Los consumidores quieren encontrar información correcta de la marca online y la culparán si eso no es lo que sucede

POSTED ON septiembre 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Poco importa que la información errónea esté en la red por culpa de un tercero, los consumidores castigarán a la compañía

En la era de la información y en la era de tener todo a como mucho un par de clics de distancia, los consumidores quieren ser capaces de encontrar todo lo que necesitan saber sobre marcas, empresas y productos de forma rápida y eficiente.

Quieren tener que esforzarse lo mínimo para encontrar todos esos datos y no quieren que esos datos se conviertan en una fuente de problemas. No quieren tener que contrastar información, ni que esforzarse por encontrar aquello que necesitan. Esperan que todo esté accesible, de un modo sencillo y sin fallos y errores. No encontrarlo de ese modo acaba impactando en cómo se percibe a la empresa o a la marca en cuestión.

Un estudio acaba de señalar que los consumidores acaban viendo a la marca o a la empresa culpables de la mala información que encuentran online. Poco importa que ese horario de apertura erróneo no lo haya subido la tienda en cuestión a la red o que los datos sobre condiciones de uso que estaban desfasados hubiesen sido publicados por un medio ya hace años. El consumidor sentirá, si eso es lo que encuentra cuando navega online, que la marca o la empresa es culpable de no ofrecer información correcta.

La mayoría de los consumidores considera que la compañía tiene que hacer el esfuerzo de ofrecer información que sea correcta, actualizada y consistente en todos los puntos en los que esta está disponible en la red. Así, un 60% de los consumidores espera que la compañía se encargue de que la información sea correcta en todos los touchpoints entre marca y consumidor en la red, según apuntan en las conclusiones del estudio, elaborado por Forbes Insights Study y Yext sobre un amuestra de consumidores estadounidenses. Los clientes no quieren tener que esforzarse o que purgar lo que ven: si buscan un dato quieren que lo que encuentren sea lo correcto.

Además, aunque ellos tienen claro qué quieren también ven de forma clara que las empresas no siempre están a la altura. Solo la mitad de los consumidores considera que las empresas y marcas hacen un buen trabajo ofreciendo información correcta y consistente.

Para las marcas, o eso señalan los responsables del estudio, resulta cada vez más complicado hacer que su información se posicione de forma adecuada y mantener actualizado el elevado caudal de potenciales espacios informativos en los que la marca puede aparecer. Teniendo en cuenta que la mitad de los consumidores emplea sites de terceros para encontrar los datos que busca sobre la marca, esto puede convertirse en un problema para las empresas.

El consumidor los considera culpables

Igualmente, para las marcas y para las empresas, el problema no está solo en no ser capaces de dar la información que los consumidores buscan cuando la necesitan, sino también en qué hace ese fallo sobre la reputación de la marca.

Los consumidores, señala el estudio, consideran a la marca responsable de la información no correcta, incluso cuando no está en su site oficial. Un tercio de los consumidores, de hecho, reconoce que casi siempre culpa a la marca cuando los datos que encuentra no son consecuentes y no son correctos.

Un punto más a favor de una eficiente estrategia de SEO

Todo ello tiene además ramificaciones más amplias y sirve como recordatorio para los responsables de marketing de la importancia de tener una estrategia online clara… y de nunca bajar la guardia en cuestiones de SEO.
Las compañías tienen que estar siempre seguras de que su información, la que ellos generan y la que ellos saben que es la correcta, esté posicionada de forma destacada en los resultados de búsqueda y que así, cuando el consumidor entre buscando todos esos datos, sea la información “oficial”, por así decirlo, la que el potencial comprador se encuentra.
Fuente: Puromarketing.com

Marketing de contenidos: Si no sabes comunicar ni contar historias, ¡para que te metés!

POSTED ON septiembre 20th  - POSTED IN Sin categoría

Los consumidores no quieren spam, ni publirreportajes, ni historias mal escritas

Lección número uno que ha penetrado en la industria en los últimos meses y años: ante unos consumidores hartos de recibir contenidos publicitarios y saturados de ruido, el marketing de contenidos se ha convertido en una solución a los problemas. Lección número dos que se ha repetido pero que no ha penetrado tan bien como hubiese debido hacerlo: los contenidos de las marcas ofrecen un valor añadido y eso es lo que hace que funcionen.

El marketing de contenidos ha ido creciendo de forma notable en los últimos tiempos, ya que los diferentes jugadores del mercado han comprendido su valor, su potencial y todo lo que puede aportar a marcas y empresas. Para los medios, se ha convertido en una vía de generar nuevos ingresos, ya sea como espacio para esos contenidos ya sea como pasarela para poder sacar beneficios de su talento y de sus capacidades (al fin y al cabo, ¿quién más experto que un medio en la creación de contenidos?).

Pero, aunque el marketing de contenidos tiene mucho potencial y la industria parece estar comprendiéndolo, también se ha señalado como una nueva fuente de problemas. Lo es porque las marcas y las empresas solo han comprendido y asumido la mitad de las cuestiones que deberían tener en cuenta en este proceso.

Se han dado cuenta de que tienen que generar contenidos y que estos son una palanca para llegar a los consumidores, pero han olvidado en ese proceso que tienen que hacerlo con unos contenidos en condiciones. No vale cualquier cosa y no sirve simplemente llenar palabras. Si no tienes nada interesante que contar y si no lo sabes hacer bien, no tiene ningún sentido entrar en la batalla del marketing de contenidos.

Si a eso se suma que las empresas siguen confundiendo el marketing de contenidos con los formatos publicitarios que ya existían previamente, se tiene la foto completa. El marketing de contenidos no tiene nada que ver con los publirreportajes, por ejemplo.

Seguir esas prácticas y apostar por ese tipo de contenidos solo hace que el potencial del marketing de contenidos pinche. En lugar de tener el éxito que se esperaba y en lugar de conectar con los consumidores como las compañías querían, en realidad el contenido acaba fracasando y los consumidores no conectan con él.

Lo que molesta a los consumidores en contenidos

A los consumidores no les interesan los contenidos de mala calidad, que simplemente son spam o que no ofrecen nada realmente interesante. Quieren que cuando la marca hace marketing de contenidos realmente tenga algo que contar y que lo haga bien.

Los estudios ayudan a poner estas visiones en cifras. El último que se ha centrado en la cuestión ha sido uno de Adobe que ha preguntado a los consumidores, sobre una base estadounidense, por sus percepciones en torno a los contenidos de las marcas. Un 39% de los encuestados aseguró que para ellos lo peor era el contenido de mala calidad, que está mal escrito o que simplemente es demasiado florido (esa tendencia a usar muchas palabras y las más rebuscadas posibles para decir lo que sea).

Le siguen el que el contenido esté diseñado de una manera pobre (28%), que sea demasiado personalizado y se convierta en inquietante (25%), que sea contenido antiguo o que ya se haya visto antes (23%) o que el contenido no sea relevante o no esté personalizado (22%). Tras estos puntos están el que no se adapte a los dispositivos en los que se está viendo (21%), que no lleve imágenes o vídeo (17%) o que sirva para marcar como promoción algo que ya se ha comprado (16%).

Trabas en la experiencia

A eso se suman ciertas experiencias en el consumo del contenido que hacen que se vea de una manera negativa. A los consumidores les molesta especialmente el spam por email (42%) pero también las páginas con velocidad de carga baja (35%), las ofertas irrelevantes (29%), el tener que pasar muchas páginas o pantallas para poder ver el contenido (29%) o que el contenido prometido no esté disponible (27%).

Son los principales fallos en la experiencia, seguidos por las recomendaciones irrelevantes (23%), el diseño y el contenido desordenado (22%) y el panel de navegación demasiado lleno de cosas (13%).
Fuente: puromarketing.com

Bleisure: la nueva oportunidad en marketing turístico para vender y conectar con los viajeros

POSTED ON septiembre 18th  - POSTED IN Sin categoría

Los viajeros de negocios se han convertido también en viajeros por placer, fusionando en un único viaje ambas necesidades

Aunque pueda parecer un neologismo, una de esas palabras inventadas de nuevo cuño que aparecen de vez en cuando en la industria, el bleisure no es exactamente algo nuevo. Lleva siendo una tendencia a la que la industria de los viajes presta atención ya unos cuantos años. Lo que ha cambiado ahora, quizás, es que más que algo emergente se ha convertido en algo ya recurrente y también que se ha convertido en una oportunidad sólida cuando se habla de marketing turístico.

¿Qué es exactamente el bleisure?

La idea nace de la fusión del viaje de negocios y el viaje por placer. De hecho, el nombre es una fusión de ambos conceptos en inglés.

Como explicaban en un análisis hace unos años en Hosteltur, el viajero bleisure es aquel turista urbano (y premium) que llega a un destino por un viaje de trabajo y que suma uno o dos días a su estancia para hacer también un viaje de ocio. Entonces (2015) se veía como una de las grandes tendencias emergentes en turismo en todo el mundo. Al fin y al cabo, de forma total (e incluso cuando no se añadían días de vacaciones), un 67% de los viajeros de negocios reconocía entonces que sí se tomaba algún tiempo libre en el destino para visitar la ciudad.

La industria del turismo empezaba a ver el potencial que esto tenía como potenciador del consumo y como ventana para un nuevo tipo de negocio. De hecho, las grandes cadenas de hoteles estaban entonces cambiando ya sus establecimientos orientados para el viajero de negocios para hacerlos mucho más vinculados a la segunda de las patas del bleisure, la del placer.

Desde entonces, la tendencia no ha parado de crecer. Un estudio reciente de Expedia señala que el crecimiento es significativo. En algunos viajes, ya son la mayoría simple de los viajes de negocios. El 60% de los viajeros de negocios que viajan desde China, Alemania, India, Reino Unido y Estados Unidos se ha pasado ya al bleisure, una cifra mucho más amplia que el 40% que presentaban estos mismos mercados en 2016. De media, estos viajeros de negocio hacen 6 viajes al año por trabajo. En esos viajes suelen tener 3,9 días destinados al trabajo y 2,9 que blindan para el ocio.

Una oportunidad de negocio

Esto está cambiando cómo se organizan los viajes de negocios y qué esperan estos viajeros, pero también está abriendo nuevas oportunidades. Como recuerdan en un análisis en Warc al hilo de estos datos, estos viajeros se han convertido en una nueva ventana de oportunidad para hacer marketing turístico y para lograr impulsar el gasto en esos destinos. “Hay una oportunidad gigantesca para la industria del turismo para hacer estrategia y vender a este segmento de viajeros”, explicaba Gianluca Armando, APAC director de Group Media Solutions en Expedia, en una conferencia, como recoge el análisis.

Estos viajeros son una gran oportunidad de negocio por una razón clave: son viajeros que gastan dinero. El bleisure aumenta el gasto y los viajeros que se entregan a ello tienen un elevado poder adquisitivo.

De hecho, el estudio de Expedia señala que la mitad de los viajeros encuestados había gastado en un viaje de bleisure el equivalente (o más dinero) que en un viaje de ocio. El gasto se reparte en hoteles (32%), vuelos (19%), cenas (16%), transporte (6%), souvenirs (6%) y diferentes actividades en la ciudad de destino, desde ir a museos a acudir a espectáculos, deportes o hacer visitas guiadas.

Vender a estos viajeros es, sin embargo, distinto, en comparación con el viajero medio que llega a un lugar por placer. Tienen mucho menos tiempo para hacer las cosas y necesitan mucha mayor eficiencia en las cosas. Las empresas tienen que venderles de una forma distinta y tienen que solucionarles los potenciales problemas de forma más rápida.
Fuente: Puromarketing.com

El problema “senior” de Facebook: duplica a sus usuarios de la tercera edad y pierde peso entre la juventud

POSTED ON septiembre 13th  - POSTED IN Sin categoría

Facebook tiene cada vez más usuarios de más edad, lo que se puede convertir en un serio problema a la hora de mantener su posición en el mercado

Hace unos años, Facebook tuvo que empezar a enfrentarse a una situación complicada. La red social, que había nacido a principios de este siglo claramente orientada a los estudiantes universitarios (si no tenías un mail de universidad no podías acceder a ella) y que se había asentado como lo “cool” del momento, estaba perdiendo en atractivo. Facebook ya no molaba tanto y ya no era el lugar en el que había que estar.

Los usuarios más jóvenes estaban abriendo o manteniendo sus perfiles en la red social, o eso decían los estudios y las analíticas, pero lo hacían casi como una obligación más de internet. Si lo abrían era por una cierta inercia, pero donde querían estar – y donde publicaban las cosas que les interesaban y hacían su vida social – era en otras redes sociales, como Instagram. Para los más jóvenes, Facebook había perdido el atractivo.

La explicación de este punto tenía bastante lógica: Facebook había dejado de ser un lugar de moda o atractivo porque se había llenado de usuarios que le hacían perder enteros como tal. Si tus padres y tus abuelos están en la misma red social, el espacio se convertía en un lugar demasiado familiar y no tanto en un entorno en el que mantener relaciones con los amigos de tu edad y en el que publicar contenidos para ellos. No vas a publicar las fotos de la fiesta en la que has estado si las va a ver tu abuela. Y, ante esa realidad, los adolescentes migraban buscando pastos más verdes.

Esta visión de las cosas se puede convertir ya en una estadística de mercado. El problema ya se ve de forma clara en el mercado estadounidense, donde las últimas estadísticas dejan en evidencia que Facebook está conquistando ahora a los consumidores de más edad (y no necesariamente a los más jóvenes).

En general, cierto es, los jóvenes son el grupo demográfico en el que es más probable encontrarse a un usuario de Facebook. El uso entre los millennials de la plataforma se posiciona por encima del 80%, pero también es cierto que ese porcentaje se ha quedado más o menos estancado. En los últimos años, con ligeras caídas o subidas, la cuota de mercado se ha mantenido en ese cuadrante.

Por el contrario, entre los usuarios que forman parte de los grupos demográficos de más edad, el uso de Facebook se ha disparado. Es en las demografías en las que más crece. Por ello, como concluyen en Quartz, es entre los usuarios “senior” entre los que más crece la red social: son el grupo demográfico de más rápido crecimiento en uso de Facebook. Entre 2012 y 2019, el volumen de usuarios de la tercera edad se ha duplicado, apuntan.

El grupo que más crece: la tercera edad

Las estadísticas, procedentes del último estudio del Pew Research Center, muestran como el uso de Facebook entre la Generación Silenciosa (los nacidos antes de 1945) ha pasado de estar en el 21% en 2012 al 37% en la última medición. Solo el 43% de los baby boomers tenía un perfil en Facebook en 2012, mientras que en el 2019 ya estaba en la red social el 60% de ese grupo demográfico.

El atractivo de la plataforma es por tanto creciente para los consumidores de estas demografías, algo que tiene un sabor agridulce de cara a la estrategia de posicionamiento de la red social. Llegar a nuevos consumidores y aumentar el peso que se tiene en el mercado es algo valioso. Todo el mundo quiere, al fin y al cabo, crecer y conquistar nuevos mercados.
Pero, al mismo tiempo, este boom de los usuarios de más edad tiene su contrapartida. No solo es una cuestión de cómo hace que Facebook pierda atractivo (y expulsa a los consumidores más jóvenes), sino también el hecho de que los anunciantes y las empresas en general están ahora buscando sobre todo a la Generación Z.
Fuente: puromarketing.com

Marketing para mascotas: El nuevo gran mercado

POSTED ON septiembre 6th  - POSTED IN Sin categoría

El cómo está creciendo y asentándose el mercado de los productos para mascotas ayuda a comprender el modo en el que el mercado y los consumidores están cambiando

Está siendo uno de esos titulares recurrentes de las semanas de verano, pero una rápida búsqueda en Google demuestra que ya hizo su aparición a lo largo del año. Los periódicos están mirando las estadísticas de población y de las de propietarios de mascotas en España y están llegando a la conclusión de que ya hay más mascotas que niños. Los españoles tienen más perros que hijos a su cargo. Ocurre en varios distritos de la ciudad de Madrid (el tema dominante de las semanas de agosto), pero también en Asturias o en La Rioja, ejemplos que la prensa local de ambas zonas había apuntado en los meses previos.

Los datos se están viendo como una muestra más de la crisis demográfica, pero, a nivel de mercado, dicen mucho de cómo están cambiando las cosas y de cómo están gastando los consumidores adultos. La presencia recurrente de mascotas – y especialmente de perros – en los hogares españoles es un dato estadístico que demuestra el poder del mercado de los productos para mascotas y que explica por qué este ha crecido de forma abrumadora en los últimos años y por qué las empresas están invirtiendo más y más dinero en ello.

Las compañías hacen eficientes estrategias de marketing para llegar a esos consumidores y para empujarles a gastar dinero. Tu perro se ha convertido, al fin y al cabo, en una pieza crucial en un mercado milmillonario.

El dinero que mueven ya las mascotas

Los datos globales ayudan a ver esta situación. Una proyección de Grand View Research apuntaba, hace ahora poco más de un año, que se esperaba que el mercado global de los cuidados para mascotas llegasen a mover 202.600 millones de dólares en 2025. La adopción de mascotas como tendencia en aumento y el hecho de que los consumidores buscasen cada vez más productos premium para ellos estaban apuntalando ese crecimiento, en el que además la tecnología también tenía un papel destacado porque los millennials buscaban productos tech para cuidar a sus mascotas.

A eso hay que sumar las cifras del mercado de alimentación para mascotas. Otra previsión de la misma firma de análisis apuntaba que en 2022 el mercado global de comida para mascotas moverá 98.810 millones de dólares, creciendo año tras año y mostrando tendencias paralelas a las que muestran los consumidores en sus productos de propio consumo. También se buscará alimentación premium y comida sana y orgánica, aunque sea para la mascota.
De hecho, el mercado ya mueve solo en España más de 1.000 millones de euros y se ha convertido en un vertical con un alcance brutal. “La alimentación para mascotas es un mercado enorme, más grande que todo el segmento de galletas o champú”, explicaba a El País Bruna Margall, de la consultora Nielsen. Como apuntan en el diario, analizando el mercado de la comida para mascotas español, este crece ya por encima de los ratios del gran consumo y los compradores se hacen con productos de más calidad y con promesas de ser mejores. La mascota se considera parte de la familia y como tal se gasta en ella.

El potencial de los productos para mascotas en España es tal (y no solo en alimentación) que se han creado ya fondos de inversión específicos que buscan al próximo gran unicornio de este mercado. En Wall Street, estas empresas se ven ya como una gran oportunidad, como señalaban en un análisis en Financial Times. A nivel global, además, poco importa que los mercados británico o estadounidense hayan llegado ya a la edad madura, porque la fiebre de la mascota está llegando a los emergentes.

Todo ello demuestra que el potencial esperado del mercado es inmenso y deja claro por qué la gran estrella a conquistar en la estrategia de marketing es cada vez más la mascota familiar.
Fuente: Puromarketing.com

La nueva generación del color: cómo han evolucionado los colores para adaptarse a cómo lo han hecho los consumidores 

POSTED ON septiembre 2nd  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas modifican el diseño de productos y el uso de colores corporativos para asumir los nuevos significados que los consumidores dan a las diferentes tonalidades

Si se preguntase a un experto en marketing o en diseño qué color es el que identifica a las últimas generaciones de consumidores, es bastante probable que acabase señalando una tonalidad que se convirtió en ubicua años atrás. Si una generación tiene un color propio, casi se podría decir que esos son los millennials y que ese color es un tono de rosa. El millennial pink, el rosa millennial, fue la última evolución del rosa, un color muy versátil y con una historia muy larga y muy variopinta. La constante reinvención del rosa a lo largo de la historia dice mucho, de hecho, de cómo han ido cambiando los consumidores. Su encumbración como color millennial lo hace – y mucho – sobre cómo son los consumidores de esa generación y qué les interesa y motiva.

Los colores no son elementos invariables y estables. A los colores, los consumidores los dotan de significados, los asocian a emociones y los emplean para transmitir información. Todos esos puntos no se quedan estables e invariables a lo largo de los años y de las décadas, sino que van cambiando de forma recurrente. Las nuevas generaciones y los cambios sociales y demográficos también afectan a los colores, que pueden servir como baremo para comprender cómo lo están haciendo los ciudadanos.

Y, en los últimos años, se ha producido uno de esos cambios. Ha aparecido una nueva generación en lo que a colores toca. Los consumidores han cambiado sus significados, sus emociones implícitas y sus valores asociados, ya que los propios ciudadanos lo han hecho en su escala de valores y en sus principios y creencias. Los millennials han cambiado los colores y la generación Z seguirá haciéndolo. Ahora mismo, sin embargo, las marcas y las empresas tienen que moverse con una nueva paleta de colores y con unas nuevas expectativas, valores y principios asociados.

Lo que el millennial pink enseña

Como señalan en un análisis en The Wall Street Journal, el efecto que los millennials han tenido en los colores ha sido notable. Han cambiado las expectativas que se tienen de las tonalidades y lo que significan, pero también cómo se usan. Eso ha obligado a las empresas a modificar sus decisiones y los usos que dan a los colores.

El millennial pink es uno de los mejores ejemplos para ver esa evolución. Antes del cambio impuesto por los millennials, las tonalidades de rosa se veían como un color femenino (pero asociado a una versión paternalista y caduca de ‘lo femenino’), pero también como algo ñoño y un tanto pasado. El rosa no era un color de deseo, a menos que se emplease de forma irónica. Sin embargo, los millennials modificaron por completo los significados asociados al color rosa, que pasó a convertirse en un color andrógino y gender fluid. “Los rosas no son ya más femeninos. Los azules no son masculinos”, explica un especialista en diseño al medio económico.

La nueva paleta de color

El rosa millennial es el color más visible de este cambio, pero no el único. Tras su éxito llegó un boom de este tipo de tonalidades, que están cerca de los colores pastel pero que no lo son exactamente y que conectan con las paletas de los años 80 y de los años 50.
Emergieron amarillos mostaza y verdes menta que se convirtieron en ubicuos. Uno de los especialistas que menciona el Journal habla de colores “power pastel”, una especie de pasteles poderosos. Según su visión de las cosas, los millennials los abrazaron con entusiasmo porque son colores que “unen” y que no generan división. Los expertos también creen que en este boom de estos colores se nota el peso de la influencia nórdica en el diseño y la reacción a lo que marcaba la agenda de colores de sus padres.

Una colorida cocina del catálogo de Ikea
Las tonalidades se han convertido en una suerte de emblema de los tiempos y en unas que parecen tener continuidad con los consumidores que los siguen, con su propio toque, por supuesto.

Pero también han tenido un efecto que va más allá de apuntalar una tendencia en colores y en dotarlos de un nuevo significado (como muestra el eliminar las líneas de los colores tradicionales masculinos y femeninos) sino que además han generado una reinvención de dónde y cuándo se usan los colores. Esos colores han llegado a todas partes y las marcas y las empresas los han tenido que añadir a todas las cosas y a todos los productos. Están en cosas que habitualmente no eran de color o tenían colores establecidos. Los colores millennial han invadido así desde grifos a rastrillos.

Sectores como el deportivo, han sido los que han experimentando una mayor adaptación de las nuevas tendencias de colores en sus productos especializados. Por ejemplo, en el mundo del fútbol, encontraremos todo tipo de productos que han sido ideados a partir de los nuevos colores de moda que han funcionado a la perfección entre los consumidores. Desde camisetas, botas deportivas, y un sin fin de complementos, los colores asociados al deporte son integrados de una forma mucho más amplia y extrema pero sin duda, en una mirada retrospectiva de lo que fue el pasado, podremos comprobar lo mucho que han evolucionado los colores para adaptarse a cómo lo han hecho los consumidores.
Fuente: Puromarketing.com

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