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El poder del color para establecer conexiones emocionales con las marcas

POSTED ON agosto 10th  - POSTED IN Sin categoría

Los estudios han ido demostrando a lo largo de los años que la relación entre los consumidores y los productos que compran es mucho más compleja de lo que puede parecer y está marcada por muchos más elementos irracionales de los que, a primera vista, se pueda imaginar. Comprar es algo que los consumidores hacen por muchas y muy variadas razones y muchas de esas razones detrás de las decisiones de compra están muy relacionadas con elementos que se escapan de lo que podemos realmente procesar. Es decir, a pesar de que racionalicemos por qué nos hacemos con un producto, en realidad, lo estamos comprando por razones que van mucho más allá de lo racional. Es un impulso, un elemento subjetivo, una cuestión ampliamente emocional.

Y, para establecer esos vínculos emocionales con los productos y con los elementos que los conforman y los caracterizan, entran en juego, en realidad, muchas cuestiones y muchos elementos y uno de ellos, uno que los estudios de neurociencia y de psicología han ido demostrando que son cada vez más importantes, son los colores. Los colores son un elemento crucial porque tienen un impacto directo en la percepción emocional que tenemos de las cosas y, por tanto, en los vínculos emocionales que se establecen con marcas y con productos.

El poder de los colores a la hora de establecer vínculos emocionales con las cosas es muy fuerte, tanto que pueden hacer que se cambie el modo en el que se procesan significados e informaciones para hacer que se vean de un modo completamente distinto. Un claro ejemplo de esta realidad es el modo en el que los colores hacen que se vea de un modo completamente diferente información totalmente racional. Es decir, los receptores ven información estadística de un modo diferente según el color que se emplea para mostrar esos datos.

Así lo demostró un estudio realizado por investigadores de la canadiense Simon Fraser University. Los investigadores analizaron cómo reaccionaban los receptores ante gráficas de información según los colores que se usaban en las gráficas. Ciertos colores se emplean para generar ciertos sentimientos. Los colores oscuros se asocian a datos negativos y los colores más animados para informaciones más divertidas. De este modo, según el modo en el que la gráfica se presenta, la información se procesa a un nivel subconsciente de forma completamente diferente. Por ello, a la hora de demostrar un argumento, hay que escoger un color frente a otro si lo que se quiere es destacar un punto de posicionamiento frente a otro.

El poder del color para reforzar ideas

Que esto ocurra con las gráficas de información y con las estadísticas no es un punto más para demostrar a las marcas la importancia de saber escoger los colores. Los colores ayudan a establecer mensajes e ideas sin que haya que desarrollarlas.

Cruzar un color adecuado con un packaging efectivo, por ejemplo, ayuda a las marcas a hacer que destaquen ciertas características de sus productos frente a otras. El significado de los colores es de hecho variado. El rojo transmite emociones de aventura y peligro, el rosa emociones de delicadeza y romanticismo, el amarillo felicidad y calidez, el naranja alegría y juventud y el verde valores asociados a la naturaleza. Usando el color más adecuado, se reforzará el potencial mensaje a lanzar y se creará un vínculo emocional mucho más fuerte entre el producto y el consumidor.

Los colores ayudan a potenciar las características destacables del producto y son un elemento que enfatiza aquellas cuestiones más específicas, más destacas. Son lo que hace que se hable de eso que se quiere hablar sin tener que decirlo con palabras.

El color afecta al ánimo del consumidor

Pero el efecto que el color tiene sobre las emociones del consumidor no se limita únicamente a los vínculos emocionales que se establecen entre el producto y el comprador potencial, sino que también van mucho más allá.

Los colores nos afectan de un modo mucho más amplio y mucho más complejo y tienen un efecto directo sobre el estado de ánimo y las emociones que se sienten, lo que explica que, por ejemplo, ciertas tiendas y ciertos espacios usen ciertas paletas de colores. De hecho, hay quienes ya están empleando ciertos colores en los hospitales para hacer que los enfermos estén mucho más felices y por tanto sean mucho más positivos.

Los estudios han demostrado que el color tiene una poderosa influencia en las emociones, el estado de ánimo y el estado mental. Los colores impactan en nuestros sentimientos y ayudan a sentirse mejor (o peor, todo depende del color que se esté percibiendo). Además, el color y las emociones es un lenguaje que interiorizamos muy rápido. Los niños de preescolar ya son capaces de asociar ciertos colores a ciertas emociones.
Fuente: Puromarketing.com

¿Cuáles son las marcas y empresas que los consumidores creen que tienen más futuro?

POSTED ON agosto 8th  - POSTED IN Sin categoría

El consumidor es, se mire como se mire, clave para garantizar la existencia y la supervivencia de las marcas
¿Cuáles son las marcas y empresas que los consumidores creen que tienen más futuro?

Uno de los grandes retos de los analistas y de los inversores es determinar cuáles serán las marcas que tendrán más éxito no solo ahora sino también en el futuro. Al fin y al cabo, como bien ha demostrado tantos y tantos ejemplos, el triunfar en un momento dato no quiere decir que se vaya a mantener la misma pauta de triunfo siempre. Lograr una posición destacada y una en la que la compañía ocupe escenarios de primera línea no implica necesariamente que lo vaya a hacer en el futuro y hay muchos ejemplos de grandes compañías que cambiaron el mundo y que estaban en la cresta de la ola y que años o décadas después acabaron como el rosario de la aurora. No hay más que pensar en RIM (los de BlackBerry), Nokia o Kodak para ver como el reinar en el pasado y el ser la marca de moda no garantiza en absoluto una posición a prueba de bombas para el futuro.

¿Qué es lo que tiene que tener una marca para triunfar en el paso de los años y para convertirse en uno de esos ejemplos de compañías que han logrado no solo mantenerse en lo alto de la tabla durante unos años sino además hacerlo década tras década? Entrar en esas listas de marcas centenarias en un sueño para muchas firmas, aunque muy pocas son las que lo consiguen. Se podría decir que quienes lo han logrado han sabido jugar con los nuevos tiempos, pero permaneciendo fieles a su esencia. Y, además, se podría sumar que han conseguido que los consumidores no las vean como algo viejo, gastado, a pesar de su larga trayectoria y de sus inicios que van mucho más allá de donde a estos les alcanza la memoria.

El consumidor es, se mire como se mire, clave para garantizar la existencia y la supervivencia de las marcas. Y por ello observar el modo en el que ellos ven el mundo puede ayudar a comprender muy bien qué es lo que hace que unas marcas perduren y otras no lo logren.

Uno de los últimos estudios sobre percepción de marca se ha centrado en este punto. El 2016 FutureBrand Index, que acaba de ser elaborado y que recoge Marketing Week, ha preguntado a los consumidores de 17 países sobre las marcas y las empresas detrás de las mismas para establecer cuáles son las compañías que tendrán un futuro más asegurado. Es decir, los consumidores han marcado cuáles son las marcas y empresas que creen que sobrevivirán en el futuro. En la encuesta les preguntaban por diferentes marcadores, una especie de perfil de percepciones en el que se recogían datos sobre personalidad, confianza o innovación.

El resultado es bastante curioso. La compañía que encabeza el ranking de las empresas con más futuro es Apple, aunque la marca que ha conseguido los mejores resultados de forma específica es Google. De hecho, Alphabet (la empresa detrás de Google) consigue unos datos bastante miserables si se tiene esto en cuenta y es la número 21 en el ranking total. ¿Por qué ocurre esto? En la presentación de los resultados apuntan que posiblemente se deba a un cierto choque en los nombres. Los consumidores conocen a Google y valoran su potencial, pero cuando se pasa de marcas a empresas y toca hablar de ellos como Alphabet no ocurre lo mismo. Si no quedó más arriba es, posiblemente, porque los consumidores no saben quién es Alphabet.

Google, como Google, consigue ser destacada como la marca más orientada al futuro, logrando ser elegida por el 89% de los encuestados, que señalan que será quien marque la innovación en los próximos años. La lista de empresas con más potencial para el futuro está encabezada por Apple, seguida por Microsoft, Samsumg, The Walt Disney Company, Abbvie, Facebook, Toyota, Amazon, Celgene y Gilead Sciences.

La edad dorada de Amazon

En las conclusiones del estudio, destacan las posiciones de Amazon, que ha vivido un bombazo en los últimos tres años. La compañía de ecommerce ha dado un salto y ha crecido, aumentando el peso que los consumidores le dan en ratios de innovación, propósito e individualidad. Un 41% la ve como un líder innovador y la compañía se asienta más como una de las firmas con más potencial a futuro.

¿Por qué ocurre esto? Según las conclusiones de los analistas, la clave está en los servicios que ofrece. Los lanzamientos de Amazon Prime y los diferentes elementos que va incluyendo en el servicio están ayudando a mejorar la visión que el consumidor tiene de Amazon, al tiempo que las entregas al día siguiente y el reparto de alimentación están ampliando la visión que el consumidor tiene de la compañía. El comprador la ve cada vez más como una firma muy orientada al consumidor, creando además una imagen muy consistente.

El eclipse de la tecnología

Los consumidores no solo han cambiado cómo ven a Amazon en los últimos años sino que también han modificado el modo en el que perciben la innovación y el quién es innovador. En los últimos tiempos, han cambiado el foco de la visión y están pasando de poner a las empresas de tecnología como el epicentro de lo innovador a hacerlo con las firmas de servicios al consumidor. Es decir, se ha cambiado a la firma techie por compañías como Disney.

Las empresas de tecnología han creado una infraestructura y han dado el primer empujón a la revolución, como apuntan los expertos en la presentación de resultados, pero ahora no son las únicas que lo están capitalizando. Las empresas que han sabido comprender el terreno de juego del consumidor conectado son las que se llevan el gato al agua, sin que importe que no sean firmas techie.

POKÉMON GO El verdadero tesoro de los Pokémon

POSTED ON agosto 5th  - POSTED IN Sin categoría

La entrada de publicidad en el juego puede cambiar la forma de comprar y anunciarse
El juego de realidad aumentada para móviles Pokémon Go se ajusta como un guante a la máxima que circula en el mundo del marketing: “Cuando algo es gratis, el producto eres tú”. Los millones de jugadores en todo el mundo que la aplicación desarrollada por Niantic para Nintendo ha conseguido cautivar en apenas semanas son un bien muy codiciado. El presidente de Niantic, John Hanke, ya ha anunciado que, entre las novedades de las próximas versiones del juego —ahora está en fase beta o provisional—, estará la de que marcas y empresas puedan anunciarse en él.

Pokémon Go ya cuenta con una serie de opciones de pago dentro de la aplicación, como comprar “cebos” y “bolas” para atraer y cazar a los personajes de la saga de Nintendo creada en 1995 por el japonés Satoshi Tajiri. De momento, las opciones para el pequeño y gran comercio son limitadas, desde aprovechar la cercanía de una pokeparada o un gimnasio, dos tipos de lugares de interés para completar la aventura, hasta pagar por un cebo que, durante un tiempo limitado, atrae a los monstruos al lugar designado, como ya han hecho en España las operadoras Orange y Vodafone. “Hay un cierto riesgo de burbuja, que funcione con los Pokémon no significa que tenga sentido para la frutería de la esquina”, dice Joan Tubau, profesor adjunto de Economía de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

En el restaurante japonés Yokaloka, en el mercado de Antón Martín, hay una pokeparada y uno de los camareros dice que los primeros días se acercaron niños a jugar. En el FNAC de Callao sucede lo mismo, una parada en la entrada hace que se pueda ver a jugadores cazando Pokémons dentro y fuera de la tienda. Yelp, el buscador de bares y restaurantes, ya incluye un filtro de cercanía de pokeparadas. El juego ha superado los 100 millones de descargas en el mundo y tiene un beneficio diario de 10 millones de dólares (8.964.767,71 euros), según la empresa App Annie consultada por Reuters. La lista de productos asociados al juego no deja de crecer. Está previsto para septiembre el lanzamiento de una pulsera inteligente conectada al teléfono de forma inalámbrica para ampliar el rango de acciones y hay noticias sobre el interés de los grandes estudios de Hollywood por hacer una película.

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Niantic ya llegó a un acuerdo en Japón con la cadena de comida rápida McDonald’s para poner gimnasios en sus 3.000 restaurantes en el país. El mecanismo publicitario previsto es idéntico al de “pago por clic” de Google, pero adaptado a la lógica de la realidad aumentada: pago por visita física a un comercio concreto, según dijo John Hanke en una entrevista al Financial Times. “Creo que ni ellos podían imaginar la dimensión que ha alcanzado. Las posibilidades en el mundo de la publicidad son muy amplias, se trata de un nuevo soporte que llega a un número enorme de gente”, dice Mauro Fuentes, director de social media de la agencia Ogilvy.

Solo dos días después de su lanzamiento, Pokémon Go había sido descargado por el 5,16% de los dispositivos Android de Estados Unidos, superando a exitosas aplicaciones como Tinder, según el portal Similar Web. El tiempo medio que los usuarios pasan en el juego al día, 43 minutos, ya está por encima del dedicado a WhattsApp, Instagram, Snapchat o Messenger. Las tiendas norteamericanas que ofrecen recargar la batería del móvil para seguir jugando y las que han colocado cebos han visto aumentada la afluencia de clientes. “Una estrategia comercial pegada a la actualidad es algo siempre fácil de aprovechar”, dice Mauro Fuentes.

Lo que empezó como un vídeo entre Google Maps y Pokémon, publicado en YouTube el 31 de marzo de 2014 —para el Día de los Inocentes en Estados Unidos—, es ahora el fenómeno comercial y tecnológico del momento. “Cada vez somos más los que crecimos con videojuegos, ¿por qué no jugar a los 40? Nuestro comportamiento demuestra que confiamos en los gigantes de Silicon Valley, incluso más que en nuestros propios gobiernos”, dice Joan Tubau.

Así leen los ejecutivos los contenidos, según un estudio sobre liderazgo

POSTED ON agosto 3rd  - POSTED IN Sin categoría

Desbordados por la cantidad de contenido que les llega, los ejecutivos dicen ser más selectivos con las fuentes de información que eligen y se decantan por aquellas marcas que son líderes de opinión creíbles. Esta es una de las conclusiones que se extrae de un nuevo estudio global publicado hoy por The Economist Group en colaboración con Hill+Knowlton Strategies.
El estudio “Thought Leadership disrupted: New rules for the content age” (“Pensamientos Disruptivos sobre el Liderazgo: Nuevas Reglas para la Era del Contenido”) investiga la relevancia de algunas de las estrategias de marketing más destacadas en una época en la que la explosión de contenidos está abrumando a los altos ejecutivos. Este estudio se ha basado en una encuesta entre más de 1.600 ejecutivos que siguen contenidos sobre liderazgo de opinión en todo el mundo.
El estudio concluye que, a pesar de que el liderazgo de opinión aún puede reportar grandes beneficios, sus gestores afrontan múltiples retos, incluyendo la necesidad de reenfocarse hacia la producción de contenido original —basado en hechos y que la elaboración de ese contenido se desarrolle con una metodología propia de trabajo—. 
Resumen de conclusiones:
–    Tres de cada cinco ejecutivos se sienten confusos o incómodos algunas veces por el volumen de contenido con el que tratan, y más de la mitad señala que el nivel de “intrusismo” ha aumentado. –    Aun así, los expertos en marketing continúan produciendo contenido: el 80% planea aumentar la cantidad de contenido sobre liderazgo de opinión en los próximos 12 meses. –    Tanto ejecutivos como profesionales del marketing están de acuerdo en que, de media, tan sólo un cuarto de todo el contenido sobre liderazgo de opinión que se genera cada día llega a tener público, con lo que una gran parte resulta desechado. –    Más del 60% de los expertos en marketing están de acuerdo o muy de acuerdo en que la alineación interna representa una barrera para la creación efectiva de liderazgo de opinión.-    Como nota positiva, la gran mayoría de los ejecutivos reconocen una mejoría en la presentación y la accesibilidad al contenido.-    Sin embargo, el 75% se ha vuelto más selectivo con respecto a los contenidos sobre liderazgo de opinión que consume y el 80% alega como motivo el volumen de dicho contenido. –    El 33% de los ejecutivos consume información relativa al liderazgo de opinión a diario y el 20% ha incrementado su consumo “considerablemente” en los últimos 12 meses. –    Tras consumir contenidos de calidad sobre liderazgo de opinión, siete de cada diez vuelven a recurrir a la misma fuente; el 76% ve influenciada sus decisiones de compra, el 67% estaría dispuesto a promocionar la marca y el 83% se ve influenciado en la elección de posibles socios comerciales. –    Los expertos del marketing consideran el liderazgo de opinión como una estrategia flexible que puede contribuir a una amplia variedad de objetivos: diferenciación (47%), reconocimiento de una empresa o individuo (42%), mejora del reconocimiento de marca (34%), aumento de ingresos (27%), allanamiento del camino antes de un cambio de dirección o entrada en un nuevo mercado (20%), y apoyo a la agenda de asuntos públicos (17%). No obstante, tan sólo el 8,8% emplea actualmente estrategias vinculadas al liderazgo de opinión para hacer campaña sobre cuestiones sociales. –    El liderazgo de opinión convincente es “innovador”, “con visión global”, “creíble” y “transformador”, mientras que el contenido mediocre es “superficial”, “guiado por las ventas” y “sesgado.” –    La credibilidad del liderazgo de opinión se sustenta en la calidad de la labor de investigación, no en la marca. Casi la mitad de los ejecutivos tendrían en cuenta una nueva fuente de contenido si se tratase de una “fuente de datos contrastados”. 

El efecto de la reciprocidad y como modifica el consumo

POSTED ON agosto 1st  - POSTED IN Sin categoría

La relación entre los consumidores y los productos que compran, o incluso entre los prescriptores de esos productos y los mismos, está marcada por muchas y muy variadas cuestiones, cuestiones que están ligadas a elementos diversos y muchas veces no tan obvios como puede parecer en el primer momento. Muchos de los elementos que desencadenan la compra son completamente irracionales y están muy marcados por relaciones causa efecto que escapan a lo aparente. Es lo que la neurociencia se encarga de descubrir y que el neuromarketing se encarga de emplear. Muchas veces lo que hace que las cosas funcionen o que los elementos triunfen son cuestiones ligadas a cómo la parte menos racional del cerebro responde.
Los consumidores se mueven por emociones, consumen por culpa del olor de un producto o compran porque ciertas ideas les empujan a hacerlo casi sin que se den cuenta. A todo esto hay que sumar ciertas cuestiones que marcan cómo respondemos a la oferta y que nos empujan a preferir una marca y no otra. Uno de los factores que hacen que ciertas marcas sean mejor vistas por el consumidor o por el prescriptor que las recomienda es el de la reciprocidad: cuando se siente que se ha hecho algo por uno, se tiende a ser más receptivo a esa marca en cuestión.
Lo que tiene que hacerse o lo que se ha hecho no tiene que ser realmente grandioso, sino más bien tiene que ser un detalle, un algo que haga que se sienta próximo a la marca en cuestión. Ahí están, por ejemplo, todos los regalos que reciben los periodistas como muestras de producto o como detalles, por ejemplo, una tarta en el cumpleaños de la marca. No es que estén comprando con un coche de lujo al periodista, pero sí hacen que se sienta más cómodo con ella, más atado a la misma. La reciprocidad entra a partir de ese momento en juego.
El que las cosas no tienen que ser grandiosas y caras sino simplemente bien servidas lo han demostrado los estudios de neurociencia. Por ejemplo, uno de los terrenos en los que las marcas se esfuerzan por conectar bien con sus prescriptores es el terreno médico. Los médicos son los que indican a los pacientes qué deben consumir y claves en el éxito de un medicamento, lo que hace que las marcas se esfuercen mucho por tenerlos contentos. Pero ¿cómo hacerlo? Según la neurociencia, en realidad vale con un trozo de pizza, siempre que se hayan activado los mecanismos de reciprocidad.
Así lo acaba de demostrar un estudio, que ha concluido que las comidas baratas tienen una relación directa con que los médicos receten ciertos medicamentos. No es un efecto consciente ni una decisión racional, sino simplemente que les ha gustado el detalle de que los invitasen a pizza o a lo que fuese (son comidas patrocinadas servidas a los médicos) y han generado mecanismos de reciprocidad.
¿Qué es lo que entra en juego aquí? La clave está en la dinámica que se estable. La reciprocidad funciona como una especie de cadena de favores. Cuando alguien hace algo por otro antes, ese otro acaba devolviendo el favor, aunque no tiene que ser un favor equivalante. Así, que las marcas hayan dado de comer gratis a los médicos se ve como un favor que han hecho y que hace que estos acaben, inconscientemente, devolviéndoles el favor. Las marcas se han gastado en relación poco dinero para conseguir un retorno mucho mayor.
Cómo usarlo a nivel consumo
Por tanto, las marcas tienen un as en la manga muy poderoso, pero uno que tienen que usar con cuidado. Tienen que tener claro que no va a ser un intercambio equivalente y sobre todo que no debe verse como una causa-efecto. Es decir, no vale con darles algo a los consumidores dando por hecho y obligando a que hagan algo. Ahí lo que se establece es otra dinámica completamente distinta.
Para conseguir que se cree una relación de reciprocidad, las marcas tienen que dar cosas gratis o servicios sin que en ese momento realmente se pida nada a cambio. Es decir, tiene que ser dado sin condiciones. Por ejemplo, ofrecer un producto gratis o dejar al consumidor que vea online unos cuantos vídeos sin obligarle a hacer nada asociado. La marca tiene que estar haciendo un favor al consumidor y uno sin condiciones, lo que hará que después este se sienta ligado a ella y pondrá en marcha la reciprocidad
Fuente: PuroMarketing.com

¿Para qué sirven las redes sociales si no sirven para vender?

POSTED ON julio 14th  - POSTED IN Sin categoría

No existe una conexión directa entre ventas y redes sociales

¿Para qué sirven las redes sociales si no sirven para vender?

Las redes sociales funcionan como un elemento con impacto en la imagen de marca, que hacen que el consumidor vea de un modo o de otro a la compañía y que aumenta la posibilidad de que el consumidor compre esa marca

Las redes sociales son ahora una parte fundamental de la estrategia de las marcas. Las compañías destinan amplios recursos a las mismas y trabajan en profundidad en este terreno, ya que quieren estar muy presentes y ya que quieren aprovechar cualquier oportunidad que surja en la mismas para conectar con el consumidor. El peso de los social media y del trabajo destinado a conectar con ellos es cada vez mayor en los presupuestos de marketing, que dedican cada vez mayores cantidades a los mismos. Pero ¿para qué sirven exactamente las redes sociales?
Para esa pregunta hay muchas y muy variadas respuestas que parten de muchos y muy variados puntos de vista. Habitualmente, a esa cuestión intentan los analistas dar respuestas y dar explicaciones desde el punto de vista, por así decirlo, del análisis. Así, estudian cómo esas conversaciones tienen potencial para conectar al consumidor con la marca o para cambiar percepciones y posiciones. Por otra parte, también se recuerda el poder que las redes sociales tienen como elemento para acceder a un elevado caudal de información y para permitir a las marcas comprender mejor a sus consumidores. E igualmente los expertos recuerdan que Facebook, Twitter y compañía pueden ayudar a vender mucho más y mejor si se saben emplear de forma eficiente sus posibilidades.
Cuando la pregunta se hace no a los analistas sino a los propios responsables de las marcas, las cosas cambian. Los responsables tienen claro que las redes sociales son muy importantes y que su papel en la estrategia de la compañía es crucial, pero no tienen muy claro qué es lo que consiguen con ellas. En resumidas cuentas, los responsables de las marcas no tienen nada claro cuál es el ROI de su inversión en redes sociales y qué es lo que están realmente consiguiendo con ellas. Pueden hablar de expectativas, pueden hablar de casos de éxito (o de problemas) concretos, pero en general no son capaces de medir aún el retorno de la inversión en redes sociales.
Y lo cierto es que por un lado ese problema es bastante general y, por otro, la cuestión de lo que generan o no las redes sociales no solo está abierta al debate sino que además podría tener que ser revisada. Un estudio acaba de echar por tierra la idea de que las redes sociales sirven para vender y ha determinado que su principal punto de impacto está en otro elemento.
Las redes sociales no sirven para vender
Así lo acaban de demostrar en un estudio dos investigadores de la Daniels College of Business de la Universidad de Denver. Según sus conclusiones, no hay una conexión directa entre ventas y redes sociales. Los expertos han analizado lo que ocurría durante un año de actividad en redes sociales y han llegado a la conclusión de que las marcas ganan durante ese período en conexión con los consumidores, pero que esa conexión no implica de forma necesaria que las ventas crezcan.
Los datos no implican, sin embargo, que las marcas deban abandonar en masa las redes sociales. Al fin y al cabo, que las redes sociales no generen de forma directa un aumento en los ingresos no quiere decir tampoco que no tengan un impacto sobre los consumidores y su relación con las marcas y, por tanto, un impacto sobre las ventas de forma indirecta.
Las redes sociales funcionan como un elemento con impacto en la imagen de marca, que hacen que el consumidor vea de un modo o de otro a la compañía y que aumenta la posibilidad de que el consumidor compren sus productos. Es decir, una compañía que lo hace bien en redes sociales no necesariamente estará logrando que las ventas se multipliquen, pero sí estará creando una masa de usuarios mucho más receptivos a su compañía.
Por ello, las marcas tendrían que repensar que es lo que hacen en redes sociales y sobre todo lo que esperan conseguir con ello. Como apuntan enBizReport analizando las conclusiones del estudio, los datos demuestran que las redes sociales no son un lugar para vender de forma directa sino más bien para establecer relaciones con los consumidores. Las marcas tienen por tanto que centrarse en crear buen contenido, en dar un buen servicio de atención al cliente y también en ofrecer información de producto (una suerte de valor añadido), pero olvidándose de ver a las redes sociales como una ruta directa a la cartera del consumidor.
Fuente: PuroMarketing

¿Por qué es necesario convertirse en una lovemark?

POSTED ON julio 4th  - POSTED IN Sin categoría

Ser una Lovemark: ¿Una necesidad para las empresas y marcas de hoy día?

Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado

Cuando se empezó a hablar de las lovemarks y cuando se empezó a analizar el concepto y cómo podría ayudar a las compañías a posicionarse en el mercado, se hizo porque los formatos anteriores y las estrategias que las firmas empleaban hasta entonces habían dejado de funcionar.
Como explica en su libro sobre el tema Kevin Roberts, el directivo de Saatchi&Saatchi que popularizó el concepto y lo describió, las marcas pasaron de un momento dorado, los años 90 y su economía de la atención (cuando los consumidores recibían información y más información y la consumían alegremente) a un momento de saturación, en el que los consumidores se sienten sobrepasados y es cada vez más complicado conectar con ellos. Han dejado de querer información al peso, esos cientos de canales de televisión que antes eran un plus, a buscar simplemente la información que necesitan y quieren, lo que ha creado un problema para las marcas. Ya no es posible lanzarse a por ellos, sino más bien hay que conectar con ellos. No vale con hacer publicidad en masa, hay que pasar a otro nivel. Y ahí es donde entran en juego las lovemarks.
Las lovemarks nacieron al hilo del fin del poder de la marca registrada, de la crisis en general de las marcas. Una vez que la marca de siempre ha muerto, señalan los defensores de las lovemarks, se hace necesario otra cosa.
Pero ¿qué es lo que ha hecho que las marcas mueran y lo que ha convertido a las lovemarks en una necesidad? En su libro, Roberts señala seis razones diferentes por las que las marcas se han deshinchado en los últimos años y han perdido su atractivo.
Las marcas han sido demasiado usadas
O, como indica Roberts, “las marcas se han desgastado por exceso de uso”. Las marcas están en todas partes y las empresas se han obsesionado con ellas, creando complejos manuales de marca y obsesionándose con cosas no tan relevantes. Los responsables de las marcas se han empezado a preocupar por elementos que en el fondo son más bien banales (como por ejemplo los colores de las flores o de las servilletas en una recepción) y han descuidado al consumidor. Las marcas han convertido sus propias preocupaciones en su obsesión y se han centrado demasiado en lo que es una marca, en vez de centrarse en lo que preocupa al consumidor.
Las marcas ya no tienen misterio
O lo que es lo mismo: se ha acabado el romance y el cuento de hadas. Las marcas se han convertido en elementos transparentes y los consumidores se saben todos sus trucos y todos sus malos hábitos y, lo que es peor, los critican y los desprecian. Los consumidores y las marcas son como un viejo matrimonio en el que todos saben ya cuáles son sus peores defectos.
No comprenden a los consumidores de hoy en día
Es uno de los puntos más interesantes del listado de Roberts, ya que adelanta muchas cosas. Hoy en día los análisis no hacen más que repetir que las marcas no comprenden a los millennials, pero Roberts ya indicó hace unos años que se estaba produciendo un divorcio entre las marcas y los consumidores ya que las primeras no comprendían a los segundos. El nuevo consumidor es muy diferente al anterior y no solo tiene más información sino también es mucho más complejo, menos leal y espera cosas diferentes. “La típica ‘señora María’ que durante décadas parecía comprar todo el detergente en polvo del mundo ya no existe”, apunta el experto.
Las marcas luchan en un terreno lleno de marcas
Las nuevas marcas tienen que hacerse un hueco en un mercado en el que existen ya marcas dominantes que hacen muy difícil la entrada y las marcas de siempre tienen que intentar encontrar nuevos elementos para seguir siendo relevantes. Cada vez hay más marcas, cada vez todo es más uniforme y no solo a las marcas les cuesta destacar sino que a los consumidores les cuesta también cada vez diferenciar más a unas de otras.
Ha empezado la dictadura del libro de estilo
O como dice Roberts “las marcas han caído en las garras de los manuales de marca” o las marcas se han convertido en “marcas-androide”. Los responsables de marca se centran demasiado en la teoría de las marcas y en lo que debe hacerse o decirse, al tiempo que están demasiado limitados por los límites que se imponen al respecto, lo que hace que dejen muy poco margen para maniobrar y, sobre todo, muy poco margen para las emociones y la creatividad.
Las marcas son demasiado conservadoras
Y este no es un punto de ideología política sino más bien de postura ante la vida. Las marcas se han domesticado demasiado y han hecho que su umbral al riesgo se convierta en mínimo. Las marcas tienen más miedo que nunca a hacer cosas nuevas y a cambiar, centrándose demasiado en el pasado y en lo que han hecho antes que en lo que pueden hacer en el futuro. Se ha empezado a tener un miedo sistémico a los cambios y eso las ha paralizado. Ya no innovan y ya no son audaces, a pesar de que históricamente eso es lo que ha hecho que las cosas avancen en el terreno de las marcas.
Fuente: PuroMarketing

Lanzamiento del nuevo Chery Tiggo 3

POSTED ON junio 27th  - POSTED IN Sin categoría

“Jefe”, nueva campaña de Yeah! Argentina para Tiggo 3 de Chery SOCMA
 
La campaña creativa fue desarrollada íntegramente por Yeah! Argentina, y producida por Ah!, se encuentra focalizada en el lanzamiento de la nueva Tiggo3 versión 2016 mostrando un modelo de renovadas características y nuevo diseño.
 
La campaña multimedios cuenta con piezas de TV, radio, gráfica, e internet abarcando así de forma integral el desarrollo de la misma en conjunto con la creatividad.
 
La nueva Chery Tiggo3 versión 2016 tiene un diseño moderno que la hace una camioneta fuerte para andar en terrenos hostiles como también un vehículo de grandes características para la vida citadina, es para un público moderno y descontracturado que valora el poder escaparse de la ciudad para despejarse y encontrar tranquilidad.

¿En que fallan las marcas cuando no hacen bien en marketing de contenidos?

POSTED ON junio 21st  - POSTED IN Sin categoría

Las compañías han encontrado en los contenidos una manera de seguir conectando con los consumidores, pero no todas lo hacen bien

El marketing de contenidos se ha convertido en una piedra angular en la estrategia de marketing de las empresas. Los contenidos han ido demostrando su valía a lo largo de los últimos tiempos y han ido posicionándose como uno de los elementos con mayor potencial para las marcas en su relación con los consumidores.
Las razones de estos buenos resultados son variadas, aunque los diferentes estudios y los diferentes casos de éxito las han ido demostrando y apuntalando. Por un lado, los consumidores están hartos de la publicidad tradicional y por las estrategias de siempre, que han dejado de ser efectivas y que han dejado, en general, de conectar con ellos. Por otro lado, las compañías han encontrado en los contenidos una manera de seguir conectando con los consumidores, de seguir ofreciéndoles lo que ellos quieren recibir y de seguir generando conversaciones de valor. Los contenidos introducen productos, generan conversaciones sobre temas que les interesan y, sobre todo, se han convertido en un elemento que los consumidores valoran porque reporta valor añadido.
Y así, en la época en la que hacerse visible es cada vez más complicado, las marcas han logrado encontrar una especie de salvación, una solución a sus problemas que les permite posicionarse de un modo que antes no lograban. Los contenidos son el nuevo elemento mágico, la nueva salvación a los problemas? aunque lo cierto es que, como en todo, las cosas ni son tan fáciles ni simplemente por conjurar ese elemento, por sacar la palabra mágica a relucir, se consigue resultados en el momento. Al igual que suele ocurrir con muchas otras cosas y al igual que ha ocurrido con muchos otros elementos anteriormente, las marcas han visto el potencial y se han lanzado a la conquista, pero en el camino se han entregado a ciertas prácticas que están abocándolas al fracaso.
Se podría resumir en que todo el mundo quiere sacar su parte, aunque no todo el mundo está trabajando por el camino largo y costoso de comprender cómo funciona todo esto y de esforzarse por lograr los mejores resultados. Se podría decir que muchos han simplemente optado por el camino rápido. Y se podría añadir que para muchos la avalancha de contenidos simplemente los ha sepultado en una especie de escenario sobrecogedor en el que están intentando simplemente salir a flote. En cierto modo, todos los problemas que están generando los contenidos y que las empresas están creando en su lucha por posicionarse en ellos se podrían resumir en diferentes grandes bloques.
Los profesionales
Se podría decir que en el caso de los profesionales las marcas tienen muchos y muy variados problemas, pero que derivan en la mayoría de los casos de no comprender que los contenidos son un elemento que cuesta crear y que requiere mucho tiempo de trabajo y una cierta experiencia detrás. Para crear contenidos y que esos contenidos cumplan con lo que las marcas esperan que cumplan, hay que tener un cierto know-how. En resumen, las marcas tienen que dejar su estrategia de contenidos en manos de quienes sepan lo que hacen, ya sea a nivel interno como a nivel externo.
Y, por desgracia, las marcas que fallan en este terreno no lo están haciendo. Los contenidos están siendo una extensión del error que las marcas cometían en su momento con las redes sociales. Cierto es que hay marcas que lo están haciendo muy bien y que están fichando a grandes profesionales para crear sus contenidos, pero en el caso de aquellas marcas que fallan esa no es la situación. Unas cuantas están repitiendo el error de dejar los contenidos en manos de cualquiera que pueda más o menos hacerlo siempre que cobre muy poco por ello (el mismo error que cometían en su momento con las redes sociales, cuando siempre había ‘el sobrino’ que podía hacerlo todo por cuatro duros). Otras no han comprendido la importancia crucial de los contenidos y están simplemente sobrecargando a sus departamentos de marketing o de comunicación con esa tarea, haciendo que tengan que sacar tiempo de donde no tienen y haciendo las cosas a todo correr. Y otras simplemente se han entregado a una estrategia de precarización de la labor de crear contenidos.
En el blog de Content.ly una periodista freelance  cuenta su experiencia como brand journalist y su testimonio sirve para ver muchos de los pecados que se cometen a la hora de fichar talento. Se le pide que escriba muy rápido, se le piden cosas imposibles (en su caso tenía que producir ¡un ebook a la semana!) y sobre todo no se valora su talento o su capacidad para escribir cosas realmente interesantes sino más bien su potencial para hacer contenidos en bruto. Se la convierte en una content farm.
Los contenidos
Y ahí es donde entran también los problemas de los contenidos. A la periodista freelance del testimonio le piden primero que consiga fuentes muy variadas y de calidad (el secreto para hacer contenidos buenos) y que haga contenidos profundos, pero en realidad, y aunque se esfuerza por lograrlo, ni se valora que lo haga ni tampoco se acaba potenciando eso. Todo lo que se pide es que escriba muy rápido (como cuando le piden que tenga para dentro de unas horas algo muy elaborado) y que genere muchos y muchos contenidos. La clave está en lo que le acaban diciendo: quieren un ebook para conseguir más y más leads, así que ¿podría fusionar unos cuantos posts del blog corporativo para lograrlo?
Los contenidos son otro de los grandes bloques en los que fallan las marcas que no lo están haciendo bien en estrategia de marketing de contenidos. Fallan porque no piensan como un medio. Simplemente están intentando llenar de contenido su web, simplemente piensan en lo que van a lograr (¡un lead más asociado a la descarga de este whitepaper!) y simplemente piensan que poco importan lo que haya detrás. Solo precisan ese clic y ese mail. Y eso es un error. Los contenidos tienen que aportar algo, tienen que tener valor y tienen que ser de calidad si se quiere conectar con el consumidor. Ni tiene sentido publicar por publicar ni tampoco tiene sentido contar siempre lo mismo, uno de los grandes errores en lo que a marketing de contenidos se refiere. No vale con contar lo mismo una y otra vez y no vale con hacer millones de refritos sobre los mismos temas con las mismas fuentes. No hay que ser como la comida de la abuela, que aprovecha todo lo que sobra para hacer croquetas. Hay que ser como un restaurante gourmet que siempre sorprende que nuevos sabores.
Por ello, hay que dejar de contar siempre lo mismo y siempre de la misma forma (sí, ya se ha llegado al límite en lo que a ciertos contenidos de consejos toca y en lo que a ciertos modos de contarlo corresponde) y hay que buscar la originalidad y sobre todo la profundidad. El contenido no solo tiene que ser distinto sino que además tiene que estar a la última en valor informativo y tiene que tener algo que haga que merezca la pena leerlo.
Las expectativas
Y estos puntos son especialmente importantes por una razón especialmente destacada: solo si los contenidos son realmente de calidad y solo si son realmente valiosos conseguirán conectar con el consumidor y lograrán destacar en medio de todo lo que la red ofrece. Las marcas tienen siempre muchas expectativas y muy elevadas sobre lo que lograrán con sus contenidos. Creen que conseguirán que los consumidores sean muy fieles, que pasarán el tiempo leyendo sus blogs corporativos y que compartirán una y otra vez sus actualizaciones en sus perfiles sociales. Cuando esto no ocurre, suelen llamar a capítulo al responsable y señalar directamente que lo que está haciendo es un fracaso. Pero, de entrada, la marca debería hacer examen de conciencia. ¿Son sus expectativas realistas? Y, sobre todo, ¿están creando los contenidos de calidad que necesitan para cumplirlas?
Fuente PuroMarketing

Las empresas tienen claro que tienen que adaptarse a la tecnología pero muchas veces no saben cómo

POSTED ON junio 16th  - POSTED IN Sin categoría

Para el 86% de los responsables de negocios tienen claro que la transformación digital es un elemento crucial para sus negocios

Internet se ha convertido en una parte crucial en la vida de las empresas y en una definitivamente casi imprescindible en la vida de los consumidores. La red lo ha cambiado todo y ha propiciado una serie de modificaciones y ajustes que hasta ahora no eran necesarios. Ahora las marcas tienen que ser plenamente conscientes de que sus consumidores están siempre conectados y que ellos mismos estarán 24 horas conectados, o tendrán que estarlos. La red ha creado la necesidad generar contenidos en todo momento, de ser rápidos en la atención al cliente, de estar presentes en cada vez más pantallas o de ser capaces de ofrecer productos o servicios cuando los consumidores los necesitan y en ese momento exacto.
Pero los cambios que ha impuesto la red no son en realidad tan visibles, o tan claros, se podría decir mejor, y de hecho las marcas tienen problemas para seguir el ritmo y ajustarse a las nuevas obligaciones y necesidades. ¿Qué es lo que ha cambiado internet? Las marcas aún tienen que ajustarse realmente a ello y muchas aún tienen que encontrar el camino para encajar con esas realidades.
Muchos responsables de marca tienen claro que tienen que realizar una transformación digital y están convencidos de que tienen que ajustar sus compañías y sus firmas a la nueva realidad. Pero, al mismo tiempo que son conscientes de estas necesidades y de estas obligaciones, no lo son tanto con lo que este cambio y este ajuste implica. ¿Qué significa realmente la transformación digital? ¿Qué es lo que tienen que hacer para ajustarse a este cambio? Lo cierto es que, a pesar de todo, no lo tienen tan claro.
Los estudios no hacen más que demostrar esta compleja realidad. Según demuestra un estudio realizado por Code Computerlove, un 86% de los responsables de negocios tienen claro que la transformación digital es un elemento crucial para sus negocios, pero a pesar de que son plenamente conscientes de la importancia de esta cuestión solo la mitad es capaz de comprender realmente de qué está hablando.
Pero no solo están confusos en lo que es o no es realmente la transformación digital sino que además están igualmente a ciegas en lo que a si realmente están haciendo las cosas bien toca, como recoge un estudio de The Drum. Según los datos del estudio, del 66% que está liderando una empresa en un proceso de transformación solo la mitad tiene realmente consciencia de que estos cambios estén siendo medidos de forma científica.
Y de hecho este estar medio a oscuras es una de las cuestiones principales que frena la transformación y que se ha convertido en uno de los elementos que más retrasan a las empresas. Una quinta parte de los encuestados señala que el no saber es la principal barrera a la que se enfrentan, ya que no saben qué es lo que tienen que implementar y tampoco qué estrategia seguir. Al no saber se suma el temor a los riesgos (un 20%) que hace que las compañías se queden un poco a oscuras en transformación digital.
Cómo se adaptan y en qué gastan
¿Cómo se está actualizando el negocio a los nuevos tiempos? ¿Cuáles son los cambios que están imponiendo las marcas en lo que a transformación digital se refiere? En realidad, los líderes de negocio se están centrando en ciertos elementos de forma recurrente. Sistemas informáticos y relación con los trabajadores son los puntos clave alrededor de los que gira todo proceso de digitalización de las marcas.
Así, la fórmula más popular en la que las marcas se actualizan y se adecuan a la revolución digital es la de echar mano de una actualización de sus sistemas informáticos antiguos (un 65%) o invirtiendo en un nuevo sistema (un 29%). De este modo, la actualización y la transformación digital se equiparan directamente a simplemente comprar tecnología.
A estas cifras hay que sumar las de quienes emplean la tecnología en su relación con trabajadores y partners, lo que hace que el cambio digital se vea como una herramienta para mejorar relaciones. Un 47% invierte en formación dentro del personal o en contrataciones para liderar el cambio tecnológico, un 41% cambia sus acuerdos con agencias o los crea de cero y un 29% apuesta por hacerse con una consultoría de negocios.
La transformación digital es más que un nuevo ERP
Lo cierto es que la transformación digital es mucho más compleja que comprar una nueva herramienta de tecnología o fichar a un nuevo trabajador con un gran dominio en un elemento techie. Estos son puntos necesarios y posiblemente etapas por las que las marcas no tendrán más remedio que pasar, pero no son los únicos elementos necesarios para adecuarse a los cambios y tampoco los únicos que importan a la hora de conectar con el consumidor en los nuevos tiempos.
La transformación digital es algo más que cambios marcados por la tecnología: es también un cambio de estrategia y un cambio de ‘espíritu’. Las marcas no tienen que comprar un nuevo ERP, sino que tienen que aprender cómo funciona un mundo nuevo y cómo deben operar en él.
Fuente: Puro Marketing

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