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Las 4 realidades que más frustran y molestan a los compradores en tiendas físicas

POSTED ON agosto 1st  - POSTED IN Sin categoría

Cuando apareció el comercio electrónico, fueron bastantes quienes se apresuraron a anunciar la inminente muerte del comercio tradicional. Los consumidores estaban comprando cada vez más online y, por lo tanto, estaban condenando a las tiendas físicas a una posible muerte futura. Su suerte estaba echada y no parecía que fuese a ser muy positiva. Pero, a pesar de ello, las tiendas físicas siguen ahí y son una parte muy importante de los hábitos de compra. De hecho, los consumidores están bastante lejos de ser compradores de uno o de otro escenario y son, cada vez más, consumidores omnicanal. Quieren comprar en todos los escenarios y quieren hacerlo además cómo y cuándo les plazca.

Eso no implica, sin embargo, que no vean sin problemas y sin fallos a los diferentes canales de venta y que no tengan quejas y opiniones negativas sobre ellos. Que las tiendas físicas lleven existiendo tanto tiempo no supone, necesariamente, que se vea todo en ellas con especiales buenos ojos. Los consumidores siguen siendo muy críticos y siguen encontrando defectos que deberían ser subsanados.

El último estudio de Mood Media sobre las tiendas físicas a nivel global permite llegar a muchas conclusiones sobre la evolución de los consumidores y también encontrar aquellos puntos que todavía les molestan (y mucho) cuando compran. ¿Cuáles son las cosas que frustran más a los consumidores cuando van a una tienda?

Las colas

El principal problema que encuentran los consumidores a la hora de comprar en una tienda está muy relacionado con las esperas. Para el 60% de los encuestados, tener que hacer cola es la cosa más frustrante de su experiencia de compra en tiendas físicas. Para las tiendas, cierto es, esto es muchas veces difícil de solucionar o de paliar. La cola del supermercado es una especie de mal recurrente al que no se puede escapar, incluso cuando los supermercados prueban nuevas herramientas como pueden ser las colas únicas (así uno no siente siempre que está en la cola más lenta) o sistemas de autopago (que dotan de más dinamismo a los pagos).

Los consumidores españoles son de los que más molestas ven las colas. Un 84% de los encuestados en España las ve como algo negativo.

No tener todo lo que buscan

Tras este problema se sitúa el hecho de que el inventario no es absoluto. Para el 47% de los encuestados lo más molesto y problemático es que el producto que quieren comprar no esté en su talla o se haya acabado en el stock. Este punto es especialmente grave cuando se trata con los consumidores más jóvenes. Para ellos, esto resulta mucho más frustrante que para los consumidores de más edad. Dado que internet suele ofrecer un inventario mucho mayor (al fin y al cabo, en tienda solo se pueden tener unos cuantos productos) este es un problema que puede suponer una ruptura entre un formato y otro de compra.

Mala organización

A estos problemas se suman los propios derivados de la organización de la tienda. Para un 43% lo más molesto y lo que causa más frustración es que la tienda esté demasiado llena y tener por tanto que sufrir demasiado ruido. En el mercado español, según apuntan en las conclusiones del estudio, este es un problema especialmente grave. El 61% de los consumidores españoles asegura sentirse frustrado por una tienda demasiado llena. No es el único problema que tiene que solucionar la tienda en términos de operativa. Para otro 22% a nivel global, el problema está en los horarios de la tienda, que son demasiado poco cómodos.

Preparación del personal

Y, finalmente, las tiendas tienen que entrenar mucho mejor a sus vendedores, ya que la relación entre ellos y sus consumidores es también un punto de fricción. Para los clientes, que el personal no pueda solucionar sus problemas o sus dudas es un problema grave. Resulta frustrante para el 33% de los encuestados.

fuente: PuroMarketing.com

Por qué Disney ha estado leyendo la expresión de quienes ven sus películas en el cine

POSTED ON julio 31st  - POSTED IN Sin categoría

Una de las cosas que las marcas y las empresas han añadido a la lista de lo que más les interesa y de sus preocupaciones recurrentes es la de poder determinar qué hacen sus consumidores y cómo reaccionan a las cosas que les ofrecen. Las compañías quieren saber en qué momento decidirán comprar los productos que les sirven y cómo se toma esa decisión. Quieren hacer un seguimiento milimétrico de la relación que se establece entre ellos y sus consumidores y los vínculos entre los productos y sus compradores.

Es lo que explica, por ejemplo, el boom del interés por el big data, que permite hacer un análisis ultrapormerizado de la realidad, y lo que apunta también por qué las empresas están adoptando cada vez más tecnologías y más herramientas para seguir a los consumidores. Desde el uso cada vez mayor de la neurociencia que se hace en términos de consumo y de estudio de los compradores hasta las cada vez más variadas opciones de trackeo y seguimiento que existen en el mercado, todas ellas intentan desentrañar el misterio de por qué compramos.

Y lo cierto es que ninguna gran compañía está exenta a esta realidad y está quedándose al margen de lo que ocurre y de cómo se emplean estas herramientas. Todas ellas, sean del sector que sean y se muevan en el universo en el que se muevan, están buscando posicionarse en el terreno del estudio de mercado y quieren comprender qué es lo que interesa a los consumidores.

Uno de esos ejemplos de compañías que están empleando la tecnología para comprender mejor cómo se establecen esos vínculos y esas conexiones es Disney. El gigante del entretenimiento ha estado trabajando para comprender cómo reaccionan los espectadores a sus estrenos, observándolos mientras ellos ven las nuevas películas.

La prueba no se ha hecho de forma masiva, cierto es. La compañía ha dotado una sala con capacidad para 400 personas con cámaras de infrarrojos, para poder ver qué ocurría en la oscuridad, y ha seguidos las expresiones que sus caras mostraban ante la película.

El estudio midió la risa, las sonrisas, los jadeos o los ceños fruncidos de los espectadores, para determinar qué estaban sintiendo. La compañía estableció una suerte de parámetros que le permitían, tras leer unas cuantas reacciones durante unos minutos, predecir lo que se iba a seguir produciendo durante los demás. Usando las expresiones faciales pueden llegar a conclusiones sobre si el contenido generará risas (o no) y si lo hace cuando toca que pase. Esto es, les permite comprobar si todo va como esperaban. Una vez que se tienen todos esos datos, la información acaba en manos de un ordenador que sigue haciendo el análisis.

Las mediciones sirvieron para establecer qué respuesta despertaban algunos de los títulos del gigante durante 2015 y 2016, como El libro de la selva, Zootopia o Star Wars: el despertar de la fuerza.
Por qué leer las caras

Por supuesto, todo este estudio no se hizo únicamente para simplemente cosechar datos, sino más bien para ser más eficientes a la hora de establecer qué están haciendo y si lo están haciendo bien. Las pruebas con audiencias no son algo exactamente nuevo. La industria del cine lleva años haciéndolo, décadas incluso, y con ellos pueden solventar problemas antes de que una película llegue a salas y se estrene de forma comercial. Si algo falla en esos estudios previos, se cambia para que no sea un fracaso de taquilla. Hasta ahora, los datos se recopilaban con encuestas a posteriori, pero con este método se puede medir de forma mucho más científica lo que ocurre.

Con un método como este, pueden tener resultados objetivos y, sobre todo, no dependen tanto de cuestiones distorsionadas. Como apuntan los propios responsables del análisis y tal y como recoge Quartz, cuando se expone a los consumidores a un visionado sabiendo que tendrán que responder a preguntas están demasiado centrados en pensar sobre la experiencia de verlo. De este modo, es mucho más cercano a lo natural.

La tecnología tiene además potencial para otras industrias, ya que podrían aplicarse en otros espacios en los que hay gente y leer sus expresiones.
Fuente: PuroMarketing.com

Lo que el iPhone ha cambiado en sus 10 años de vida

POSTED ON junio 28th  - POSTED IN Sin categoría

Se puede hacer un experimento: uno solo tiene que asomarse a la ventana o bajar a la calle y ponerse en un sitio en el que no moleste. Una vez allí tiene que ponerse a observar a la gente que pasa por delante y mirar qué es lo que está haciendo y a qué está prestando su atención. Puede que unas cuantas personas vayan ‘a lo suyo’, especialmente si es primera hora de una mañana de verano en la que de repente llueve. Tener que centrarse en el paraguas ya hace que sea muy difícil hacer algo más. Pero, a pesar de esas cuantas personas, no será muy difícil localizar a un segundo grupo, uno además bastante masivo. Son aquellos que van pegados a una pequeña pantalla, que prestan atención a lo que ocurre en un dispositivo que llevan en sus manos. Son los usuarios de un smartphone, un grupo que no existiría como tal, posiblemente, si hace ahora justamente 10 años no hubiese pasado algo.

Y es que una década atrás llegaba al mercado el iPhone de Apple. Steve Jobs había presentado el dispositivo unos meses atrás, la culminación de lo que Jobs vio como la solución a un problema. Los móviles ya existían y los teléfonos más o menos inteligentes más o menos también. Al fin y al cabo, era la época en la que los directivos estaban pegados a su BlackBerry y sus PDAs. Era la época en la que los demás teníamos un móvil básico y pensábamos que los SMS era el mejor invento de la historia reciente. Jobs consideraba que los móviles “eran demasiado complicados” con “aplicaciones cuyo funcionamiento nadie podía averiguar”, por lo que impulsó un producto diferente.

El producto era el iPhone, un terminal inteligente en el que había “una app para cada cosa”. Apple no era la primera en realidad en llegar a la categoría pero, como ya había ocurrido antes con otros productos y otros nichos de mercado, fue la primera en lanzar algo atractivo que conectó con el público. El 29 de junio de 2007 el terminal llegaba al mercado, empezando a venderse en Estados Unidos y dando el pistoletazo de salida a un cambio por completo en la situación del mercado. Hoy en día las BlackBerry son un elemento más de nostalgia vintage (y la empresa detrás de ellas, RIM, ha visto como las cosas cambiaban por completo: ha estado en concurso de acreedores, ha cambiado de nombre y ha intentado reinventarse varias veces).
Chicles y trabajos, el iPhone lo cambia todo

El impacto del iPhone en el día a día ha sido muy elevado. Es probable que sea el invento que ha cambiado el siglo XXI, o al menos uno de ellos y uno de los que más ha impactado en la vida cotidiana. Su impacto ha llegado a muchísimas áreas. En una serie de estadísticas sobre cómo ha cambiado las cosas desde que se vendió el primer terminal ese 29 de junio que publican en Recode se pueden encontrar muchísimos cambios y muy diversos. Por ejemplo, ha cambiado por completo cómo nos relacionamos con la fotografía, que ha pasado de ser un hobby e incluso algo para momentos especiales a ser algo del día a día. Según datos de la firma de análisis KeyPoint Intelligence, en 2017 se harán 1,2 billones (españoles, trillones americanos) fotos digitales en todo el mundo. El 85% de ellas se realizarán desde dispositivos móviles. En 2011 solo se hacían en todo el mundo 400.000 millones de fotos.

También ha cambiado la organización del trabajo, haciendo que los trabajos bajo demanda hayan crecido brutalmente en los últimos tiempos. 300.000 personas trabajaban así en 20009 en Estados Unidos, frente a los 7,70 millones que lo hacen hoy. ¿Y podrían servicios como Uber existir si no fuese por los smartphones y por el iPhone? Por impactar hasta ha impactado en cómo compramos chucherías: las ventas de chicles han caído un 15% desde 2007 porque tenemos algo con lo que entretenernos mientras esperamos para pagar y no se nos va la mano hacia los chicles de los estantes.

Y por supuesto el iPhone ha cambiado por completo cómo consumimos información y cómo tanto medios como marcas y empresas pueden conectar con los consumidores.

El boom del internet móvil

El iPhone fue la primera piedra para establecer el boom del internet móvil. Lo que hacía diferente al iPhone era, al fin y al cabo, no solo que fuese un terminal inteligente (o más inteligente) sino todo lo que podía hacer estando conectado a la red. Esa ha sido la idea que ha sostenido a todos los dispositivos de este estilo que han aparecido desde entonces. Internet móvil es la herramienta que ayuda a llegar a todo lo que se quiere poder hacer. Los datos de consumo de voz en todo el mundo se han mantenido más o menos estables en los últimos diez años. Los de consumo de datos sin embargo han pasado de 0 a los 10 teradatas en el mismo período.
A eso se ha ido sumando que cada vez dedicamos más y más tiempo a los terminales móviles. Hoy dedicamos una media de 122 minutos a estar conectados desde nuestros dispositivos (una cifra que se acerca peligrosamente a la tele, que tiene 164 minutos y que ha ido perdiendo peso a favor de internet en los últimos tiempos). Accedemos a redes sociales desde el móvil, buscamos información desde el mismo y dedicamos muchos de nuestros momentos al terminal.

Esto ha hecho que los medios tengan que adaptarse a un nuevo escenario y ha empujado también a que se cree un nuevo espacio de juego. La publicidad no solo se ha adaptado al móvil (tanto que se espera que este año sobrepase a la inversión en escritorio) sino que también ha modificado la lista del quién gana y quién pierde en este terreno. Google y Facebook son cada vez más poderosos en el mercado publicitario y lo son gracias a su dominio en el terreno móvil.

Construir una marca

Por supuesto, el iPhone no solo modificó el panorama de las cosas para los demás, sino que también lo ha hecho para la propia Apple. La compañía ha visto cómo, en estos diez años que han transcurrido, se ha modificado su posición en el mercado y su esencia. Apple se ha convertido en la marca más valiosa del mundo (o en una de las más valiosas cuando Google le roba esa posición) y lo ha logrado gracias al impulso que ha conseguido gracias a su apuesta por estos nuevos mercados. Cuesta de hecho recordar, cuando se ve a la Apple de la actualidad, que no mucho tiempo antes del lanzamiento del iPhone era una empresa en absoluta crisis que intentaba recuperar su posición en el mercado y su esencia.

Apple ha conseguido afianzar su marca y su valor gracias al iPhone y, de hecho, parte del problema en el que se encuentra ahora sumida está muy ligado al terminal. Entre los artículos y análisis que los medios dedican al dispositivo y a su cumpleaños, por ejemplo, no es difícil encontrar quienes hablan de cómo se encuentra, en su décimo cumpleaños, en medio de una cierta crisis de identidad, en la que parece que ya no sabe cómo reinventarse. El terminal ha dejado de ser tan especial como lo era y ha perdido su condición de objeto de deseo para algunos consumidores.
Aunque, antes de que eso pasase, esa consideración le vino muy bien y fue uno de los elementos decisivos a la hora de establecerlo en el mercado. El iPhone fue un producto ultrainnovador que supo llegar al mercado en el momento en el que este estaba preparado para él (no solo los consumidores conocían ya cómo funcionaba internet y estaban dispuestos a usarla de forma extensiva, sino que además la infraestructura de telecomunicaciones podía dar respuesta a lo que el iPhone necesitaba). También fue un producto que supo venderse muy bien. Apple ha empleado de forma maestra el marketing y la comunicación para crear más expectativa y más interés en sus dispositivos.

No hay más que pensar, por ejemplo, en cada una de las presentaciones del iPhone para verlo. Apple hacía que la presentación de su producto fuese un evento, un hito en la agenda que generaba muchísimo interés. Lo lograba jugando con el secretismo (y con las filtraciones bien orquestadas…)y hasta usando agendas muy limitadas de quienes estaban o no invitados a conocer sus productos. Frente a otras grandes compañías que presentaban sus productos en streaming para que cualquiera pudiera verlo, Apple solo se lo permitía a unos pocos elegidos. Todo era tan único, o esa era la sensación que transmitía, que el interés iba en constante aumento. Como bien puede contar cualquier periodista que haya trabajado en tecnología en los últimos años, una presentación de Apple y de un nuevo iPhone acababa suponiendo un pico de visitas que podía incluso llegar a tirar una web.
Fuente: PuroMarketing

Los hoteles más exóticos del mundo

POSTED ON junio 26th  - POSTED IN Sin categoría

1 Jules Undersea Lodge, Florida
Déjese mecer por los encantos del Jules Undersea Lodge y sumérjase en las profundidades del mundo marino, porque, situado en el Parque Submarino Cayo Largo, en el fondo de la Laguna Esmeralda, en Florida (Estados Unidos), este hotel se caracteriza por estar ubicado debajo del agua. De modo que si usted se inclina por aventurarse en lugares completamente desconocidos, éste es uno de sus destinos; para llegar hasta él sólo tendrá que bucear unos 21 metros bajo la superficie del mar. El Jules comenzó siendo un laboratorio de investigación, un hábitat subacuático usado para explorar la plataforma continental de la costa de Puerto Rico. Después de algún tiempo se convirtió en el hotel que hoy tiene una capacidad de hospedaje para seis personas y una extensión de 600 metros cuadrados; cuenta con dos habitaciones equipadas con pequeñas ventanas desde donde se puede apreciar la vida en el fondo del agua. El costo mínimo en el Jules es de 350 dólares por persona, incrementándose según el paquete turístico elegido.

2 Imperial Boat House, Thailandia
En la costa nordeste de Koh Samui se encuentra este hotel situado en la bella playa virgen de Choeng Mon, a 4 km del aeropuerto internacional de la isla. Dispone de 34 suites construidas a partir de auténticas barcas transportadoras de arroz de madera de teca, reformadas para convertirlas en lujosas suites. Además, cuenta con 8 alojamientos de techos bajos. Asimismo, cuenta con dos restaurantes, un bar en la playa y un vestíbulo con aire acondicionado y música en directo. Los que están de viaje de negocios podrán utilizar las salas multifuncionales con capacidad para 300 personas totalmente equipadas. La isla ofrece numerosas playas y hermosas bahías. Es una isla de cocoteros y colinas boscosas que se está convirtiendo en un destino turístico de fama mundial. Las mejores playas de Samui están en las costas del norte y el este. Las más populares son las de Chaweng, Lamai y Choeng Mon.

3 Yunak Evleri en Capodaccia, Turquía
Yunak Evelri es un hotel ubicado en en Capadocia (Turquía) y es una combinación de 6 cuevas excavadas en los siglos V y VI que llegaron a ser una mansión griega en el s. XIX. Hoy día se han transformado en 27 habitaciones todas ellas excavadas en la roca.

El estilo aplicado ha tratado de mantener el genuino carácter local. Todas ellas son diferentes, están personalizadas a través de bellos muebles trabajados a mano y antigüedades otomanas cada habitación dispone de un especioso baño de mármol, las suites disponen de jacuzzi o jet sueco. Un laberinto de pasajes labrados en la roca une las habitaciones y el patio correspondiente a casi todas ellas.

Frente a las cuevas hay una mansión de piedra donde se sirven las comidas. Los productos son frescos del día y la cocina esta sujeta a las peticiones dietéticas de los huéspedes. Por las tardes es muy agradable admirar la puesta de sol en la terraza decorada con grandes cojines y fuego. La cena con candelabros se sirve en la terraza adjunta. Yunak Evleri ha creado una atmósfera de paz donde se equilibran lo moderno y lo natural.

4 Ice Hotel de Quebec
¿Se imaginó alguna vez dormir en una habitación de hielo? En el Hôtel de Glace -situado en la estación ecoturística Duchesnay en Quebec, Canadá-, no sólo dormirá en un cuarto escarchado sino que disfrutará de ambientes esculpidos artísticamente en helados bloques de recursos naturales tan puros como el hielo y la nieve. La estructura efímera que resulta de 5 semanas de trabajo cada temporada de invierno (de enero a marzo), se levanta en una superficie de 3.000 metros cuadrados, utilizando un total de 11.000 toneladas de nieve y 350 toneladas de hielo. Con una temperatura ambiente de -2 y -5° C, la estadía en esta obra magnífica de seguro deja a sus huéspedes helados de admiración, pues todo allí está esculpido con mucha pericia: sus numerosas habitaciones y suites temáticas, salones de exposiciones, un majestuoso vestíbulo, un cine, una impresionante capilla, un gran salón de recepciones y por supuesto un bar de Hielo Absolut, donde no se necesitan cubitos de hielo para enfriar las bebidas porque los vasos son hechos de este elemento.

5 Ariau Amazon Towers Hotel de Manaos
Se cataloga a sí mismo como el único hotel del Amazonas ubicado en la copa de los árboles. Se encuentra a 60 kilómetros al noroeste de Manaos, en el margen derecho de Río Negro y próximo al archipiélago de las Anavilhanas, el mayor archipiélago de agua dulce del mundo. Cuenta con 360 unidades habitacionales entre apartamentos, suites (localizadas en torres de 41 metros de alto) y las llamadas ‘casas de Tarzán’, todo interrelacionado a través de un interesante sistema de pasarelas de aproximadamente 8 kilómetros ubicadas a la altura de las copas de los árboles, lo que da al visitante la oportunidad de formar parte del paisaje increíble del Amazonas. Entre las ofertas exclusivas del Ariaú Towers se encuentran dos piscinas situadas a la altura del verde de los árboles maravillosos de este rincón encantado, dos torres de observación y un auditorio panorámico para deleitarse con la vista de Río Negro y de la Floresta Amazónica.

6 Beckham Creek Cave Haven, Arkansas
¿Le gustaría pasar sus vacaciones en una cueva alejada de la urbanización, acondicionada con los lujos suficientes como para consentir los caprichos más sofisticados? Entonces no dude en hacer su reserva en el Beckham Creek Cave Haven, el hotel construido en las Montañas de Ozark, en Arkansas (Estados Unidos), con la filosofía de que la preservación de la belleza natural es primordial. Hospedarse allí, en una cueva impregnada de confort y estilo, de seguro será una experiencia fuera de lo común, pues el techo y las paredes de todos los ambientes, incluidas las habitaciones y las suites, se forman de roca pura, siendo éste el atractivo principal. En los diferentes espacios, decorados todos con una gran delicadeza en los detalles alojados en las curvas provocadoras de la piedra, se logra apreciar la mezcla perfecta de la artesanía y la tecnología, que aunadas a los servicios extraordinarios aseguran una estadía placentera.

7 Das Park Hotel, Austria
El Das Park Hotel en Austria es un hotel cuyas habitaciones están ubicadas en bloques de hormigón, los mismos que se usan para el alcantarillado. El creador de esta novedad es el artista Andreas Strauss quien vio en estos elementos una forma nueva de hacer negocio para turistas que buscan alojamiento sencillo, barato y ante todo innovador. El hotel está situado a 10 kilómetros de Linz, en el principal parque de la ciudad de Ottensheim. El complejo hotelero se compone de tres grandes tubos cuyo interior alberga una cama doble, una lámpara, una mesa, un baúl, conexión a internet y unos respiraderos que hacen la función de ventanas. El hotel no cuenta con baños ni servicio de restaurante, pero los clientes pueden usar los baños públicos del parque y comer en los restaurantes de la ciudad. El parque goza de un ambiente estupendo ya que muchos fines de semana se organizan conciertos y existe la posibilidad de pasear en barca por el Danubio ya que el parque se encuentra a orillas del río.

8 Utter Inn, Estocolmo
Utter Inn (Vasteras, Nr Stockholm, Suecia.)
Es un hotel flotante con forma de caseta de playa, en la que se duerme en el acuario que tiene abajo.

9 Propeller Island City Lodge, Berlín
Creatividad. Inspiración sin límites. Arte habitable. Ésos son algunos conceptos audiovisuales y estéticos que gobiernan en el Propeller Island City Lodge de Berlín (Alemania), un hotel donde los sentidos son recibidos como huéspedes ilustres y la imaginación cobijada como la invitada especial. Sus dormitorios conjugan de verdad lo que se llama ‘habitaciones temáticas’, pues cada una ha sido creada con elementos, colores, formas y connotaciones únicos, especiales para hospedar a gente creativa, filósofos, amantes de las nuevas perspectivas, contempladores y por supuesto curiosos. Así, cuartos como el de la cama voladora, la habitación naranja, la de los espejos, el cuarto de símbolos o la habitación boca abajo, son algunos de los espacios destinados a seducir la imaginación para trasladarla hasta un mundo privado y provocador. ¿Le gustaría acostarse en un ataúd, en la litera de una prisión o en la jaula de un león? Entonces haga su reserva en el Propeller Island, porque allí todo es posible.

10 Library Hotel, Nueva York
Éste es un hotel que huele a sabiduría. El Library Hotel, ubicado en la Gran Manzana de Nueva York, integra en 10 de sus 12 plantas un compendio de grandes obras literarias y del conocimiento humano como parte de su oferta hotelera. Más de 6.000 volúmenes de obras organizadas por el Sistema Decimal Dewey de clasificación bibliotecaria, están a disposición de sus huéspedes. De esta manera, cada una de las 60 habitaciones del Library Hotel se encuentra ataviadas con una exclusiva colección de libros pertenecientes a 10 categorías: ciencias sociales, lenguas, matemáticas y ciencias, tecnología, arte, literatura, historia, conocimiento general, filosofía y religión. Cada habitación está dedicada a un subgénero, así que si usted es un amante de los libros de seguro quedará extasiado en este silencioso edificio. El proveedor de los libros es la Strand Books, una de las librerías más antiguas de Manhattan que presume de tener 29 kilómetros de estantes llenos de excelentes obras.

11 Dog Bark Park Inn, Idaho
Se llama Dog Bark Park Inn, está situado en el estado de Idaho, en Estados Unidos y el edificio tiene la forma de un perro, sí, pueden verlo en la fotografía. Los dueños se inspiraron en la raza de caza beagley y lo inauguraron en el año 97, con lo que no es ninguna novedad, ciertamente. Pertenece a los conocidos Bed & Breakfast, y con una decoración está muy cuidada muestra “motivos” caninos en todo el establecimiento. Ya supondrán, que el lugar para los animales es obligado.

12 The Hobbit Motel, Woodlyn Park, Nueva Zelanda
Si aún no has visitado Nueva Zelanda, entonces te recomendamos que cuando vayas, te alojes en el Woodlyn Park en Waitomo. Te gustará saber que un vagón de tren de 1950 y un avión han sido remodelados y transformados en un pequeño motel. El Motel Hobbit se parece a un auténtico hueco de hobbit, construido en el interior de una montaña especialmente diseñado para el personaje ficticio de Frodo Baggans y los demás miembros de su comunidad. El entretenimiento que se ofrece en cualquiera de los dos Woodlyn Park moteles es igual de extraño. Los huéspedes son invitados a disfrutar de momentos agradables con los animales del lugar, como por ejemplo de las ovejas, aves y chanchos que los rodean.

13 Pitcher Inn, Vermont (USA)
Situado en el pintoresco pueblo de Warren, en Vermont (Nueva Inglaterra, Estados Unidos), el hotel Pitcher Inn se caracteriza por ser una perfecta síntesis de la historia y la tradición de este tranquilo lugar, conjugando aspectos tan propios como el carácter, el entorno, el deporte y la estructura social. Cuenta con un total de once habitaciones y suites decoradas con elementos exclusivos que trasladan al visitante por los recuerdos de Vermont hasta el siglo XIX, logrando espacios verdaderamente confortables donde las antigüedades logran gran realce. Así, el visitante podrá elegir entre la Sala Colonial, una habitación que rememora lo clásico de aquella época; la Escuela, que recrea la vieja escuela de Vermont, con el pizarrón y los pupitres y una pared ilustrada con los imponentes estantes de la biblioteca; o las dos suites, ubicadas fuera de la casa principal, que reproducen las características propias de un establo y de una granja.

14 Harbour Crane, Amsterdam
Una grúa de muelle convertido en un refugio de lujo para dos personas.

Only an hour by car from Amsterdam, or by train direct to the dockside (Dokkade) station in Harlingen, the crane has been the recipient of intelligent engineering and dedicated devotion rarely seen in a private home – let alone in a hotel property. Sólo una hora en coche de Amsterdam, o en tren directo a los muelles (Dokkade) en la estación de Harlingen, la grúa ha sido el destinatario de la ingeniería inteligente y dedicada devoción raramente visto en una casa – y mucho menos en un hotel de propiedad. Replacing the external ladders with modern lifts to gain entry, the old machine room in the body of the crane has been transformed into a luxurious bedroom that would not be out of place in the most modern of design hotels. Sustitución de las escaleras exteriores con modernos ascensores para obtener la entrada, la antigua sala de máquinas en el cuerpo de la grúa se ha transformado en una lujosa habitación que no estaría fuera de lugar en los más modernos hoteles de diseño.

15 Canopy Tower Ecolodge and Observatory, Panamá
La Guerra Fría y los años de dominio estadounidense en Panamá dejaron tras de sí escuelas, residencias, oficinas administrativas… y un radar en medio de la selva que, desde 1997, es un privilegiado hotel-observatorio. El Canopy Tower Ecolodge, con tan sólo 12 habitaciones, es sin embargo considerado uno de los diez mejores establecimientos naturales del mundo. Arropada literalmente por la selva y construida sobre un cerro que le permite dominar las copas de los árboles circundantes, la torre se ha reconvertido en alojamiento privilegiado pese a no contar con lujos ostensibles: las habitaciones son sencillas, algunas con un ‘plus’ que consiste en hamacas -son adictivas- y balcones en lugar de ventanas.
16 The Liberty Hotel, un hotel prisión en Boston
A pesar de que existen un puñado de estos alojamientos dispersos en el mundo lo cierto es que aún llaman la atención y es por eso que estamos hablando del Liberty Hotel, un insólito complejo ubicado en las entrañas de Boston, Estados Unidos. Construido en 1851 como una prisión, el edificio… Ver mas

17 Al Maha Desert Resort, Dubai
Al Maha, pues, es justo lo que Dubai necesita: es el antídoto perfecto al abrumador lujo de la costa. Al complejo hotelero, situado en el interior, a unos 45 kilómetros de la ciudad, sólo se puede llegar mediante un viaje en jeep organizado por el hotel; no se permite el acceso al recinto de vehículos privados (ni a visitantes ajenos al complejo). Aquí es posible sentir la armonía con el desierto de una forma que sería difícil de encontrar en otro hotel de lujo tradicional.

18 Casablanca, New York

Probablemente sea el único hotel de lujo que ha conseguido reunir en todos sus ambientes los detalles íntimos y acogedores que sólo se pueden encontrar en el verdadero hogar; quizá por ello el hotel Casablanca ha sido catalogado por muchos como el ‘hogar fuera de casa’. Su estructura se compone de arcos abovedados, molduras ornamentales, tapices originales, pinturas y murales, que combinados con la atención personalizada y la paz y el silencio reinantes allí, convierten a este hotel de la Gran Manzana en la guarida perfecta para escabullirse del acelerado trajín existente en el distrito de los teatros, bares, restaurantes y principales lugares de interés de Manhattan; se trata, en otras palabras, de un verdadero oasis de paz. Los servicios de restaurantes, salas de reuniones, salones de banquetes, lavanderías, tintorería y el resto de las dependencias, reúnen, además, las condiciones más sofisticadas que el visitante espera recibir.

19 Asakusa Capsule Hotel, Tokyo
Un típico hotel cápsula se compone de dos secciones principales, una sala de espacio público incluido el baño, y el otro es un espacio privado donde los dormitorios (cápsulas) se organizan. El propio dormitorio es una unidad de la cápsula de plástico reforzado y diseñado en la imagen de un avión a reacción de la cabina. En la cápsula de la unidad, todos los servicios se prestan en TV, radio, despertador, luz regulable … casi todo es siempre! Cada dispositivo está a su alcance y se puede controlar todo en una posición para dormir.

20 Wigwam Motel de Holbrook, Arizona
El Wigwam Motel de Holbrook, en Arizona, es una recreación de un pueblo desierto de los años 50. Sus habitaciones se asemejan a los tepees, las carpas de los indígenas nativos en forma de cono. La zona está rodeada de reservas como la de los Navajo o los Hopi.

21 Winvian Connecticut
Una serie de 18 pequeñas casas temáticas rodeadas de plena naturaleza conforman lo que es el lujoso hotel Winvian, en Morris, Connecticut (Estados Unidos). Si su objetivo es desconectarse completamente de la agotadora rutina y el estrés del trabajo, éste es el lugar al que debe recurrir, pues más allá de la excelente atención de su personal, los paisajes y las comodidades de un hotel 5 estrellas, el Winvian ofrece un interesante repertorio de cabañas construidas bajo un concepto de diseño bastante creativo. ¿Se imagina pasar una noche en el interior de un helicóptero completamente equipado para su confort? ¿O estar en un espacio donde todos los elementos misteriosos propios de las Sociedades Secretas estén a su disposición? O quizá le guste más la idea de ir de Camping y dormir en un lujoso dormitorio que recree la vida en la naturaleza. Esas y otras ideas tuvieron los 15 arquitectos que participaron en la proyección de este maravilloso hotel.
22 Malmaison Oxford Castle
Ubicado en la ciudad de Oxford, Inglaterra, se encuentra un hotel muy particular de la cadena de hoteles Malmaison. Se trata del prestigioso Malmaison Oxford Castle, que utilizó para el mismo la antigua construcción de estilo victoriano del castillo, lo que llama la atención es que hasta 1996 este funcionaba como la prisión de la ciudad.

A pesar de la transformación, la cadena hotelera mantuvo el estilo original, conservando las antiguas celdas y adecuándolas en lujosas habitaciones de hotel, aunque si prefieres dormir cual un verdadero ladrón podrás hacerlo en los cuartos que mantienen su aspecto de prisión, incluido los barrotes. Este hotel combina por lo tanto lo antiguo y lo moderno, el oscuro pasado con el presente de diversión concibiéndolo como uno de los más populares de la ciudad.

23 Hotel Everland, París
Hotel Everland es una obra temporal situada en el tejado del Palacio de Tokio que pretende ser, para el visitante, un lugar real con la posibilidad de reservar una habitación. Los artistas quieren que el visitante forme parte integrante de esta obra (que no es un hotel comercial) y que cada instante sea inolvidable. La ubicación extrema y excepcional de esta obra permite al visitante disfrutar de una vista excepcional e inesperada sobre la Torre Eiffel y la ciudad de París. El espacio interior, diseñado por artistas contemporáneos, está hecho para que esté totalmente orientado hacia su ventanal que convierte la habitación es un lugar privilegiado para la mirada. Las luces de la ciudad iluminan la habitación, el centelleo de la Torre Eiffel da ritmo a las horas y el color azul del cielo crea una armonía perfecta con el azul de la habitación…

Museum of Failure : Así es el delirante museo que recoge los fracasos de las marcas

POSTED ON junio 19th  - POSTED IN Sin categoría

Lo que se puede aprender del delirante museo que recoge los fracasos de marcas y empresas
Museum of Failure : Así es el delirante museo que recoge los fracasos de las marcas
El Museum of Failure acaba de abrir sus puertas en Suecia, repleto de productos lanzados en algún momento pero no llegaron a conectar con el público
En el mundo de los museos hay unas cuantas aportaciones que van un poco más allá de lo curioso. Son casi antimuseos. En Zagreb, la capital de Croacia, hay un museo sobre las relaciones rotas, en las que quienes han visto cómo acababa una relación amorosa pueden enviar los restos de la misma. En sus paredes se exhiben por tanto aquellas cosas que un día significaron algo para alguien y que ahora solo son recuerdos de un amor que no fue. En Boston hay un Museum of Bad Art, el museo de los cuadros y otras obras artísticas que son tan malas que tienen que ser vistas. El museo recopila esas obras que cruzan la frontera de lo peor en términos de arte, lo que ningún crítico recomendaría comprar, en definitiva. Y ahora en Suecia hay el antimuseo del mundo de los negocios: es el que recoge los fracasos de las marcas y de las empresas.

El Museum of Failure está en Helsingborg, una localidad sueca cercana a Malmö. Un psicológo experto en psicología organizacional, Samuel West, es su creador. Se inspiró en el museo de las Relaciones Rotas de Zagreb, aunque su área de trabajo es otra. “Cada vez estoy más y más cansado de las historias de éxito con las que nos alimentan a la fuerza y que se supone que deben inspirarnos”, señala a The Drum. “Vale, pueden ser inspiradoras, pero no nos cuentan mucho de lo que podamos aprender”, añade.

En el museo no hay por tanto grandes historias de éxito, sino más bien grandes historias de fracaso. Un perfume de Harley Davidson que nadie quiso comprar, una caja de DVD del difunto Blockbuster, los muy criticados bolígrafos Bic for Her o los productos de Kodak son algunos de los productos que se pueden encontrar en la colección, junto con otros mucho menos conocidos como el N-Gage de Nokia, un smartphone que también era consola de juego y que la firma vendió entre 2003 y 2005, o como el TwitterPeck, un dispositivo que costaba 200 dólares y que solo permitía acceder a Twitter (y aunque apareció en la época dorada de Twitter, no logró conectar con el mercado).

También están en la colección el asistente de Apple Newton, que duró más que la consola de Nokia en años en ventas pero que era tan caro (y malo) que no logró conectar con el mercado; o el juego de mesa de Donald Trump, que a pesar de que no lograr vender lo que esperaban sus creadores vivió entre 1989 y 2004 (con el eslogan de “he vuelto y estás despedido”). En la web del museo señalan que están abiertos a ideas para hacer otras cosas más experimentales con los fracasos de productos, como por ejemplo catas de cervezas artesanas que nunca fueron a nada o comidas con platos de “fallidas degustaciones gourmet en un restaurante pijo”.
Las lecciones del museo

El museo es una curiosidad, cierto, pero también puede servir para comprender mejor el mercado y para aprender unas ciertas lecciones en términos de marketing y estrategia. “Los marketeros pueden aprender un montón del museo”, asegura su creador. Así, por ejemplo, están los casos de marcas que salen de su zona de confort sin calcular las consecuencias, como Colgate lanzando comida congelada o un fabricante de armas sueco que pensó que era una buena idea entrar en el negocio de la pasta de dientes. También hay lecciones “sutiles”, como pensar que ser el primero es siempre lo mejor.
Y, sobre todo, viendo todo esto se puede comprender que, se haga lo que se haga y lo vendan como lo venda, el fracaso es un elemento más en el camino hacia lo nuevo. Como apunta el responsable del museo, “la innovación requiere fracaso”. Para encontrar nuevas vías y para lanzar nuevos productos, resulta inevitable cometer errores en algún momento.

Las cifras le dan la razón. Aunque siempre se acaban contando los casos de éxito y las historias de grandes descubrimientos que cambian las cosas, lo cierto es que la mayoría de los intentos por innovar acaban en fracaso. Entre el 80 y el 90% de los productos innovadores acaban fracasando.

Ver el fracaso de los demás, especialmente cuando tiene detrás a grandes marcas asociadas tradicionalmente al éxito (entre las piezas del museo hay productos de Google o de Coca-Cola, puede ayudar no solo a comprender mejor la realidad sino también a sentir menos miedo al fracaso. Todo el mundo se equivoca y por ello no se debe sentir miedo a probar lo nuevo.
Fuente: Puromarketing.com

Los trucos del lenguaje y de cómo las palabras pueden cambiar la percepción que tenemos de productos y marcas

POSTED ON junio 14th  - POSTED IN Sin categoría

A la hora de establecer mensajes y de intentar llegar a los consumidores, las marcas y las empresas tienen cada vez más en cuenta más elementos. Se preocupan de cómo estos se presentan de forma gráfica, cuidando por ejemplo la tipografía o los colores; usan la neurociencia para establecer los tipos de historias o de mensajes que mejor funcionan o buscan las claves de los efectos psicológicos que hacen que la respuesta sea mayor, como puede ser el crear una cierta sensación de escasez sobre los productos (lo de solo quedan tantos ejemplares). Sin embargo, hay un elemento que todos estos mensajes tienen en común y que las marcas tienen que cuidar porque es fundamental para establecer el mensaje y para llegar a los consumidores de la manera que se quiere llegar. Ese elemento son las palabras.

Puede que de entrada usar una palabra pueda parecer irrelevante. Lo que importa es lo que quiera decir y las cosas no dejan de ser esas cosas por llamarlas de una manera o de otra. Esta idea, por muy racional que parezca, no es en realidad el modo en el que opera nuestro cerebro. Las palabras tienen un impacto brutal y el cómo se dicen las cosas cambia por completo el cómo procesamos esa idea. No hay más que pensar en nuestro día a día y en cómo los demás nos comunican las cosas. El cómo percibimos una mala noticia en el trabajo, por ejemplo, o un retraso imprevisto en una obra en casa, por poner otro, dependen mucho de cómo quienes nos lo comunican construyan el mensaje.

Lo mismo ocurre con los mensajes comerciales. Por ejemplo, el cómo se describe un producto cambia la percepción del mismo y la intención de compra. Un estudio que se acaba de realizar en la Universidad de Adelaide ha demostrado que las etiquetas del vino y la información que contienen no solo afectan a las decisiones de compra, sino también a las emociones que el vino despierta, a cómo nos gusta de entrada el vino y a cuánto estamos dispuestos a pagar por el mismo.

Los investigadores demostraron esta idea haciendo que un grupo de control probase tres tipos de vinos en tres tipos de catas diferentes. En una solo podían beberlo, en otra recibían información básica sensorial y en la última añadían una descripción elaborada y emocional, al estilo de la que aparece en las etiquetas. las etiquetas completas, con una cuidada narración que incluía historia del vino y también palabras y expresiones positivas, lograban ratios más elevados a la hora de votar el vino.

No es el primer estudio que se centra en ello. Las palabras también afectan a cómo saben las cosas y a cómo vemos las cantidades. Un estudio demostró que el nombre del plato cambia nuestro comportamiento. Los participantes tuvieron que comer espaguetis en platos que se llamaban ‘normal’ o ‘doble ración’. La cantidad de espaguetis era, aunque ellos no lo sabían, la misma. La respuesta era diferente: los consumidores dejaban 10 veces más comida en los platos que se llamaban ‘doble ración’.

La percepción de la comida cambia por completo según cómo los llamamos. En un experimento con niños, se les sirvió zanahoras tres días seguidos con nombres y denominaciones diferentes. El primer día las zanahorias no fueron nombradas, el segundo día eran ‘plato del día’ y el último eran ‘zanahoras de visión de rayos X’. El último día el consumo subió en un 66%.
El lenguaje emocional y los comentarios

El poder del lenguaje es tal que, por ejemplo, también impacta en el efecto que las opiniones que los consumidores dejan de otros productos tiene sobre los demás compradores. Los estudios han ido demostrando a lo largo de los últimos tiempos que las opiniones de los consumidores sirven como guía para los demás compradores. Los potenciales clientes quieren poder acceder a lo que los otros han comentado, pero lo cierto es que no solo importa que dejen sus opiniones, sino que también es muy importante cómo lo hacen. Unas palabras tienen un impacto y otras tienen otro.

Como ha demostrado un estudio, partiendo de las opiniones que los consumidores habían dejado en libros en Amazon.com y las pautas de venta de esos textos, que las reviews empleen lenguaje afectivo tiene un impacto mucho mayor sobre cómo se ve al producto. “Amé este libro” o “el peor libro que he leído” hacen que la visión que el consumidor tiene de lo que está frente a ellos se modifique. El contenido afectivamente positivo y que usa por tanto ese lenguaje tiene un impacto en la conversión mucho más elevado. Esto es, partiendo de lo que concluye el estudio, se podría extrapolar a que una opinión que diga “este libro me ha hecho feliz” o “me encanta este libro” funcionará mejor que una muy racional explicando los puntos fuertes de la lectura.

Los expertos señalaban en las conclusiones del estudio que, si los vendedores querían potenciar las ventas, tenían que impulsar que sus compradores dejasen comentarios empleando un lenguaje de las emociones.
Cómo recordamos las palabras

Las palabras también impactan en cómo recordamos las cosas y cómo los mensajes se quedan en nuestra memoria. Es lo que en inglés se conoce como el verbatim effect, que se podría traducir como el efecto textual. Las personas están mucho más preparadas para recordar a largo plazo la esencia de las cosas y no cómo esas cosas se dicen.

No hay más que pensar en nuestra vida de estudiantes. Aunque uno de los trucos escolares es aprender como un papagayo lo que estaba escrito y soltarlo palabra por palabra, eso no tiene un efecto realmente educativo. Lo más probable es que después olvidemos por completo todo eso. Sin embargo, cuando no recordamos las palabras, pero si lo que estás querían decir, la información se queda ahí para siempre. En términos de empresa, uno recuerda que le han pedido que otra persona revise lo que escribe, pero no todas las palabras e instrucciones que acompañan a eso, como recuerdan en Hubspot.

Esto no solo tiene un efecto en términos de cómo memorizamos las cosas, sino también en cómo percibimos los textos y cómo calan los mensajes que recibimos de las empresas. A la hora de hacer contenidos, marcas y compañías no pueden esperar que el consumidor recuerde todo lo publicado y tienen que generar el contexto que permita recordar la idea general.
Fuente: PuroMarketing

Cómo Amazon usa la Inteligencia Artificial y el Big data para vender más

POSTED ON junio 12th  - POSTED IN Sin categoría

Uno de ejemplos tradicionales que se ponen sobre cómo las nuevas tecnologías pueden cambiar la estrategia de negocio y pueden convertir a una compañía en una apuesta exitosa es Amazon. Amazon es el recurrente ejemplo de cómo emplear las herramientas de nueva generación para llegar al consumidor. La compañía ha hecho de acumular información y conocer al consumidor la clave de su éxito y los datos les permiten no solo captar compras sino también hacer que los consumidores vayan a veces más allá. Sus algoritmos son capaces de peinar las tendencias y de potenciar por tanto que los consumidores encuentren los productos que buscan y los relacionados con ellos. ¿Quién no acabó comprando alguna vez un libro gracias a lo que de ‘los clientes que compraron este producto también compraron’?

La compañía ha sabido, además, emplear estas herramientas para hacer una experiencia de compra mucho más personalizada. Lo que el consumidor ve cuando accede al site no es lo mismo que ve cualquier otro comprador. La página de inicio está muy marcada por los hábitos de compra y por los intereses que ha mostrado el consumidor, lo que hace no solo que sienta que la tienda está pensando en él, por así decirlo, sino también que compre más.
Esto son los elementos tradicionales que se señalaban cuando se hablaba de cómo Amazon está cambiando las cosas. Sin embargo, la firma no se ha quedado ahí y como recuerdan en un análisis en Forbes también está empleando las últimas tendencias para conectar con los consumidores.

Y ahí es donde entra Alexa y la nueva funcionalidad que han añadido. Alexa es el asistente virtual que Amazon ha creado y que ha lanzado ya en Estados Unidos, donde está creciendo bastante y se está convirtiendo en uno de los nombres fuertes de ese mercado. Los asistentes son, como apuntan los análisis, uno de los elementos que funcionarán como disruptivos en el futuro inmediato, ya que están propiciando una nueva relación entre consumidores y marcas.

En el caso de Alexa, es también una pasarela para recuperar más información y sobre todo marcar más qué puede comprar el consumidor. Desde el punto de vista de los usuarios, es como si Amazon hubiese invadido un nuevo espacio de la vida privada. Desde el de las empresas, es una nueva manera de llegar al comprador, adueñarse de más decisiones de compra y vender más (y, por tanto, uno más para la lista de cosas que se suelen añadir a cómo Amazon usa la tecnología para vender más).
Alexa te dice qué vestir

Alexa emplea inteligencia artificial y usa las grandes cantidades de datos que la compañía tiene para conectar con el consumidor y, al final, marcar sus decisiones de compra. No hay más que pensar en el último movimiento de la compañía, que ha creado un asistente para el asistente en términos de moda. Se llama Echo Look y, por muy cool que pueda parecer a simple vista, es una vía más para acabar llevando al consumidor a comprar más.
¿Cómo funciona el asistente?

El usuario solo tiene que pedir a Alexa que le haga fotos con su ropa. Una vez hechas esas fotos, la imagen se usa para cruzarla con todo lo que Amazon tiene. Partiendo de datos sobre el propio usuario y sobre las tendencias, Echo Look te dice lo que te queda bien y mal y te da recomendaciones de estilismo. Como apuntan en el análisis, básicamente te dice qué debes comprar en moda.

Es como tener tu propio estilista, apuntan en el análisis, al menos a primera vista. A segunda vista supone dejar que Amazon decida qué es lo que es cool y qué es lo que es tendencia. Para Amazon es una manera de aumentar la conexión de sus usuarios con el terminal y de potenciar su negocio de moda.

Y, por supuesto, que Amazon sea el ejemplo en este terreno solo supone que están jugando con las cartas de un modo más avanzado. Es, al final, como cuando se habla de smartphones y se menta a Apple y al iPhone. Como ocurrió ahí, a la larga aparecieron más jugadores haciendo negocio con ello. Lo mismo pasará aquí. Otras firmas, como Google o Facebook, ya están trabajando para posicionarse en el mercado de la inteligencia artificial y algunas, Google es el caso, han presentado asistentes.
Fuente: PuroMarketing

Los recuerdos de la infancia y cómo las marcas los utilizan para que compremos más

POSTED ON junio 9th  - POSTED IN Sin categoría

¿Por qué las marcas usan los recuerdos de infancia de sus compradores para vender más?

Los recuerdos de la infancia y cómo las marcas los utilizan para que compremos más

La mitad de las empresas del ranking Fortune 100 han empleado, o al menos eso es lo que se dice, a un especialista que trabaja de forma ultrasecreta: es un experto en memorias de infancia.

Los recuerdos de infancia son una de las herramientas más poderosas con la que pueden contar las empresas, o al menos una de las que pueden utilizar para llegar a sus consumidores. Esto hace que cada vez sean más las compañías que los están usando para intentar posicionarse mejor en el mercado.
La mitad de las empresas del ranking Fortune 100 han empleado, o al menos eso es lo que se dice, a un especialista que trabaja de forma ultrasecreta: es un experto en memorias de infancia. No publica sus resultados en revistas, no hace públicos estudios y no deja muy claro cómo trabaja, pero los gigantes lo usan para comprender no solo cómo conectar con los consumidores sino también cómo las memorias de la infancia impactan en las relaciones con las marcas. Entre las cosas que ha descubierto este experto, y que han trascendido, se sabe que, por ejemplo, el olor a café recién hecho es un desencadenante de los recuerdos de infancia.
La memoria puede servir por tanto para conectar con los consumidores o para volver a conectar con ellos. Los estudios han ido demostrando cómo lo que descubrimos cuando somos pequeños tiene un eco en cómo vemos el mundo cuando somos adultos, visión de marcas y productos incluida.
Una de las fórmulas para verlo es la de echar mano de los estudios sobre la cuestión. Uno de ellos, elaborado hace unos años por varios expertos, se centró en estudiar qué memorias tenían los consumidores sobre los automóviles y cómo estas impactaban en su relación actual con ellos. El estudio analizó los recuerdos de miembros de la Generación X, de los baby boomers y de la Generación Silenciosa (nacidos entre las dos guerras mundiales).
Descubrieron que, de media, los primeros recuerdos sobre experiencias en coches estaban ligados a los 6 años, el momento en el que ya se ha aprendido el valor del estatus. Casi todos los participantes, sin importar su generación, asociaban los recuerdos ligados a coches a ciertos valores, como la familia, la seguridad, el confort, la diversión o la emoción. Además, también era fácil encontrar recuerdos ligados a coches en los que los sentimientos dominantes eran el orgullo y el mostrar lo conseguido.

Todos estos recuerdos estaban ligados a coches concretos y a marcas concretas y tenía un impacto en el futuro. En algunos grupos, como la Generación X, la relación entre el recuerdo del coche y el coche que tenían era más estrecha. Pero, en general, ser capaces de asociarse a los recuerdos de infancia, concluían los expertos, permitía a los fabricantes de coches asociarse directamente a esos valores que los recuerdos infantiles asociaban. Los recuerdos eran una llave para comprender el significado de la marca.

Pero la cuestión no está solo marcada por los valores, también por la conexión que se establece con la marca. Un estudio francés enfrentó a dos marcas de chicles, una ‘para adultos’ y otra que es el clásico chicle que los consumidores hoy adultos tomaban en su infancia. Los resultados mostraban que, de entrada, se asocian los productos a cosas diferentes. El chicle consumido en la infancia se asocia a marcas de comida y marcas, además, muy ‘de merienda’ (por ejemplo, Nutella). El chicle de infancia muestra también muchos mejores resultados a la hora de hablar de recuerdos y de emociones. Los consumidores se sienten mucho más emocionalmente cercanos al chicle de infancia que a la otra marca. El chicle infantil, que había fijado su presencia en la memoria cuando los consumidores tenían entre 8 y 9 años, se veía así de otra manera.
El poder de la nostalgia

Todos estos vínculos emocionales hacen que nos acerquemos a las marcas de forma diferente y que las veamos de un modo distinto. De hecho, una de las agendas que está teniendo éxito entre las mujeres millennials en Estados Unidos es una en la que el año empieza en agosto y está pensada para el curso escolar. La edición se agota antes incluso de que acabe el verano y empiece el colegio. ¿Por qué compran estas mujeres adultas una agenda escolar? La clave está en la nostalgia. La agenda se asocia al recuerdo de unos tiempos que eran más sencillos y más felices.

La agenda es uno de los productos estrella de Ban.do, una marca de aires juveniles que en realidad no compran jóvenes. Como apuntan en FastCompany, puede que los productos parezcan el sueño comprador de un preadolescente pero quienes se hacen con ellos son consumidores que tienen entre 18 y 35 años, una franja lejana de la pubertad. Ellos suponen el 87% de su facturación. Su máxima responsable señala que la marca “da a la gente permiso para disfrutar de las cosas que les gustaban en la infancia”. Se podría asumir que les da permiso para entregarse a lo positivo de la nostalgia. Los consumidores ven los productos como algo más auténtico y además como algo con más significado.

Y ahí está la clave del boom de la nostalgia. Ya sean bares de cereales, ya sean vajillas inspiradas en la de la abuela o ya sean ediciones limitadas de productos de aires retro, la nostalgia vende porque los consumidores la dotan de unos valores y de un significado que no les otorgan a los productos modernos.
Fuente: PuroMarketing

Los directivos saben que la atención al cliente es importante pero ¿quién debe asumirla?

POSTED ON junio 5th  - POSTED IN Sin categoría

¿Es una responsabilidad del equipo de marketing o tendría que trabajar en ella otro departamento de la empresa?: eso es lo que se preguntan
La atención al cliente se ha convertido en uno de los elementos principales en la estrategia de las marcas o al menos en el que se recomienda encarecidamente a las compañías que incluyan en su estrategia. Para los consumidores, contar con una buena atención al cliente se ha convertido en una suerte de elemento determinante que marca la diferencia entre las buenas compañías y las del montón.

La atención al cliente también es decisiva a la hora de establecer una fidelidad a la marca y a la hora de sentir que esa compañía se va a convertir en el recurso al que siempre echaremos mano. En el ecommerce, por ejemplo, algunas empresas se han convertido en el punto de partida casi recurrente en los procesos de compra simplemente porque han sido capaces de establecerse como referente en atención al cliente.

Pero que cada vez se hable más de ello y que cada vez parezca más claro que hay que trabajar en ello de forma eficiente no quiere decir que todo el mundo tenga completamente claro por dónde hay que trabajar en este terreno. Esto es, aunque la atención al cliente es vista de forma cada vez más decisiva, las empresas aún no tienen muy claro qué deben hacer en ese terreno y, sobre todo, desde donde deben hacerlo.

¿Es la responsabilidad algo inherente al departamento de ventas? ¿O debería ocuparse el departamento de marketing de esta cuestión? El debate (y la confusión derivada de no tener una solución clara a esta pregunta) está haciendo que las empresas se queden un tanto atrapadas pensando qué deben hacer y no haciendo, por tanto, nada.

Según acaba de demostrar un estudio de Calabrio, que ha partido de una muestra de marketeros estadounidenses y británicos, el 30% de los encuestados asegura que están confusos sobre quién debe asumir este papel y qué departamento tiene que ser el responsable último. Por ello no sorprende descubrir que igualmente solo el 30% de los encuestados está plenamente convencido de que el trabajo que hacen en atención al cliente es satisfactorio en todos los canales.

Este no saber quién debe hacer qué está teniendo un impacto también en los recursos de los que se dispone. Un 47% de los CMOs encuestados reconoce carecer de las herramientas necesarias para comprender las necesidades de los consumidores, lo que les hace flaquear en puntos decisivos. Un 29%, por ejemplo, confiesa que aún no tiene muy claro cuántos dispositivos emplean sus consumidores para hacer una compra.

La tecnología y los datos son oportunidades, pero también barreras. Un 31% de los directivos asume que integrar los datos de los consumidores es su principal reto y un 56% que las mejoras y la inversión en tecnología puntera como la inteligencia artificial les ayudará a mejorar las cosas.
El profesional para esto

Y si nadie tiene claro qué departamento y qué directivo tendría que asumir estas responsabilidades, quizás la respuesta está en cambiar el organigrama.
Las compañías empiezan a tener un chief customer officer, un máximo responsable de consumidores. Como apuntan en el análisis, empresas de los más diversos sectores, desde Unilever a Easyjet, han empezado a incorporar este tipo de perfiles. Los encuestados por Calabrio consideran que este movimiento permitirá a los CMOs centrarse en adquirir nuevos consumidores. El nuevo directivo tendrá que mantenerlos.

Este no es el único perfil de nuevo cuño que ha aparecido en los últimos tiempos en los altos cargos de las empresas y que intenta solucionar este problema. Algunas multinacionales, como Coca-Cola o Palmolive, han incorporado a sus direcciones a Chief Growth Officers, máximos responsables de crecimiento. Su papel no solo asume funcionalidades del jefe de marketing (que desaparece del organigrama, su función absorbida por este profesional) sino que además también tiene poder en innovación y en atención al cliente.

Fuente: PuroMarketing

Lo que el boom de los revivals en televisión dice sobre el poder de la nostalgia

POSTED ON mayo 30th  - POSTED IN Sin categoría

Uno de los grandes estrenos de las últimas semanas en Netflix ha sido Anne with an e. La serie es la nueva adaptación de una saga de libros de éxito publicada hace ahora unos 100 años y, sobre todo, una nueva vuelta de tuerca sobre algo que ya había sido llevado a la televisión. Ana la de Tejas Verdes fue una serie canadiense ultrapopular hace unas décadas que se emitió en televisiones de todo el mundo (su popularidad fue tal que se crearon hasta rutas turísticas por los escenarios de la historia).

El estreno de Netflix fue muy en la tónica de lo que ha estado haciendo en los últimos tiempos, en los que ha lanzado nuevas versiones de series que triunfaron años atrás o spin offs y continuaciones de las mismas. Uno de sus títulos más populares en los últimos tiempos ha sido, por ejemplo, la nueva temporada de Las chicas Gilmore, que no solo ha tenido éxito sino que además ha protagonizado un elevado buzz antes de llegar a las pantallas. Todo el mundo parecía estar hablando de esa serie y de lo que la nueva temporada traería.

Y, aunque Netflix ha sido una de las grandes protagonistas de esta tendencia, bien sea recuperando títulos o recuperando atmósferas (como hizo con Stranger Things y la cultura popular de los años 80), no es la única que se ha lanzado a por ello. Las series y las películas del pasado se están convirtiendo en la última gran tendencia de contenidos.

De hecho, los grandes protagonistas de la última temporada de upfronts (cuando las televisiones estadounidenses venden a los anunciantes las series que protagonizarán la siguiente temporada televisiva, marcando la agenda también de lo que se verá de forma bastante global) fueron los revivals de series o, como se señala en el lenguaje televisivo, los reboots. En la temporada que empezará en el otoño de 2017 volverán series que triunfaron la década pasada, como Will&Grace, y otras que lo hicieron más décadas atrás, como Roxanne. Ya sea con una nueva temporada o con un spin off (algo que también están haciendo con series ahora mismo en antena, como el caso de The Big Bang Theory), los gigantes de la tele están pescando en aguas en las que ya lo habían hecho antes y con éxito.

Como apunta una analista televisiva de AdAge, las cadenas están jugando con cosas que resultan similares y familiares a los espectadores y que estos ya conocen. Estos nuevos contenidos echan mano del deseo de los consumidores de saber qué ocurrió con sus personajes favoritos y de volver a conectar con ellos. Y, aunque las cadenas se enfrentan al problema de que lo que funcionó antes no tiene necesariamente que funcionar ahora (en dos décadas, por ejemplo, no solo cambia la sociedad, sino también los gustos), de entrada, se espera conectar mucho mejor con las audiencias.
El poder de la nostalgia

La clave está en la nostalgia. Los consumidores echan de menos esas series del pasado que amaban (lo que explica, por ejemplo, por qué vemos una y otra vez capítulos de Friends, aunque ya están más que vistos) y los productores de contenido quieren jugar con ello. Se ha hecho en el cine. Se hace ahora en la tele.

El poder de la nostalgia se ha convertido en un activo tan valioso que hasta los propios eventos de presentación de estas novedades no tan nuevas estaban llenos de ella. En una de estas presentaciones, actuaron los Backstreet Boys, ídolos musicales de hace ya muchos años.

La cuestión no es tampoco exactamente nueva, sino que es más bien una continuación del pasado. En 2016, la temporada de upfronts también sirvió para presentar muchas series que estaban basadas en contenidos que habían triunfado en el pasado, aunque en ese caso con nuevas versiones (ahora se recupera la historia pero también a sus actores protagonistas). Una de esas series que se presentaron en 2016 triunfaron, otras no, pero la tendencia no ha desaparecido (Business Insider cuenta 34 reboots en parrilla solo en estos meses). La nostalgia interesa y la nostalgia vende, así que los contenidos la usan para llegar al mercado.
Conectar con el público

Quizás se pueda comprender esta tendencia viéndola dentro de un escenario mucho más grande. Para las televisiones, la nostalgia es uno de los elementos con los que pueden jugar en un terreno en el que cada vez es más complicado mantener a los espectadores. Hay demasiados mensajes, demasiado ruido y demasiada competencia con la que luchar, lo que hace que no quede más remedio que jugar con cartas más seguras para intentar posicionarse en ese entorno. Este tipo de contenidos se han convertido en ello.

Pero, por otra parte, la nostalgia no es solo un elemento que le funcione a las teles. Se ha convertido, de hecho, en una suerte de varita mágica que le está sirviendo a todo el mundo. Los productos retro se han convertido en una moda insistente, porque lo vintage siempre vende.

Esto ocurre por varias cosas, como pasa por ejemplo con las consolas de los 80 que han vuelto a ponerse a la venta. Quienes no jugaron en su momento con ellas quieren tener esa experiencia y quienes fueron sus usuarios primeros las ven como una suerte de revival de los valores del pasado y, por supuesto, como una conexión directa con esos tiempos y sus emociones. Los millennials, que están dominando el mercado ahora mismo imponiendo sus gustos, no han hecho más que acentuar la cuestión, ya que son una generación nostálgica de forma acentuada. Nos hemos entregado a los recuerdos y les damos un elevado peso emocional, lo que hace que queramos esos productos que los evocan. Lo nostálgico se compra.
Fuente: Puro Marketing

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