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¿Para qué sirven las redes sociales si no sirven para vender?

POSTED ON julio 14th  - POSTED IN Sin categoría

No existe una conexión directa entre ventas y redes sociales

¿Para qué sirven las redes sociales si no sirven para vender?

Las redes sociales funcionan como un elemento con impacto en la imagen de marca, que hacen que el consumidor vea de un modo o de otro a la compañía y que aumenta la posibilidad de que el consumidor compre esa marca

Las redes sociales son ahora una parte fundamental de la estrategia de las marcas. Las compañías destinan amplios recursos a las mismas y trabajan en profundidad en este terreno, ya que quieren estar muy presentes y ya que quieren aprovechar cualquier oportunidad que surja en la mismas para conectar con el consumidor. El peso de los social media y del trabajo destinado a conectar con ellos es cada vez mayor en los presupuestos de marketing, que dedican cada vez mayores cantidades a los mismos. Pero ¿para qué sirven exactamente las redes sociales?
Para esa pregunta hay muchas y muy variadas respuestas que parten de muchos y muy variados puntos de vista. Habitualmente, a esa cuestión intentan los analistas dar respuestas y dar explicaciones desde el punto de vista, por así decirlo, del análisis. Así, estudian cómo esas conversaciones tienen potencial para conectar al consumidor con la marca o para cambiar percepciones y posiciones. Por otra parte, también se recuerda el poder que las redes sociales tienen como elemento para acceder a un elevado caudal de información y para permitir a las marcas comprender mejor a sus consumidores. E igualmente los expertos recuerdan que Facebook, Twitter y compañía pueden ayudar a vender mucho más y mejor si se saben emplear de forma eficiente sus posibilidades.
Cuando la pregunta se hace no a los analistas sino a los propios responsables de las marcas, las cosas cambian. Los responsables tienen claro que las redes sociales son muy importantes y que su papel en la estrategia de la compañía es crucial, pero no tienen muy claro qué es lo que consiguen con ellas. En resumidas cuentas, los responsables de las marcas no tienen nada claro cuál es el ROI de su inversión en redes sociales y qué es lo que están realmente consiguiendo con ellas. Pueden hablar de expectativas, pueden hablar de casos de éxito (o de problemas) concretos, pero en general no son capaces de medir aún el retorno de la inversión en redes sociales.
Y lo cierto es que por un lado ese problema es bastante general y, por otro, la cuestión de lo que generan o no las redes sociales no solo está abierta al debate sino que además podría tener que ser revisada. Un estudio acaba de echar por tierra la idea de que las redes sociales sirven para vender y ha determinado que su principal punto de impacto está en otro elemento.
Las redes sociales no sirven para vender
Así lo acaban de demostrar en un estudio dos investigadores de la Daniels College of Business de la Universidad de Denver. Según sus conclusiones, no hay una conexión directa entre ventas y redes sociales. Los expertos han analizado lo que ocurría durante un año de actividad en redes sociales y han llegado a la conclusión de que las marcas ganan durante ese período en conexión con los consumidores, pero que esa conexión no implica de forma necesaria que las ventas crezcan.
Los datos no implican, sin embargo, que las marcas deban abandonar en masa las redes sociales. Al fin y al cabo, que las redes sociales no generen de forma directa un aumento en los ingresos no quiere decir tampoco que no tengan un impacto sobre los consumidores y su relación con las marcas y, por tanto, un impacto sobre las ventas de forma indirecta.
Las redes sociales funcionan como un elemento con impacto en la imagen de marca, que hacen que el consumidor vea de un modo o de otro a la compañía y que aumenta la posibilidad de que el consumidor compren sus productos. Es decir, una compañía que lo hace bien en redes sociales no necesariamente estará logrando que las ventas se multipliquen, pero sí estará creando una masa de usuarios mucho más receptivos a su compañía.
Por ello, las marcas tendrían que repensar que es lo que hacen en redes sociales y sobre todo lo que esperan conseguir con ello. Como apuntan enBizReport analizando las conclusiones del estudio, los datos demuestran que las redes sociales no son un lugar para vender de forma directa sino más bien para establecer relaciones con los consumidores. Las marcas tienen por tanto que centrarse en crear buen contenido, en dar un buen servicio de atención al cliente y también en ofrecer información de producto (una suerte de valor añadido), pero olvidándose de ver a las redes sociales como una ruta directa a la cartera del consumidor.
Fuente: PuroMarketing

¿Por qué es necesario convertirse en una lovemark?

POSTED ON julio 4th  - POSTED IN Sin categoría

Ser una Lovemark: ¿Una necesidad para las empresas y marcas de hoy día?

Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado

Cuando se empezó a hablar de las lovemarks y cuando se empezó a analizar el concepto y cómo podría ayudar a las compañías a posicionarse en el mercado, se hizo porque los formatos anteriores y las estrategias que las firmas empleaban hasta entonces habían dejado de funcionar.
Como explica en su libro sobre el tema Kevin Roberts, el directivo de Saatchi&Saatchi que popularizó el concepto y lo describió, las marcas pasaron de un momento dorado, los años 90 y su economía de la atención (cuando los consumidores recibían información y más información y la consumían alegremente) a un momento de saturación, en el que los consumidores se sienten sobrepasados y es cada vez más complicado conectar con ellos. Han dejado de querer información al peso, esos cientos de canales de televisión que antes eran un plus, a buscar simplemente la información que necesitan y quieren, lo que ha creado un problema para las marcas. Ya no es posible lanzarse a por ellos, sino más bien hay que conectar con ellos. No vale con hacer publicidad en masa, hay que pasar a otro nivel. Y ahí es donde entran en juego las lovemarks.
Las lovemarks nacieron al hilo del fin del poder de la marca registrada, de la crisis en general de las marcas. Una vez que la marca de siempre ha muerto, señalan los defensores de las lovemarks, se hace necesario otra cosa.
Pero ¿qué es lo que ha hecho que las marcas mueran y lo que ha convertido a las lovemarks en una necesidad? En su libro, Roberts señala seis razones diferentes por las que las marcas se han deshinchado en los últimos años y han perdido su atractivo.
Las marcas han sido demasiado usadas
O, como indica Roberts, “las marcas se han desgastado por exceso de uso”. Las marcas están en todas partes y las empresas se han obsesionado con ellas, creando complejos manuales de marca y obsesionándose con cosas no tan relevantes. Los responsables de las marcas se han empezado a preocupar por elementos que en el fondo son más bien banales (como por ejemplo los colores de las flores o de las servilletas en una recepción) y han descuidado al consumidor. Las marcas han convertido sus propias preocupaciones en su obsesión y se han centrado demasiado en lo que es una marca, en vez de centrarse en lo que preocupa al consumidor.
Las marcas ya no tienen misterio
O lo que es lo mismo: se ha acabado el romance y el cuento de hadas. Las marcas se han convertido en elementos transparentes y los consumidores se saben todos sus trucos y todos sus malos hábitos y, lo que es peor, los critican y los desprecian. Los consumidores y las marcas son como un viejo matrimonio en el que todos saben ya cuáles son sus peores defectos.
No comprenden a los consumidores de hoy en día
Es uno de los puntos más interesantes del listado de Roberts, ya que adelanta muchas cosas. Hoy en día los análisis no hacen más que repetir que las marcas no comprenden a los millennials, pero Roberts ya indicó hace unos años que se estaba produciendo un divorcio entre las marcas y los consumidores ya que las primeras no comprendían a los segundos. El nuevo consumidor es muy diferente al anterior y no solo tiene más información sino también es mucho más complejo, menos leal y espera cosas diferentes. “La típica ‘señora María’ que durante décadas parecía comprar todo el detergente en polvo del mundo ya no existe”, apunta el experto.
Las marcas luchan en un terreno lleno de marcas
Las nuevas marcas tienen que hacerse un hueco en un mercado en el que existen ya marcas dominantes que hacen muy difícil la entrada y las marcas de siempre tienen que intentar encontrar nuevos elementos para seguir siendo relevantes. Cada vez hay más marcas, cada vez todo es más uniforme y no solo a las marcas les cuesta destacar sino que a los consumidores les cuesta también cada vez diferenciar más a unas de otras.
Ha empezado la dictadura del libro de estilo
O como dice Roberts “las marcas han caído en las garras de los manuales de marca” o las marcas se han convertido en “marcas-androide”. Los responsables de marca se centran demasiado en la teoría de las marcas y en lo que debe hacerse o decirse, al tiempo que están demasiado limitados por los límites que se imponen al respecto, lo que hace que dejen muy poco margen para maniobrar y, sobre todo, muy poco margen para las emociones y la creatividad.
Las marcas son demasiado conservadoras
Y este no es un punto de ideología política sino más bien de postura ante la vida. Las marcas se han domesticado demasiado y han hecho que su umbral al riesgo se convierta en mínimo. Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado y en lo que han hecho antes que en lo que pueden hacer en el futuro. Se ha empezado a tener un miedo sistémico a los cambios y eso las ha paralizado. Ya no innovan y ya no son audaces, a pesar de que históricamente eso es lo que ha hecho que las cosas avancen en el terreno de las marcas.
Fuente: PuroMarketing

Lanzamiento del nuevo Chery Tiggo 3

POSTED ON junio 27th  - POSTED IN Sin categoría

“Jefe”, nueva campaña de Yeah! Argentina para Tiggo 3 de Chery SOCMA
 
La campaña creativa fue desarrollada íntegramente por Yeah! Argentina, y producida por Ah!, se encuentra focalizada en el lanzamiento de la nueva Tiggo3 versión 2016 mostrando un modelo de renovadas características y nuevo diseño.
 
La campaña multimedios cuenta con piezas de TV, radio, gráfica, e internet abarcando así de forma integral el desarrollo de la misma en conjunto con la creatividad.
 
La nueva Chery Tiggo3 versión 2016 tiene un diseño moderno que la hace una camioneta fuerte para andar en terrenos hostiles como también un vehículo de grandes características para la vida citadina, es para un público moderno y descontracturado que valora el poder escaparse de la ciudad para despejarse y encontrar tranquilidad.

¿En que fallan las marcas cuando no hacen bien en marketing de contenidos?

POSTED ON junio 21st  - POSTED IN Sin categoría

Las compañías han encontrado en los contenidos una manera de seguir conectando con los consumidores, pero no todas lo hacen bien

El marketing de contenidos se ha convertido en una piedra angular en la estrategia de marketing de las empresas. Los contenidos han ido demostrando su valía a lo largo de los últimos tiempos y han ido posicionándose como uno de los elementos con mayor potencial para las marcas en su relación con los consumidores.
Las razones de estos buenos resultados son variadas, aunque los diferentes estudios y los diferentes casos de éxito las han ido demostrando y apuntalando. Por un lado, los consumidores están hartos de la publicidad tradicional y por las estrategias de siempre, que han dejado de ser efectivas y que han dejado, en general, de conectar con ellos. Por otro lado, las compañías han encontrado en los contenidos una manera de seguir conectando con los consumidores, de seguir ofreciéndoles lo que ellos quieren recibir y de seguir generando conversaciones de valor. Los contenidos introducen productos, generan conversaciones sobre temas que les interesan y, sobre todo, se han convertido en un elemento que los consumidores valoran porque reporta valor añadido.
Y así, en la época en la que hacerse visible es cada vez más complicado, las marcas han logrado encontrar una especie de salvación, una solución a sus problemas que les permite posicionarse de un modo que antes no lograban. Los contenidos son el nuevo elemento mágico, la nueva salvación a los problemas? aunque lo cierto es que, como en todo, las cosas ni son tan fáciles ni simplemente por conjurar ese elemento, por sacar la palabra mágica a relucir, se consigue resultados en el momento. Al igual que suele ocurrir con muchas otras cosas y al igual que ha ocurrido con muchos otros elementos anteriormente, las marcas han visto el potencial y se han lanzado a la conquista, pero en el camino se han entregado a ciertas prácticas que están abocándolas al fracaso.
Se podría resumir en que todo el mundo quiere sacar su parte, aunque no todo el mundo está trabajando por el camino largo y costoso de comprender cómo funciona todo esto y de esforzarse por lograr los mejores resultados. Se podría decir que muchos han simplemente optado por el camino rápido. Y se podría añadir que para muchos la avalancha de contenidos simplemente los ha sepultado en una especie de escenario sobrecogedor en el que están intentando simplemente salir a flote. En cierto modo, todos los problemas que están generando los contenidos y que las empresas están creando en su lucha por posicionarse en ellos se podrían resumir en diferentes grandes bloques.
Los profesionales
Se podría decir que en el caso de los profesionales las marcas tienen muchos y muy variados problemas, pero que derivan en la mayoría de los casos de no comprender que los contenidos son un elemento que cuesta crear y que requiere mucho tiempo de trabajo y una cierta experiencia detrás. Para crear contenidos y que esos contenidos cumplan con lo que las marcas esperan que cumplan, hay que tener un cierto know-how. En resumen, las marcas tienen que dejar su estrategia de contenidos en manos de quienes sepan lo que hacen, ya sea a nivel interno como a nivel externo.
Y, por desgracia, las marcas que fallan en este terreno no lo están haciendo. Los contenidos están siendo una extensión del error que las marcas cometían en su momento con las redes sociales. Cierto es que hay marcas que lo están haciendo muy bien y que están fichando a grandes profesionales para crear sus contenidos, pero en el caso de aquellas marcas que fallan esa no es la situación. Unas cuantas están repitiendo el error de dejar los contenidos en manos de cualquiera que pueda más o menos hacerlo siempre que cobre muy poco por ello (el mismo error que cometían en su momento con las redes sociales, cuando siempre había ‘el sobrino’ que podía hacerlo todo por cuatro duros). Otras no han comprendido la importancia crucial de los contenidos y están simplemente sobrecargando a sus departamentos de marketing o de comunicación con esa tarea, haciendo que tengan que sacar tiempo de donde no tienen y haciendo las cosas a todo correr. Y otras simplemente se han entregado a una estrategia de precarización de la labor de crear contenidos.
En el blog de Content.ly una periodista freelance  cuenta su experiencia como brand journalist y su testimonio sirve para ver muchos de los pecados que se cometen a la hora de fichar talento. Se le pide que escriba muy rápido, se le piden cosas imposibles (en su caso tenía que producir ¡un ebook a la semana!) y sobre todo no se valora su talento o su capacidad para escribir cosas realmente interesantes sino más bien su potencial para hacer contenidos en bruto. Se la convierte en una content farm.
Los contenidos
Y ahí es donde entran también los problemas de los contenidos. A la periodista freelance del testimonio le piden primero que consiga fuentes muy variadas y de calidad (el secreto para hacer contenidos buenos) y que haga contenidos profundos, pero en realidad, y aunque se esfuerza por lograrlo, ni se valora que lo haga ni tampoco se acaba potenciando eso. Todo lo que se pide es que escriba muy rápido (como cuando le piden que tenga para dentro de unas horas algo muy elaborado) y que genere muchos y muchos contenidos. La clave está en lo que le acaban diciendo: quieren un ebook para conseguir más y más leads, así que ¿podría fusionar unos cuantos posts del blog corporativo para lograrlo?
Los contenidos son otro de los grandes bloques en los que fallan las marcas que no lo están haciendo bien en estrategia de marketing de contenidos. Fallan porque no piensan como un medio. Simplemente están intentando llenar de contenido su web, simplemente piensan en lo que van a lograr (¡un lead más asociado a la descarga de este whitepaper!) y simplemente piensan que poco importan lo que haya detrás. Solo precisan ese clic y ese mail. Y eso es un error. Los contenidos tienen que aportar algo, tienen que tener valor y tienen que ser de calidad si se quiere conectar con el consumidor. Ni tiene sentido publicar por publicar ni tampoco tiene sentido contar siempre lo mismo, uno de los grandes errores en lo que a marketing de contenidos se refiere. No vale con contar lo mismo una y otra vez y no vale con hacer millones de refritos sobre los mismos temas con las mismas fuentes. No hay que ser como la comida de la abuela, que aprovecha todo lo que sobra para hacer croquetas. Hay que ser como un restaurante gourmet que siempre sorprende que nuevos sabores.
Por ello, hay que dejar de contar siempre lo mismo y siempre de la misma forma (sí, ya se ha llegado al límite en lo que a ciertos contenidos de consejos toca y en lo que a ciertos modos de contarlo corresponde) y hay que buscar la originalidad y sobre todo la profundidad. El contenido no solo tiene que ser distinto sino que además tiene que estar a la última en valor informativo y tiene que tener algo que haga que merezca la pena leerlo.
Las expectativas
Y estos puntos son especialmente importantes por una razón especialmente destacada: solo si los contenidos son realmente de calidad y solo si son realmente valiosos conseguirán conectar con el consumidor y lograrán destacar en medio de todo lo que la red ofrece. Las marcas tienen siempre muchas expectativas y muy elevadas sobre lo que lograrán con sus contenidos. Creen que conseguirán que los consumidores sean muy fieles, que pasarán el tiempo leyendo sus blogs corporativos y que compartirán una y otra vez sus actualizaciones en sus perfiles sociales. Cuando esto no ocurre, suelen llamar a capítulo al responsable y señalar directamente que lo que está haciendo es un fracaso. Pero, de entrada, la marca debería hacer examen de conciencia. ¿Son sus expectativas realistas? Y, sobre todo, ¿están creando los contenidos de calidad que necesitan para cumplirlas?
Fuente PuroMarketing

Las empresas tienen claro que tienen que adaptarse a la tecnología pero muchas veces no saben cómo

POSTED ON junio 16th  - POSTED IN Sin categoría

Para el 86% de los responsables de negocios tienen claro que la transformación digital es un elemento crucial para sus negocios

Internet se ha convertido en una parte crucial en la vida de las empresas y en una definitivamente casi imprescindible en la vida de los consumidores. La red lo ha cambiado todo y ha propiciado una serie de modificaciones y ajustes que hasta ahora no eran necesarios. Ahora las marcas tienen que ser plenamente conscientes de que sus consumidores están siempre conectados y que ellos mismos estarán 24 horas conectados, o tendrán que estarlos. La red ha creado la necesidad generar contenidos en todo momento, de ser rápidos en la atención al cliente, de estar presentes en cada vez más pantallas o de ser capaces de ofrecer productos o servicios cuando los consumidores los necesitan y en ese momento exacto.
Pero los cambios que ha impuesto la red no son en realidad tan visibles, o tan claros, se podría decir mejor, y de hecho las marcas tienen problemas para seguir el ritmo y ajustarse a las nuevas obligaciones y necesidades. ¿Qué es lo que ha cambiado internet? Las marcas aún tienen que ajustarse realmente a ello y muchas aún tienen que encontrar el camino para encajar con esas realidades.
Muchos responsables de marca tienen claro que tienen que realizar una transformación digital y están convencidos de que tienen que ajustar sus compañías y sus firmas a la nueva realidad. Pero, al mismo tiempo que son conscientes de estas necesidades y de estas obligaciones, no lo son tanto con lo que este cambio y este ajuste implica. ¿Qué significa realmente la transformación digital? ¿Qué es lo que tienen que hacer para ajustarse a este cambio? Lo cierto es que, a pesar de todo, no lo tienen tan claro.
Los estudios no hacen más que demostrar esta compleja realidad. Según demuestra un estudio realizado por Code Computerlove, un 86% de los responsables de negocios tienen claro que la transformación digital es un elemento crucial para sus negocios, pero a pesar de que son plenamente conscientes de la importancia de esta cuestión solo la mitad es capaz de comprender realmente de qué está hablando.
Pero no solo están confusos en lo que es o no es realmente la transformación digital sino que además están igualmente a ciegas en lo que a si realmente están haciendo las cosas bien toca, como recoge un estudio de The Drum. Según los datos del estudio, del 66% que está liderando una empresa en un proceso de transformación solo la mitad tiene realmente consciencia de que estos cambios estén siendo medidos de forma científica.
Y de hecho este estar medio a oscuras es una de las cuestiones principales que frena la transformación y que se ha convertido en uno de los elementos que más retrasan a las empresas. Una quinta parte de los encuestados señala que el no saber es la principal barrera a la que se enfrentan, ya que no saben qué es lo que tienen que implementar y tampoco qué estrategia seguir. Al no saber se suma el temor a los riesgos (un 20%) que hace que las compañías se queden un poco a oscuras en transformación digital.
Cómo se adaptan y en qué gastan
¿Cómo se está actualizando el negocio a los nuevos tiempos? ¿Cuáles son los cambios que están imponiendo las marcas en lo que a transformación digital se refiere? En realidad, los líderes de negocio se están centrando en ciertos elementos de forma recurrente. Sistemas informáticos y relación con los trabajadores son los puntos clave alrededor de los que gira todo proceso de digitalización de las marcas.
Así, la fórmula más popular en la que las marcas se actualizan y se adecuan a la revolución digital es la de echar mano de una actualización de sus sistemas informáticos antiguos (un 65%) o invirtiendo en un nuevo sistema (un 29%). De este modo, la actualización y la transformación digital se equiparan directamente a simplemente comprar tecnología.
A estas cifras hay que sumar las de quienes emplean la tecnología en su relación con trabajadores y partners, lo que hace que el cambio digital se vea como una herramienta para mejorar relaciones. Un 47% invierte en formación dentro del personal o en contrataciones para liderar el cambio tecnológico, un 41% cambia sus acuerdos con agencias o los crea de cero y un 29% apuesta por hacerse con una consultoría de negocios.
La transformación digital es más que un nuevo ERP
Lo cierto es que la transformación digital es mucho más compleja que comprar una nueva herramienta de tecnología o fichar a un nuevo trabajador con un gran dominio en un elemento techie. Estos son puntos necesarios y posiblemente etapas por las que las marcas no tendrán más remedio que pasar, pero no son los únicos elementos necesarios para adecuarse a los cambios y tampoco los únicos que importan a la hora de conectar con el consumidor en los nuevos tiempos.
La transformación digital es algo más que cambios marcados por la tecnología: es también un cambio de estrategia y un cambio de ‘espíritu’. Las marcas no tienen que comprar un nuevo ERP, sino que tienen que aprender cómo funciona un mundo nuevo y cómo deben operar en él.
Fuente: Puro Marketing

¿Qué es lo que lleva a los consumidores realmente a comprar un producto?

POSTED ON junio 13th  - POSTED IN Sin categoría

Cada día sea más complicado y más difícil determinar por qué hacen lo que hacen los consumidores
¿Qué es lo que lleva a los consumidores a quedarse con un producto en vez de hacerse con otro? ¿Cuál es el camino que siguen entre el interés por algo y el hacerse con una cosa concreta? Lo cierto es que las respuestas a estas preguntas son cada vez una cuestión más y más compleja y una en la que las marcas tienen que esforzarse cada vez más para encontrar la solución más acertada y más correcta. Saber por qué los consumidores se quedan con una cosa y no con otra es cada vez más difícil y hace que las marcas tengan que enfrentarse a más y más preguntas con cada vez más complicada respuesta.
Las marcas tienen que hacer más esfuerzos que nunca para conocer a los consumidores
Así lo acaba de determinar un estudio deWarc. El path to purchase, el camino de compra o más habitualmente la ruta hacia el cliente, es cada vez más complejo y cada vez tiene más variables, lo que hace que el trabajo del marketero sea cada vez más complicado, como concluyen. Este hecho, el que cada día sea más complicado y más difícil determinar por qué hacen lo que hacen los consumidores, hace que los responsables de marketing caigan muchas veces en la tentación de quedarse simplemente con lo que creen que está pasando, en lugar de analizar lo que ocurre realmente.
Esta creciente complejidad hace sin embargo que la investigación y el estudio de los consumidores sea mucho más importante que nunca. Las marcas tienen que hacer más esfuerzos que nunca para conocer a los consumidores y tienen que conocer más que nunca quiénes son sus compradores y por qué hacen las cosas que hacen. Tienen que evitar los lugares comunes y tienen que evitar las generalidades.
Lo cierto es que, se podría añadir, a pesar de que ahora el mercado es mucho más complejo que nunca y a pesar de que las cosas son ahora mucho más difíciles de lo que jamás lo fueron, también es verdad que las marcas tienen muchas más herramientas que nunca para comprender al consumidor. No se trata ya solo de que ciertas ciencias, como la psicología o la neurociencia, hayan avanzado mucho más que décadas atrás y que se cuente, por tanto, con nuevas herramientas y muy valiosas para conectar con los consumidores, sino que además las propias marcas tienen mucha más información que nunca sobre los compradores. El boom del big data y el uso de las nuevas tecnologías permite llegar a cada vez más conclusiones, saber cómo son y, sobre todo, establecer perfiles y conclusiones cada vez más y más fiables.
Los caminos hacia el consumo
Pero, a pesar de que las marcas deben hacer el ejercicio de analizar desde dentro qué es lo que ocurre y no quedarse simplemente con lo que los demás dicen como potencial herramienta para comprender al consumidor, sí se pueden tener en cuenta ciertas realidades a la hora de estimar qué es lo que mueve a los consumidores.
Como apunta Toni Keskinen, el experto que ha realizado el análisis para Warc, en sus conclusiones, ahora se producen tres procesos diferentes a la hora de establecer el camino del consumidor hacia la compra. Es decir, existen como tres grandes categorías en las que se puede encajar el por qué los consumidores compran o no un producto.
¿Qué es lo que nos empuja al consumo?
La primera de las razones es el hábito o el impulso. Aquí la compra no está ligada a ninguna investigación o comparación previa. Simplemente se consume. Al mismo tiempo, existen también las compras con opciones predeterminadas. En esta ocasión, los consumidores hacen una pequeña investigación para determinar qué comprar pero la hacen en un terreno de juego que ya conocen y por tanto no están abordando terrenos pantanosos o en los que necesiten una guía. Finalmente, el tercer gran terreno en el que se mueven las compras, es el que el investigador llama ‘aprendiendo un nuevo camino’. En este tipo de procesos de consumo, el consumidor no sabe nada ni del mercado ni de los productos y tiene que aprenderlo todo.
Por ponerlo con ejemplos: el primer camino podría ser ese momento en el que uno va por la calle y le apetece un pastel, lo que le lleva a comprar uno en la primera pastelería con la que se cruza. El segundo, sería por ejemplo cuando se quiere comprar un protector solar para el verano. Es algo que más o menos conocemos, pero leemos un par de artículos y preguntamos al farmacéutico antes de quedarnos con una marca. Y el tercero podría ser, por ejemplo, lo que ocurre cuando compramos un coche por primera vez: no tenemos ni idea de lo que queremos y analizamos todo desde cero.
Estos diferentes caminos y estas diferentes realidades hacen que las marcas tengan que cambiar también el enfoque de lo que hacen. Por ejemplo, en la última de las categorías las marcas tienen que hacer que acceder a la información sea muy sencillo y fácil y que el consumidor pueda encontrar todos los datos que necesita sin mucho problema.
Fuente: PuroMarketing.com

El contenido y del e-commerce: juntos pero no revueltos

POSTED ON junio 7th  - POSTED IN Sin categoría

Las descripciones de producto únicas, clave en los e-commerce, sirven para presentar productos de manera precisa y ordenada

Cada día se publican cerca de dos millones de contenidos en Internet, una cifra que no hace más que respaldar el imperante predominio de la digitalización en cualquier empresa, negocio o sector. El último estudio de Deloitte, en esta línea, reveló que un 80 % de los usuarios inician el proceso de investigación de productos o servicios en la red. Las cifras están claras: tener presencia en Internet nunca ha sido tan necesario como hasta ahora, y jamás ha determinado con tanta precisión el éxito o fracaso de muchas ideas.
Uno de los grandes problemas que nace de esta situación es la “infoxicación”. El término, acuñado por Alvin Toffler en 1970, pretende reflejar la excesiva información que existe sobre un tema determinado. La lucha contra ella pasa, necesariamente, por un contenido de calidad y único (premiado, además, por los algoritmos de buscadores como Google) que no suponga una sobrecarga informativa.
En el caso de los e-commerce, la infoxicación es algo habitual. Las grandes empresas de dropshipping (proveedores), con miles y miles de productos, obligan a que los e-commerce tengan que diferenciarse cada vez más los unos de los otros para lograr ser atractivos entre la maraña de contenidos que pueblan la red.
Si una web no logra captar a un cliente en los tres primeros segundos en los que accede a su página, puede darlo prácticamente por perdido. La usabilidad, en este sentido, es muy importante, pero también lo es una presentación de la información de manera estructurada y atractiva. Cuanta más información útil se le presente al cliente, mayor confianza depositará en la marca. El contenido y el e-commerce no se pueden separar, pero resulta fundamental que sigan una misma línea.
Suministrar la información y cuándo hacerlo, un aspecto fundamental
Las descripciones de producto únicas, clave en los e-commerce, sirven para presentar productos de manera precisa y ordenada. Junto a la redacción SEO, puede resultar imprescindible para hacer extensible nuestro negocio al público objetivo que nos hemos marcado. Un e-commerce, además, puede necesitar muchos otros tipos de contenido para captar a su audiencia y enamorarla de su marca, una metodología que sin duda apunta hacia una necesidad de ofrecer contenidos cada vez mayor.
Ebooks, instrucciones, casos de estudio, o check list son otros elementos que pueden enriquecer la experiencia de nuestro usuario. El efecto didáctico, en este sentido, cumple un papel fundamental: no solo queremos que el consumidor disfrute de lo que le queremos mostrar, sino que, además, el objetivo es que aprenda sobre aquello que desconoce. ¿Quieres algún producto, o necesitas saber qué obtendrás si lo adquieres? La difusión de instrucciones específicas o tutoriales pueden ayudar a este fin.
El cliente, en este proceso de compra, también debe recibir feedback sobre su movimiento en la plataforma. Después de conocer a una persona, el siguiente paso es presentarse debidamente; esto también sucede en el entorno digital con los e-commerce. En este sentido, se convierte en fundamental saber cómo suministrar la información y cuándo hacerlo.
Al detectar el proceso de un cliente (marketing automation), puede ser de vital importancia ofrecerle contenido en los diferentes pasos que da por nuestra web; diferentes mails o notificaciones según sus intereses pueden ser fundamentales para ello. El contenido, de nuevo en este aspecto, vuelve a erigirse como la piedra angular de una estrategia de marketing digital bien ejecutada. Además, este punto nos permite jugar tanto con el contenido corporativo de nuestra marca como con ofertas y promociones, y mensajes de agradecimiento hacia el cliente, lo que dotará de mayor humanidad a nuestra marca, algo totalmente necesario en una era virtual donde cada vez más interaccionamos con algoritmos de inteligencia artificial.
Por último, y no menos importante, no podemos olvidar la importancia del contenido para el blog de nuestro negocio electrónico. El bloggin es una red social y, como tal, requiere alimentación constante: publicar un par de contenidos al mes o hacerlo de manera muy esporádica no generará ni tráfico ni conversiones a nuestra web. Sin embargo, un constante y abundante caudal de contenidos puede ser la clave para atraer a nuestro público. Según el informe de State Inbound Marketing de 2013 de Hubspot, un 43 % de las compañías ya habían adquirido clientes a través de sus blogs. En la actualidad, resulta fácil apuntar que esa cifra se habrá multiplicado exponencialmente.
El contenido y el e-commerce, así pues, deben estar juntos, pero no revueltos. Saber por qué ambos se retroalimentan y cómo hacerlo constituye, en conclusión, la clave para conseguir visibilidad y presencia en Internet.

Fuente: PuroMarketing

Las emociones son cruciales y juegan un papel fundamental en los contenidos que se vuelven virales

POSTED ON mayo 31st  - POSTED IN Sin categoría

Qué es lo que hace que algo sea viral?

Los datos permiten comprender cómo las historias saltan de los medios a los muros de Facebook y a los trending topics de Twitter
¿Qué es lo que hace que algo sea viral? ¿Qué es lo que explica que todos los contactos que uno tiene en Facebook estén compartiendo el mismo vídeo y que en Twitter todo el mundo hable de ese trending topic concreto? El comprender los virales se ha convertido en una obsesión para marcas y analistas, que buscan entender por qué algunos contenidos son recibidos con tanto entusiasmo por el público.
Diferentes estudios han ido demostrando a lo largo de los últimos tiempos que, a la hora de crear un viral, las emociones tienen un papel principal. Los consumidores conectan de forma especial con algunos contenidos concretos y lo hacen porque ese contenido les ha hecho sentir algo. Pero ¿hay que buscar una emoción concreta o es el peso de las emociones tan complejo como los propios virales?
Según un estudio de dos expertos, que recogen en un artículo de Harvard Business Review, uno de la universidad de la Sorbona y otro del Trento Rise, lo cierto es que a la hora de determinar qué se hace viral y qué no se hace viral entran en juego una combinación de emociones. Es decir, no se trata solo de una emoción que empuja a compartir algo o conectar con algo, sino más bien de una combinación de emociones que funcionan a diferentes niveles.
Sus conclusiones apuntan a que lo que hace que se comparta un comentario es una mezcla entre el valor que se le otorga al contenido (que puede ser negativo o positivo), la excitación que genera y el dominio (la sensación de sentirse o no en control de la situación). Para que un contenido sea viral, debe generar en el consumidor un equilibrio concreto entre esos tres elementos.
¿Existe una fórmula mágica, una receta en gramos de cada cosa que permita comprender qué es lo que hay que hacer con cada uno de estos elementos para crear el contenido perfecto? Las conclusiones del estudio permiten descubrir ciertas realidades que se repiten y comprender mejor los mecanismos que llevan a conectar con el contenido. Por ejemplo, según sus datos, aquellos contenidos que logran evocar emociones que generan altos niveles de excitación (y poco importa si es positiva o negativa, esto es, puede ser un pico de felicidad o uno de enfado) son los que consiguen más y más comentarios. Si lo que se busca es que los receptores del contenido dejen comentario tras comentario, el tema del mismo tiene que ser uno “emocionalmente cargado”.
Pero sin embargo esas no son las emociones clave en lo que a compartir en redes sociales se refiere. No se comparten contenidos en Facebook únicamente porque nos haya generado un gran impacto emocional: lo que hace que algo llegue a los muros de los consumidores es, en realidad, la sensación de control. Se comparte cuando se quiere sentir que se tiene el dominio de la situación y cuando se quiere con ello generar inspiración o admiración (es decir, sensaciones que se reflejan en el que comparte). Por ello, las historias que más triunfan son cuestiones como listas de razones por las que tus amigos son tus amigos o de frases más hermosas de la literatura.
Cómo afecta al marketing
Los datos permiten comprender cómo las historias saltan de los medios a los muros de Facebook y a los trending topics de Twitter (el estudio analizó 12.000 noticias diferentes y la reacción que consiguieron), pero sus conclusiones pueden ser extrapolables al mundo del marketing y a los mensajes de las marcas. Lo cierto es que la cuestión se puede aplicar a más cosas, como demostraron en un estudio en Fractl, ya que la respuesta que los receptores dan a los mensajes visuales en internet es muy parecida: para que algo triunfe lo que tiene que tener detrás es un mix de emociones y de reacciones.
El estudio partió en este caso de imágenes populares en Reddit, el Menéame estadounidense, y los consumidores tenían que verlas. El estudio analizaba las emociones que estas imágenes despertaban para comprender qué las hacía virales. En su caso, también encontraron que para que algo fuese popular tenían que tener un impacto elevado en los diferentes elementos. Es decir, la respuesta emocional a la imagen era elevada cuando al mismo tiempo también lo era la que generaba en cada apartado. Cuando tanto la excitación que genera la imagen como el sentimiento de dominio son elevados, la imagen genera un flujo de emociones positivas muy elevado y hace que se responda a ella. Habitualmente, las emociones más populares son las de admiración, felicidad y amor.
Los datos pueden ayudar a comprender cómo diseñar los mensajes y sobre todo cómo hacer que estos pasen las fronteras de la simple recepción para convertirse en lo que ‘todo el mundo comparte’.
En el estudio de Fractl concluyen que, si uno quiere crear mensajes de marketing con potencial viral, tiene que crear el equilibrio perfecto entre unas emociones y otras buscando potencial lo que se quiere conseguir. Si se busca que el contenido sea compartido de forma masiva en las redes sociales, se debe incentivar el contenido positivo ya que tiene un impacto muy elevado en la percepción de dominancia. Si el contenido es de partida negativo (por ejemplo, algo que crea miedo o enfado), puede también generar una respuesta emocional muy elevada, aunque lo cierto es que tendrá mucho más difícil colarse en las redes sociales.
Lo que está completa y absolutamente claro es que las emociones no deben dejarse al azar y no deben crearse ‘por casualidad’. Las marcas tienen que ser capaces de incluirlas en su estrategia y tienen que ser capaces de visualizarlas dentro del total de la campaña.

Fuente: PuroMarketing.com

El Big Data son más que datos: Las empresas necesitan herramientas y una tecnología adecuada

POSTED ON mayo 26th  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas aman al big data, pero se olvidan de la tecnología necesaria

Los directivos están muy conformes con sacar jugo al dato, pero no son capaces de ver que para hacerlo necesitan también las herramientas tecnológicas

El Big data es un elemento crucial para las empresas y para sus planes de negocio. Las compañías lo están comprendiendo cada vez más y sus directivos lo estén posicionando cada vez más entre sus prioridades y entre sus cuestiones destacadas que hay que añadir a la estrategia de la firma. La razón es lógica y esperable: el big data permite conocer mucho mejor a los consumidores y hace que las compañías sean capaces de ofrecerles los productos que necesitan, los mensajes que mejor se ajustan a sus necesidades o comprender en qué están fallando ahora mismo a la hora de crear su estrategia.
Sin embargo, y a pesar del potencial del big data y de todas las bondades que puede suponer para las compañías y para su estrategia, las empresas y sus líderes están cometiendo todavía errores de bulto en lo que a estrategia en big data se refiere. Están dando muchas cosas por hechas o están obviando muchas cuestiones cuando en realidad deberían ser mucho más cuidadosos con lo que hacen y con lo que esperan.
De hecho, como acaba de demostrar un estudio de The Economist Intelligence Unit, las empresas están obsesionándose con los datos pero obviando, en general, la cuestión tecnológica asociada. Así, los líderes de las compañías son capaces de ver el potencial de los datos y el valor de los análisis asociados, pero no asumen igualmente la responsabilidad en lo que a tecnología se refiere.
Visto en porcentajes, la relación entre una realidad y otra es más clara. Un 67% de los líderes de negocio confían en la habilidad de sus departamentos para lidiar con las cuestiones derivadas de los datos. Aseguran que están algo y muy conformes con la habilidad de sus departamentos para ajustarse a lo que el uso de los datos exigirá. Y, al mismo tiempo, un 71% muestra confianza en que su departamento tiene todo lo que necesita para gestionar la información. Es decir, están seguros de que están equipados para lidiar con los datos y que serán capaces de hacerlo, pero ¿saben realmente cuál es el estado de las cosas? Porque al mismo tiempo solo un 35% comprende realmente el impacto que tienen las tendencias tecnológicas en la gestión de los datos y solo un 40% prevé mejorar las capacidades que en ese terreno tiene su departamento.
Los directivos están muy conformes con sacar jugo al dato, pero no son capaces de ver que para hacerlo necesitan también las herramientas tecnológicas y que necesitan igualmente preocuparse por ellas. “Los líderes de negocio claramente comprenden lo importantes que los datos y el análisis serán en el futuro cercano”, explica Pete Swabey, senior editor en The Economist Intelligence Unit en la nota de prensa de presentación de los resultados del estudio. “Sin embargo, las tendencias tecnológicas que están emergiendo tendrán un impacto considerable en los datos disponibles para el análisis y en la capacidad que las compañías necesitarán para extraer valor de ellos”.
No es el único problema
Aunque muchas empresas ven como algo positivo al big data pocas están haciendo completamente bien los deberes
Lo cierto es que este no es el único problema, aunque sí uno de los más graves. Al fin y al cabo, las avalanchas de datos se convertirán en un lastre y en un problema para la compañía si no son capaces de gestionar la información y si no son capaces de responder ante ella. Acumular datos en esas condiciones es simplemente una manera de sepultarse con ellos.
Según datos de un estudio de DNV GL – Bussines Assurance y GFK Eurisko, la cuestión no es además algo baladí. Aunque muchas empresas ven como algo positivo al big data y aunque casi todas esperan aumentar el dinero que destinarán al mismo, pocas son realmente las que están haciendo completamente bien los deberes. Solo un 23,5% de las compañías reconoce que sí sabe gestionar (de verdad) el big data. Esto hace que en realidad las empresas estén, en general, acumulando datos pero no empleándolos de forma eficiente.
Y a esto hay que sumar que en la lista de datos que recopilan no todos son realmente importante o valiosos y que no todos deberían ser recogidos y acumulados por cuestiones éticas. Las empresas han entrado en una espiral de síndrome de Diógenes en la que todo vale y en la que guardan hasta el menor detalle posible, aunque lo cierto es que ni todos valen ni todos deberían ser usados. Hay algunos datos que no aportan nada y otros que son una intromisión en la intimidad de los consumidores (como recuerdan algunos analistas que la información sea pública no es sinónimo de que se pueda hacer caja con ella).
Los datos y el cómo tratarlos no son los únicos problemas. Las compañías también tienen problemas en otro terreno: el de los profesionales. Encontrar a quienes saben realmente leer los datos no es tan fácil y las compañías se enfrentan a un escenario en el que la competencia es dura y los profesionales son un bien escaso.

Fuente: Puro Marketing

Cuando, una vez más, la realidad supera a la ficción.

POSTED ON mayo 19th  - POSTED IN Sin categoría

Quienes hace años que estamos en esto sabemos que no todo lo que brilla es oro. Pero tenemos consumidores cada vez más exigentes y menos crédulos. Sabemos bastante de productos “maquillados” para una sesión de fotos con el objetivo de que se vean más atractivos y a la hora de la verdad nos encontramos con algo considerablemente distinto a lo que compramos a través de la foto.

Con esto no quiero desmitificar los recursos que naturalmente utilizamos para hacer más atractivo un producto, pero….

No es lo mismo, no?

A quién no le pasó? Sucede que muchas veces las marcas publicitan sus productos sin comunicar fehacientemente sus contenidos.

Las campañas que son ideadas para dar a conocer la información de un producto o servicio que se está ofreciendo al consumidor mediante una acción de compra-venta. Hasta acá todo bien.
Pero qué pasa cuando las marcas lanzan productos que nada tienen que ver con lo que publicitan o promocionan?

Productos con nombres que no corresponden con el contenido, otros que terminaron siendo más pequeños a comparación de la  imagen de su empaque, digo, por ejemplo.

Muchos ejemplos alrededor del mundo.
Pero quién no se tentó con una Maruchán más de una vez. Yo sí.
Vivimos de esto. Pero seamos honestos.

Hasta la próxima.
Rocío Salas Alvarez
Directora 4Dsight – Yeah! Argentina.

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