a influencers y al mercado.

Y así se podría seguir y seguir. Muchos de los estudios que han aparecido en los últimos tiempos están vinculados de una manera o de otra con la propia industria del marketing con influencers, que obviamente ve el mercado de una manera positiva y que obviamente quiere que la industria del marketing en general también lo haga.

Volviendo al paralelismo original, es como cuando todo el mundo sentía que ser community manager era el trabajo del futuro. Lo sentía porque estaba por todas partes: los propios omnipresentes cursos para ser gestor de comunidad creaban una visión un tanto inflada de lo que se avecinaba.

Si a eso se suma que los influencers se han puesto de moda de una manera que va más allá de la industria y que están apareciendo ya de un modo recurrente en la prensa generalista, se ven las cosas de un modo más claro.

No es solo un juego de humo y espejos

Pero el estado de las cosas en el marketing de influencers y los elementos que nos deben llevar a meditar sobre lo que son, lo que ocurre y su potencial no deben limitarse únicamente al hecho de si la percepción que tenemos de ellos está modificada por el hype informativo y por las visiones de la propia industria.

La crítica a lo que los influencers son y a lo que están ofreciendo a las empresas tiene que ir más allá, porque en los últimos años ha quedado claro que influencer puede ser cualquiera (y eso poco vale) y que todo el boom ha creado figuras tóxicas para la industria, como es el caso del influencer gorrón.
Los influencers gorrones, esos que en realidad no son relevantes pero que aprovechan para exprimir a las marcas, son altamente tóxicos, pero también lo es el hecho de que las compañías quieran meter dinero como sea en esta industria y piensen muy poco cómo y dónde lo están haciendo. El estudio de una agencia norteamericana que logró no solo un año sino dos seguidos que las marcas se creyesen que la influencer que se habían inventado de la nada, echando mano de fotos de stock y de mensajes vacíos, era real y una manera de llegar a los consumidores muestra esta realidad.

El boom de los community managers y aquella obsesión por hacer cursos para encontrar el trabajo de moda acabaron pinchando. Llegó un momento en el que quedó claro que no todo el mundo podía ser community manager (y que un curso de tres días no servía para tener los secretos de la profesión) pero también que su papel tenía que ir en medio de un trabajo más amplio. ¿Será lo que ocurra también con los influencers?
Fuente: Puromarketing.com

Las grandes marcas muestran sus anuncios más impactantes del año en el Super Bowl

POSTED ON enero 30th  - POSTED IN Sin categoría

Más de 188 millones de personas estarán pegadas a sus televisores el próximo 3 de febrero para ver la Super Bowl, el mayor acontecimiento deportivo en Estados Unidos

La emisión de un spot de 30 segundos cuesta cinco millones de dólares. En 2018, el 22% de los anunciantes de la Super Bowl destinaron el 10% de su presupuesto publicitario anual al spot durante el partido.

Los anuncios son la parte más interesante de la Super Bowl para el 24% de la audiencia, que recibe los spots como parte del entretenimiento y no como una acción publicitaria más.

Se estima que más de 188 millones de personas estarán pegadas a sus televisores el próximo 3 de febrero para ver la Super Bowl, el mayor acontecimiento deportivo en Estados Unidos. Es uno de los pocos espectáculos seguido de manera masiva en los hogares: el 68% de las personas que tienen una televisión en casa verán el partido.

Este primer domingo de febrero, los New England Patriots se enfrentarán a Los Ángeles Rams en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta en la final de la Liga Nacional de Fútbol (NFL por sus siglas en inglés), con entradas que cuestan entre 2.000 y 12.000 dólares.

Pero, más allá del partido, la Super Bowl es un gran espectáculo que dura cerca de cuatro horas, retransmitido enteramente por televisión. Alrededor del tiempo de juego hay actuaciones de superestars (este año será el grupo Maroon5) y se emiten algunos de los anuncios más icónicos del año, que las grandes marcas realizan expresamente para la ocasión, sabiendo que es la gran cita anual para conectar con una gigantesca audiencia televisiva.

La publicidad televisiva está reservada para grandes anunciantes, ya que la emisión de un spot de 30 segundos cuesta cinco millones de dólares. En 2018, el 22% de los anunciantes de la Super Bowl destinaron el 10% de su presupuesto publicitario anual al spot durante el partido; fue el mayor porcentaje de los últimos cinco años.

Los anunciantes saben que es todo un reto sobresalir durante la Super Bowl, pero que la notoriedad que lograrán les compensa y realizan piezas cada vez más elaboradas, que tratan de viralizar a través de las redes sociales. Cuentan, además, con una audiencia “entregada”: para el 24% de las personas que ven el partido, los anuncios son la parte más interesante de la Super Bowl y reciben esta publicidad como parte del entretenimiento y no como una acción publicitaria más.

Este enorme escaparate publicitario genera unos ingresos para la cadena NBC de más de 534 millones de dólares durante el encuentro, a los que hay que sumar otros 115 millones de dólares por los anuncios previos y posteriores a la Super Bowl.

“La Super Bowl es un evento único para la publicidad y ofrece numerosos momentos en los que conectar con la audiencia multipantalla en tiempo real. Es un show en vivo que cada año genera imágenes que se hacen virales en Internet”, recuerda Juan Camilo Bonilla, CEO de Rebold. “Los anunciantes que estén bien preparados, que hayan analizado el mercado y a la audiencia, tendrán ocasión de llegar a los consumidores participando en las conversaciones de los aficionados en redes sociales y alcanzando con su publicidad a la audiencia adecuada a través de acciones programáticas”.

Conocer el mercado

Aunque los altos precios impiden a la mayoría de las marcas aspirar a mostrar sus anuncios en televisión durante la Super Bowl, conocer el mercado y cómo se comporta la audiencia les ayudará a encontrar otros momentos y canales antes, durante y tras el encuentro para hacer impactar con sus anuncios en la audiencia. Rebold, ha analizado el comportamiento social durante la Super Bowl.

Por ejemplo, la Super Bowl generó 414 millones de interacciones en redes sociales en 2018. Sólo en Twitter, Facebook e Instagram hubo 107,7 millones de interacciones alrededor del partido.

Facebook registró 122 millones de interacciones orgánicas y el 62% fueron realizadas por mujeres. El 90% de esas interacciones tuvieron lugar desde dispositivos móviles.
En You Tube, los anuncios de la Super Bowl fueron vistos un 16% más en 2018 que el año anterior.

La audiencia de estos anuncios a través de dispositivos domésticos de smart tv’s creció un 52% el año pasado. Uno de cada ocho anuncios de la Super Bowl en YouTube se vio a través de una plataforma OTT (Over The Top, de tv a la carta).

Los cinco principales anuncios del año pasado representaron la mayoría (56%) de todos los anuncios de video compartidos en Internet durante la Super Bowl. Las otras 129 creatividades de anuncios representaron el 44% restante.

Hábitos de compra antes del partido

El 74% de los hombres en Estados Unidos y el 69% de las mujeres siguen la Super Bowl. Lo hacen:
• 75%, en casas: (TV + mobile);
• 7%, en bares, pubs y otros establecimientos.

Los estadounidenses gastarán una media de 81,17 dólares durante el encuentro, aunque la cifra sube hasta los 118,43 dólares entre los fans de 25-34 años. Esto sumará un total de cerca de 15.500 millones de dólares en actividades relacionadas con el partido.

Es una ocasión idónea para una parte del comercio estadounidense, si son capaces de relacionar el uso de sus productos con el encuentro. Pero han de tener en cuenta que la manera de consumir es diferente a otros momentos festivos: el 30% de las personas empiezan a comprar al menos una semana antes del juego y que el 69% completa sus compras solo uno o dos días antes o incluso el mismo día del Super Bowl.

Los tres capítulos de gasto más importantes serán:
• El 82% comprará comida y bebida.
• El 11%, ropa y merchandising de su equipo.
• El 8% comprará una nueva televisión. Otro 8% gastará su dinero en decorar la casa para el partido; 45 millones de personas organizarán una fiesta en casa este año para ver la Super Bowl con familiares o amigos.

Entre los fans, el consumo será de:
• El 59% tomará vino. Se estiman unas ventas de 597 millones de dólares.
• El 55% tomará cerveza. Se estiman unas ventas de 1.300 millones de dólares de cerveza.
• El 49% tomará alguna bebida alcohólica (whisky, ginebra, ron, vodka, etc.). Se prevén unas ventas de 405 millones de dólares directamente relacionadas con la Super Bowl.

En cuanto a comida y picoteo, los estadounidenses gastarán:
• 979 millones de dólares en refrescos
• 348 millones de dólares en agua embotellada
• 278 millones de dólares en patatas fritas.
• 224 millones de dólares en nachos.
• 198 millones de dólares en pizzas preparadas.
• 81 millones de dólares en ensaladas.
• 80 millones de dólares en alitas de pollo.
• 62 millones de dólares en aguacates para preparar guacamole.
• 60 millones de dólares en sándwiches.

En España, los aficionados podrán ver el encuentro a partir de las 00:30 horas a través del canal Movistar Deportes. Diversos medios generalistas y especializados van a realizar un seguimiento especial de la gran final de fútbol americano
Fuente: Puromarketing.com

La psicología del consumo y lo que dice sobre los nuevos tipos de consumidores

POSTED ON enero 28th  - POSTED IN Sin categoría

Ahora la ética es más importante, pero también el comprar para sentirnos mejor con nosotros mismos

El comprador no es un perfil estanco. Igual que no todos los compradores son iguales y que no todos actúan partiendo de las mismas motivaciones, tampoco se convierten en un elemento inmutable. Los cambios sociales, el paso del tiempo o las nuevas necesidades que imponen los nuevos tiempos hacen que los compradores cambien, que empiecen a necesitar otros productos y otras experiencias de compra y que lo que hace que conecten con las marcas y las empresas sean otras cosas.

Los consumidores han, de hecho, cambiado. Algunos tipos de comportamientos que antes estaban limitados a nichos concretos de consumidores, ahora están asociados a los grupos mucho más amplios de compradores, como también han aparecido nuevos elementos que motivan el consumo o impactan en las decisiones de compra.

Para comprender qué hace que se venda hoy en día, hay que ser capaz de comprender por tanto esos cambios y esas modificaciones. Un estudio de Criteo ayuda a identificar a nuevos perfiles de consumidores y también lo que hace que esos compradores conecten con las marcas.

Los compradores virtuosos

El nuevo perfil de consumidores es lo que en inglés y en el análisis han bautizado como “virtuous circlers”, que podríamos adaptar como los compradores virtuosos. El “circler” viene de la idea del círculo, que en este caso sería el modo en el que las compras que realizan impactan en el entorno. Según los datos del análisis de Criteo, esta idea es una de las más emergentes en el consumo, ya que cada vez el mercado de lo sostenible y de los productos con conciencia está creciendo más y más. Solo en Reino Unido, por ejemplo, el mercado de la comida y de la bebida sostenible creció en un 9,7% interanual en el último año y el 40% de los consumidores en general asegura que se siente más positivo ante las marcas que publican sus estándares éticos.

Pata este tipo de consumidores, lo que resulta crucial es la ética de lo que consumen y de las marcas que producen esos productos y servicios. Quieren que sean respetuosos con el entorno, tanto a nivel de producción como en relación con las personas. Es lo que hace que, a pesar de la tendencia a los bajos precios de los últimos años, las tiendas tengan cada vez más (en los supermercados se podría decir que es siempre) productos de proximidad o de comercio justo.

El capitalista social

O lo que es lo mismo, a pesar de los anuncios que señalaban que las calles comerciales de las ciudades estaban en crisis, los consumidores siguen queriendo comprar de forma social. Un 24% de los consumidores quiere ir de compras con sus amigos, pero los datos son todavía más elevados en la franja más joven de los consumidores. Entre los 18 y los 24 años, es el 46% de los consumidores los que quieren comprar como acto social.
Para estos consumidores, las compañías tienen que ser capaces de crear una experiencia de compra que ayude y se vincule a lo social. Es decir, tienen no solo que vender, sino también crear lo que el análisis llama “stop spots”, espacios en los que los consumidores se pueden parar, vivir experiencias y descubrir cosas. La experiencia en general de compra también tiene que ser mejor para conectar con estos consumidores. Por ejemplo, hay que aligerar las compras.

El comprador de la era del autocuidado

No es el único cambio social que está impactando en cómo son los consumidores y cómo hay que llegar hasta ellos. En los últimos años ha aparecido con fuerza el boom del self-care, el autocuidado. En el análisis apuntan que es uno de los puntos que de una manera más sutil han cambiado las cosas, ya que los vendedores y las marcas los siguen vinculando a procesos que ya estaban en marcha. Y, sí, unos y otros son parecidos, pero no son exactamente iguales.

Los consumidores de este nuevo perfil disfrutan sintiendo que se han ganado la compra. Es lo que hace que funcionen los procesos de compra de buscar gangas y grandes ofertas o los rituales de compras vinculados a días específicos (como el Black Friday). Pero también ha cambiado la psicología detrás de este proceso de consumo. No es comprar a modo de autoindulgencia ni tampoco comprar porque se necesitan, sino más bien comprar como una manera de autopremiarse, de sentirse mejor. Los vendedores y las marcas necesitan comprender, echando mano de los datos y del análisis de los consumidores, cómo estos están cambiando y qué es lo que hace ahora que se sientan bien para así conseguir conectar con ellos.

Además, no hay que olvidar que todo el boom del autocuidado ha creado nuevas industrias paralelas y nuevas necesidades de consumo.
Fuente: Puromarketing.com

Los grandes temas que preocupan e interesan a los CMOs

POSTED ON enero 25th  - POSTED IN Sin categoría

Un estudio sobre las conversaciones de los directivos de marketing en el último CES deja claro que la innovación, los principios de marca o la IA son temas candentes

Los máximos responsables de marketing necesitan estar al día de lo que importa y de lo que marca la agenda, porque sus decisiones y sus movimientos tienen que estar muy marcados por esa agenda y por esos temas destacados. Necesitan no quedarse nunca desfasados y precisan cumplir con lo que los consumidores esperan (y buscan) de ellos.

Pero ¿cuáles creen que son esos temas que importan? ¿Cuáles son los temas que consideran que están marcando la agenda y que deben tener cada día más y más en cuenta? Eso es lo que se pregunta un estudio de MavenMagnet para Forbes, que ha analizado cuáles eran los temas ante los que los CMOs asistentes al último CES mostraron más atención.

El estudio no solo se centra en los temas que dominaban en paneles, sino que estudia los que han estado protagonizando las conversaciones de los directivos de marketing a lo largo de la feria, de lo que hablaban en contenidos online o los temas que destacaban en las entrevistas que les hacían los medios.

De esos datos se puede concluir qué es lo que les preocupa y en qué trabajan.

Los temas que interesan a los marketeros
El tema que más preocupa a los marketeros es la innovación. En las conversaciones de los directivos de la industria, la innovación en marketing estaba presente en el 30% de los casos. Aquí entran muchos temas, desde el marketing data driven a la experiencia personalizada pasando por los productos inteligentes o las nuevas plataformas online. Lo que hace que este tema sea candente es el hecho de que el escenario en el que se mueven los consumidores está cambiando de forma muy profunda. Lo que había hasta ahora ha dejado de ser relevante y los marketeros necesitan funcionar con las nuevas reglas del juego.

No son los únicos elementos que preocupan a los marketeros de una forma notable. Los segundo y tercer temas más comentados también tienen porcentajes elevados de presencia. Con un 25%, estaban presentes los fundamentos de marca, como la necesidad de poner al consumidor en el centro o el storytelling, y con el 21% la inteligencia artificial.

En este último punto, los responsables de marketing son cada vez más conscientes de que la IA tiene un peso cada día más importante en cómo son las cosas y en lo que les permitirá hacer. Como explican en las propias conclusiones del estudio, están empleando la IA para lograr más datos y más información y para crear el portal en el que sus trabajadores podrán ser más creativos.

Tras ellos se posicionan otros grandes temas que también dominan en las conversaciones de otras industrias y que están protagonizando los titulares y los análisis económicos y empresariales. Así, se posicionan el 5G y el internet de las cosas (con un 20% y muy centrado en los usos potenciales que tendría), las tendencias sobre los espacios de trabajo y personal (17%), la smart mobility (11%), los principios de management (10%, con acuerdos estratégicos o cómo mostrar liderazgo) y los cambios y tendencias en medios y entretenimiento (otro 10%).

La tecnología, un tema que preocupa

Por grupos y por áreas, se podría decir que lo que más preocupa a los marketeros – partiendo del origen de los CMOs que dominaban las conversaciones – son cuestiones relacionadas con la tecnología y las telecomunicaciones (41%), los bienes de consumo (16%), el entretenimiento (15%), los elementos que impactan en sus finanzas (12%), la automoción (a nivel de lo que aportará la versión smart, 9%) y el marketing y la publicidad de una manera generalista (7%).

De hecho, el impacto de la tecnología se ve como tan elevado que cuando se hablaba de tendencias en el espacio de trabajo y en la contratación era lo que dominaba. Era el protagonista del 65% de las conversaciones sobre esas áreas, superando a temas que han estado muy presentes en la agenda, como la diversidad de la plantilla (que se quedó en un 29%).

Por supuesto, hay que tener en cuenta el escenario en el que el estudio recopiló estos datos. El CES es, por muy mainstream que se vea ya ahora, una feria de tecnología. Parece por tanto casi esperable que los directivos de marketing hablasen también y de forma notable sobre ese tema. Pero, dado que la tecnología tiene un impacto notable en lo que hacen y en cómo lo hacen, la situación debe verse de un modo mucho más complejo. No se trata solo de que a los directivos les importe solo porque estaban en el CES, sino que el impacto que esta tiene es tan elevado que va más allá.
Fuente: Puromarketing.com

Las empresas pierden ya más de 200 millones de dólares por los falsos influencers

POSTED ON enero 22nd  - POSTED IN Sin categoría

Comprar engagement y seguidores es muy fácil, pero no da a las empresas lo que quieren

El marketing con influencers se ha convertido en uno de los elementos de moda en los últimos años en lo que respeta a marketing en redes sociales. Los influencers parecían la solución a todos los problemas de las marcas y de las empresas, el elemento que les permitiría llegar a las audiencias de un modo mucho más directo y evitando los elementos de lastre que habían aparecido en los últimos tiempos.

Las compañías estaban viendo cómo a los consumidores sus mensajes les parecían cada vez menos relevantes, pero también se estaban viendo afectadas por el hecho de que las redes sociales y sus algoritmos estuviesen penalizando cada vez más los mensajes corporativos. Los influencers parecían saltarse todo ello.

Y ya que lo hacían las empresas se lanzaron de cabeza a por ello. El marketing con influencers empezó a llevarse cada vez una parte más importante de los presupuestos de las compañías en términos de publicidad y marketing y a despertar más y más atención entre responsables de marcas, analistas y expertos. Todo el mundo parecía de pronto obsesionado con los influencers y estar buscándolos en todas partes.

Hecha la ley, hecha la trampa

Por supuesto, a medida que el interés por los influencers iba en aumento, también lo iba el interés de los usuarios de redes sociales por convertirse en uno de ellos. Todo el mundo parecía de repente querer ser influencer y una parte muy importante de ellos parecía estar creyéndoselo.

Y no solo se produjo una especie de boom del influencer emergente, sino también un crecimiento de la trampa. Estaban quienes aseguraban ser influencers, sin serlo realmente, o quienes simplemente estaban intentando sacar tajada de un mercado en crecimiento. Como demostró una agencia en un caso práctico, crear una cuenta de influencer falso no era nada complicado como tampoco lo era conseguir que las empresas se creyesen que ese perfil era absolutamente cierto.

Por tanto, el fraude en el marketing con influencers no está solo en los perfiles que buscan parecer más importantes de lo que son sino también en los que en realidad no son nada. Comprar seguidores y comprar engagement es muy fácil.

200 millones en pérdidas

Las estimaciones ya empiezan a poner cifras a lo que podría estar ocurriendo. Según un estudio de Captiv8, una agencia neoyorkina, el fraude de los falsos influencers está siendo ya un lastre millonario. Las marcas están pagando ya más de 200 millones de dólares a perfiles en redes sociales para hacer campañas publicitarias que son en realidad un fake.

La estimación de la compañía viene basada por lo que se ha invertido en marketing con influencers y la realidad del mercado en cuestión. Según sus estimaciones, se han destinado en 2017 2.100 millones de dólares a campañas con influencers.

Sin embargo, su investigación ha detectado que el 11% de todas esas cuentas de influencers son en realidad perfiles falsos, lo que lleva a la cifra de más de 200 millones de dólares perdidos en campañas que no están llegando a ninguna audiencia. Si se tiene en cuenta que la compañía trabajó con datos de 2017, se puede pronosticar que lo más probable es que en el 2018 que acaba de terminar (y para el que es lógico que aún no se tengan números totales de inversión) tanto la inversión en influencers como el despilfarro en cuentas falsas haya sido mayor.

Las cosas son además peores en algunos sectores concretos. Según las conclusiones del estudio – que para analizar el peso de las cuentas falsas estudió 5.000 perfiles de influencers en Instagram seleccionados al azar entre agosto y noviembre – en algunos sectores se está por encima de la media. En el mundo de la moda, que es el que está en peor situación en términos de fraude, se registra un fraude en actividad en el 14% de los casos.

El estudio también logró perfilar algunas bases para poder identificar a un falso influencer frente a uno verdadero. De entrada, que la cuenta tenga un reach que supere muchísimo a la media de su mercado debería resultar sospechoso. También es un aviso a navegantes un engagement medio demasiado bajo, ya que demostraría que los seguidores no son reales. Sobre los seguidores, los perfiles que crecen de forma abrumadora de un día para otro (sin explicación clara) son también sospechosos.
Fuente: Puromarketing.com

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