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Los 5 elementos claves que tiene que trabajar la creatividad en marketing hoy en día

POSTED ON marzo 27th  - POSTED IN Sin categoría

La creatividad es una de las cuestiones clave del marketing. Ser creativo es una de las maneras de lograr mensajes que se diferencian de la competencia y que llaman la atención por encima del todo el ruido en el que está sumido el consumidor. A medida que los consumidores tienen más y más información disponible y a medida que más y más marcas y empresas están intentando captar su cada vez más dispersa información, más importante es ser mucho más creativo que nunca.

Pero ¿ha cambiado la creatividad en los últimos tiempos? Es decir, ¿a medida que el entorno ha hecho que sea más y más relevante, ha también cambiado sus características fundamentales y los puntos básicos en los que tiene que apoyarse? Tal y como apuntan en un análisis en Harvard Business Review, eso es lo que ha sucedido. La creatividad en marketing tiene que moverse partiendo de nuevos elementos fundamentales.

Hay que crear con el consumidor

A la hora de ser creativo y de crear mensajes, campañas y hasta productos, se ha destacado una y otra vez la importancia de pensar en el consumidor, de ponerse en sus zapatos. Sin embargo, los nuevos tiempos y las nuevas expectativas de los consumidores hacen que esto sea mucho más complejo. Los consumidores se han convertido, gracias al impacto de internet y de las nuevas tecnologías, en ellos mismos productores de contenidos, en creadores de ideas. Los consumidores son más creativos que nunca y esa creatividad tiene que integrarse en la de la propia compañía. Esto implica que, muchas veces, marcas y compañías no tienen que ser creativas para los consumidores, sino que tienen que ser creativas con ellos. Es decir, tienen que permitir al consumidor formar parte del proceso y de la creación final.

El control de la experiencia de usuario tiene que ser total

Posiblemente, el ecommerce es uno de los mejores ejemplos para comprender este punto. Las firmas intentan ser muy creativas y buscan crear experiencias originales y de calidad. Así, trabajan en presentar su web de forma positiva o en las herramientas que dan al consumidor durante la compra. Pero después fallan en algo decisivo: se olvidan de que, aunque el proceso de entrega este en manos de un tercero, también impacta en cómo se percibe la experiencia. Por ello, el trabajo que se hace y el esfuerzo de creatividad que se invierte en ello no deben limitarse únicamente a aquellos puntos que se controlan directamente (especialmente aquellos puntos que controlan los profesionales creativos) sino que tienen que ir mucho más allá y abordar todos los elementos que afecten a la experiencia de usuario.

El poder del advocate y la necesidad de trabajar en ese terreno
Tradicionalmente, en el trabajo de marketing, las marcas tenían que seguir ciertos patrones y tenían que trabajar en ciertas áreas concretas. Uno tenía, sobre todo, que intentar posicionarse empleando publicidad y estrategias de comunicación y relaciones públicas. Era la manera de lograr que hablasen de uno y de sus productos. Pero ¿qué ocurre en estos tiempos? Las cosas ya no son tan fáciles: de pronto, las voces se han multiplicado de forma abrumadora y cada uno de nosotros se ha convertido, como consumidor, en un canal decisivo que puede influir en una compra. Por ello, las firmas tienen que trabajar en una suerte de 100%. Es decir, el trabajo creativo del marketing no debe quedarse solo en esas áreas concretas en las que trabajaba en el pasado.

Ahora tiene que intentar que su creatividad llega a todos y en todo momento y que tenga un impacto igualmente constante. Dado que las marcas tienen que trabajar para convertir a prácticamente todo el mundo, desde sus empleados a sus consumidores, en sus advocates (en, al final y como apuntan en el análisis, “una extensión del equipo de marketing”), no queda más remedio que jugar con la creatividad para conseguirlo.

La creatividad también impacta en lo tradicionalmente no creativo, como la medición de resultados

El marketing ha funcionado como una suerte de espacio con compartimentos estancos. Cada cosa y cada característica iba en un terreno y en un espacio. Había, por así decirlo, las cosas más subjetivas y artísticas, donde entra la creatividad, y las más serias y racionales, donde esta no tenía nada que decir. Medir los resultados que se estaban obteniendo, sacar las conclusiones en número de lo logrado, entraba directamente en el segundo terreno. La creatividad no pintaba nada ahí.

Sin embargo, las cosas han dejado de ser exactamente así. La creatividad ha empezado a ser medida también y a tener igualmente un efecto en las mediciones. En un escenario en el que hay tanta información y en el que las marcas se enfrentan a una realidad cada vez más y más compleja, la creatividad puede ayudar a encontrar el mejor camino para medir lo que realmente importa e interesa.

Hay que copiar la filosofía de las startups

Este punto es uno de los que se repite una y otra vez en los análisis sobre lo que deben hacer las empresas y es uno de los que también ha empezado a aparecer cada vez más cuando se habla de marketing y de cómo deben actuar las firmas. La filosofía startup también tiene que tocar al marketing y al uso de la creatividad. ¿Por qué ocurre esto? En realidad, esto viene marcado por cómo ha cambiado el mercado, como ocurre en otras áreas y en otros terrenos. El mundo se ha convertido en cada vez más complejo, más dinámico, lo que implica que los creativos también tienen que trabajar mucho más rápido.

Por supuesto, toda buena estrategia de Marketing debe estar acompañada de un muy buen plan de medios, como ya lo hemos dicho antes, elaborado a partir de datos reales y utilizando herramientas específicas para su desarrollo.

Fuente PuroMarketing + Yeah! Argentina

Qué es lo que hace una buena estrategia de Marketing y Publicidad

POSTED ON marzo 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Tener un elevado presupuesto no es lo que hace que una estrategia de marketing sea buena

La estrategia de marketing requiere una inversión de dinero: para posicionarse en el mercado y para llegar a los consumidores hay que gastar dinero. No queda más remedio. Las marcas y las empresas tienen que pagar desde a quienes trabajan para ellos creando la estrategia en cuestión hasta los soportes por los que esos mensajes pasan para llegar al gran público. Hay que sumar a la lista de gastos que se deben asumir elementos como las herramientas tecnológicas que se emplearán, los creativos que ayudarán a crear los mensajes… La lista parece estar en constante crecimiento y en continua ampliación.

La necesidad de dotar de presupuesto a la actividad de marketing y el hecho de que las grandes marcas inviertan muchísimo dinero en marketing y publicidad puede llevar a alcanzar una conclusión que puede pecar de precipitada. Se puede llegar a pensar que el dinero es lo fundamental y que lo más importante a la hora de hacer una buena estrategia de marketing es, simplemente, meter mucho más dinero en ella.
Y, aunque el presupuesto es importante (no nos vamos a engañar: las cosas cuestan dinero), el dinero no es exactamente la clave. Por invertir una cantidad elevadísima en marketing y publicidad, no se debe asumir ya desde el minuto cero que se está haciendo una muy buena estrategia en este terreno. Es decir, el presupuesto no es el elemento decisivo que marca el hacerlo bien o el hacerlo mal, sino más bien uno de los que funcionan como elementos contextuales.

Como apunta una directiva de marketing de Coca-Cola, las cosas son mucho más que “grandes presupuestos de marketing”. Esto es, a la hora de posicionarse ante el consumidor y a la de construir una imagen de marca sólida y solvente el presupuesto de marketing, por muy elevado que sea, no hace el trabajo él solo. De hecho, incluso las grandes multinacionales que tienen elevadísimos presupuestos de marketing tienen que, en ocasiones, lanzar productos o marcas con presupuestos mucho más bajos o casi inexistentes.
El dinero simplifica muchas cosas y hace que muchas otras sean posibles, dotando a los equipos de marketing de muchos más recursos de los que podrían tener si trabajasen con presupuestos mucho más limitados. Sin embargo, igual que el dinero no da la felicidad, tampoco hace que la estrategia de marketing funcione por si sola.

Qué es lo que hace una buena estrategia de marketing

Y si el dinero no es lo que funciona como elemento clave para marcar el que una estrategia de marketing y publicidad sea buena o no, ¿qué es lo que funciona? Es decir, ¿cuáles son los elementos que se convierten entonces en realmente claves para comprender qué es lo que importa y qué es lo que no?

De entrada, lo más importante a la hora de construir una buena estrategia está en el conocimiento. Los responsables de crear esta estrategia tienen que tener muy claro por un lado qué quieren obtener con ella y por otro a quién quieren convencer con lo que hacen. Para ello es imprescindible contar con una muy buena planificación de medios, que se obtiene de datos concretos extraídos a través de herramientas fundamentales como el TGI de Ibope y la experiencia de nuestros especialistas en planificación.
Así, es necesario tener unos objetivos muy claros y precisos, saber qué se espera lograr con las acciones a realizar y qué se espera conseguir. Y para conseguir cumplir con estas metas no queda más remedio que conocer también a quienes serán los receptores de esos mensajes y cómo resulta más eficiente el conectar con ellos. Por eso, a veces, más importante que tener una gran cantidad de dinero con la que bombardear con mensajes a los consumidores resulta el saber exactamente con quién se tiene que hablar.

Y, por supuesto, también resulta clave el saber qué mensaje se tiene que emplear. Construir un buen mensaje es crucial, ya que ahí radica todo el potencial éxito y todo el potencial fracaso de la estrategia a desarrollar. Se puede gastar una cantidad elevadísima del presupuesto a repetir una y otra vez lo que se ha creado y, sin embargo, no lograr ningún éxito con ello. Si el mensaje no es el más adecuado o está llamando a las puertas equivocadas, no por más repetirlo se logrará el resultado esperado. De hecho, incluso podría tener el efecto contrario, haciendo que algunos potenciales consumidores aborrezcan a la marca por una estrategia mal trazada y un mensaje mal desarrollado.

A todo ello hay que sumar, por tanto, la importancia de la creatividad, del storytelling o del conocimiento de los recursos para hacer más memorable y más atractiva una historia o un mensaje.
Fuente: Puro Marketing y Yeah Argentina

Las redes sociales generan cada vez más datos pero las empresas no logran aprovecharlos

POSTED ON marzo 21st  - POSTED IN Sin categoría

Un 38% de los encuestados reconoce que carece de las capacidades para enriquecer y normalizar los datos que obtienen de las redes sociales

Las redes sociales son una fuente de información constante para las marcas y para las empresas. Ya no se trata solo de que su propia actividad esté generando un flujo constante de datos sobre lo que están haciendo y lo que no sus consumidores o sobre el modo en el que están recibiendo sus productos, sus ofertas y su actividad. Además, la propia actividad de los consumidores como usuarios de redes sociales, actividad que se realiza muchas veces en abierto, permite acceder a un flujo constante de opiniones, deseos y críticas que ayudan a perfilar el estado del mercado.
Por ello, el universo de los social media es un entorno muy interesante y muy atractivo para acceder a datos y para conocer mucho mejor a los potenciales clientes que una marca o empresa puede tener. Pero, a pesar de su potencial y a pesar de su atractivo, las redes sociales son también una creciente fuente de problemas. Por un lado, las compañías tienen que comprender que su actividad en este escenario debe ser variada, dinámica y que las conversaciones han dejado de ser simples procesos de una voz, como eran hasta ahora.
Por otro lado, ese maná de información que las redes sociales pueden ofrecer no llega masticado, es decir, no llega listo para ser usado. Los datos que el universo social puede aportar al día de las marcas aparecen en una suerte de bruto de información, algo sobre lo que hay que trabajar para encontrar lo que realmente importa e interesa.
Y es ahí donde las marcas y las empresas tropiezan y donde sus trabajadores responsables de redes sociales tienen sus problemas. La información es valiosa, o al menos lo es en teoría. En la práctica, los responsables de redes sociales tropiezan con los constantes problemas de una información fragmentaria, confusa, repetitiva en ocasiones y casi siempre difícil de procesar. Hay muchas cosas, muchas poco relevantes y muchas otras difíciles de leer y de comprender.
Como apuntan en los resultados de un estudio realizado por Unified partiendo de las opiniones y visiones de los responsables de marketing digital de las firmas del Fortune 500 y de sus agencias, todavía queda mucho por trabajar en redes sociales y todavía queda por conquistar el obstáculo que es la propia información. Se espera que este sea el año crucial, el que marque un antes y un después y el que suponga un momento decisivo en el que las marcas y empresas empiecen a confiar en la publicidad en redes sociales. Pero, antes de que esto ocurra, tienen que empezar a comprender mejor la información.
Y es que ahora mismo los datos de las redes sociales son, resumiendo, un reto. Los marketeros usan para definirlos una palabra de difícil traducción: kludge. Esa es por la que optaron la mitad de los encuestados. El término se define como una malconjuntada colección de partes que se ajustan mal, formando un conjunto angustioso (de datos e información). Es decir, los responsables de redes sociales ven la situación como un escenario en el que hay mucha información pero en el que esta es una especie de cacofonía de la que resulta muy difícil comprender algo.
El problema no es solo de los datos
Los datos no son los culpables únicos. En las prácticas de los equipos de redes sociales y de marketing de las empresas se producen comportamientos que hacen que salir de ese atolladero de información confusa y complicada sea muy difícil. Así, un 38% de los encuestados reconoce que carece de las capacidades para enriquecer y normalizar los datos que obtienen de las redes sociales para hacerlos usables.
A todo ello hay que sumar que las redes sociales se abordan de un modo muy fragmentario. Se usan muchas herramientas y muchas vías para hacer cosas, lo que hace que se tengan muchas fuentes y muy variadas de datos. 1 de cada 3 encuestados reconoce usar entre 4 y 10 herramientas de compra y activación diferentes para las redes sociales en su día.
Esto crea una situación compleja en la que es difícil ver datos y resultados y hasta compartir información. Así, un 56% asegura que tiene poca transparencia en ROI y resultados de los anuncios en redes sociales y un 51% en saber qué es lo que está funcionando mejor de todas las herramientas y de todos los elementos que emplean. Todo ello ocurre a pesar de que un 67% de los marketeros reconoce que la habilidad de comprender los resultados de las creatividades y de sus estrategias de segmentación es extremadamente importante.
Y, aunque tengan datos, también resulta difícil hablar de ellos. Un 60% reconoce que tiene entre poca y nada en capacidad para compartir los datos de resultados de sus herramientas de análisis con otros equipos de la empresa.
Fuernte: Puromarketing

7 claves para ofrecer una mejor atención al cliente en redes sociales

POSTED ON marzo 16th  - POSTED IN Sin categoría

Las redes sociales son una parte crucial de la estrategia de marketing digital de las empresas desde hace ya un tiempo. Aunque han irrumpido en el panorama hace unos años, se convirtieron rápidamente en algo que las firmas querían y debían emplear y en una herramienta destacada para establecer una relación directa y de calidad con los consumidores.

Pero ¿qué deben hacer las marcas y las empresas si quieren realmente que esto ocurra? ¿Cuáles son los pasos a seguir para conectar con los consumidores y para que lo que se hace en redes sociales tenga un impacto realmente positivo?
Como explican en una columna de análisis en AdWeek, en 2017 lo más importante será ser capaces de aprovechar las oportunidades de las plataformas de mensajería, que vivieron en 2016 su año de irrupción en el mercado y de gran boom. Sin embargo, esto no es lo único que las marcas y las empresas deben tener en cuenta a la hora de establecer una estrategia en redes sociales óptima para ofrecer un buen servicio de atención al cliente. De hecho, se podría decir que tienen que trabajar en siete puntos cruciales.
Instruir a los consumidores
Se da por hecho muchas veces, partiendo de la cada vez mayor cantidad de herramientas disponibles en la red que todo el mundo va a saber ya no solo cómo emplearlas todas sino también que puede usarlas para contactar con la empresa sin mucho problema. Sin embargo, y como recuerdan en el análisis, todavía hay muchas personas que desconocen que pueden conectar con la marca de ese modo y cómo hacerlo. De hecho, seguramente se podrían establecer separaciones demográficas sobre quienes saben y no saben que esto es posible. Las firmas tienen, por tanto, que ser capaces de asumir una cierta capacidad educativa. Es decir, tienen que ser capaces de enseñar a sus consumidores lo que tienen que hacer y lo que pueden hacer.
Hay que gastar dinero
Una de las cuestiones que se repetía hace unos años era la de que las redes sociales eran un fabuloso canal para hacer marketing gratis, con costes mínimos. Más allá de cómo han cambiado las cosas en términos de alcance orgánico haciendo mucho más complicado llegar a nadie gratis, en realidad las marcas siempre han tenido que invertir dinero. Tienen que invertir en tecnología para gestionar su presencia en redes sociales y la respuesta que dan a los consumidores a través de ellas, pero también tienen que invertir en personal cualificado y preparado para hacer este trabajo. Se mire como se mire, las redes sociales no son gratis.
Hay que ser humano
Este punto viene marcado por la propia naturaleza de las redes sociales, que son un espacio que permite un tipo de comunicación directa y sin barreras, una comunicación, como apuntan, “auténtica”. Por ello, las marcas y las empresas tienen que ser capaces de ser mucho más flexibles, mucho más dinámicas y mucho menos corporativas. En las redes sociales, el discurso tradicional corporativo sonará robótico y poco creíble y enfatizable, lo que hará que no funcione. Las firmas tienen que ser divertidas, reales, humanas.
Participa
O lo que es lo mismo: no solo esperes que en engagement venga en una dirección. Las marcas y las empresas también tienen que participar. Tienen que entrar en las conversaciones, deben ser capaces de ser activas y tienen que hacerlo además de la manera espontánea que suele ser la que emplean los propios consumidores en las redes sociales (no hay que olvidar el punto anterior, el ser humana). Esta participación no es solo importante porque ayudará a dar una visión menos corporativa de la marca o empresa, sino que es crucial también porque crea nuevas oportunidades para las firmas y hace que sea mucho más fácil que se integre en el universo de las redes sociales.
Hay que ser innovador
Este punto es especialmente crucial ahora mismo. Cada vez hay más marcas en redes sociales haciendo cosas y llenando los feeds de los consumidores de ruido, lo que hace que estos sean cada vez menos receptivos a esos mensajes y, sobre todo, que sean mucho menos generosos con aquellos mensajes que son más de lo mismo. En cuanto a las marcas, la innovación permite romper con esa rutina, destacar por encima de los competidores y establecer relaciones de mucha mayor calidad con lo seguidores.
El análisis es tan importante como las acciones
Pero en las redes sociales en realidad no todo es hacer y hacer. Las compañías tienen que ser también capaces de analizar. El análisis es muy importante ya que permite conocer mejor a los consumidores y establecer qué es lo que se debe hacer y lo que no. Gracias al análisis, los responsables de redes sociales pueden establecer muchas pautas de conexión con los consumidores, pueden comprender cuáles son sus nichos de mercado, pueden adelantarse a problemas o pueden establecer en qué procesos están teniendo fallos.
Y hazlo ya
O lo que es lo mismo: ejecuta. En las redes sociales, esto es crucial y es, realmente, un punto básico a la hora de establecer una estrategia efectiva. Las marcas y las empresas tienen que ser capaces de ser rápidas y de aprovechar las oportunidades cuando se presentan.

Fuente: Puro Marketing.com

10 estrategias básicas que no han cambiado en 100 años de publicidad

POSTED ON marzo 13th  - POSTED IN Sin categoría

La publicidad es, en realidad, un elemento bastante viejo. Marcas, empresas o firmas de retail llevan haciendo publicidad desde siempre y han intentado posicionarse desde un primer momento ante los consumidores usando ese reclamo. Por ello, y aunque se suele tener la sensación de que todo lo que se hace es absolutamente nuevo y absolutamente moderno, en muchas ocasiones no es más que un giro de algo que ya se existía, una versión nueva y mejorada de algo que se llevaba muchísimo tiempo haciendo.

Y es que, si se analiza lo que se ha hecho en publicidad en el último siglo, se puede ver como existen ciertas tendencias que se han mantenido de forma recurrente. Ciertas ideas y ciertas prácticas se han ido continuando de forma reiterativa, como una suerte de constante. No hay que pensar más que, por ejemplo, en el uso de los famosos y las caras conocidas. Cambian los famosos y hasta el mercado del que se extraen sus nombres (los medios españoles de hace ochenta años están llenos de anuncios protagonizados por folklóricas que hoy no triunfarían) pero no la esencia. Usar a la cara popular ha sido un elemento recurrente.
No es, por supuesto, el único. De hecho, en The Drum han hecho un análisis de lo que se ha realizado en los últimos 100 años de publicidad que permite establecer claramente 10 ideas cruciales que nunca han llegado a desaparecer.
Mostrar una personalidad propia
Resulta bastante interesante que el primer punto que meten en el análisis sea, justamente, este. Hoy en día, los consumidores esperan muchas más cosas de las marcas y quieren, sobre todo, que sean más únicas, más diferentes, con una personalidad más marcada. Lo cierto es que la cuestión no es nueva y ha funcionado durante mucho tiempo, dado que en realidad las marcas y los productos con una clara personalidad, con unas características muy firmes y claras que el consumidor tiene muy claras desde el primer momento, han estado ahí durante todo el último siglo. No hay más que pensar en Chanel Nº 5, el popular perfume y en la imagen asociada al mismo. Le funciona desde que lo crearon en 1921.
La cosa pegadiza
Aunque es cierto que ahora mismo a las marcas les resulta mucho más complicado de lo que les resultaba hace unos años lograrlo, este ha sido uno de los tradicionales puntos de conexión con los consumidores y uno de los que ayuda a hacer que tengan siempre a la marca en la punta de sus lenguas, como apuntan en el análisis. Usar un elemento pegadizo, que cale, ayuda a hacer que se recuerde la marca de forma mucho más efectiva, ya sea con una iconografía clara, con una música pegadiza o con una campaña con un mensaje atractivo. Por pensar en un ejemplo reciente, se puede recordar, por ejemplo, cómo los consumidores se quedaron con el 11888 como número de información telefónica gracias a su campaña publicitaria asociada a los Pelochos y a la repetición del mensaje.

El poder de las emociones
Actualmente, esta es una idea que se repite una y otra vez como clave para conectar con los consumidores y para hacer que el mensaje de la marca funcione y llegue a ellos. La neurociencia ha, de hecho, demostrado el poder de las emociones y cómo estas se convierten en una sólida ancla para conectar con los consumidores. Sin embargo, los temas emocionales y el apelar a las emociones no es algo nuevo. La publicidad lleva echando mano del poder de las emociones décadas.
El poder de lo racional
Es un clásico elemento publicitario y uno que se ha usado desde siempre: las marcas no emplean más que hechos, datos sobre el producto que ‘demuestran’ que es bueno. El formato, que empezó como una simple demostración de capacidades, ha ido evolucionando. A lo largo de los últimos tiempos, como recuerdan en el análisis, muchas marcas han usado este formato de un modo cada vez más creativo.
La llamada a la acción
Como recuerdan en el análisis, este es uno de los formatos más antiguos en la publicidad, junto con el de simplemente presentar hechos. Uno de los anuncios más famosos de todos los tiempos, recuerdan (y uno de los que ha dado para más memes y más memes en la era moderna), el de la llamada a filas durante la I Guerra Mundial en Reino Unido con el eslogan de ‘Tu país te necesita’ es uno de los ejemplos más claros de esta cuestión. El formato se puede encontrar en prácticamente cualquier escenario y cualquier tipo de producto y marca, desde los supermercados que invitan a probar cosas nuevas a las marcas de comida que invitan a llevar una vida sana.

Cambiar el orden de las cosas
O, como lo llaman en el análisis, ‘darle un nuevo marco al debate’. Básicamente, es el tipo de anuncio que coge una cuestión que todos conocemos o que se suele repetir y le da la vuelta para afrontarla desde una perspectiva diferente y hacer pensar y reflexionar al consumidor o bien para que el mensaje resulte especialmente llamativo y sobresalga sobre la media. Es lo que ocurre con todos esos anuncios de detergente que reivindican que tenemos derecho a ensuciarnos y es lo que ocurría en los 80 con el pegadizo eslogan de Adolfo Domínguez de ‘la arruga es bella’.
Atacar al enemigo
Hay quienes lo han hecho con más gracia, hay quienes lo hacen con muchísima menos, pero lo cierto es que, aunque en los últimos tiempos el formato parece un tanto demodé, se ha utilizado durante décadas y ha funcionado y mucho durante el último siglo. Lo hacían los zumos Don Simón o lo hacían Coca-Cola y Pepsi en sus guerras publicitarias. En lugar de contar lo propio y en lugar de usar esas cuestiones como reclamo, lo que se usa es la posición que se ocupa en el mercado y la que ocupan los competidores.

Hablar de la misión de la marca y del propósito
La cuestión se ha convertido en uno de los elementos recurrentes en los últimos tiempos, a medida que los consumidores han empezado a reclamar cada vez más que las marcas tengan una cierta ética y que usen un cierto posicionamiento frente al mundo. Los consumidores quieren que las empresas tengan objetivos y que estos sean por un mundo mejor. Ahí están las campañas de empoderamiento de la mujer o las empresas con objetivos más trascendentes que vender. Parece muy nuevo, pero en realidad es más viejo que el tebeo, o al menos eso es lo que se puede leer viendo las conclusiones del análisis. En realidad, en los años 20 ya se hacían campañas de este estilo y potenciando valores éticos (los chocolates Cadbury hablaban de las casas low cost que construían para sus trabajadores).
La publicidad como elemento con utilidad
O lo que es lo mismo: no lanzar simplemente un anuncio sino dar cosas que son en realidad anuncios. Es lo que ocurre por ejemplo con los productos derivados que lanzan algunas compañías (Burger King lanzó hace unos años un branded game con Xbox) y, mucho más claro, la mitad de lo que hacen las marcas en los tiempos de internet, cuando crean elementos que son servicios y al mismo tiempo publicidad para la firma.
No todos los escenarios son los mismos
La publicidad escoge de forma muy específica y muy especial el escenario en el que se muestra al consumidor. Se escoge un espacio y no otro porque uno (y no otro) permite llegar a unos consumidores o potenciar ciertas cuestiones. Esto parece muy novedoso, especialmente ahora que los datos permiten ser mucho más eficientes en esta cuestión. En realidad, se lleva haciendo desde siempre. Las marcas siempre escogieron cómo mostrar sus mensajes en diferentes espacios.
Fuente:PuroMarketing

Inventos hechos por mujeres que revolucionaron el mundo

POSTED ON marzo 8th  - POSTED IN Sin categoría

 

Si miras a tu alrededor los encontrarás: son inventos que revolucionaron el mundo.

En algunos casos han salvado vidas. En otros simplemente las han mejorado.

En el Día Internacional de la Mujer, inventos creados por innovadoras de diferentes épocas.

 

1. Tiras reactivas de orina

El trabajo de Helen Free en el campo de la química revolucionó las pruebas para diagnosticar enfermedades y detectar el embarazo en el laboratorio y en los hogares.

Tiras reactivasDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK

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En 2012, la Sociedad Química Estadounidense catalogó el invento de Free como un “hito en la historia de la química nacional”.

Free desarrolló, junto a su esposo Alfred, las tiras reactivas que son usadas en todo el mundo para monitorear la diabetes al revelar la presencia de glucosa en la orina del paciente.

Se trata de unas cintas de pocos milímetros de ancho, impregnadas de sustancias químicas, que al entrar en contacto con los compuestos presentes en la orina reaccionan a cualquier cambio patológico.

Helen Free fue incluida en el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos en 2000.

En 1956, la científica estadounidense, quien nació en 1923, lanzó al mercado las primeras tiras reactivas colorimétricas con el nombre de Clinistix, un avance importantísimo en el análisis rápido y efectivo de concentraciones de glucosa en la orina.

Estas pruebas no sólo han tenido un gran impacto en los análisis de orina, sino también en los estudios de sangre.

2. Fármaco contra la leucemia

Según el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos, Gertrude B. Elion inventó el medicamento contra la leucemia conocido como 6-mercaptopurina y los fármacos que facilitaron los trasplantes de riñón.

Nacida en 1918 en Estados Unidos, de padres lituanos, esta bioquímica comenzó a investigar los antagonistas de bloques de ácido nucleico. Sus estudios la llevaron a sintetizar 6-mercaptopurina y otro fármaco contra la leucemia llamado 6-tioguanine.

Gertrude Elion ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina junto a James W. Black y George H. Hitchings.

“La expansión de su investigación la condujo al Imuran, un derivado del 6-mercaptopurina que bloqueaba el rechazo del cuerpo a tejidos externos. Usado con otras medicinas, Imuran permitió los trasplantes renales de donantes no emparentados”, señala el Salón de la Fama de los Inventores.

La farmacóloga también lideró el equipo que permitió el desarrollo de medicinas para tratar la gota y un antiviral para combatir las infecciones causadas por el virus del herpes.

En 1988, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina le fue concedido a Elion, James W. Black y George H. Hitchings “por sus descubrimientos sobre principios clave en el tratamiento con fármacos”.

Elion es una leyenda de la farmacología por sus aportes en el desarrollo de medicinas contra la leucemia, la gota y el herpes. (Foto de archivo)

“Por casualidad conocí a un químico que estaba buscando a un asistente de laboratorio. Aunque no podía pagarme un salario en esa época, decidí que la experiencia bien valía la pena”, dijo la científica en un texto autobiográfico que publica en su página web el Premio Nobel.

“Me quedé ahí por un año y medio y finalmente estaba ganando la magnífica suma de US$20 a la semana. Ya había ahorrado un poco de dinero y, con la ayuda de mis padres, entré a la escuela de posgrado de la Universidad de Nueva York en el otoño de 1939. Era la única mujer en mi clase de química, pero a nadie parecía importarle y a mí no me extrañaba”, escribió la científica que murió en 1999.

3. Método para mejorar negativos fotográficos

En 1978, la Asociación para el avance de las Invenciones y las Innovaciones de Estados Unidos eligió a la química Barbara S. Askins como la inventora nacional del año por haber creado un proceso totalmente nuevo para restablecer el detalle en los negativos de fotografías que habían sido subexpuestos.

Barbara S. Askins nació en EE.UU. y tuvo dos hijos.

Ese mismo año, Askins patentó dicho método, el cual le permitía mejorar las fotos usando materiales radiactivos.

La NASA la había contratado en 1975 para hallar una mejor manera de revelar fotos astronómicas y geológicas tomadas desde el espacio.

El objetivo era obtener imágenes en las que los detalles pudieran verse con claridad, pues muchas veces se aparecían borrosos y con una definición muy pobre.

Lo que quizás no sabías de los inventos

Fue así como Askins, quien nació en 1939, hizo visible lo que no se podía ver en las fotos. Sin su invento, dichas imágenes hubiesen sido inútiles, asegura la NASA en su página web.

El invento, explica esa organización, “fue tan exitoso que sus usos se expandieron más allá de la NASA para conseguir mejoras en la tecnología de los rayos X y en la restauración de fotos antiguas”.

 

4. “Calculadora gráfica” para resolver problemas de transmisión de energía

 

A Edith Clarke, quien nació en 1883 en Estados Unidos, se la considera una pionera de la ingeniería eléctrica y de la computación.

La calculadora de Clarke resolvía ecuaciones lineales con funciones hiperbólicas diez veces más rápido que los métodos anteriores.

“Inventó una calculadora gráfica que simplificó en gran medida los cálculos necesarios para determinar las características eléctricas de largas líneas de transmisión de electricidad”, indica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Clarke fue una autoridad en la manipulación de funciones hiperbólicas, circuitos equivalentes, análisis gráfico y sistemas de energía eléctrica.

Ella (Edith Clarke) tradujo lo que muchos ingenieros veían como métodos matemáticos esotéricos en gráficos o en formas más simples

James E. Brittain

La científica presentó la solicitud de patente de su invento, la calculadora Clarke, en 1921 y le fue otorgada en 1925.

“La carrera de ingeniería de Edith Clarke tuvo como tema central el desarrollo y la diseminación de métodos matemáticos que tendieron a simplificar y reducir el tiempo empleado en cálculos laboriosos para resolver problemas de diseño y operación de sistemas de energía eléctrica”, explica el doctor James E. Brittain en su ensayo “From Computer to Electrical Engineer – The Remarkable Career of Edith Clarke” (“De la computación a la ingeniería eléctrica: la extraordinaria carrera de Edith Clarke).

“Ella tradujo lo que muchos ingenieros veían como métodos matemáticos esotéricos en gráficos o en formas más simples, en una época en la que los sistemas de energía se iban volviendo más complejos y cuando los esfuerzos iniciales se enfocaban en desarrollar ayudas electromecánicas para resolver problemas”, indica Brittain.

Clarke fue la primera ingeniera eléctrica en ser empleada profesionalmente en Estados Unidos y la primera profesora a tiempo completo de ingeniería eléctrica del país. Murió en 1959.

5. Vidrio no reflexivo

Las investigaciones de Katharine Blodgett e Irving Langmuir crearon una nueva disciplina científica al experimentar con monocapas, películas orgánicas con una sola molécula de espesor, y han tenido aplicaciones prácticas en campos tan variados como la conversión de la energía solar y la fabricación de circuitos integrados.

“Como asistente de investigación en General Electric, Blodgett hizo seguimiento al descubrimiento de Langmuir, que consistía en que una capa única de superficie de agua podía ser transferida a un sustrato sólido. Años después, ella encontró que el proceso podía ser repetido para crear una pila de múltiples capas de cualquier espesor”, explica el Salón de la Fama de Inventores de Estados Unidos.

Blodgett, quien nació en 1898, profundizó su trabajo y creó recubrimientos no reflexivos de múltiples capas de vidrio. Eso llevó a que produjera el primer vidrio 100% transparente del mundo o, como señala la organización, el primer vidrio “verdaderamente invisible”.

“El vidrio no reflexivo eliminó la distorsión de la luz que se reflejaba en una gran variedad de equipos ópticos incluyendo lentes de sol, telescopios, microscopios, cámaras y proyectores”.

El invento de Blodgett se ha utilizado con muchos propósitos. Uno de ellos es limitar la distorsión en microscopios.

En 1940 obtuvo la patente de su invento, que se conoce como Langmuir-Blodgett Films, en Estados Unidos.

Blodgett también fue la primera mujer en obtener un doctorado en física en la Universidad de Cambridge. Murió en 1979

6. Tamices moleculares que son fundamentales en la refinación del petróleo

Hablar de Edith Flanigen es hablar de refinar el petróleo de una manera más eficiente, limpia y segura. De hecho, su invento ha sido clave en la producción de gasolina en todo el mundo.

En 1956, la química estadounidense “empezó a trabajar en la tecnología emergente de tamices moleculares, estructuras cristalinas microporosas con grandes volúmenes internos de vacío y poros de tamaños moleculares”, explica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Las investigaciones de Flanigen han sido clave en el refinamiento del petróleo y los procesos petroquímicos en todo el mundo.

“Estos compuestos pueden ser usados para purificar y separar mezclas complejas y catalizar o acelerar el ritmo de las reacciones de los hidrocarburos y tienen una amplia aplicación en la refinación del petróleo y las industrias petroquímicas”.

En 2004, el Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT, por sus siglas en inglés) le otorgó el premio Lemelson-MIT por sus logros revolucionarios en la tecnología de zeolitas y tamices moleculares.

En 2014, el presidente de EE.UU., Barack Obama, le otorgó a Flanigen la máxima distinción que ofrece el gobierno de ese país a científicos e innovadores.

Flanigen lideró un equipo de investigadores que descubrió “(…) más de dos docenas de estructuras de tamices moleculares y 200 composiciones, muchas de las cuales han sido comercializadas en el refinamiento del petróleo y los procesos petroquímicos para reducir los costos de energía y el desperdicio industrial”, señaló el MIT.

Nacida en 1929, Flanigen es la dueña de 108 patentes de Estados Unidos y entre las múltiples aplicaciones de sus investigaciones están la purificación del agua y el saneamiento ambiental.

 

7. Máquina para hacer bolsas de papel

 

La estadounidense Margaret Knight, quien nació en 1838, pasó a la historia por haber inventado la máquina para hacer bolsas de papel de fondo plano.

En 1871, Knight obtuvo la patente de su máquina, tras una larga batalla legal contra Charles Annan, quien había copiado su idea.

“La invención de Knight revolucionó la industria de la bolsa de papel al reemplazar el trabajo de 30 personas con una máquina”, dice el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

De forma automática, su máquina cortaba el papel, lo doblaba y pegaba las partes señaladas para crear la bolsa.

“Antes de que Knight inventara la máquina, las bolsas con el fondo plano sólo se podían hacer manualmente y a un gran costo”, indica la organización.

Su invento fue usado en todo el mundo y permitió la producción masiva de ese tipo de bolsas. De hecho, una variación de su máquina todavía era usada a fines del siglo XX.

Entre 1870 y 1915, a Knight se le concedieron patentes de al menos 26 inventos más. Murió en 1914.

 

8. Pañal desecheable

 

Aunque en 1951 a la estadounidense Marion Donovan se le otorgó la patente por haber creado una cubierta impermeable para pañales, esta arquitecta de la Universidad de Yale es reconocida mundialmente como la madre del pañal desechable.

En 1998, cuando Donovan murió, el periódico estadounidense The New York Times escribió en su obituario: “Tenía 81 años y había ayudado a encabezar una revolución industrial y doméstica al inventar el precursor del pañal desechable”.

Además de solucionar el problema de la absorción del pañal, Donovan introdujo los botones, con lo que dejó a un lado los imperdibles.

“Impulsada por la tarea frustrante y repetitiva de cambiar los pañales de tela sucios, la ropa y las sábanas de la cama de su hijo, Donovan creó una cubierta para pañal que le permitía mantener a su bebé seco”, cuenta el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

“A diferencia de otros productos en el mercado, el suyo fue hecho con una tela que permitía que la piel del bebé respirara y también incluía unos botones en vez de imperdibles”.

Donovan llamó su invento Boater, pero, en un primer momento, recibió el rechazo de los fabricantes.

Por esa razón, decidió comercializar su capa ella misma y, tras recibir la patente, le vendió los derechos a una corporación por US$1 millón.

Años después, el ingeniero industrial Victor Mills, quien trabajaba en Procter&Gamble, lideraría el equipo que produjo el primer pañal desechable para el mercado como se conoce hoy en día.

9. Señalización marítima con bengalas

“En una época en la que las mujeres parecían hacer poco más que mantener la casa y criar a las familias, Martha Coston estaba ocupada salvando vidas al perfeccionar el sistema nocturno de señalización de bengalas”, destaca el libro “The Inventions of Martha Coston” (“Los inventos de Martha Coston”), de Holly Cefrey.

Coston desarrolló un sistema de destellos pirotécnicos, con base en unos bocetos dejados por su esposo antes de morir, para que los barcos pudieran comunicarse entre sí y con el personal en tierra en la oscuridad y cuando los separaban grandes distancias.

Coston le vendió el sistema, que consistía en destellos rojos, blancos y verdes, a la marina de Estados Unidos.

“El sistema de comunicación nocturna le dio a la Unión una ventaja decisiva en el Guerra Civil y la compañía Coston, fundada para producir las bengalas, se mantuvo en el negocio hasta el final del siglo XX”, explica el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Coston, quien nació en 1826 y murió en 1904, pasó 10 años desarrollando el sistema antes de patentarlo en 1859.

“El sistema de códigos y señalización con bengalas Coston fue usado por el Servicio de Socorro y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, instituciones militares en Inglaterra, Francia, Holanda, Italia, Austria, Dinamarca y Brasil, buques mercantes comerciales y yates privados”, indica la organización estadounidense.

10. Limpiaparabrisas

A Mary Anderson se le ocurrió la idea del limpiaparabrisas cuando viajaba en un tranvía por Nueva York en un día de nieve a principios del siglo XX.

El limpiaparabrisas lo ideó Anderson cuando observó a un conductor de tranvía saliendo a limpiar la nieve una y otra vez.

“Anderson observó que los conductores de tranvías con frecuencia tenían que abrir sus ventanas para poder ver en medio del clima inclemente, algunas veces incluso debían detener el tranvía y salir para limpiar la ventana”, cuenta el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

“Su idea consistió en una palanca dentro del vehículo que controlaba un brazo equipado con una escobilla de goma. La palanca, con un contrapeso para mantener el brazo limpiador en contacto con la ventana, podía mover la escobilla a través del parabrisas para así eliminar la lluvia o la nieve”.

Según la organización, con su patente de 1903 el invento de Anderson fue el primer dispositivo eficaz para limpiar parabrisas.

Anderson nació en 1866 y murió en 1953.

11. La superfibra Kevlar

Stephanie Kwolek fue una química estadounidense de origen polaco que en 1965 descubrió una rama increíble de polímeros cristalinos líquidos.

La fibra Kevler es usada hoy en día en cientos de productos, desde trajes ignífugos, neumáticos y blindaje antimetralla, hasta cascos de Fórmula 1 y los que usan los soldados.

La científica, que nació en 1923, “se especializó en procesos de temperaturas bajas para la creación de cadenas moleculares largas, lo que condujo al descubrimiento de fibras sintéticas a base de petróleo de gran rigidez y resistencia”, indica el Salón de la Fama de Mujeres de Estados Unidos.

La fibra más famosa que resultó de sus investigaciones fue el poliparafenileno tereftalamida o Kevlar, una fibra de polímero cinco veces más fuerte que el acero.

Kwolek posando con uno de las decenas de productos que usan Kevlar.

Se trata del tejido de alta resistencia que es usado en todo el mundo para fabricar cientos de productos como chalecos antibalas, cables de fibra óptica, partes de aviones, cascos, canoas.

“Sabía que había hecho un descubrimiento”, dijo Kwolek en una entrevista. “No grité ‘Eureka’ pero estaba muy emocionada, al igual que todo el laboratorio, y la dirección también estaba emocionada porque estábamos ante algo nuevo y diferente”.

Mujeres que revolucionaron la tecnología con inventos fabulosos

Kwolek, quien murió en 2014, formó parte de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos.

Además de salvar vidas en todo el mundo, el poderoso tejido que desarrolló Kwolek genera cientos de millones de dólares en ventas anuales en todo el planeta, como lo destaca el Salón de la Fama de los Inventores de Estados Unidos.

Sus investigaciones científicas también hicieron que a Kwolek se le otorgaran 17 patentes en Estados Unidos, entre ellas, por supuesto, la del Kevlar.

12. Cerveza

La historiadora especialista en cerveza Jane Peyton asegura que las mujeres de la Antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y tomar cerveza. Este ritual era tan importante entre las mujeres que hay una diosa sumeria de la cerveza, Ninkasi.

13. El juego “Monopoly”

Originalmente llamado “El juego del patrón”, fue creado en 1903 por Elizabeth Magie que lo patentó en 1904. El juego de mesa se hizo popular en varias ciudades de los Estados Unidos, a tal punto que se editó en varias versiones sin el control de Magie. 30 años después, Charles Darrow patentó otra versión y le puso el nombre que hoy conocemos.

14. El aislamiento de las células madre

El trabajo de Ann Tsukamoto en 1991 ayudó a los científicos a comprender mejor los sistemas sanguíneos de los pacientes oncológicos. Se cree que gracias al descubrimiento del proceso que aísla las células madres, se puede encontrar la cura para el cáncer.

15. La máquina de hacer helados

Quizás uno de los mejores inventos de esta lista que más nos hace felices. Nancy Johnson inventó la máquina de helados en 1843 y patentó el diseño que todavía se usa hasta hoy, incluso con la llegada de las máquinas eléctricas.

16. Calefacción por energía solar en una residencia

Lo que hoy es una moda, empezó en 1947 gracias a dos mujeres. La doctora en física y pionera de la energía solar María Telkes se unió a la arquitecta Eleanor Raymond y crearon la primera casa acondicionada únicamente con energía solar.

17. El bote salvavidas

La tragedia de Titanic pudo haber sido mucho peor si no hubiese sido por el invento de Maria Beasely en 1882.

18. Tecnología de transmisión sin cables

Hedy Lamarr inventó un sistema de comunicaciones secretas durante la Segunda Guerra Mundial que fue la base fundante de lo que hoy conocemos como Wi-Fi o GPS. ¡Muchas gracias, Hedy!

19. La heladera eléctrica

Antes de este invento, las personas usaban la habitación más fría de sus casas para mantener frescos sus alimentos por 2 o 3 días. En 1914, Florence Parpat se cansó de esa situación e inventó la heladera eléctrica que hoy conocemos.

20. Las galletitas con chips de chocolate

En 1930, Ruth Wakefield estaba preparando galletitas para los huéspedes de su hotel cuando se dio cuenta de que no tenía más chocolate en polvo. Fue así que agarró una barra de chocolate semi dulce y lo mezcló con la preparación, pensando que se iban a derretir en el horno.

21. Los algoritmos informáticos

La primera programadora de la historia fue Ada Lovelace, una campeona en matemática que trabajó junto a un profesor de la Universidad de Londres en la máquina analítica, la antecesora de la computadora moderna.

Los trucos de las empresas y marcas para vender más en los comercios y tiendas

POSTED ON marzo 6th  - POSTED IN Sin categoría

Vender no siempre resulta fácil. Los consumidores quieren hacerse con ciertos productos, cierto, lo que ya de entrada los convierte en propiciatorias víctimas de las tiendas, pero a pesar de ello no se quieren hacer con todos aquellos que las marcas y las tiendas quieren que compren. Las firmas quieren vender más y quieren que los consumidores se lleven muchas más cosas de aquellas que suponían que venían a comprar.

Por ello, unos y otros usan una serie de estratagemas y trucos para posicionar mejor sus productos y para intentar hacer que los consumidores salgan convencidos de que necesitaban muchas más cosas (y sobre todo que salgan con ellas bien guardadas en sus bolsas de compra).
El largo camino a la meta
Uno de los trucos recurrentes que emplean muchas compañías y de muchos sectores variados está en hacer que los consumidores tengan que recorrer un cierto recorrido se podría decir obligatorio antes de llegar al lugar en el que quieren llegar o para alcanzar las cajas. Es decir, el consumidor tiene que recorrer una suerte de gymkhana antes de llegar a la meta y antes de hacer lo que quiere hacer. Uno de los ejemplos claros son los supermercados, donde todo está dispuesto de un modo estratégico para que para llegar a un lugar concreto y para hacerse con un producto exacto haya que atravesar unos cuantos escenarios que importan muchas veces menos al consumidor. Los productos de primera necesidad, esos que uno tiene que comprar habitualmente en la compra semanal, están al final de un largo recorrido. Uno no puede comprar la leche o el papel higiénico, por ejemplo, sin antes pasar por una avalancha de pasillos con ofertas seductoras.

Otro de los grandes ejemplos es Ikea. ¿Quién no ha intentado alguna vez atajar en Ikea y se ha dado cuenta de que lo está haciendo incluso peor? Visitar Ikea implica recorrer un camino perfectamente pautado que lleva a ver prácticamente todo lo que la firma tiene que ofertar. El propio proceso de compra implica hacer ese recorrido se quiera o no, ya que no queda más remedio que verlo todo si se quieren comprar los productos que se necesitan (al fin y al cabo, el proceso nos obliga primero a ver la exposición y después a coger lo que se quiere en otra etapa del recorrido).
Y la recompensa en la meta
E incluso cuando se llega a la etapa final no se han acabado las distracciones. Las cajas o el proceso final de compra están llenas de tentaciones. En Ikea, por ejemplo, antes de las cajas hay unos cuantos cestos de productos en oferta? y por supuesto los perritos a un euro para reponer fuerzas antes de volver a casa. En los supermercados, las cajas están llenas de productos tentadores que comprar como premio tras el proceso, como pueden ser caramelos o chicles. Y en muchas tiendas de moda, la caja es el último escenario donde están todas esas cosas de un precio bajo que pueden ser una tentación última. Así, mientras se espera para pagar en las grandes cadenas, se puede ver fulares, carteras o paraguas. En firmas como Primark, el camino a la caja implica dar al menos una vuelta por un pasillo lleno de ofertas.

Ese inspirador perfume
Pero las compañías no solo intentan vender más usando mano del posicionamiento de productos y de los recorridos que a los consumidores no les queda más remedio que hacer sino también usando otros elementos. El marketing olfativo es muy poderoso y hace que se sienta que se quieren comprar muchas cosas. Las firmas de moda, por ejemplo, empezaron a usar el olor a vainilla porque este recuerda a la infancia, hace que uno se sienta cómodo e impacta a la hora de comprar más ropa. Casi todas las grandes firmas de la industria de la moda tienen una suerte de olor que funciona como firma.
La moda no es el único sector que la emplea. Por ejemplo, también están todos los olores que asociamos a la comida y que se usan para hacer que se consuma más. Que los supermercados hayan empezado a contar con hornos de pan de forma recurrente no es solo una cuestión de ofrecer un servicio más, sino también una manera de hacernos comprar más. El olor a pan recién hecho no solo incentiva el consumo sino que hace también que se sienta que todo lo que se tiene delante es mucho más fresco y mucho más natural.

Esa oferta irresistible
Otro elemento con mucho potencial para conectar con los consumidores son las ofertas, que juegan con muchos condicionantes psicológicos. Por un lado, están los precios psicológicos, que hacen que los consumidores sientan que las cosas son más baratas de lo que en realidad son. Es lo que hace, por ejemplo, que los precios en rebajas siempre acaben en ,95 o ,99. Una camiseta de 7,99 nos parece abrumadoramente más barata que una de 8 euros, aunque en realidad la diferencia de precio sea un miserable céntimo. Por otro lado, los precios y las ofertas que ‘nos las quitan de las manos’ hace que los consumidores sientan miedo a quedarse sin los productos en cuestión y que los quieran comprar antes de que se acaben.

El poder de lo aparentemente gratis
Además de las ofertas y del potencial que estas tienen para conectar con los consumidores y para incentivar su consumo, hay otros elementos que siguen más o menos la misma línea y que actúan de un modo muy similar y que acaban llevando a los potenciales compradores a consumir o bien más o bien a sentirse mejor y más contentos con una marca, con una tienda o con un producto porque sienten que les están dando algo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con todas esas promociones que durante el verano dan algo añadido al producto que venden, como los extras que suelen acompañar al cacao soluble (y que en ese caso son también un poderoso reclamo para conectar con los niños, que quieren esa marca por ese regalo que les va a dar).

Es el principio también detrás de la última tendencia en muchas cadenas de restaurantes, que regalan el refresco (o al menos esa es la imagen que se quiere transmitir y lo que quiere hacer que el consumidor sienta). El consumidor paga por el refresco una vez (incluso en algunas ocasiones un poco por encima de lo que se suele cotizar en la carta esa bebida) pero puede beber todo cuanto quiera. Es el atractivo de la Coca-Cola o bebidas ilimitadas. En realidad, si se piensa de forma racional, nadie se va a beber litros y litros de refresco y, habitualmente, uno bebe un par de vasos como mucho, aunque la sensación que se tiene es que está más que ‘amortizando’ el gasto.
Y los servicios añadidos
De hecho, el poder de lo gratuito y de lo que el consumidor recibe como un añadido es también lo que está detrás de algunos movimientos con éxito de algunas grandes firmas, que añadieron servicios sin coste que fidelizaban usuarios. Ahora, que casi cada bar por muy cutre que sea tiene WiFi gratis, puede parecer menos revolucionario, pero en parte el atractivo hace unos años de la cadena Starbucks estaba, para muchos de sus consumidores, en que permitía acceder a internet sin coste adicional. Solo había que comprar una bebida y sentarse a navegar. La cadena se mantiene ahora como uno de los lugares favoritos para trabajar entre los freelances no solo por el WiFi gratis, sino también porque sus camareros no suelen mirar de reojo y juzgando duramente a quienes se quedan allí largo tiempo con una única consumición.

El poder de la mirada
Aunque cada vez se habla más del poder que tienen los sentidos a la hora de conectar con los consumidores y, en esa lista, se habla de los ‘otros’ sentidos, la vista sigue siendo uno de los elementos más importantes a la hora de conectar con los consumidores y de hacer que compren. A través de la vista se recibe muchísima información, información que hace que nuestro cerebro descodifique ciertas cuestiones. Es ante la vista, por ejemplo, ante la que juegan los carritos de la compra. Los carritos son más grandes, para jugar con la percepción que se tiene de las cosas: necesitas más productos para llenarlo.

Por otro lado, es a través de la vista cómo se descodifican los colores, que se han convertido en un poderoso aliado para transmitir información de un modo casi subconsciente. El consumidor no es plenamente consciente de lo que esos colores le están diciendo, pero su cerebro los está descodificando ‘de fondo’. Funciona en todos los sectores y cada uno de ellos tiene que usar sus propios códigos de colores para transmitir ciertas ideas (no es lo mismo lo que el verde puede implicar en un supermercado, por ejemplo, que en un banco).
Igualmente, la mirada es quien juega a la hora de distribuir espacialmente los productos. Las tiendas colocan los productos a diferentes alturas visuales, según lo que quieran transmitir y lo que quieran lograr. Las cosas que están a la altura de la mirada, por ejemplo, son las que más se venden.

La música como generador de atmósfera
Otro elemento muy poderoso a la hora de marcar cómo se consume y de transmitir valores de marca es la música. La música es crucial para crear la identidad de un establecimiento, como un elemento añadido. En realidad, funciona del mismo modo que los olores, creando una suerte de huella que hace que la identidad permanezca y sea rápidamente identificada cuando el consumidor se encuentra con ella. La cadena de tiendas de moda Bershka, por ejemplo, tiene una identidad musical muy fuerte y poderosa. No está unida a una canción, sino más bien a un tipo de música, que el consumidor asocia rápidamente a la tienda. Tanto es así que existen grupos humorísticos en Facebook sobre el tema y que no es extraño que alguien defina una canción como ‘sonaba como Bershka’.
Por otro lado, la música no solo genera identidad sino que también ayuda a marcar pautas de comportamiento. La música puede ayudar a conducir los flujos de consumidores. Es lo que hacen los supermercados, jugando con diferentes tipos de músicas a lo largo del día. La más rápida se usa en las horas punta, haciendo que los consumidores compren más rápido. La más lenta garantiza que habrá personas dentro de la tienda: se usa en las horas valle, para que se compre de forma más relajada.
Fuente: Puro Marketing

Los cambios del Marketing y lo que ha dejado de ser

POSTED ON marzo 1st  - POSTED IN Sin categoría

No se trata simplemente de hacer que cada vez más consumidores conozcan a la marca y compren esos productos.
Habitualmente, cuando se hacen análisis sobre marketing y sobre el estado de las cosas se suele hablar de la misma colección de temas. Se suele abordar la importancia de comprender cuáles son las últimas tendencias que marcan la relación con los consumidores, se suele intentar conectar con ellos en lo que a características demográficas y cambios sociales se refiere o se suele intentar comprender cuáles son los últimos perfiles profesionales que hay que incluir en el equipo de marketing para lograr realmente el éxito. Estos son algunos de los temas recurrentes sobre los que se suele hablar y sobre los que se suelen hacer análisis y más análisis, aunque de forma igualmente recurrentes no se suele debatir sobre la propia esencia del marketing y sobre lo que es realmente y las necesidades que tienen que cumplir marcas, empresas y sus equipos de marketing para llegar a buen puerto su trabajo.
¿Qué es exactamente el marketing y qué es exactamente lo que deben buscar las empresas con esta herramienta?
La estrategia de marketing debe ir mucho más allá de la publicidad y debe cruzar muchas más fronteras que simplemente el ‘contar y vender’. No se trata simplemente de hacer que cada vez más consumidores conozcan a la marca y compren esos productos. La realidad es mucho más compleja y el trabajo que tienen que hacer los marketeros también tiene que serlo. Además, no deben olvidar que igual que el paso del tiempo ha traído cambios sociológicos, por ejemplo, también ha traído cambios en lo que su trabajo implica y en lo que tienen que hacer cada día.

De entrada, y si se quisiese definir de una forma general lo que el marketing implica y necesita, se podría decir que supone comprender bien a los consumidores y lo que uno puede ofrecerles. Es decir, en el epicentro de las campañas de marketing y del trabajo de sus responsables tiene que estar todo lo que lleve a comprender a los consumidores y al mundo en el que se mueven y cómo, en ese escenario, encaja la marca y encajan sus productos, servicios y ofertas. Por ello, el equipo de marketing tiene que estudiar los diferentes canales de comunicación, los diversos canales de comercialización, el potencial del producto, las cuestiones relacionadas con su comercialización o la relación que se establece entre empresa y consumidor.

Es decir, el profesional (y su estrategia) será una suerte de todoterreno capaz de ir muchísimo más allá que simplemente lo que puede parecer clave a simple vista. Tiene que profundizar y tiene que tener un conocimiento completo (de 360º se podría decir) del potencial cliente y el mundo en el que se mueve.

 

Los cambios de los últimos tiempos

A eso se suma que los cambios sociales y los de expectativas de los consumidores han implicado también cambios tectónicos en las estrategias y en lo que marcas y empresas deben hacer. “No se trata de contar y vender”, apuntaba hablando sobre el tema el jefe global de marketing de Procter&Gamble, Jim Stengel, poniendo en tela de juicio la que había sido la frase canónica para explicar lo que había que hacer hasta no hacía tanto tiempo. “Todo lo que hacemos es sobre crear lo propicio para una relación”, añadía.

Y esto no implica necesariamente que se deba traducir como ‘todo a lo digital’ sino más bien de un cambio un tanto más profundo. Para crear esas relaciones no basta simplemente con crear estrategias en redes sociales en las que las firmas hablen de tú a los consumidores, sino más bien en abarcar un cambio mucho más complejo. Las marcas y las empresas tienen que empezar a usar posicionamientos “humanos” a la hora de tratar con sus consumidores y con el mundo que les rodea (es decir, actuar muchas veces con la cercanía que emplean los seres humanos y con la toma de decisiones humana).

Hay quienes llaman a esto las “marcas generosas”, es decir, marcas que permiten que crean un mundo (o hacen que eso sea lo que parece) mejor y más cercano. Esto implica desde hacer café con granos de comercio justo en cadenas como Starbucks a permitir que los consumidores puedan dar su opinión como en Amazon a usar la tecnología punta desarrollada para ayudar a un maratonista ciego a guiarse durante una carrera como hizo IBM.

 

Vender usando el bien mayor

Y es que, como apunta la chief marketing officer para mercados globales de IBM, Caroline Taylor, el marketing ahora tiene que ir más allá del simplemente vender. Tiene que tener un objetivo más allá. Puede, de hecho, usarse también para el ‘bien mayor’, para potenciar lo bueno de la sociedad (al tiempo que se habla de la firma). Los consumidores lo están esperando y lo están valorando.
“Creo que el marketing que se centra en el ese concepto del enlightened self-interest es un elemento muy poderoso, tan poderoso como lo eran en la época de Mad Men el persuadir de que necesitabas algo que no necesitabas en absoluto”, apunta, hablando de un concepto, el enlightened self-interest, que podría traducirse como interés propio iluminado y que sintetiza esa idea del marketing con un objetivo de bien mayor. “Tiene realmente un papel mucho más esencial en la sociedad”, añade.

La cuestión está además en muchos sectores y en muchos gigantes del consumo, es desde el uso de tecnología para ayudar a la sociedad hasta el lanzamiento que han hecho los gigantes de productos del hogar de detergentes que lavan mejor en agua fría para ahorrar al consumidor dinero y al planeta recursos. Además, las empresas deben aprovechar nuevas oportunidades y nuevas cuestiones que surgen en el camino y que van en esta línea.
En el caso de IBM, el ejemplo en cuestión, es lo que están haciendo con la popular película Figuras Ocultas, que cuenta la olvidada historia de las matemáticas negras de la NASA. La firma aparece en la película de forma contextual y ha usado esto para generar marketing de contenidos derivado y potenciar el mensaje de diversidad.
Fuente: PuroMarketing

La fidelidad del consumidor no se puede comprar

POSTED ON febrero 23rd  - POSTED IN Sin categoría

El dinero no compra la felicidad. Eso es lo que dice la sabiduría popular, que tiene unas cuentas sentencias dejando claro que hay muchas cosas que por más que se intente son imposibles de comprar con dinero. Al listado se podría sumar un elemento más, porque el dinero tampoco compra la lealtad de los consumidores a las marcas.

Una de las maneras que las marcas emplean para conectar con los consumidores y para lograr que estos se conviertan en fieles clientes de la misma está en la de echar mano de incentivos económicos. Ahí están las ofertas especiales o por ejemplo las mejoras y ventajas que puede dar una tarjeta de fidelización, que mantiene a los consumidores como compradores de un producto, una marca o una tienda (no hay más que pensar en cómo funcionan en los supermercados) usando el reclamo de que su lealtad les permitirá el acceso a ofertas y descuentos especiales.
Sin embargo, la fidelidad a la marca no se gana de esta manera, o al menos eso es lo que acaba de concluir un estudio sobre la cuestión. Los consumidores están empezando a valorar de forma mucho más elevada otros elementos, elementos que poco tienen que ver con el dinero y que sí en cambio tienen mucho que ver con su relación personal.
De hecho, la principal razón para mantenerse fieles a una marca o una compañía es, según un estudio de Accenture Strategy realizado sobre una muestra de internautas estadounidenses, la fiabilidad en cuanto a datos personales y privacidad. Así, algo más de 4 de cada 5 encuestados (un 85%) pone como cuestión principal y destacada el ser fiables a la hora de guardar y respetar la información personal.
Los consumidores no solo buscan la privacidad, sino que también valora muchos elementos intangibles, por así decirlo, de su relación con las marcas y las empresas. Un 81% de los encuestados señala que uno de los elementos que hace que se decante la balanza a favor de una marca para ser su cliente fiel por siempre es el equilibrio entre estar ahí y no estar. Es decir, valoran que las marcas o las empresas estén ahí cuando las necesitan pero que respeten también su tiempo personal y no sean pesadas (esto es, que no les manden mails y más mails o llamadas de teléfono a deshora).
Los otros elementos importantes
A todo ello se suma el reconocimiento. Un 69% quiere que reconozcan su fidelidad y la importancia que tiene para ellos (por ejemplo agradeciéndoles ser un consumidor durante tanto tiempo), el 59% valora los pequeños regalos que la marca puede hacer, un 51% que les ofrezcan siempre los productos más a la última, otro 51% que cuenten con un diseño optimizado y personalizado en su navegación y un 44% que la marca muestre engagement con los consumidores a la hora de diseñar productos y servicios de la forma más relevante para los consumidores.
También se valora, aunque con menos peso, el que se generen nuevas experiencias, que sean plataformas para descubrir nuevas marcas y empresas, que apoyen causas en común con los consumidores o que sean innovadores y creativos a la hora de conectar con el consumidor.
Y, aunque los consumidores comprenden por qué las marcas buscan la fidelidad de los consumidores, también creen que no deberían dejar que se les fuese de las manos. Un 58% considera que las marcas tienen que intentar ganarse la lealtad del consumidor, pero sin pasarse.

Los pilares que sostienen la fidelidad del consumidor han cambiado por completo

POSTED ON febrero 20th  - POSTED IN Sin categoría

Los pilares que sostienen la fidelidad del consumidor han cambiado por completo

Una de las cuestiones que más interesan a las marcas y empresas y que más buscan potenciar entre sus consumidores es la lealtad a la marca, el establecer una relación de fidelidad. La fidelidad a la marca es un valor destacado que las marcas quieren potenciar, ya que permite establecer relaciones sólidas y, sobre todo, hace a la marca mucho más resistente contra los cambios de mercado, algo muy importante en este contexto en el que los consumidores tienen cada vez una mayor oferta a su disposición y que pueden encontrar cada vez más y más productos que compitan con aquellos que compran habitualmente.

Pero, aunque la fidelidad a la marca es un elemento que las marcas trabajan por conseguir, lo cierto es que no es algo nada fácil de lograr ni tampoco algo que se pueda mantener sin trabajo por parte de la compañía. Las firmas han creado diferentes estrategias a lo largo de los años para potenciar estas relaciones y para establecer vínculos poderosos con los consumidores. Aunque muchas de estas herramientas han servido para conectar con los consumidores y les han permitido lograr buenos resultados durante los años precedentes, lo cierto es que no todas ellas seguirán funcionando a día de hoy. Porque, como han acabado demostrando los analistas, como tantas cosas en el mundo de la estrategia de marca, la fidelidad también ha evolucionado y también ha cambiado con el paso del tiempo.

Así, las compañías necesitan volver a replantearse este concepto y lo que realmente genera lealtad a la marca. Hasta ahora se usaban programas de fidelidad y se potenciaban ciertos elementos, pero lo cierto es que esto no está ya realmente funcionando por completo. Como apuntan en un análisis de Accenture, los consumidores están cambiando de marcas y de productos de consumo a pesar de todo. Un 54% de los consumidores estadounidenses ha cambiado su proveedor de productos en el último año y un 18% reconoce que sus expectativas sobre las marcas han cambiado (y por tanto lo que los hace fieles a las mismas es también diferente).

“Cada consumidor tiene un instinto natural que les hace quedarse con una marca”, apunta Robert Wollan, responsable del terreno en Accenture Strategy, pero señalando también que los dos elementos clave en los que se asentaba esta relación en el pasado (los precios bajos y un servicio en el que se puede confiar) ya no resultan tan efectivos como lo eran antes. “Han emergido nuevos lenguajes de fidelidad”, asegura.

Las nuevas herramientas para crear fidelidad

¿Dónde está ahora la diferencia? ¿Qué es lo que hace que las marcas, los distribuidores y las empresas conecten ahora mismo con los consumidores y lo que no? Las dinámicas de relación han cambiado por completo, apuntan en el estudio, ya que los cambios impulsados por la era digital están teniendo un impacto en lo que se hace y en el cómo se hace.

Además, los millennials y sus usos y costumbres están teniendo un impacto directo sobre lo que los consumidores esperan y sobre lo que las empresas están haciendo. En general, se podría decir que existen cinco grandes líneas generales en las que las firmas pueden trabajar para conectar con los consumidores en esta era. Una de ellas es el ‘pequeño símbolo de cariño’, es decir, un elemento personalizado (como descuentos únicos, ofertas especiales o tarjetas de regalo) destinadas al consumidor de forma única. Estas herramientas logran una gran sensación de cercanía y fidelidad.

Por otra parte, las compañías tienen que trabajar para comprender a los consumidores, empleando los canales de comunicación que más les interesan en el momento adecuado, y que centrarse en el campo de la innovación, ya que los consumidores son fieles a aquellos productos y servicios que siempre parecen estar a la última. Por otra parte, también es importante comprender el peso de la asociación: los consumidores tienen a ser fieles a aquellas cosas que sus amigos y familiares también usan.

Y, finalmente, las empresas tienen que jugar con el ‘acercamiento experimental’, es decir, el permitir al consumidor el ser parte del proceso, ya sea participando en la creación de los propios productos o dándoles nuevas experiencias, productos y servicios.

 

Fuente:PuroMarketing

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