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Por qué es importante la comunicación?

POSTED ON abril 10th  - POSTED IN Sin categoría

Saber comunicarse, fundamental en la venta

Alguna vez se ha detenido a pensar:
¿Por qué elegimos un producto de una determinada marca y no de otra?
¿Por qué usamos un determinado modelo de coche?
¿Por qué escuchamos una emisora de radio concreta, dentro de la gran oferta que existe en el mercado?
La respuesta a estos interrogantes, podemos encontrarla, al menos en parte, en el rol cada vez más preponderante que la comunicación juega en la sociedad actual. Y este fenómeno se observa tanto en el ámbito empresarial e institucional, como en el personal. Incluso las estadísticas señalan que tanto hombres como mujeres, empleamos la mayor parte de nuestro tiempo útil en tareas que se engloban dentro del área de la comunicación. Por ejemplo, se calcula que ese tiempo representa el 90% de nuestra vida cotidiana y que se distribuye de la siguiente manera:
45% escuchando, 30% hablando, 16% leyendo y 9% escribiendo.
Nuestra vida cotidiana: 45% escuchando, 30% hablando, 16% leyendo y 9% escribiendo.

Por tanto, la comunicación se convierte en el eje central sobre el que giran las relaciones humanas y, por consiguiente también laborales, con nuestros clientes, nuestros jefes, compañeros… Por esto es fundamental saber comunicarse.
Comunicación VS Información

Pero hay que saber distinguir entre comunicación e información, dos términos que con frecuencia confundimos. La información se limita básicamente a la transmisión de datos de un emisor a un receptor, mientras que la comunicación comprende un proceso mucho más complejo, que se relaciona con el intercambio de ideas y conocimientos, a partir de los cuales, se genera una respuesta o “feedback” por parte de la persona que recibe dicho mensaje.

Una cosa está clara. Hoy más que nunca, es innegable que es importante saber comunicarse bien con los demás, constituye una de las claves por excelencia para tener éxito. Ya sea para vender nuestros productos o servicios, conseguir una nueva cuenta, dirigirnos a los clientes, o simplemente para interpretar lo que alguien nos quiere decir, se ponen en funcionamiento diferente fases dentro de la comunicación. Si queremos alcanzar con éxito nuestros objetivos es fundamental que ninguna de estas fases sea interrumpida por parte de los interlocutores que intervienen en el proceso, ya sea en la fase emisora como receptora.
Saber comunicarse constituye una de las claves por excelencia para tener éxito

Para ello, la comunicación pone en nuestra mano todas las herramientas necesarias para llegar a nuestros clientes, a nuestros colaboradores o al mercado en general de una forma satisfactoria. Tenemos que tener en cuenta que todo lo que somos y hacemos forma parte de ese proceso ya que la comunicación no sólo se compone de palabras, sino de actitudes, gestos, imágenes. De este modo, podemos afirmar que también nos comunicamos, por ejemplo, con nuestra forma de vestir, nuestro saber estar en el trabajo, incluso, cuando damos un servicio a los clientes utilizando nuestra flota de vehículos, ya que la imagen que dan nuestros coches también forma parte de la imagen global de la empresa.

En cualquier caso, debemos recordar que más allá de las múltiples posibilidades que la comunicación introduce en el ámbito laboral y personal, es probable que su mayor aporte sea transmitir conocimiento, permitirnos conocer la opinión y la verdad del otro, la realidad de nuestra empresa, así como de todo lo que nos rodea. Sólo de este modo podremos enriquecer y mejorar nuestras relaciones, no sólo empresariales, sino humanas.

La competitividad es cada vez más feroz

POSTED ON abril 5th  - POSTED IN Sin categoría

¿Por qué tener una estrategia de marketing también es importante para una pyme?

Cualquier marca y cualquier empresa pueden hacer marketing y deben hacer marketing

Cuando se habla de marketing y de grandes casos de éxito, de marcas que han logrado posicionarse muy bien o de grandes anuncios que se han convertido en virales, se suele hablar de forma recurrente de grandes compañías, de gigantescas multinacionales que tienen grandes presupuestos y que se pelean por contratar a directivos y creativos estrella para posicionar a sus productos y su propia identidad. Las listas suelen estar llenas de nombres como los de Apple, los de Google, los de los gigantes de la industria alimentaria o de las cadenas de comidas, como Starbucks, McDonald’s o BurgerKing, o de grandes enseñas de moda, como pueden ser las firmas de lujo a lo Chanel o a lo Gucci, por poner solo unos pocos ejemplos. Lo extraño suele ser encontrar artículos y análisis en los que aparezca una pequeña tienda de barrio o una empresa de pocos empleados con una cobertura de mercado que, como mucho, llega a la región en la que se encuentra.

Y esto puede hacer que uno se acabe llevando a engaño y que se acabe pensando que todo esto del marketing es importante, sí, pero solo para unos. Se corre el riesgo de pensar que solo las grandes firmas con grandes presupuestos son quienes tienen que hacer marketing y quienes deben tener una estrategia sólida en este terreno y que, por el contrario, para las pymes es solo una cosa a mayores, algo que no es siempre necesario hacer y ante lo que se puede esperar a que sobre dinero para hacerlo.

El marketing es, sin embargo, algo que no está limitado a los grandes nombres y algo en lo que deberían trabajar muchas más que las grandes marcas. En realidad, hacer o no buen marketing no depende de cuánto dinero uno tenga y del presupuesto que le pueda dedicar a esta cuestión, sino más bien de lo que vaya a hacer con ese dinero, del cómo lo haga y de cómo desarrolle y base su estrategia. Esto es lo importante no está en los gruesos de dinero que se dedican a hacer marketing sino más bien al cómo se reparte ese dinero.

Y, por ello, en realidad, cualquier marca y cualquier empresa pueden hacer marketing y deben hacer marketing. Poco importa que se sea una pyme. De hecho, ellas también tienen ciertas razones concretas que hacen que el marketing sea clave en su supervivencia.

La competitividad es cada vez más feroz

Una de las razones por las que todas las empresas, sean del tamaño que sean y operen en el mercado que operen, tienen que centrarse en tener una buena estrategia de marketing está en las propias características del mercado. Cada vez hay más y más compañías intentando hacerse con el mercado y compitiendo por el mismo segmento, intentando convencer a los mismos consumidores. Y esto ocurre, además, en un entorno en el que cada vez es más complicado que esos consumidores se den cuenta de que ese producto o esa marca existen, ya que la abrumadora cantidad de competencia y el elevado volumen de mensajes que los demás generan implica que romper la barrera de entrada es cada vez más difícil. Se necesita al marketing para conseguirlo.

Uno tiene que diferenciarse

Y, en medio de este mercado cada vez más competitivo y cada vez más saturado, no se puede dejar nada la suerte a la hora de llegar al consumidor. Es necesario tener una identidad clara y ser capaz de destacar sobre los demás. Hay que diferenciarse y hay que posicionarse en ese entorno de un modo diferenciado.

Uno tiene que ser visible

Y muy relacionado con el punto anterior se encuentra este: si ya en el pasado las marcas y las empresas no tenían más remedio que trabajar para posicionarse de forma visible ante sus consumidores, la situación es todavía mucho más evidente y clara hoy en día en este terreno. Unos y otros deben trabajar para posicionarse, para destacar, para ser, en definitiva, visibles. Tienen que evidenciar su existencia ante los consumidores.

De poco vale tener un producto de gran calidad si nadie lo sabe

Ser visible es crucial, ya que es lo que hace que los consumidores descubran lo que hacemos. Poco importa tener un producto muy bueno o un servicio brillante si, al final, nadie está viendo o recibiendo ese servicio o producto. Tan importante como el producto que acaba de salir al mercado es la estrategia que hará que los consumidores descubran su existencia. Si nadie sabe que tu producto existe, nadie se acercará, al final, a comprarlo.

Porque el marketing es en realidad muchas cosas

Igualmente, uno de los errores que se podrían cometer en esta idea de hacer o no hacer marketing es la de caer en la trampa de pensar que hacer marketing es algo muy limitado, algo muy concreto, y olvidar que al final el marketing es algo muy amplio que abarca muchas herramientas y muchos canales que las empresas pueden emplear para llegar a los consumidores. Las redes sociales son, al fin y al cabo, marketing también.

Las emociones, el arma secreta para hacer triunfar el marketing de contenidos

POSTED ON abril 3rd  - POSTED IN Sin categoría

 

Los contenidos han entrado en las estrategias de marketing de forma destacada. Para las marcas y para las empresas, los contenidos son una de las pocas fórmulas de llegar a los consumidores en los tiempos que corren. Los usuarios no son nada receptivos a los mensajes de las marcas y, sin embargo, sí lo son a sus contenidos, ya que no los ven de entrada como publicidad y los asumen como un valor añadido. Para los consumidores, por tanto, los contenidos son algo deseable y de valor, algo que les gusta y que buscan (o al menos lo hacen si las empresas han hecho bien su trabajo y han sabido posicionarse con contenidos que no sean simplemente spam).

Pero ¿cómo deben hacerse esos contenidos y qué debe usarse como herramientas para llegar al consumidor y para que esos contenidos les resulten atractivos? A lo largo de los últimos tiempos, no han sido pocos los analistas y los expertos que han dado pautas, han establecido ciertas normas básicas o han dado ciertas recomendaciones sobre lo que no se debería hacer y lo que se recomienda usar.

Los contenidos, además del valor añadido ya mencionado y que debe ser la norma general y básica a partir de la que trabajar, tienen que estar bien escritos y ser de calidad. Además, deben contar historias con tirón y poderosas, haciéndolo además de un modo que permita al receptor conectar con ellas. Esto es lo que hace que en los últimos tiempos sean cada vez más las empresas y las marcas que contratan a escritores, periodistas y profesionales similares y lo que ha convertido al storytelling en una de las habilidades que estos tienen que tener.

Pero, además de todo ello, los contenidos tienen que tener emoción y tienen que generar emociones. Tienen que llegar al receptor a ese nivel y tienen que permitir que se conecte de ese modo.

Cuando se habla de emociones y contenidos, se puede caer, sin embargo, en cierta trampa. Se podría pensar que lo de las emociones significa directamente lanzarse a crear contenidos con cierta temática o con cierto tono. Emociones puede ser traducido (o se podría caer en ello) como lacrimógeno o como una de esas historias que tanto abundan en ciertos medios de superación, tragedia o miserias. Lo emocional no tiene que ser lo que haga llorar. Y esto debe serlo mucho menos cuando lo que se está hablando es de contenido de marca.

Qué implican las emociones en los contenidos
Las emociones son la clave para comprender el engagement, ya que son lo que hace que los consumidores conecten con ello y lo que supone además el empujón para que reaccionen ante ellos. Como apunta un directivo de la BBC en un análisis en Warc, comprender cómo opera la respuesta emocional en los contenidos es lo que ayuda a comprender qué es lo que genera el engagement y lo que permite crear contenidos mucho más efectivos. Por ello, los creadores de estos contenidos no solo tienen que saber contar historias. También tienen que saber generar el engagement para posicionar esas historias. Como apunta el experto, es necesario “casar el arte del storytelling con la ciencia del engagement”.

Y, por ello, todas y cada una de las emociones que generan los contenidos se convierten en una realidad útil para los marketeros. Las emociones, ya sean positivas o negativas, dan mucha información y permiten comprender mejor a los consumidores/receptores de contenidos y las emociones que los mueven y las que los llevan a reaccionar. No generar emociones es un problema, porque implicaría que lo que se tiene delante ha dejado frío y que ha entrado en la larga lista de lo irrelevante.

Ciertas emociones son mucho más recomendables y algunas de ellas tienen un efecto mucho mayor a la hora de lograr impacto. Según el análisis, la tristeza, el miedo o la sorpresa son emociones serias y emociones igualmente que generan un máximo impacto emocional. Cuando se generan esas emociones, el impacto del mensaje en el subconsciente es, de hecho, un 22% superior a cuando esto no ocurre.

Por otro lado, otros mecanismos ayudan a hacer que la atención se mantenga y que se desencadenen emociones. Jugar con la intriga hace que se mantenga la atención y también que el receptor se sorprenda. Aunque, como ha señalado el experto, no se puede abusar de ello y hay que saber cómo se usa.
Fuente: Puro Marketing

Los cuatro pilares de la experiencia

POSTED ON marzo 29th  - POSTED IN Sin categoría

Los pilares sobre los que se asienta la buena experiencia de consumidor

Si hay un elemento que se haya convertido en importante y destacado en los últimos tiempos en cuestiones de relación entre consumidores y marcas y empresas es la experiencia. Las experiencias se han erigido en una de esas cuestiones decisivas que pueden marcar el éxito o el fracaso de una estrategia de marca. La clave está en lo que los consumidores quieren y lo que esperan hoy en día de las marcas. En medio de la amplísima oferta en la que se tienen que mover hoy en día los consumidores, lo que se busca y lo que se valora es lo que es un poco diferente, lo que ofrece algo más.
Y, para las empresas, ofrecer ese algo más se ha convertido en una suerte de elemento inevitable si lo que se quiere es posicionarse en un mercado en el que cada vez hay más y más estímulos y en el que cada vez las marcas y empresas tienen que luchar contra más y más ruido de fondo que impide conectar con los consumidores y hacerles llegar el mensaje.

El centrarse en la experiencia implica ciertas ventajas y sirve para llegar a los consumidores de un modo especial, consiguiendo que se establezcan unos vínculos mucho más sólidos y mucho más firmes entre consumidores y las empresas que los ofrecen. De hecho, los estudios no dejan de repetirlo y los resultados de las compañías no paran de demostrarlo. Las empresas que ofrecen buenas experiencias son quienes logran mejores datos.

Pero, a pesar de la importancia de ofrecer al consumidor una buena experiencia y a pesar de que la cuestión se ha convertido en un elemento destacado, lo cierto es que ni vale cualquier cosa ni vale con simplemente tocar ciertos elementos a la hora de posicionarse en el terreno de la experiencia. Se podría pensar que ofrecer una buena experiencia y que solucionar los problemas que puede acarrear el no hacerlo bien se limitaría en los tiempos modernos a simplemente ser rápidos a la hora de gestionar lo que ocurre en redes sociales y de ofrecer soluciones rápidas a las quejas que los consumidores hacen a través de esas vías. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y mucho más amplia.

Para hacer una buena gestión de la experiencia de consumidor y para, por tanto, tener una buena base sobre la que trabajar para lograrlo hay que centrarse, como apuntan en un análisis en The Drum, en cuatro pilares básicos que son todos ellos clave para que la experiencia final sea positiva y consistente.

“Todos estos elementos tienen una correlación directa con los ingresos, por lo que es necesario preocuparse por los cuatro de ellos”, explica un directivo del sector. Las compañías tienen que trabajar tanto en la experiencia de los empleados, como en la de la marca, del producto y la del propio consumidor.

La experiencia de los propios empleados es clave porque ellos son quienes se han convertido en la ventana de presentación al público. Como apuntan en el análisis, la satisfacción de los trabajadores puede cambiar cómo conectan con los consumidores y cómo, por tanto, hacen que el negocio funcione mejor o peor. Si a eso se suma, podríamos añadir, que es cada vez más importante convertir a los trabajadores en advocates y que los consumidores están cada vez más volcados en escuchar lo que los propios trabajadores tienen que decir, se puede comprender la realidad al completo.

A eso se suma que la experiencia general tiene que ser cada vez más amplia en lo que a canales, formatos e información se refiere. La compañía tiene que medir y trabajar todos los momentos en los que el consumidor entra en contacto con la marca, con la empresa o con sus productos, sin que importe el canal, el momento o cómo lo haga. Es decir, las compañías tienen que estar preparadas para un trabajador omnicanal y tienen que responder en todos esos escenarios. Las fronteras entre lo que es digital y lo que es offline son cada vez más y más difusas, lo que hace que la experiencia de marca sea cada vez más amplia y diversa y toque a cada vez más y más elementos. La compañía tiene que ser además consciente de que esa realidad es cada vez más compleja y que no vale simplemente con enviar un par de mails al consumidor.
A eso hay que sumar la experiencia del producto, que tiene que ser positiva y destacada en todas las fases del consumo y ante la que las firmas tienen que trabajar de una forma completa desde antes hasta después de la adquisición del producto, para que el total, la experiencia de consumidor final, sea memorable y sea diferente, de una calidad que la haga especialmente positiva.
Fuente: Puro Marketing

Los 5 elementos claves que tiene que trabajar la creatividad en marketing hoy en día

POSTED ON marzo 27th  - POSTED IN Sin categoría

La creatividad es una de las cuestiones clave del marketing. Ser creativo es una de las maneras de lograr mensajes que se diferencian de la competencia y que llaman la atención por encima del todo el ruido en el que está sumido el consumidor. A medida que los consumidores tienen más y más información disponible y a medida que más y más marcas y empresas están intentando captar su cada vez más dispersa información, más importante es ser mucho más creativo que nunca.

Pero ¿ha cambiado la creatividad en los últimos tiempos? Es decir, ¿a medida que el entorno ha hecho que sea más y más relevante, ha también cambiado sus características fundamentales y los puntos básicos en los que tiene que apoyarse? Tal y como apuntan en un análisis en Harvard Business Review, eso es lo que ha sucedido. La creatividad en marketing tiene que moverse partiendo de nuevos elementos fundamentales.

Hay que crear con el consumidor

A la hora de ser creativo y de crear mensajes, campañas y hasta productos, se ha destacado una y otra vez la importancia de pensar en el consumidor, de ponerse en sus zapatos. Sin embargo, los nuevos tiempos y las nuevas expectativas de los consumidores hacen que esto sea mucho más complejo. Los consumidores se han convertido, gracias al impacto de internet y de las nuevas tecnologías, en ellos mismos productores de contenidos, en creadores de ideas. Los consumidores son más creativos que nunca y esa creatividad tiene que integrarse en la de la propia compañía. Esto implica que, muchas veces, marcas y compañías no tienen que ser creativas para los consumidores, sino que tienen que ser creativas con ellos. Es decir, tienen que permitir al consumidor formar parte del proceso y de la creación final.

El control de la experiencia de usuario tiene que ser total

Posiblemente, el ecommerce es uno de los mejores ejemplos para comprender este punto. Las firmas intentan ser muy creativas y buscan crear experiencias originales y de calidad. Así, trabajan en presentar su web de forma positiva o en las herramientas que dan al consumidor durante la compra. Pero después fallan en algo decisivo: se olvidan de que, aunque el proceso de entrega este en manos de un tercero, también impacta en cómo se percibe la experiencia. Por ello, el trabajo que se hace y el esfuerzo de creatividad que se invierte en ello no deben limitarse únicamente a aquellos puntos que se controlan directamente (especialmente aquellos puntos que controlan los profesionales creativos) sino que tienen que ir mucho más allá y abordar todos los elementos que afecten a la experiencia de usuario.

El poder del advocate y la necesidad de trabajar en ese terreno
Tradicionalmente, en el trabajo de marketing, las marcas tenían que seguir ciertos patrones y tenían que trabajar en ciertas áreas concretas. Uno tenía, sobre todo, que intentar posicionarse empleando publicidad y estrategias de comunicación y relaciones públicas. Era la manera de lograr que hablasen de uno y de sus productos. Pero ¿qué ocurre en estos tiempos? Las cosas ya no son tan fáciles: de pronto, las voces se han multiplicado de forma abrumadora y cada uno de nosotros se ha convertido, como consumidor, en un canal decisivo que puede influir en una compra. Por ello, las firmas tienen que trabajar en una suerte de 100%. Es decir, el trabajo creativo del marketing no debe quedarse solo en esas áreas concretas en las que trabajaba en el pasado.

Ahora tiene que intentar que su creatividad llega a todos y en todo momento y que tenga un impacto igualmente constante. Dado que las marcas tienen que trabajar para convertir a prácticamente todo el mundo, desde sus empleados a sus consumidores, en sus advocates (en, al final y como apuntan en el análisis, “una extensión del equipo de marketing”), no queda más remedio que jugar con la creatividad para conseguirlo.

La creatividad también impacta en lo tradicionalmente no creativo, como la medición de resultados

El marketing ha funcionado como una suerte de espacio con compartimentos estancos. Cada cosa y cada característica iba en un terreno y en un espacio. Había, por así decirlo, las cosas más subjetivas y artísticas, donde entra la creatividad, y las más serias y racionales, donde esta no tenía nada que decir. Medir los resultados que se estaban obteniendo, sacar las conclusiones en número de lo logrado, entraba directamente en el segundo terreno. La creatividad no pintaba nada ahí.

Sin embargo, las cosas han dejado de ser exactamente así. La creatividad ha empezado a ser medida también y a tener igualmente un efecto en las mediciones. En un escenario en el que hay tanta información y en el que las marcas se enfrentan a una realidad cada vez más y más compleja, la creatividad puede ayudar a encontrar el mejor camino para medir lo que realmente importa e interesa.

Hay que copiar la filosofía de las startups

Este punto es uno de los que se repite una y otra vez en los análisis sobre lo que deben hacer las empresas y es uno de los que también ha empezado a aparecer cada vez más cuando se habla de marketing y de cómo deben actuar las firmas. La filosofía startup también tiene que tocar al marketing y al uso de la creatividad. ¿Por qué ocurre esto? En realidad, esto viene marcado por cómo ha cambiado el mercado, como ocurre en otras áreas y en otros terrenos. El mundo se ha convertido en cada vez más complejo, más dinámico, lo que implica que los creativos también tienen que trabajar mucho más rápido.

Por supuesto, toda buena estrategia de Marketing debe estar acompañada de un muy buen plan de medios, como ya lo hemos dicho antes, elaborado a partir de datos reales y utilizando herramientas específicas para su desarrollo.

Fuente PuroMarketing + Yeah! Argentina

Qué es lo que hace una buena estrategia de Marketing y Publicidad

POSTED ON marzo 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Tener un elevado presupuesto no es lo que hace que una estrategia de marketing sea buena

La estrategia de marketing requiere una inversión de dinero: para posicionarse en el mercado y para llegar a los consumidores hay que gastar dinero. No queda más remedio. Las marcas y las empresas tienen que pagar desde a quienes trabajan para ellos creando la estrategia en cuestión hasta los soportes por los que esos mensajes pasan para llegar al gran público. Hay que sumar a la lista de gastos que se deben asumir elementos como las herramientas tecnológicas que se emplearán, los creativos que ayudarán a crear los mensajes… La lista parece estar en constante crecimiento y en continua ampliación.

La necesidad de dotar de presupuesto a la actividad de marketing y el hecho de que las grandes marcas inviertan muchísimo dinero en marketing y publicidad puede llevar a alcanzar una conclusión que puede pecar de precipitada. Se puede llegar a pensar que el dinero es lo fundamental y que lo más importante a la hora de hacer una buena estrategia de marketing es, simplemente, meter mucho más dinero en ella.
Y, aunque el presupuesto es importante (no nos vamos a engañar: las cosas cuestan dinero), el dinero no es exactamente la clave. Por invertir una cantidad elevadísima en marketing y publicidad, no se debe asumir ya desde el minuto cero que se está haciendo una muy buena estrategia en este terreno. Es decir, el presupuesto no es el elemento decisivo que marca el hacerlo bien o el hacerlo mal, sino más bien uno de los que funcionan como elementos contextuales.

Como apunta una directiva de marketing de Coca-Cola, las cosas son mucho más que “grandes presupuestos de marketing”. Esto es, a la hora de posicionarse ante el consumidor y a la de construir una imagen de marca sólida y solvente el presupuesto de marketing, por muy elevado que sea, no hace el trabajo él solo. De hecho, incluso las grandes multinacionales que tienen elevadísimos presupuestos de marketing tienen que, en ocasiones, lanzar productos o marcas con presupuestos mucho más bajos o casi inexistentes.
El dinero simplifica muchas cosas y hace que muchas otras sean posibles, dotando a los equipos de marketing de muchos más recursos de los que podrían tener si trabajasen con presupuestos mucho más limitados. Sin embargo, igual que el dinero no da la felicidad, tampoco hace que la estrategia de marketing funcione por si sola.

Qué es lo que hace una buena estrategia de marketing

Y si el dinero no es lo que funciona como elemento clave para marcar el que una estrategia de marketing y publicidad sea buena o no, ¿qué es lo que funciona? Es decir, ¿cuáles son los elementos que se convierten entonces en realmente claves para comprender qué es lo que importa y qué es lo que no?

De entrada, lo más importante a la hora de construir una buena estrategia está en el conocimiento. Los responsables de crear esta estrategia tienen que tener muy claro por un lado qué quieren obtener con ella y por otro a quién quieren convencer con lo que hacen. Para ello es imprescindible contar con una muy buena planificación de medios, que se obtiene de datos concretos extraídos a través de herramientas fundamentales como el TGI de Ibope y la experiencia de nuestros especialistas en planificación.
Así, es necesario tener unos objetivos muy claros y precisos, saber qué se espera lograr con las acciones a realizar y qué se espera conseguir. Y para conseguir cumplir con estas metas no queda más remedio que conocer también a quienes serán los receptores de esos mensajes y cómo resulta más eficiente el conectar con ellos. Por eso, a veces, más importante que tener una gran cantidad de dinero con la que bombardear con mensajes a los consumidores resulta el saber exactamente con quién se tiene que hablar.

Y, por supuesto, también resulta clave el saber qué mensaje se tiene que emplear. Construir un buen mensaje es crucial, ya que ahí radica todo el potencial éxito y todo el potencial fracaso de la estrategia a desarrollar. Se puede gastar una cantidad elevadísima del presupuesto a repetir una y otra vez lo que se ha creado y, sin embargo, no lograr ningún éxito con ello. Si el mensaje no es el más adecuado o está llamando a las puertas equivocadas, no por más repetirlo se logrará el resultado esperado. De hecho, incluso podría tener el efecto contrario, haciendo que algunos potenciales consumidores aborrezcan a la marca por una estrategia mal trazada y un mensaje mal desarrollado.

A todo ello hay que sumar, por tanto, la importancia de la creatividad, del storytelling o del conocimiento de los recursos para hacer más memorable y más atractiva una historia o un mensaje.
Fuente: Puro Marketing y Yeah Argentina

Las redes sociales generan cada vez más datos pero las empresas no logran aprovecharlos

POSTED ON marzo 21st  - POSTED IN Sin categoría

Un 38% de los encuestados reconoce que carece de las capacidades para enriquecer y normalizar los datos que obtienen de las redes sociales

Las redes sociales son una fuente de información constante para las marcas y para las empresas. Ya no se trata solo de que su propia actividad esté generando un flujo constante de datos sobre lo que están haciendo y lo que no sus consumidores o sobre el modo en el que están recibiendo sus productos, sus ofertas y su actividad. Además, la propia actividad de los consumidores como usuarios de redes sociales, actividad que se realiza muchas veces en abierto, permite acceder a un flujo constante de opiniones, deseos y críticas que ayudan a perfilar el estado del mercado.
Por ello, el universo de los social media es un entorno muy interesante y muy atractivo para acceder a datos y para conocer mucho mejor a los potenciales clientes que una marca o empresa puede tener. Pero, a pesar de su potencial y a pesar de su atractivo, las redes sociales son también una creciente fuente de problemas. Por un lado, las compañías tienen que comprender que su actividad en este escenario debe ser variada, dinámica y que las conversaciones han dejado de ser simples procesos de una voz, como eran hasta ahora.
Por otro lado, ese maná de información que las redes sociales pueden ofrecer no llega masticado, es decir, no llega listo para ser usado. Los datos que el universo social puede aportar al día de las marcas aparecen en una suerte de bruto de información, algo sobre lo que hay que trabajar para encontrar lo que realmente importa e interesa.
Y es ahí donde las marcas y las empresas tropiezan y donde sus trabajadores responsables de redes sociales tienen sus problemas. La información es valiosa, o al menos lo es en teoría. En la práctica, los responsables de redes sociales tropiezan con los constantes problemas de una información fragmentaria, confusa, repetitiva en ocasiones y casi siempre difícil de procesar. Hay muchas cosas, muchas poco relevantes y muchas otras difíciles de leer y de comprender.
Como apuntan en los resultados de un estudio realizado por Unified partiendo de las opiniones y visiones de los responsables de marketing digital de las firmas del Fortune 500 y de sus agencias, todavía queda mucho por trabajar en redes sociales y todavía queda por conquistar el obstáculo que es la propia información. Se espera que este sea el año crucial, el que marque un antes y un después y el que suponga un momento decisivo en el que las marcas y empresas empiecen a confiar en la publicidad en redes sociales. Pero, antes de que esto ocurra, tienen que empezar a comprender mejor la información.
Y es que ahora mismo los datos de las redes sociales son, resumiendo, un reto. Los marketeros usan para definirlos una palabra de difícil traducción: kludge. Esa es por la que optaron la mitad de los encuestados. El término se define como una malconjuntada colección de partes que se ajustan mal, formando un conjunto angustioso (de datos e información). Es decir, los responsables de redes sociales ven la situación como un escenario en el que hay mucha información pero en el que esta es una especie de cacofonía de la que resulta muy difícil comprender algo.
El problema no es solo de los datos
Los datos no son los culpables únicos. En las prácticas de los equipos de redes sociales y de marketing de las empresas se producen comportamientos que hacen que salir de ese atolladero de información confusa y complicada sea muy difícil. Así, un 38% de los encuestados reconoce que carece de las capacidades para enriquecer y normalizar los datos que obtienen de las redes sociales para hacerlos usables.
A todo ello hay que sumar que las redes sociales se abordan de un modo muy fragmentario. Se usan muchas herramientas y muchas vías para hacer cosas, lo que hace que se tengan muchas fuentes y muy variadas de datos. 1 de cada 3 encuestados reconoce usar entre 4 y 10 herramientas de compra y activación diferentes para las redes sociales en su día.
Esto crea una situación compleja en la que es difícil ver datos y resultados y hasta compartir información. Así, un 56% asegura que tiene poca transparencia en ROI y resultados de los anuncios en redes sociales y un 51% en saber qué es lo que está funcionando mejor de todas las herramientas y de todos los elementos que emplean. Todo ello ocurre a pesar de que un 67% de los marketeros reconoce que la habilidad de comprender los resultados de las creatividades y de sus estrategias de segmentación es extremadamente importante.
Y, aunque tengan datos, también resulta difícil hablar de ellos. Un 60% reconoce que tiene entre poca y nada en capacidad para compartir los datos de resultados de sus herramientas de análisis con otros equipos de la empresa.
Fuernte: Puromarketing

7 claves para ofrecer una mejor atención al cliente en redes sociales

POSTED ON marzo 16th  - POSTED IN Sin categoría

Las redes sociales son una parte crucial de la estrategia de marketing digital de las empresas desde hace ya un tiempo. Aunque han irrumpido en el panorama hace unos años, se convirtieron rápidamente en algo que las firmas querían y debían emplear y en una herramienta destacada para establecer una relación directa y de calidad con los consumidores.

Pero ¿qué deben hacer las marcas y las empresas si quieren realmente que esto ocurra? ¿Cuáles son los pasos a seguir para conectar con los consumidores y para que lo que se hace en redes sociales tenga un impacto realmente positivo?
Como explican en una columna de análisis en AdWeek, en 2017 lo más importante será ser capaces de aprovechar las oportunidades de las plataformas de mensajería, que vivieron en 2016 su año de irrupción en el mercado y de gran boom. Sin embargo, esto no es lo único que las marcas y las empresas deben tener en cuenta a la hora de establecer una estrategia en redes sociales óptima para ofrecer un buen servicio de atención al cliente. De hecho, se podría decir que tienen que trabajar en siete puntos cruciales.
Instruir a los consumidores
Se da por hecho muchas veces, partiendo de la cada vez mayor cantidad de herramientas disponibles en la red que todo el mundo va a saber ya no solo cómo emplearlas todas sino también que puede usarlas para contactar con la empresa sin mucho problema. Sin embargo, y como recuerdan en el análisis, todavía hay muchas personas que desconocen que pueden conectar con la marca de ese modo y cómo hacerlo. De hecho, seguramente se podrían establecer separaciones demográficas sobre quienes saben y no saben que esto es posible. Las firmas tienen, por tanto, que ser capaces de asumir una cierta capacidad educativa. Es decir, tienen que ser capaces de enseñar a sus consumidores lo que tienen que hacer y lo que pueden hacer.
Hay que gastar dinero
Una de las cuestiones que se repetía hace unos años era la de que las redes sociales eran un fabuloso canal para hacer marketing gratis, con costes mínimos. Más allá de cómo han cambiado las cosas en términos de alcance orgánico haciendo mucho más complicado llegar a nadie gratis, en realidad las marcas siempre han tenido que invertir dinero. Tienen que invertir en tecnología para gestionar su presencia en redes sociales y la respuesta que dan a los consumidores a través de ellas, pero también tienen que invertir en personal cualificado y preparado para hacer este trabajo. Se mire como se mire, las redes sociales no son gratis.
Hay que ser humano
Este punto viene marcado por la propia naturaleza de las redes sociales, que son un espacio que permite un tipo de comunicación directa y sin barreras, una comunicación, como apuntan, “auténtica”. Por ello, las marcas y las empresas tienen que ser capaces de ser mucho más flexibles, mucho más dinámicas y mucho menos corporativas. En las redes sociales, el discurso tradicional corporativo sonará robótico y poco creíble y enfatizable, lo que hará que no funcione. Las firmas tienen que ser divertidas, reales, humanas.
Participa
O lo que es lo mismo: no solo esperes que en engagement venga en una dirección. Las marcas y las empresas también tienen que participar. Tienen que entrar en las conversaciones, deben ser capaces de ser activas y tienen que hacerlo además de la manera espontánea que suele ser la que emplean los propios consumidores en las redes sociales (no hay que olvidar el punto anterior, el ser humana). Esta participación no es solo importante porque ayudará a dar una visión menos corporativa de la marca o empresa, sino que es crucial también porque crea nuevas oportunidades para las firmas y hace que sea mucho más fácil que se integre en el universo de las redes sociales.
Hay que ser innovador
Este punto es especialmente crucial ahora mismo. Cada vez hay más marcas en redes sociales haciendo cosas y llenando los feeds de los consumidores de ruido, lo que hace que estos sean cada vez menos receptivos a esos mensajes y, sobre todo, que sean mucho menos generosos con aquellos mensajes que son más de lo mismo. En cuanto a las marcas, la innovación permite romper con esa rutina, destacar por encima de los competidores y establecer relaciones de mucha mayor calidad con lo seguidores.
El análisis es tan importante como las acciones
Pero en las redes sociales en realidad no todo es hacer y hacer. Las compañías tienen que ser también capaces de analizar. El análisis es muy importante ya que permite conocer mejor a los consumidores y establecer qué es lo que se debe hacer y lo que no. Gracias al análisis, los responsables de redes sociales pueden establecer muchas pautas de conexión con los consumidores, pueden comprender cuáles son sus nichos de mercado, pueden adelantarse a problemas o pueden establecer en qué procesos están teniendo fallos.
Y hazlo ya
O lo que es lo mismo: ejecuta. En las redes sociales, esto es crucial y es, realmente, un punto básico a la hora de establecer una estrategia efectiva. Las marcas y las empresas tienen que ser capaces de ser rápidas y de aprovechar las oportunidades cuando se presentan.

Fuente: Puro Marketing.com

10 estrategias básicas que no han cambiado en 100 años de publicidad

POSTED ON marzo 13th  - POSTED IN Sin categoría

La publicidad es, en realidad, un elemento bastante viejo. Marcas, empresas o firmas de retail llevan haciendo publicidad desde siempre y han intentado posicionarse desde un primer momento ante los consumidores usando ese reclamo. Por ello, y aunque se suele tener la sensación de que todo lo que se hace es absolutamente nuevo y absolutamente moderno, en muchas ocasiones no es más que un giro de algo que ya se existía, una versión nueva y mejorada de algo que se llevaba muchísimo tiempo haciendo.

Y es que, si se analiza lo que se ha hecho en publicidad en el último siglo, se puede ver como existen ciertas tendencias que se han mantenido de forma recurrente. Ciertas ideas y ciertas prácticas se han ido continuando de forma reiterativa, como una suerte de constante. No hay que pensar más que, por ejemplo, en el uso de los famosos y las caras conocidas. Cambian los famosos y hasta el mercado del que se extraen sus nombres (los medios españoles de hace ochenta años están llenos de anuncios protagonizados por folklóricas que hoy no triunfarían) pero no la esencia. Usar a la cara popular ha sido un elemento recurrente.
No es, por supuesto, el único. De hecho, en The Drum han hecho un análisis de lo que se ha realizado en los últimos 100 años de publicidad que permite establecer claramente 10 ideas cruciales que nunca han llegado a desaparecer.
Mostrar una personalidad propia
Resulta bastante interesante que el primer punto que meten en el análisis sea, justamente, este. Hoy en día, los consumidores esperan muchas más cosas de las marcas y quieren, sobre todo, que sean más únicas, más diferentes, con una personalidad más marcada. Lo cierto es que la cuestión no es nueva y ha funcionado durante mucho tiempo, dado que en realidad las marcas y los productos con una clara personalidad, con unas características muy firmes y claras que el consumidor tiene muy claras desde el primer momento, han estado ahí durante todo el último siglo. No hay más que pensar en Chanel Nº 5, el popular perfume y en la imagen asociada al mismo. Le funciona desde que lo crearon en 1921.
La cosa pegadiza
Aunque es cierto que ahora mismo a las marcas les resulta mucho más complicado de lo que les resultaba hace unos años lograrlo, este ha sido uno de los tradicionales puntos de conexión con los consumidores y uno de los que ayuda a hacer que tengan siempre a la marca en la punta de sus lenguas, como apuntan en el análisis. Usar un elemento pegadizo, que cale, ayuda a hacer que se recuerde la marca de forma mucho más efectiva, ya sea con una iconografía clara, con una música pegadiza o con una campaña con un mensaje atractivo. Por pensar en un ejemplo reciente, se puede recordar, por ejemplo, cómo los consumidores se quedaron con el 11888 como número de información telefónica gracias a su campaña publicitaria asociada a los Pelochos y a la repetición del mensaje.

El poder de las emociones
Actualmente, esta es una idea que se repite una y otra vez como clave para conectar con los consumidores y para hacer que el mensaje de la marca funcione y llegue a ellos. La neurociencia ha, de hecho, demostrado el poder de las emociones y cómo estas se convierten en una sólida ancla para conectar con los consumidores. Sin embargo, los temas emocionales y el apelar a las emociones no es algo nuevo. La publicidad lleva echando mano del poder de las emociones décadas.
El poder de lo racional
Es un clásico elemento publicitario y uno que se ha usado desde siempre: las marcas no emplean más que hechos, datos sobre el producto que ‘demuestran’ que es bueno. El formato, que empezó como una simple demostración de capacidades, ha ido evolucionando. A lo largo de los últimos tiempos, como recuerdan en el análisis, muchas marcas han usado este formato de un modo cada vez más creativo.
La llamada a la acción
Como recuerdan en el análisis, este es uno de los formatos más antiguos en la publicidad, junto con el de simplemente presentar hechos. Uno de los anuncios más famosos de todos los tiempos, recuerdan (y uno de los que ha dado para más memes y más memes en la era moderna), el de la llamada a filas durante la I Guerra Mundial en Reino Unido con el eslogan de ‘Tu país te necesita’ es uno de los ejemplos más claros de esta cuestión. El formato se puede encontrar en prácticamente cualquier escenario y cualquier tipo de producto y marca, desde los supermercados que invitan a probar cosas nuevas a las marcas de comida que invitan a llevar una vida sana.

Cambiar el orden de las cosas
O, como lo llaman en el análisis, ‘darle un nuevo marco al debate’. Básicamente, es el tipo de anuncio que coge una cuestión que todos conocemos o que se suele repetir y le da la vuelta para afrontarla desde una perspectiva diferente y hacer pensar y reflexionar al consumidor o bien para que el mensaje resulte especialmente llamativo y sobresalga sobre la media. Es lo que ocurre con todos esos anuncios de detergente que reivindican que tenemos derecho a ensuciarnos y es lo que ocurría en los 80 con el pegadizo eslogan de Adolfo Domínguez de ‘la arruga es bella’.
Atacar al enemigo
Hay quienes lo han hecho con más gracia, hay quienes lo hacen con muchísima menos, pero lo cierto es que, aunque en los últimos tiempos el formato parece un tanto demodé, se ha utilizado durante décadas y ha funcionado y mucho durante el último siglo. Lo hacían los zumos Don Simón o lo hacían Coca-Cola y Pepsi en sus guerras publicitarias. En lugar de contar lo propio y en lugar de usar esas cuestiones como reclamo, lo que se usa es la posición que se ocupa en el mercado y la que ocupan los competidores.

Hablar de la misión de la marca y del propósito
La cuestión se ha convertido en uno de los elementos recurrentes en los últimos tiempos, a medida que los consumidores han empezado a reclamar cada vez más que las marcas tengan una cierta ética y que usen un cierto posicionamiento frente al mundo. Los consumidores quieren que las empresas tengan objetivos y que estos sean por un mundo mejor. Ahí están las campañas de empoderamiento de la mujer o las empresas con objetivos más trascendentes que vender. Parece muy nuevo, pero en realidad es más viejo que el tebeo, o al menos eso es lo que se puede leer viendo las conclusiones del análisis. En realidad, en los años 20 ya se hacían campañas de este estilo y potenciando valores éticos (los chocolates Cadbury hablaban de las casas low cost que construían para sus trabajadores).
La publicidad como elemento con utilidad
O lo que es lo mismo: no lanzar simplemente un anuncio sino dar cosas que son en realidad anuncios. Es lo que ocurre por ejemplo con los productos derivados que lanzan algunas compañías (Burger King lanzó hace unos años un branded game con Xbox) y, mucho más claro, la mitad de lo que hacen las marcas en los tiempos de internet, cuando crean elementos que son servicios y al mismo tiempo publicidad para la firma.
No todos los escenarios son los mismos
La publicidad escoge de forma muy específica y muy especial el escenario en el que se muestra al consumidor. Se escoge un espacio y no otro porque uno (y no otro) permite llegar a unos consumidores o potenciar ciertas cuestiones. Esto parece muy novedoso, especialmente ahora que los datos permiten ser mucho más eficientes en esta cuestión. En realidad, se lleva haciendo desde siempre. Las marcas siempre escogieron cómo mostrar sus mensajes en diferentes espacios.
Fuente:PuroMarketing

Inventos hechos por mujeres que revolucionaron el mundo

POSTED ON marzo 8th  - POSTED IN Sin categoría

 

Si miras a tu alrededor los encontrarás: son inventos que revolucionaron el mundo.

En algunos casos han salvado vidas. En otros simplemente las han mejorado.

En el Día Internacional de la Mujer, inventos creados por innovadoras de diferentes épocas.

 

1. Tiras reactivas de orina

El trabajo de Helen Free en el campo de la química revolucionó las pruebas para diagnosticar enfermedades y detectar el embarazo en el laboratorio y en los hogares.

Tiras reactivasDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK

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En 2012, la Sociedad Química Estadounidense catalogó el invento de Free como un “hito en la historia de la química nacional”.

Free desarrolló, junto a su esposo Alfred, las tiras reactivas que son usadas en todo el mundo para monitorear la diabetes al revelar la presencia de glucosa en la orina del paciente.

Se trata de unas cintas de pocos milímetros de ancho, impregnadas de sustancias químicas, que al entrar en contacto con los compuestos presentes en la orina reaccionan a cualquier cambio patológico.

Helen Free fue incluida en el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos en 2000.

En 1956, la científica estadounidense, quien nació en 1923, lanzó al mercado las primeras tiras reactivas colorimétricas con el nombre de Clinistix, un avance importantísimo en el análisis rápido y efectivo de concentraciones de glucosa en la orina.

Estas pruebas no sólo han tenido un gran impacto en los análisis de orina, sino también en los estudios de sangre.

2. Fármaco contra la leucemia

Según el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos, Gertrude B. Elion inventó el medicamento contra la leucemia conocido como 6-mercaptopurina y los fármacos que facilitaron los trasplantes de riñón.

Nacida en 1918 en Estados Unidos, de padres lituanos, esta bioquímica comenzó a investigar los antagonistas de bloques de ácido nucleico. Sus estudios la llevaron a sintetizar 6-mercaptopurina y otro fármaco contra la leucemia llamado 6-tioguanine.

Gertrude Elion ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina junto a James W. Black y George H. Hitchings.

“La expansión de su investigación la condujo al Imuran, un derivado del 6-mercaptopurina que bloqueaba el rechazo del cuerpo a tejidos externos. Usado con otras medicinas, Imuran permitió los trasplantes renales de donantes no emparentados”, señala el Salón de la Fama de los Inventores.

La farmacóloga también lideró el equipo que permitió el desarrollo de medicinas para tratar la gota y un antiviral para combatir las infecciones causadas por el virus del herpes.

En 1988, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina le fue concedido a Elion, James W. Black y George H. Hitchings “por sus descubrimientos sobre principios clave en el tratamiento con fármacos”.

Elion es una leyenda de la farmacología por sus aportes en el desarrollo de medicinas contra la leucemia, la gota y el herpes. (Foto de archivo)

“Por casualidad conocí a un químico que estaba buscando a un asistente de laboratorio. Aunque no podía pagarme un salario en esa época, decidí que la experiencia bien valía la pena”, dijo la científica en un texto autobiográfico que publica en su página web el Premio Nobel.

“Me quedé ahí por un año y medio y finalmente estaba ganando la magnífica suma de US$20 a la semana. Ya había ahorrado un poco de dinero y, con la ayuda de mis padres, entré a la escuela de posgrado de la Universidad de Nueva York en el otoño de 1939. Era la única mujer en mi clase de química, pero a nadie parecía importarle y a mí no me extrañaba”, escribió la científica que murió en 1999.

3. Método para mejorar negativos fotográficos

En 1978, la Asociación para el avance de las Invenciones y las Innovaciones de Estados Unidos eligió a la química Barbara S. Askins como la inventora nacional del año por haber creado un proceso totalmente nuevo para restablecer el detalle en los negativos de fotografías que habían sido subexpuestos.

Barbara S. Askins nació en EE.UU. y tuvo dos hijos.

Ese mismo año, Askins patentó dicho método, el cual le permitía mejorar las fotos usando materiales radiactivos.

La NASA la había contratado en 1975 para hallar una mejor manera de revelar fotos astronómicas y geológicas tomadas desde el espacio.

El objetivo era obtener imágenes en las que los detalles pudieran verse con claridad, pues muchas veces se aparecían borrosos y con una definición muy pobre.

Lo que quizás no sabías de los inventos

Fue así como Askins, quien nació en 1939, hizo visible lo que no se podía ver en las fotos. Sin su invento, dichas imágenes hubiesen sido inútiles, asegura la NASA en su página web.

El invento, explica esa organización, “fue tan exitoso que sus usos se expandieron más allá de la NASA para conseguir mejoras en la tecnología de los rayos X y en la restauración de fotos antiguas”.

 

4. “Calculadora gráfica” para resolver problemas de transmisión de energía

 

A Edith Clarke, quien nació en 1883 en Estados Unidos, se la considera una pionera de la ingeniería eléctrica y de la computación.

La calculadora de Clarke resolvía ecuaciones lineales con funciones hiperbólicas diez veces más rápido que los métodos anteriores.

“Inventó una calculadora gráfica que simplificó en gran medida los cálculos necesarios para determinar las características eléctricas de largas líneas de transmisión de electricidad”, indica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Clarke fue una autoridad en la manipulación de funciones hiperbólicas, circuitos equivalentes, análisis gráfico y sistemas de energía eléctrica.

Ella (Edith Clarke) tradujo lo que muchos ingenieros veían como métodos matemáticos esotéricos en gráficos o en formas más simples

James E. Brittain

La científica presentó la solicitud de patente de su invento, la calculadora Clarke, en 1921 y le fue otorgada en 1925.

“La carrera de ingeniería de Edith Clarke tuvo como tema central el desarrollo y la diseminación de métodos matemáticos que tendieron a simplificar y reducir el tiempo empleado en cálculos laboriosos para resolver problemas de diseño y operación de sistemas de energía eléctrica”, explica el doctor James E. Brittain en su ensayo “From Computer to Electrical Engineer – The Remarkable Career of Edith Clarke” (“De la computación a la ingeniería eléctrica: la extraordinaria carrera de Edith Clarke).

“Ella tradujo lo que muchos ingenieros veían como métodos matemáticos esotéricos en gráficos o en formas más simples, en una época en la que los sistemas de energía se iban volviendo más complejos y cuando los esfuerzos iniciales se enfocaban en desarrollar ayudas electromecánicas para resolver problemas”, indica Brittain.

Clarke fue la primera ingeniera eléctrica en ser empleada profesionalmente en Estados Unidos y la primera profesora a tiempo completo de ingeniería eléctrica del país. Murió en 1959.

5. Vidrio no reflexivo

Las investigaciones de Katharine Blodgett e Irving Langmuir crearon una nueva disciplina científica al experimentar con monocapas, películas orgánicas con una sola molécula de espesor, y han tenido aplicaciones prácticas en campos tan variados como la conversión de la energía solar y la fabricación de circuitos integrados.

“Como asistente de investigación en General Electric, Blodgett hizo seguimiento al descubrimiento de Langmuir, que consistía en que una capa única de superficie de agua podía ser transferida a un sustrato sólido. Años después, ella encontró que el proceso podía ser repetido para crear una pila de múltiples capas de cualquier espesor”, explica el Salón de la Fama de Inventores de Estados Unidos.

Blodgett, quien nació en 1898, profundizó su trabajo y creó recubrimientos no reflexivos de múltiples capas de vidrio. Eso llevó a que produjera el primer vidrio 100% transparente del mundo o, como señala la organización, el primer vidrio “verdaderamente invisible”.

“El vidrio no reflexivo eliminó la distorsión de la luz que se reflejaba en una gran variedad de equipos ópticos incluyendo lentes de sol, telescopios, microscopios, cámaras y proyectores”.

El invento de Blodgett se ha utilizado con muchos propósitos. Uno de ellos es limitar la distorsión en microscopios.

En 1940 obtuvo la patente de su invento, que se conoce como Langmuir-Blodgett Films, en Estados Unidos.

Blodgett también fue la primera mujer en obtener un doctorado en física en la Universidad de Cambridge. Murió en 1979

6. Tamices moleculares que son fundamentales en la refinación del petróleo

Hablar de Edith Flanigen es hablar de refinar el petróleo de una manera más eficiente, limpia y segura. De hecho, su invento ha sido clave en la producción de gasolina en todo el mundo.

En 1956, la química estadounidense “empezó a trabajar en la tecnología emergente de tamices moleculares, estructuras cristalinas microporosas con grandes volúmenes internos de vacío y poros de tamaños moleculares”, explica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Las investigaciones de Flanigen han sido clave en el refinamiento del petróleo y los procesos petroquímicos en todo el mundo.

“Estos compuestos pueden ser usados para purificar y separar mezclas complejas y catalizar o acelerar el ritmo de las reacciones de los hidrocarburos y tienen una amplia aplicación en la refinación del petróleo y las industrias petroquímicas”.

En 2004, el Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT, por sus siglas en inglés) le otorgó el premio Lemelson-MIT por sus logros revolucionarios en la tecnología de zeolitas y tamices moleculares.

En 2014, el presidente de EE.UU., Barack Obama, le otorgó a Flanigen la máxima distinción que ofrece el gobierno de ese país a científicos e innovadores.

Flanigen lideró un equipo de investigadores que descubrió “(…) más de dos docenas de estructuras de tamices moleculares y 200 composiciones, muchas de las cuales han sido comercializadas en el refinamiento del petróleo y los procesos petroquímicos para reducir los costos de energía y el desperdicio industrial”, señaló el MIT.

Nacida en 1929, Flanigen es la dueña de 108 patentes de Estados Unidos y entre las múltiples aplicaciones de sus investigaciones están la purificación del agua y el saneamiento ambiental.

 

7. Máquina para hacer bolsas de papel

 

La estadounidense Margaret Knight, quien nació en 1838, pasó a la historia por haber inventado la máquina para hacer bolsas de papel de fondo plano.

En 1871, Knight obtuvo la patente de su máquina, tras una larga batalla legal contra Charles Annan, quien había copiado su idea.

“La invención de Knight revolucionó la industria de la bolsa de papel al reemplazar el trabajo de 30 personas con una máquina”, dice el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

De forma automática, su máquina cortaba el papel, lo doblaba y pegaba las partes señaladas para crear la bolsa.

“Antes de que Knight inventara la máquina, las bolsas con el fondo plano sólo se podían hacer manualmente y a un gran costo”, indica la organización.

Su invento fue usado en todo el mundo y permitió la producción masiva de ese tipo de bolsas. De hecho, una variación de su máquina todavía era usada a fines del siglo XX.

Entre 1870 y 1915, a Knight se le concedieron patentes de al menos 26 inventos más. Murió en 1914.

 

8. Pañal desecheable

 

Aunque en 1951 a la estadounidense Marion Donovan se le otorgó la patente por haber creado una cubierta impermeable para pañales, esta arquitecta de la Universidad de Yale es reconocida mundialmente como la madre del pañal desechable.

En 1998, cuando Donovan murió, el periódico estadounidense The New York Times escribió en su obituario: “Tenía 81 años y había ayudado a encabezar una revolución industrial y doméstica al inventar el precursor del pañal desechable”.

Además de solucionar el problema de la absorción del pañal, Donovan introdujo los botones, con lo que dejó a un lado los imperdibles.

“Impulsada por la tarea frustrante y repetitiva de cambiar los pañales de tela sucios, la ropa y las sábanas de la cama de su hijo, Donovan creó una cubierta para pañal que le permitía mantener a su bebé seco”, cuenta el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

“A diferencia de otros productos en el mercado, el suyo fue hecho con una tela que permitía que la piel del bebé respirara y también incluía unos botones en vez de imperdibles”.

Donovan llamó su invento Boater, pero, en un primer momento, recibió el rechazo de los fabricantes.

Por esa razón, decidió comercializar su capa ella misma y, tras recibir la patente, le vendió los derechos a una corporación por US$1 millón.

Años después, el ingeniero industrial Victor Mills, quien trabajaba en Procter&Gamble, lideraría el equipo que produjo el primer pañal desechable para el mercado como se conoce hoy en día.

9. Señalización marítima con bengalas

“En una época en la que las mujeres parecían hacer poco más que mantener la casa y criar a las familias, Martha Coston estaba ocupada salvando vidas al perfeccionar el sistema nocturno de señalización de bengalas”, destaca el libro “The Inventions of Martha Coston” (“Los inventos de Martha Coston”), de Holly Cefrey.

Coston desarrolló un sistema de destellos pirotécnicos, con base en unos bocetos dejados por su esposo antes de morir, para que los barcos pudieran comunicarse entre sí y con el personal en tierra en la oscuridad y cuando los separaban grandes distancias.

Coston le vendió el sistema, que consistía en destellos rojos, blancos y verdes, a la marina de Estados Unidos.

“El sistema de comunicación nocturna le dio a la Unión una ventaja decisiva en el Guerra Civil y la compañía Coston, fundada para producir las bengalas, se mantuvo en el negocio hasta el final del siglo XX”, explica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Coston, quien nació en 1826 y murió en 1904, pasó 10 años desarrollando el sistema antes de patentarlo en 1859.

“El sistema de códigos y señalización con bengalas Coston fue usado por el Servicio de Socorro y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, instituciones militares en Inglaterra, Francia, Holanda, Italia, Austria, Dinamarca y Brasil, buques mercantes comerciales y yates privados”, indica la organización estadounidense.

10. Limpiaparabrisas

A Mary Anderson se le ocurrió la idea del limpiaparabrisas cuando viajaba en un tranvía por Nueva York en un día de nieve a principios del siglo XX.

El limpiaparabrisas lo ideó Anderson cuando observó a un conductor de tranvía saliendo a limpiar la nieve una y otra vez.

“Anderson observó que los conductores de tranvías con frecuencia tenían que abrir sus ventanas para poder ver en medio del clima inclemente, algunas veces incluso debían detener el tranvía y salir para limpiar la ventana”, cuenta el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

“Su idea consistió en una palanca dentro del vehículo que controlaba un brazo equipado con una escobilla de goma. La palanca, con un contrapeso para mantener el brazo limpiador en contacto con la ventana, podía mover la escobilla a través del parabrisas para así eliminar la lluvia o la nieve”.

Según la organización, con su patente de 1903 el invento de Anderson fue el primer dispositivo eficaz para limpiar parabrisas.

Anderson nació en 1866 y murió en 1953.

11. La superfibra Kevlar

Stephanie Kwolek fue una química estadounidense de origen polaco que en 1965 descubrió una rama increíble de polímeros cristalinos líquidos.

La fibra Kevler es usada hoy en día en cientos de productos, desde trajes ignífugos, neumáticos y blindaje antimetralla, hasta cascos de Fórmula 1 y los que usan los soldados.

La científica, que nació en 1923, “se especializó en procesos de temperaturas bajas para la creación de cadenas moleculares largas, lo que condujo al descubrimiento de fibras sintéticas a base de petróleo de gran rigidez y resistencia”, indica el Salón de la Fama de Mujeres de Estados Unidos.

La fibra más famosa que resultó de sus investigaciones fue el poliparafenileno tereftalamida o Kevlar, una fibra de polímero cinco veces más fuerte que el acero.

Kwolek posando con uno de las decenas de productos que usan Kevlar.

Se trata del tejido de alta resistencia que es usado en todo el mundo para fabricar cientos de productos como chalecos antibalas, cables de fibra óptica, partes de aviones, cascos, canoas.

“Sabía que había hecho un descubrimiento”, dijo Kwolek en una entrevista. “No grité ‘Eureka’ pero estaba muy emocionada, al igual que todo el laboratorio, y la dirección también estaba emocionada porque estábamos ante algo nuevo y diferente”.

Mujeres que revolucionaron la tecnología con inventos fabulosos

Kwolek, quien murió en 2014, formó parte de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos.

Además de salvar vidas en todo el mundo, el poderoso tejido que desarrolló Kwolek genera cientos de millones de dólares en ventas anuales en todo el planeta, como lo destaca el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Sus investigaciones científicas también hicieron que a Kwolek se le otorgaran 17 patentes en Estados Unidos, entre ellas, por supuesto, la del Kevlar.

12. Cerveza

La historiadora especialista en cerveza Jane Peyton asegura que las mujeres de la Antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y tomar cerveza. Este ritual era tan importante entre las mujeres que hay una diosa sumeria de la cerveza, Ninkasi.

13. El juego “Monopoly”

Originalmente llamado “El juego del patrón”, fue creado en 1903 por Elizabeth Magie que lo patentó en 1904. El juego de mesa se hizo popular en varias ciudades de los Estados Unidos, a tal punto que se editó en varias versiones sin el control de Magie. 30 años después, Charles Darrow patentó otra versión y le puso el nombre que hoy conocemos.

14. El aislamiento de las células madre

El trabajo de Ann Tsukamoto en 1991 ayudó a los científicos a comprender mejor los sistemas sanguíneos de los pacientes oncológicos. Se cree que gracias al descubrimiento del proceso que aísla las células madres, se puede encontrar la cura para el cáncer.

15. La máquina de hacer helados

Quizás uno de los mejores inventos de esta lista que más nos hace felices. Nancy Johnson inventó la máquina de helados en 1843 y patentó el diseño que todavía se usa hasta hoy, incluso con la llegada de las máquinas eléctricas.

16. Calefacción por energía solar en una residencia

Lo que hoy es una moda, empezó en 1947 gracias a dos mujeres. La doctora en física y pionera de la energía solar María Telkes se unió a la arquitecta Eleanor Raymond y crearon la primera casa acondicionada únicamente con energía solar.

17. El bote salvavidas

La tragedia de Titanic pudo haber sido mucho peor si no hubiese sido por el invento de Maria Beasely en 1882.

18. Tecnología de transmisión sin cables

Hedy Lamarr inventó un sistema de comunicaciones secretas durante la Segunda Guerra Mundial que fue la base fundante de lo que hoy conocemos como Wi-Fi o GPS. ¡Muchas gracias, Hedy!

19. La heladera eléctrica

Antes de este invento, las personas usaban la habitación más fría de sus casas para mantener frescos sus alimentos por 2 o 3 días. En 1914, Florence Parpat se cansó de esa situación e inventó la heladera eléctrica que hoy conocemos.

20. Las galletitas con chips de chocolate

En 1930, Ruth Wakefield estaba preparando galletitas para los huéspedes de su hotel cuando se dio cuenta de que no tenía más chocolate en polvo. Fue así que agarró una barra de chocolate semi dulce y lo mezcló con la preparación, pensando que se iban a derretir en el horno.

21. Los algoritmos informáticos

La primera programadora de la historia fue Ada Lovelace, una campeona en matemática que trabajó junto a un profesor de la Universidad de Londres en la máquina analítica, la antecesora de la computadora moderna.

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