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Brand journalism: por qué las marcas quieren ser quienes den las noticias

POSTED ON enero 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Los periodistas de marca escriben en los sites de las propias compañías en las que trabajan, pero también para los medios con los que colaboran las marcas

El marketing de contenidos está viviendo un momento dorado. Las marcas están apostando por esta herramienta para llegar a los consumidores, porque los contenidos están logrando muchos mejores resultados que otras herramientas de marketing. Los contenidos ofrecen al consumidor valor añadido, que es lo que ellos quieren recibir ahora mismo de las marcas, y además logran posicionarse mucho mejor y lograr muchísimo mejor engagement. Pero, a medida que todas las marcas parecen estar entrando en el terreno del marketing de contenidos, su poder de convocatoria y de atracción empieza a quedar un tanto más diluido. Quizás ahora las marcas tengan que cruzar una nueva frontera.

Y esa nueva frontera podría ser el brand journalism. El brand journalism es una tendencia dentro del mundo de los contenidos que marca bastante en línea con otros de los movimientos de las firmas, que están cada vez creando contenidos de mayor calidad y de mayor calado. En ese mismo terreno en el que las marcas crean hasta documentales, los periodistas pasan ahora a contar historias de las marcas.

¿Qué es lo que tiene que hacer el brand journalist?

Sus atribuciones no son muy diferentes de las que tienen los periodistas de los medios. Tienen que ser capaces de informar y tienen que ser capaces de contar buenas historias. Eso es, al final, lo que hace un periodista en su día a día trabaje donde trabaje. Lo que se suma ahora mismo es que, con esas historias, tienen que ayudar a las marcas a conectar con sus potenciales consumidores. Los periodistas de marca escriben en los sites de las propias compañías en las que trabajan, pero también para los medios con los que colaboran las marcas (lo que puede tener mucho impacto: en alguna ocasión, entre los artículos más leídos de medios como Forbes se llegan a colar contenidos de esta naturaleza).

El término y la profesión no son exactamente nuevos (lo inventó McDonald’s en 2004), pero ahora mismo está viviendo un momento dorado y de crecimiento porque cada vez son más marcas las que los emplean y las que usan este tipo de profesionales en sus estrategias de marketing.

Algunos estudios dejan claro cómo se moverá el mercado en esa dirección. Un estudio de no hace muchos meses apuntaba que el 42% de los responsables de marketing esperaba contratar a periodistas durante el año siguiente y otro 48% iba a encargar este tipo de contenidos. Otros apuntan que ser periodista de marca será una de las salidas ‘tradicionales’ para los periodistas cuando acaben sus estudios de aquí a cinco años.

Movimiento de contratación

Los gigantes de la red han contratado también a periodistas en los últimos tiempos. Tanto Facebook, como Snapchat, Twitter o LinkedIn han incluido a periodistas en sus plantillas en los últimos meses y han creado sus propias redacciones. A ellos se van sumando las empresas que son una suerte de guía de lo que hacer en marketing. Starbucks ha sido, de hecho, la última en incluir brand journalists en su plantilla y en apostar decididamente por la cuestión.

 

La firma ha creado una serie de breves documentales sobre diferentes personas en EEUU que hacen cosas inspiradoras, contenido que daba para piezas de periodismo escrito y de podcasts paralelos. La serie estaba destinada al mercado estadounidense y la cadena se aprovechó de sus propios recursos en tienda para apoyar su difusión (por ejemplo, usando la conexión al WiFi de sus clientes o metiéndolo en el packaging de sus productos) además de sus canales online.

Sus responsables aseguran ahora que han encontrado ‘el modelo’ y que han descubierto cómo conectar con el público usando este formato.

No tiene que ser periodismo superficial

Casi todos los ejemplos que se suelen poner de estos principios de periodismo de marca suelen ser historias buenrrollistas, ya que las marcas suelen usarlas para posicionarse de un modo positivo (las de Starbucks son, por ejemplo, 10 historias de superación de personas que hacen cosas por los demás). Lo cierto sin embargo es que el brand journalism permite hacer muchas más cosas y tocar muchos más temas. Las marcas tienen que ser como los propios medios de comunicación y, sobre todo, tienen que comprender qué es lo que sus consumidores quieren recibir, lo que les interesa. Que detrás esté una marca, no implica necesariamente que se tenga que hacer un contenido banal o superficial.

De hecho, uno de los ejemplos más interesantes de lo que se ha hecho en brand journalism en los últimos tiempos es una investigación que publicó The Guardian sobre un crimen. La historia era periodismo de investigación, con la profundidad y la calidad que se da por sentada de lo publicado en The Guardian, pero era también, como apunta NiemanLab, periodismo de marca. La serie era brand journalism con Amazon detrás.

¿Por qué se metía Amazon en semejante camisa de once varas?

Lo cierto es que para la firma compensaba: la serie de reportajes estaba ligada a la campaña de posicionamiento de Bosch, una serie policiaca, y en ese contexto el contenido tenía mucho sentido. Al movimiento ya se le bautizó en su momento como investigative brand journalism, periodismo de marca de

El big data se ha convertido en una cuestión de moda

POSTED ON enero 17th  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas ya valoran más a los “data analyst” que a los expertos en redes sociales

El big data se ha convertido en una cuestión de moda y los profesionales especialistas en una de esas cuestiones muy buscadas y deseadas por las compañías.

Expertos en Marketing Digital: el perfil que más buscan las empresas
Máster Oficial en Marketing Digital. Viernes y sábados en Madrid. Prácticas remuneradas. Marzo 2017
Los datos son el petróleo del siglo XXI. La afirmación es una de esas cuestiones un tanto ubicuas que se han convertido en una suerte de frase hecha de los últimos tiempos, una de esas cuestiones que se dan un poco por hecho en el mundo de los negocios. La información es un elemento muy importante, un valor destacado y crucial a la hora de establecer qué triunfa y qué no, ya que permite descubrir cómo son realmente los consumidores, posibilita crear estrategias mucho más acertadas o ayuda a detectar errores antes de que estos tengan un impacto final y brutal sobre las líneas de negocio.

En el terreno del marketing, los datos se han convertido también en un elemento deseado, en una de esas cuestiones muy queridas y amadas por los directivos, uno de esos elementos favoritos. La explicación de esta situación es bastante clara. En un mercado en el que los consumidores quieren que las marcas los traten de un modo mucho más personal de lo que los trataban en el pasado y en el que no quieren sentir que son simplemente uno más de una amplia masa, la información se convierte en la llave para darles lo que esperan y lo que buscan. Los datos se convierten en la herramienta fundamental para posicionarse y para conectar con esos consumidores cada vez más esquivos.

Por ello, el big data se ha convertido en una cuestión de moda y los profesionales especialistas en una de esas cuestiones muy buscadas y deseadas por las compañías. Pero ¿está este interés creciente de las marcas por el big data y por el poder de la información logrando incluso eclipsar a otros elementos? ¿Están los responsables de las marcas dando cada vez más prioridad a los datos frente a otros terrenos?

Lo cierto es que algunos datos ya señalan que los datos no solo están creciendo mucho, sino que además están logrando posicionarse muy por delante de algunas de las cuestiones que han estado de moda en los últimos tiempos y que se han convertido en uno de esos elementos que las marcas buscan sea como sea y que emplean igualmente para conectar con los consumidores. La moda de los datos está teniendo un impacto directo en otras modas de peso.

De hecho, y aunque pueda parecer sorprendente, los marketeros están empezando a valorar ya más el talento en cuestiones de datos que en cuestiones sociales. Como apunta un estudio elaborado por BlueVenn sobre una muestra británica y estadounidense, los marketeros aprecian ya más el tener conocimientos y talento en la gestión de los datos que en las redes sociales.

Los números lo dejan bastante claro. Cuando se les pregunta a estos responsables cuál cree que será la más importante capacidad que tendrán que desarrollar en los próximos años o captar, el 72% asegura que será el análisis de datos, que se convierte así en lo más buscado para los próximos dos años. Esta cifra supera de forma bastante amplia a los siguientes contendientes de la lista. El 65% cree que tendrán que buscar capacidades en redes sociales, un 31% en desarrollo web y un 23% en diseño gráfico.

Perdidos en el mundo de los datos

Los datos de este estudio pueden leerse de muchas maneras. Por un lado, demuestran el poder creciente y el interés igualmente cada vez mayor en el mundo de los datos y en el uso de la información. Por otro lado, apunta el cómo los responsables de marca no solo han comprendido la importancia de esto, sino también la necesidad de contar con habilidades en ese terreno. Y, finalmente, puede servir para descubrir que, a pesar de la importancia de los datos y de lo mucho que se ha hablado de la cuestión, aún queda muchísimo por hacer en este terreno y sobre todo en la formación y capacitación de los marketeros al mismo.

“Muchos marketeros simplemente no tienen el tiempo, los conocimientos o las herramientas necesarias para asumir esta tarea de un modo práctico y efectivo”, apunta Anthony Botibol, uno de los responsables del estudio sobre cómo están abordando los marketeros esta necesidad de información. Por otro lado, además de no tener esas capacidades siguen siendo un tanto limitados dentro de su terreno en el mundo de los datos. Según los datos del estudio, solo un 16% de los marketeros cree de verdad que tendrá que aprender cosas sobre cómo manejar datos.

En general, y a pesar de que son conscientes de la importancia de los mismos, pasan la pelota a otros. Un 27% sigue dejando el análisis de datos en el departamento de TI. Los marketeros, según el estudio, no quieren convertirse en analistas de datos, sino que buscan que alguien les haga el trabajo y se lo de todo masticado y tener herramientas que permitan acceder directamente a las conclusiones.

Aprender de las marcas más vendidas

POSTED ON enero 3rd  - POSTED IN Sin categoría

Lo que se puede aprender de las 10 marcas de consumo más vendidas del mundo

Ciertas marcas han conseguido a lo largo de los últimos tiempos crear imágenes de marca de carácter global y han logrado conectar con los consumidores de una manera mucho más amplia, más ambiciosa.
El mercado mundial está cada vez más globalizado. Las marcas que triunfan en un país pueden ser las mismas que triunfan en el país de al lado y las relaciones entre productos y consumidores son cada vez menos locales y menos específicas. Cada vez, las marcas están viendo como su conquista de los consumidores tiene que ser más y más ambiciosa y tiene que llegar a más y más escenarios en más mercados. Las marcas tienen que ser capaces de crear una presencia que resulte atractiva de un modo global, sin por ello olvidar a los consumidores locales.

Esto es lo que se puede aprender, como gran conclusión general, viendo la lista de las 10 marcas más vendidas en todo el mundo en productos de gran consumo. Kantar Worldpanel acaba de publicar su Brand Footprint, la lista de marcas más vendidas en todo el mundo, en el que parte de cuántos hogares en todo el mundo están comprando una marca concreta para establecer qué es lo que interesa a los consumidores a lo largo del mundo. Sus conclusiones permiten comprender mejor cómo los gustos tienen cada vez más una suerte de elemento general y generalista, aunque también hay cuestiones locales en lo que supone el consumo.

De los resultados del estudio y de analizar cuáles son las marcas que se han colado en el top ten de las marcas más vendidas (la lista de las diez marcas más vendidas la acaba de publicar BusinessInsider) se pueden sacar ciertas conclusiones.

Los grandes nombres se mantienen

Ciertas marcas han conseguido a lo largo de los últimos tiempos crear imágenes de marca de carácter global y han logrado conectar con los consumidores de una manera mucho más amplia, más ambiciosa. Por así decirlo, existen marcas que han logrado que se conozca su nombre en todo el mundo y que no quede rincón del planeta en el que no estén presentes, como es el caso de Coca-Cola. Esta conquista masiva del mundo les ha asegurado su presencia como las marcas más reconocidas y más compradas y no hay más que ver la lista de las 10 marcas más populares del mundo, las que más consumidores compran, para verlo.

¿Cuáles son las 10 marcas con más tirón en el mercado global de productos de consumo?

La lista la encabeza Coca-Cola, pero tras ella se posicionan otras marcas con popularidad global. Colgate, Lifebuoy, Maggi, Lays, Pepsi, Nescafé, Indomie, Knorr y Dove son las marcas que completan el listado.

El poder de los mercados emergentes

Las grandes marcas, o las marcas que aspiran a serlo, tienen que tener cada vez más control de los mercados emergentes y, sobre todo, de su presencia en los mismos y del papel que juegan en ellos. Los consumidores de estos mercados tienen cada vez más poder a la hora de decidir quién triunfa en el mercado del consumo global.

Así, el peso de estos mercados es brutal en lo que a crecimiento de marcas de consumo toca. Del crecimiento total del mercado en el último año analizado, el 82% ha correspondido a mercados emergentes. Pero no solo este dato es relevante: ver el top ten también demuestra que los mercados emergentes tienen mucho que decir. En él se han colado marcas con alcance limitado a esos mercados. El número 8 es Indomie, una marca asiática de fideos instantáneos que es líder del mercado en Indonesia y que se ha lanzado a la conquista de Asia. El 3 es Lifebuoy, una marca de Unilever que ha logrado posicionarse gracias a acciones en mercados como los EAU o Indonesia o en China.

Ser una marca innovadora también tiene mucho valor

La marca que cierra el top ten es Dove, la marca de belleza de Unilever que se ha convertido en viral y en muy reconocida en todo el mundo gracias a sus campañas de publicidad que se basan, o al menos ese es su lema, en “la belleza real”. Su peso en el mercado es cada vez mayor y su presencia en este tipo de listados empieza a ser recurrente. En un año, sumó, según los datos del estudio, 31 millones de hogares más y en Latinoamérica es una de las cinco marcas con mayor crecimiento.

Marketing de contenidos para seguir conectando con el consumidor en 2017

POSTED ON diciembre 29th  - POSTED IN Sin categoría
Los consumidores confían más en los contenidos que crean los demás consumidores y que los valoran como un elemento decisivo para tomar decisiones de compra
El marketing de contenidos se ha convertido en un elemento cada vez más importante en la estrategia de las marcas y a la hora de conectar con los consumidores. Su importancia ha ido al alza en los últimos tiempos dado que los consumidores se han mostrado cada vez más y más cansados de la publicidad tradicional y han empezado a recibir, sin embargo, con mejor cara este tipo de nuevos formatos publicitarios. Las marcas se han lanzado, por tanto, a por ello como si fuese agua de mayo.

Pero este boom de los contenidos y del uso que las marcas hacen de los mismos ha hecho que estos sean cada vez más y más recurrentes y que se conviertan, por tanto, en más y más populares. Cada vez son más las marcas que se lanzan al marketing de contenidos y cada vez son más las que intentan posicionarse en ese terreno de una manera o de otra. A más marcas haciéndolo, más gastada parece la idea. A más contenidos circulando por la red, más complicado que el consumidor acabe conectando con el contenido propio.

¿Cómo se debe por tanto trabajar para lograr posicionarse en la red con los contenidos de una marca? De un análisis publicado en The Next Web, se pueden extraer 5 ideas que funcionan como recomendaciones para posicionarse de forma destacada en marketing de contenidos durante 2017.

Hay que unir contenido por escrito con contenido visual

O lo que es lo mismo: para triunfar no hay que usar solo la palabra escrita y esto no va solo de simplemente lanzar texto. El texto, como recuerdan en el análisis, funciona muy bien porque es muy versátil y porque se puede producir a un coste más bajo de lo que se pueden producir otros tipos de contenidos. Hacer un vídeo tiene un coste más elevado. Sin embargo, para seguir destacando en el marketing de contenidos, las marcas ya no podrán quedarse simplemente con la palabra escrita.

Tendrá que añadir también capas audiovisuales a ese contenido y enriquecerlo, haciéndolo más atractivo. Ha llegado el momento, por tanto, de añadir vídeos, infografías o elementos interactivos, por ejemplo, si se quiere seguir siendo relevante. De hecho, a veces vale simplemente con añadir ciertos toques (como poner a mayor tamaño ciertos elementos del propio texto, para que funcionen como elementos visuales) para darle ese aire que funcionará.

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El marketing de contenidos se ha convertido en un elemento cada vez más importante en la estrategia de las marcas y a la hora de conectar con los consumidores. Su importancia ha ido al alza en los últimos tiempos dado que los consumidores se han mostrado cada vez más y más cansados de la publicidad tradicional y han empezado a recibir, sin embargo, con mejor cara este tipo de nuevos formatos publicitarios. Las marcas se han lanzado, por tanto, a por ello como si fuese agua de mayo.

Pero este boom de los contenidos y del uso que las marcas hacen de los mismos ha hecho que estos sean cada vez más y más recurrentes y que se conviertan, por tanto, en más y más populares. Cada vez son más las marcas que se lanzan al marketing de contenidos y cada vez son más las que intentan posicionarse en ese terreno de una manera o de otra. A más marcas haciéndolo, más gastada parece la idea. A más contenidos circulando por la red, más complicado que el consumidor acabe conectando con el contenido propio.

¿Cómo se debe por tanto trabajar para lograr posicionarse en la red con los contenidos de una marca? De un análisis publicado en The Next Web, se pueden extraer 5 ideas que funcionan como recomendaciones para posicionarse de forma destacada en marketing de contenidos durante 2017.

Hay que unir contenido por escrito con contenido visual

O lo que es lo mismo: para triunfar no hay que usar solo la palabra escrita y esto no va solo de simplemente lanzar texto. El texto, como recuerdan en el análisis, funciona muy bien porque es muy versátil y porque se puede producir a un coste más bajo de lo que se pueden producir otros tipos de contenidos. Hacer un vídeo tiene un coste más elevado. Sin embargo, para seguir destacando en el marketing de contenidos, las marcas ya no podrán quedarse simplemente con la palabra escrita.

Tendrá que añadir también capas audiovisuales a ese contenido y enriquecerlo, haciéndolo más atractivo. Ha llegado el momento, por tanto, de añadir vídeos, infografías o elementos interactivos, por ejemplo, si se quiere seguir siendo relevante. De hecho, a veces vale simplemente con añadir ciertos toques (como poner a mayor tamaño ciertos elementos del propio texto, para que funcionen como elementos visuales) para darle ese aire que funcionará.

El contenido tiene que llegar a un nicho concreto

En los últimos tiempos, el contenido se ha disparado. Hay muchísimo contenido. De hecho, se podría decir que hay contenido por todas partes y que lo complicado ya no es encontrarlo sino ser capaz de navegar en medio de esa avalancha de contenidos lo que se necesita y se quiere realmente. Por ello, si se quiere destacar en el mundo de los contenidos en el futuro inmediato la clave no estará tanto en producir contenidos sino más bien en producir contenidos concretos. En lugar de escribir sobre temas generalistas y de forma general, lo mejor es hacerlo sobre algo concreto y específico. Hay que descubrir lo que la audiencia quiere y ofrecérselo.

Hay que centrarse en mantener al lector

Más que intentar captar a nuevos potenciales lectores para esos contenidos, la clave en el marketing de contenidos en el futuro estará mucho más en la fidelidad. Como ocurre con los medios que triunfan, las marcas tienen, en su apuesta por los contenidos, que intentar convertirse en un elemento de referencia, en algo que conecte de forma recurrente. Es decir, más que pensar en llegar a los consumidores de forma general hay que intentar que estos se mantengan como una suerte de constante, que estén atentos a los contenidos que se publican. Publicar contenidos de forma regular y mantener estándares de calidad ayuda a lograr estos objetivos.

Los contenidos creados por los propios consumidores tienen que entrar dentro de la estrategia

Es un paso necesario si se tiene en cuenta cómo funciona el mercado y qué es lo que los consumidores quieren. Los estudios han demostrado que los consumidores confían más en los contenidos que crean los demás consumidores y que los valoran como un elemento decisivo para tomar decisiones de compra. Por tanto, para crear una estrategia sólida de marketing de contenidos, no importa solo lo que se tiene que decir sino también lo que tienen que decir los otros. Las marcas tienen que permitir que los consumidores añadan sus propias visiones y potenciar los contenidos generados por los usuarios.

La promoción puede ayudar a que los consumidores encuentren los contenidos

Para triunfar en el marketing de contenidos, no solo hay que apostar por contenidos de calidad, sino que además hay que ser capaz de hacer que los propios lectores los encuentren. No sirve de nada estar creando un marketing de contenidos abrumador y de una calidad superior si después nadie lo está leyendo. Por ello, en el futuro inmediato resultará fundamental trabajar para posicionar el contenido, especialmente si se tiene en cuenta que el volumen de contenidos será cada vez mayor y resultará más complicado hacer que estos lleguen al consumidor.

El packaging tiene que dejar de ser la Cenicienta

POSTED ON diciembre 14th  - POSTED IN Sin categoría

¿Por qué muchas empresas y marcas se equivocan infravalorando el Packaging?

Las marcas tienen que prestar mucha más atención a cómo presentan sus productos

Hay muchas expresiones que intentan decir todo lo contrario o al menos empujarnos a no dejar que ciertos elementos tengan tanta importancia. Ahí está, por ejemplo, esa petición de que no juzguemos al libro por su portada (aunque es realmente imposible no hacerlo…). El cómo se nos presentan las cosas y el cómo nos entran por los ojos tienen un efecto directo en lo que pensamos de ellas y en cómo las percibimos. El libro es un gran ejemplo para comprenderlo ya que ¿quién no ha comprado un libro porque le llamó la atención en una mesa de novedades, porque le parecía bonito o porque, simplemente, tenía una portada que le atraía bastante?
Todo ello hace que descubrir que las empresas no dan tanta importancia al empaquetado como se podría pensar no deje de ser más que sorprendente. De hecho, desde fuera, parece un movimiento casi suicida.
Y es que no es solo que las marcas estén dando más importancia a otros elementos a la hora de hacer el lanzamiento de un producto, sino que además están fallando porque no están siendo plenamente conscientes de todo el poder que la presentación tiene. El packaging es un elemento clave en todos aquellos lanzamientos de los últimos meses que se han convertido en un éxito. La cuestión, que podría parecer una conclusión lógica, es, en realidad, una de las conclusiones de un estudio de Nielsen, que ha hecho una comparación entre 9.900 lanzamientos de producto en Europa y los resultados que esas novedades consiguieron en su contacto con el mercado.

¿Qué es lo que descubrieron en el estudio?
Según las conclusiones, entre aquellos productos que han logrado más éxito en los últimos dos años, el packaging era un factor decisivo, algo que estaba absolutamente detrás de todo ello. De todos esos lanzamientos, Nielsen solo considera que 11 han sido productos absolutamente rompedores. Son productos que consiguieron cifras millonarias (7,5 millones de euros en ventas en la Europa Occidental y 5 millones en la del Este en el primer año) y que además lograron mantener ese ratio. Sus ventas durante el segundo año en el mercado eran al menos iguales al 90% de esa cantidad.
Las decisiones se toman en el lineal
Para conectar con los consumidores, a esos productos no les quedó más remedio que presentarse de una forma atractiva. El 60% de las decisiones de compra en Europa se realizan en la estantería. Es decir, el consumidor decide que comprar cuando tiene delante la oferta de productos. Por ello, para llamar la atención en medio de toda esa oferta, no queda más remedio que tener una buena presentación, una que destaque por encima de las demás.

Por ejemplo, uno de los productos que se posicionaron en este listado de los 11 que más triunfaron en los últimos años, fue Whiskas, la marca de comida para gatos. Es un producto muy poco atractivo, de entrada, y muy poco glamuroso y, sin embargo, consiguieron llamar la atención de los consumidores y posicionarse por delante de sus competidore. ¿Cómo lo hicieron? Sus cifras millonarias vienen de un cambio de imagen realizado en el mercado británico. Allí, la firma modificó su packaging y lo cambió por colores mucho más vibrantes. Además, empezó a usar una tipografía más atractiva e hizo que el etiquetado y la información se presentase de forma más clara. El resultado fue claro: sus productos consiguieron mucha más atención que los de sus competidores.

El packaging tiene que dejar de ser la Cenicienta
“El packaging es la incógnita en el mundo del marketing. Recibe poca atención frente a otras decisiones de marketing y su impacto tiende a estar complemente infravalorado”, explica Ben Schubert, vicepresidente senior en Nielsen Innovation Practice, a Warc. Las marcas se obsesionan con la publicidad o con nuevas tendencias y herramientas de posicionamiento de marca, como puede ser el caso de las redes sociales, y restan importancia a lo que se consigue con la presentación del producto.
Pero las marcas tienen que corregir este fallo y tienen que modificar lo que están haciendo en relación con el packaging. El packaging tiene que dejar de ser la Cenicienta del marketing y tiene que empezar a ser tomado mucho más en serio y, sobre todo, a ser cuidado con más detalle. Las marcas tienen que prestar mucha más atención a cómo presentan sus productos, ya que esto está cada vez más claro que resulta crucial para comprender lo que lleva a un producto a triunfar.
Fuente: Puro Marketing.com

Las fotos de productos generadas por otros consumidores, clave en las decisiones de compra

POSTED ON diciembre 5th  - POSTED IN Sin categoría

En los últimos tiempos, los consumidores se han convertido en buscadores de información. Antes de comprar nada, quieren ver ese producto, comprenderlo y conocer lo que otros piensan del mismo, lo que ha hecho que se lancen a una carrera online de investigación. Los consumidores quieren saberlo todo y por ello consumen todos los datos que puedan lograr sobre esos productos en cuestión. Análisis, reseñas, puntuaciones y, sobre todo, contenidos audiovisuales son la llave que el consumidor busca para decidir si comprar o no algo. Y, en esa carrera por los datos, las imágenes del producto son unos de los más buscados, aunque no todas las imágenes se cotizan igual.

Los consumidores confían mucho más en aquellas imágenes de productos que han generado los propios consumidores.

Es decir, premian aquellas imágenes que son otros compradores como ellos quienes han publicado. Estas son las que logran mejores ratios de confianza y también las que generan mejores resultados en engagement, batiendo a aquellas generadas por la propia marca. Así lo acaba de demostrar un estudio, realizado por Olapic con una muestra de consumidores estadounidenses y europeos (entre ellos consumidores españoles). La diferencia entre un contenido y otro es bastante elevada: los consumidores confían – así lo asegura un 46% – en las imágenes que publican otros consumidores, frente al 27% que lo hace en las que publica la propia marca y el 5% que lo hace en los anuncios.

¿Qué es lo que lleva a los consumidores a confiar tanto en los otros consumidores?

Se podría llegar a la conclusión, a bote pronto, de que uno espera que lo que los demás publican esté mucho menos afectado por la intención de vender. Según las conclusiones del estudio, los consumidores sienten que ese contenido se acerca más a la verdad: un 76% señala que cree que es más honesto.

Y, por ello, este tipo de contenidos tiene un efecto directo sobre la compra y sobre cómo se percibe al producto. Un 70% de los compradores estadounidenses y un 53% de los compradores europeos aseguran que se sienten mucho más inclinados a comprar un producto tras ver una imagen u otro tipo de contenido generado por el consumidor en la red. Ver lo que otros publican – y que esto sea positivo – hace que se sientan mucho más inclinados a hacerse con ese producto.

De todo el contenido generado por usuarios, las fotos son las favoritas. Un 52% prefiere que los otros consumidores publiquen fotos, frente a un 27% que prefiere vídeos y un 12% que prefiere contenido escrito.

Cómo lograrlo

Las marcas tienen que generar y potenciar este tipo de contenidos. Las compañías tienen que producir su propio contenido visual relacionado con el producto y tienen que hacerlo de un modo verídico y realista (un 9% de los consumidores ha devuelto un producto tras recibirlo y descubrir que no era como en la foto) y tienen que lograr que los consumidores hablen de sus productos.

Para lograr este último punto, lo mejor es confiar en los resultados orgánicos y potenciar que esto ocurra de un modo natural. De hecho, los datos y el análisis de lo que están haciendo los propios consumidores demuestra que este es el mejor camino. Según las conclusiones del estudio, las campañas para potenciar que los consumidores suban imágenes de los productos, como por ejemplo el uso de un hashtag o el recurrir a un concurso, no acaba de funcionar. Solo un 14% de los consumidores responde a este tipo de incentivos.

Lo mejor es crear el entorno en el que el consumidor sienta la inclinación a compartir contenidos. Un 40% de los consumidores comparte imágenes para compartir la experiencia con sus amigos y un 34% lo hace cuando siente que le han dado un buen servicio o ha disfrutado el producto.
Fuente: Puro Marketing.com

Las tendencias que han cambiado el ecommerce durante 2016

POSTED ON noviembre 29th  - POSTED IN Sin categoría

Cuando se va acercando el final del año, llega el momento de hacer previsiones de lo que va a ocurrir en el siguiente y de hacer recuento de lo que ha ocurrido en el anterior. ¿Qué es de todo lo que se había dicho que iba a ocurrir y de todo lo que se esperaba que modificase el mercado lo que finalmente sí ha pasado? Uno de los habituales protagonistas de estos estudios y recuentos es el comercio electrónico, que, aunque una suerte de recién llegado al mundo de las empresas y las marcas, vive año tras año muchos cambios.

Durante 2016, no permaneció ajeno a ellos. Algunas de las tendencias que se esperaba que se asentasen, como el boom del social commerce, no han cuajado, como recuerdan en The Drum. Ni los consumidores hacen login de forma masiva en las tiendas online con sus perfiles de redes sociales ni tampoco estas se han convertido en un escenario para comprar (como se esperaba que ocurriese con Pinterest). Tampoco se ha producido aún el cambio a las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial y la realidad virtual siguen siendo una tendencia a futuro. Sin embargo, muchos de esos cambios sí han cuajado y sí han cambiado el panorama de las compras online. Como recogen en el análisis de The Drum, varias son las tendencias que se han convertido en realidades.

La importancia del diseño responsivo en un mundo cada vez más móvil

Puede que se siga hablando del tema como una tendencia, pero lo cierto es que quizás debería cruzar ya al terreno de la realidad, de lo decisivo y de lo indispensable. Es prácticamente imposible para una tienda online que sus consumidores no estén ya en el mundo móvil y que no estén usando esta herramienta para acceder a la información y para, sobre todo, marcar lo que consumen y lo que no. Esto hace que, en el momento en el que se mueven las marcas, no quede más remedio ya que tener un diseño responsive y ser, por tanto, capaces de jugar en todas las ligas.

La velocidad de la web es un elemento fundamental

Uno de los cambios que se asentado en el último año es la importancia de la velocidad. Más allá de que Google premie la velocidad de carga al hacer SEO y más allá de que los consumidores en general tengan un umbral muy bajo a las velocidades de carga más lentas, el ser capaz de ofrecer una web de carga rápida se ha convertido en una obligación a la que las marcas ya no tienen más remedio que responder. El ser un site rápido no es ya solo un capricho, sino un elemento que puede marcar la diferencia con la competencia y uno que puede significar un cambio importante en los resultados económicos. Según los datos del análisis de The Drum, una página británica logró mejorar en 8 millones de libras esterlinas sus resultados siendo capaz de reducir en 0,3 segundos su tiempo de carga.

Hay que probar y probar

O lo que es lo mismo: hacer tests de usabilidad y test con consumidores no es ya una opción sino más bien algo que se ha asentado como un básico, como algo que funciona. Se ha convertido en uno de los elementos clave que diferencian a las firmas triunfadoras de ecommerce con las del ‘montón’. Firmas como Uber, por ejemplo, están usando estas herramientas todo el tiempo para encontrar lo que funciona y lo que no en su relación con los consumidores.

La experiencia debe ser única y personal

La personalización se ha convertido no solo en una especie de constante en el sector sino también en una que cada vez está presente en más escenarios. Cada vez resulta más sencillo para las pequeñas tiendas online el personalizar el servicio, lo que ha hecho que la personalización se haya convertido en mucho más ubicua, en una suerte de mínimo esperable en lo que a tiendas online se refiere.

La carrera por las entregas más y más rápidas

Si algo ha quedado claro en los últimos tiempos es que los consumidores están más que dispuestos a comprar online, aunque no lo están tanto al tener que esperar para recibir sus compras. El ecommerce, por tanto, se ha entregado a una guerra en logística para intentar ser capaz de ofrecer servicios más y más rápido y para conseguir reducir al mínimo posible los tiempos de entrega. De hecho, y como apuntan en las conclusiones del análisis, la gran tendencia que ha triunfado en 2016 y que se ha asentado en este escenario es la de las entregas en el mismo día, que son cada vez más habituales y que empiezan a cubrir cada vez más áreas geográficas. Los consumidores esperan cada vez más que les ofrezcan ese servicio, lo que hace que las marcas no tengan más remedio que trabajar en ese sentido.

Los productos de nicho son una opción ganadora

Una de las ideas que se han tenido en cuenta en los últimos tiempos y una de las que han dominado a la hora de comprender cómo funciona internet es el hecho de que la red permite llegar a nichos de público muy concretos, a segmentos muy específicos que buscan productos igualmente muy específicos. Pero si se miraba el ecommerce y quienes eran las empresas triunfadoras, se podía en cierto modo pensar que esa idea no era tan correcta. Al fin y al cabo, los grandes triunfadores eran gigantes de inmenso tamaño.

Sin embargo, el ecommerce de nicho no solo funciona, sino que es una de las grandes tendencias que se han asentado en 2016. Durante ese año han ido apareciendo cada vez más y más tiendas altamente especializadas y que llegan a públicos muy concretos. A eso, se suma el hecho de que muchas tiendas online empiezan en herramientas de crowdfunding, lo que hace que tengan mucho más claro cómo es su público y que han establecido vínculos con ellos.

La comida ha dejado de ser terreno vedado para el ecommerce

Aunque tradicionalmente se compraban muchas cosas en el comercio electrónico, la comida y la alimentación parecían no ser capaces de conectar con los consumidores y de lograr hacerse con un público fiel. Eso ha cambiado y una de las grandes tendencias de éxito en el ecommerce durante 2016 fue, de hecho, la alimentación. Cada vez hay más servicios que se encargan de traer comida y alimentación a domicilio y que consiguen conectar con el consumidor.

Fuente: PuroMarketing.com

Consumer Genomics

POSTED ON noviembre 24th  - POSTED IN Sin categoría

Consumer genomics: cuando la genética del consumidor marca cómo será el producto

Las marcas empiezan a trabajar en el uso de la información genética del consumidor para diseñar sus productos de un modo personalizado

Una de las estrategias que las marcas han decidido emplear para conectar con los consumidores y para ser capaces de cumplir con sus expectativas (expectativas cada vez más y más elevadas) es la de apostar por productos cada vez más personalizados y cada vez más únicos. Los consumidores quieren que las marcas conecten con ellos de un modo único, diferente al que emplean para conectar con los demás. Los consumidores quieren que las marcas les hablen a ellos y solo a ellos.

Hasta ahora las compañías han estado empleando los datos que tienen de los propios consumidores para hacerlo. El recurrente big data ayuda a crear productos altamente personalizados, únicos, que el consumidor siente que son especialmente destinados para ellos. La información permite conocer mejor a los consumidores y diseñar productos mucho más efectivos y mucho más eficientes para conectar con ellos.

Pero ¿será el futuro mucho más efectivo a la hora de encontrar lo que cada consumidor busca? ¿Estarán los productos del futuro mucho más ligados al consumidor de lo que lo están los del presente? Por un lado, las herramientas ya existentes de personalización permiten cada vez ser más y más eficientes a la hora de crear servicios y productos que conectan con los consumidores y que ayudan a posicionarlos. Es más fácil que nunca establecer qué quieren los compradores porque resulta igualmente más fácil que nunca comprender qué es lo que esperan y cómo son realmente estos compradores. Por otro lado, los avances tecnológicos no solo hacen que sea más fácil cada vez reunir información y acumular datos sobre los consumidores, sino que además hacen que cada día existan más y más opciones a las que echar mano para conectar con los consumidores y para sentirse cercanos a ellos.

La realidad virtual permite crear mundos a medida del consumidor y de sus necesidades y los nuevos elementos inteligentes posibilitan una relación mucho más directa y mucho más cercana al comprador. El hecho de que los consumidores tengan cada vez más dispositivos conectados y el que estos estén prácticamente en todo momento con ellos hace, además, que las marcas tengan muchas más ventanas de actuación.

Sin embargo, la frontera entre lo que las marcas pueden hacer y lo que están haciendo ahora mismo podría tener otro aspecto a conquistar. ¿Usarán la genética las marcas en el futuro para hacer productos absolutamente a medida de sus consumidores? La idea puede parecer el fruto de un guionista de ciencia ficción, pero lo cierto es que es mucho más plausible de lo que podría parecer.

La genética, la nueva arma de las marcas

La idea ya está ahí y algunas marcas ya están trabajando en ello. Es lo que en inglés se conoce como consumer genomics, la que podría traducirse como genómica del consumo. Usando la información genética de los consumidores se harán servicios, herramientas y productos a medida.

El abanico de cosas que podrían cambiar y ajustarse a cada consumidor partiendo de ello es muy amplia. Por ejemplo, analizar el ADN podría decir en qué deportes debe concentrarse uno o cuál debe ser la dieta de un deportista, como explican en FastCompany, donde acaban de hacer un breve análisis de las tendencias en aplicaciones que las marcas ya están explorando, y por supuesto podría ayudar a encontrar mejores medicamentos y mejores servicios médicos.

Pero lo cierto es que el usar la información genética para hacer productos a medida no se limitará a únicamente esos servicios y esas aplicaciones que uno espera, sino que tocará muchas otras áreas, muchas de ellas especialmente, por así decirlo, banales. El gene-matching (usar la información genética para encontrar a la media naranja) ya existe y está empezando a posicionarse en el mercado de las citas online. La genética también podrá cambiar muchos productos del área de los estilos de vida, analizando cómo percibimos los sabores por culpa de nuestra herencia y ajustando los productos para que funcionen mejor con nosotros. Como señalan en FastCompany, L’Oreal ya trabaja en productos antiedad que parten de la “firma molecular” de nuestra piel.

La lista de empresas que trabajan para crear productos partiendo de la genética es variada, variopinta y está por todo el mundo.

¿La tecnología del mañana?

¿Serán estos productos la frontera del mañana? Resulta, en cierto modo, inquietante pensarlo, ya que para que puedan funcionar y existir necesitan un acceso a la información personal de los consumidores que va muchísimo más allá de lo que pueden saber hoy en día.

Hay quienes piensan que esta es la próxima frontera, la próxima evolución del mercado de la tecnología. Como apuntaba el directivo de Apple, Phil Schiller, tras entrar en la ejecutiva de una forma de biotecnología, “hemos visto este ciclo con la tecnología de computación. Solían ser mainframes, luego ordenadores de oficina y ahora cada teléfono, televisión, coche y reproductor de música”. El uso de la genética para hacer productos seguirá el mismo camino, alerta, pasando primero de los usos muy limitados, como el que se hace en hospitales, e que “sea la tecnología que usamos en nuestras vidas”.

Pero frente a ello no se puede dejar de pensar que, en un mundo en el que los consumidores están cada vez más preocupados por su privacidad, entrar en su ADN parece pedir demasiado.

Las compras por impulso

POSTED ON noviembre 22nd  - POSTED IN Sin categoría

Compras por impulso: no solo muy habituales, también mueven mucho dinero al año

Los consumidores son además conscientes de compran de este modo. Un 83% de los millennials reconoce haber hecho compras por impulso

¿Por qué compramos? Esa es una de las preguntas que se hacen los responsables de las marcas ya que, encontrar la respuesta a esa cuestión, es uno de los elementos que pueden ayudar a las compañías y a sus productos a posicionarse en el mercado. Encontrar aquello que es lo que hace clic en nuestro cerebro y nos impulsa a hacernos con un producto puede permitir a las marcas descubrir el elemento que marcará la diferencia y que empujará al potencial consumidor en una o en otra dirección.

Pero lo cierto es que establecer qué nos hace consumidor y cuáles son las razones por las que compramos o no ciertos productos es mucho más complicado de lo que podría parecer y está más ligado a muchas más cuestiones de las que podría parecer a simple vista. Las razones por las que los consumidores nos hacemos con uno o con otro producto son muy variadas y muy cambiantes. Lo que puede funcionar en un momento dado puede dejar de hacerlo en otro momento. Compramos porque necesitamos ese producto, porque queremos y deseamos lo que creemos que ese producto hará con nuestra existencia, porque esperamos que ese producto tenga un impacto directo sobre nuestro día a día, porque sentimos ciertas emociones en relación al producto y sus servicios? O compramos simplemente porque en ese justo momento lo queremos.

Las compras por impulso no son en realidad una cuestión tan extraña o tan poco recurrente. Los consumidores acaban cayendo en no pocas ocasiones en esta cuestión y acaban comprando un producto sin reflexionar, llevados por el momento. Las ocasiones especiales tienen además una suerte de efecto potenciador sobre este tipo de comportamientos. Las tradicionales rebajas crean una presión que hace que compremos casi sin pensar y días como el próximo Black Friday, que se ha convertido en una festividad prácticamente recurrente en el calendario de compras con sus ofertas y productos de existencia muy limitada, no hacen más que hacer que las compras impulsivas tengan un nuevo terreno de juego.

Los consumidores son además conscientes de compran de este modo. Un 83% de los millennials reconoce haber hecho compras por impulso, una cifra que baja un poco – hasta el 75% – si lo que se analiza es el comportamiento general de los adultos. ¿Cuándo compramos sin pensar? Básicamente se hace el día en el que cobramos nuestro sueldo, ya que la entrada de ‘caudal’ nos hace ser más libres a la hora de gastar.

Las compras por impulso no mueven calderilla

Y en las compras impulsivas en realidad no nos gastamos tan poco dinero. No existen cifras exactas sobre cuánto dinero se dejan los españoles en comprar sin pensar, pero algunas estimaciones de otros mercados pueden ayudarnos a hacernos una idea un poco aproximada. Las cifras de Reino Unido son las últimas en llegar y demuestran que las compras impulsivas no son una cuestión marginal. Según un estudio de Display Mode, las compras por impulso mueven al año en ese país 21.700 millones de libras esterlinas, lo que al cambio son unos 25.174 euros.

Esto da una media bastante elevada de compras por impulso por consumidor. De media, el comprador se gasta unas 416 libras, 482 euros, en comprar por impulso productos que no estaban en su lista de la compra y que no esperaban comprar. De media, cada uno de esos productos tiene un precio de unas 8 libras, poco más de 9 euros.

¿Cuándo y cómo se compran esos productos impulsivos, que acaban en el carrito sin pensarlo? Un 54% de los consumidores asegura que compra algo por impulso cada vez que va de compras (y no hay más que pensar en las visitas que se hacen al supermercado para ver que la cifra no es en absoluto descabellada) y un 62% reconoce que lo hace cuando quería, pero no necesitaba, algo. Un 21% compra cosas que podrían ser útiles en el futuro y solo un 16% compra solo cosas que necesita.

La mayoría de los consumidores no solo compra por impulso sino que además tiene productos que compró de este modo para algo y que al final se quedaron en nada. Un 71% de los consumidores reconoce contar con un producto en casa que compró por impulso y que no usa jamás, por lo que prevé en algún momento deshacerse de él.

Las razones del boom del realismo social

POSTED ON noviembre 17th  - POSTED IN Sin categoría

Realismo social: por qué los anuncios se empiezan a llenar de gente normal

Durante décadas, los protagonistas de los anuncios eran personas famosas, que capitalizaban las campañas y que se convertían en quienes lograban posicionar mensajes y productos. Lo cierto es que unir famoso y éxito de un producto no es algo tan novedoso, ya que los famosos han sido desde hace siglos (con los cambios en lo que ‘ser famoso’ han ido sucediendo con el paso del tiempo) prescriptores de productos. Los consumidores querían lo que tenía ese famoso, ese personaje importante, o al menos algo muy parecido, ya que eso les acercaba a sus héroes y les permitía vivir mucho más cerca de ellos. Ya fuese de forma accidental o de forma buscada (los acuerdos entre famosos y marcas no es algo tan moderno?), el poder de la cara conocida era evidente.

En los últimos tiempos, sin embargo, algo ha cambiado. Los famosos siguen estando presentes en la publicidad, pero ya no son los ganadores absolutos de todas las cosas y quienes se llevan todas las marcas y quienes influyen en todos los consumidores. En los últimos años, por ejemplo, han aparecido los influencers de las redes sociales, nuevos perfiles que hacen que los consumidores prefieran ciertos productos o servicios ya que confían en ellos como expertos en esos temas. Estos influencers no son famosos, no son personas que se han hecho célebres y gracias a ello venden cosas, sino que son perfiles en los que los consumidores confían y a los que los consumidores siguen.

No es el único cambio. También han cambiado los anuncios, que cada vez están incorporando a perfiles más próximos y más realistas para hablar de sus productos. La tendencia se puede ver, por ejemplo, en muchas marcas de productos de belleza, que han incorporado a mujeres reales como embajadoras de sus productos. Campañas como las de Dove, que usa de hecho como eslogan la idea de la ‘belleza real’, han normalizado la presencia no de estrellas de cine o de música en los anuncios sino de personas de la calle, del día a día, que están sirviendo para lanzar esos productos. En este caso, las mujeres reales funcionan dentro de lo que se conoce como publicidad de empoderamiento de la mujer, pero lo cierto es que la tendencia va más allá.

Cada vez son más los anuncios que renuncian al famoso y usan a la gente del día a día, a personas de verdad que hablan de sus productos y que lo hacen además de un modo realista (no estamos hablando de los testimonios ante cámara de los anuncios de limpieza, que suenan tan falsos). Son personas reales que suenan a verdad.

La tendencia es cada vez más emergente, tanto que en algunos mercados como Reino Unido está dominando ya los nuevos anuncios. Los medios ya la han bautizado como ‘social realism’, realismo social: las marcas intentan captar a los consumidores tal como son y buscan hacerlo en su hábitat natural, por así decirlo. De hecho, algunas de esas campañas se graban con cámaras personales que hacen que funcionen no solo como anuncios de personas reales sino también como anuncios con imágenes reales.

Las razones del boom del realismo social

¿Por qué está siendo cada vez más habitual? ¿Qué ha llevado al realismo social a convertirse en cada vez más recurrente? Un análisis de MarketingWeek ha intentado encontrar una respuesta a estas preguntas. La clave está en, por un lado, cómo ha cambiado el consumidor y en, por otro, lo que se ha acostumbrado a ver.

Así, el boom de los programas de telerrealidad ha tenido un impacto directo en cómo se construye la historia. A medida que se va haciendo más y más habitual, está acostumbrando al consumidor a recibir un cierto tipo de mensaje y de un cierto modo.

No es el único elemento. Las marcas también están trabajando partiendo de un nuevo escenario por culpa del impacto de las redes sociales. Los influencers y sus contenidos que salen de la realidad están impactando en cómo se construyen estos mensajes. Muchos de estos blogueros y estrellas de las redes sociales publican contenidos espontáneos, grabados en casa de forma casera, lo que ha hecho que todo parezca mucho más natural y que eso sea lo que el consumidor busca ahora mismo. Muchos de esos anuncios no tienen guiones y usan imágenes y diálogos que surgieron de forma natural.

Si a eso se suma la situación económica (que ha hecho que en los últimos años se haya perdido poder adquisitivo) y el impacto psicológico que ha tenido, se puede encontrar una foto más completa. Los consumidores ya no quieren ver a estrellas mediáticas viviendo vidas de ensueño. Quieren ver a gente real con la que sentirse identificados.

Las marcas están teniendo en cuenta todo ello, ya que tienen que ser capaces de conectar con los consumidores y de establecer relaciones de peso. Los anuncios realistas están conectando con las audiencias. A esto se suma que este tipo de anuncios reduce el presupuesto. El realismo social es mucho más barato que la gran campaña con la gran estrella de Hollywood.

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