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Lo que la nueva tienda de Apple enseña sobre cómo está cambiando el retail

POSTED ON noviembre 15th  - POSTED IN Sin categoría

No es solo la experiencia de comprar o la experiencia de marca, sino que la tienda es en ella misma una experiencia
Que abra una tienda nueva de Apple en un lugar parece, al final, una noticia más de información local de la ubicación en la que el establecimiento abre que otra cosa. Sin embargo, las tiendas de Apple son en general uno de esos elementos en los que las demás empresas se fijan y son también uno de los que sirven para ver cómo cambian las tendencias en atención al cliente. Las tiendas de Apple se caracterizaron desde un primer momento por dar una especial importancia a la experiencia y por permitir, un poco como ocurre en Ikea, por ejemplo, que los consumidores puedan interactuar con sus productos.
Apple acaba de abrir una tienda en Chicago, situada en una zona emblemática y que se ha convertido en una especie de referente de cómo pueden ser las nuevas tiendas del futuro. La tienda quiere ser un punto de encuentro para la comunidad local, como explicaban en la nota de prensa de presentación, y de hecho está conectada con los puntos de interés de la zona, dando un nuevo acceso al río. La compañía ha diseñado a medida la tienda para su ubicación y han usado muchos paneles de cristal para que no resulte intrusiva para el paisaje local.

Y ahí está la clave de lo que hace a esta tienda diferente y lo que se puede leer como una lección para comprender hacia dónde va el retail. Como apuntan en el análisis que le acaban de dedicar en Mintel, “parte de lo que es cool en la tienda no es solo que el techo esté hecho para que parezca un portátil de Apple, sino que es más que una tienda”. La compañía la ha vendido como una invitación para la vida comunitaria y la zona se puede emplear incluso cuando la tienda está en realidad cerrada.
Apple vende por tanto el producto (que es lo que realmente le interesa) y la experiencia. Las tiendas de Apple siempre han pivotado sobre la experiencia de consumo, pero en este caso se ha ido un poco más allá. No es solo la experiencia de comprar o la experiencia de marca, sino que la tienda es en ella misma una experiencia. La tienda tiene sentido no solo porque vende el producto de Apple sino también porque es parte del paisaje urbano y de la experiencia de estar en esa zona.
Esto es interesante especialmente en esta época, en la que las tiendas físicas están en una situación de crisis y en las que internet se ha convertido en una poderosa amenaza para ellas. Las tiendas son la llave para ver y tocar productos con una importante carga física (como puede ser en este caso un smartphone o un ordenador) pero también pueden ser un elemento más. Si logran que sus consumidores las vean como algo más que una tienda, tienen el camino para mantenerse hecho.
Esta tienda es no solo un espacio de venta, sino también (o al menos eso es lo que Apple intenta vender) un espacio para la comunidad. De hecho, la compañía ha ofrecido las salas de conferencias a los negocios locales y ha creado una serie de conferencias y encuentros sobre proyectos con un impacto positivo en la comunidad.
La tienda como zona social

Las tiendas tienen que ser bonitas, atractivas y tecnológicas, pero también tienen que ser acogedoras, sorprendentes e integradas para sobrevivir en este nuevo futuro. De hecho, la lista de cambios y de medidas que ha implementado la tienda Apple recién abierta es muy similar a algunas de las recomendaciones que se les dan a los centros comerciales para sobrevivir. Los centros comerciales han empezado a dar muestras de crisis, especialmente en los mercados que los encumbraron y que son su vanguardia (como es el de EEUU), porque los cambios de consumo chocan con el modelo de negocio de estas firmas.

Para sobrevivir a los cambios, los centros comerciales tienen que reinventarse como un espacio para la comunidad y como un elemento experiencial. En otros mercados están incorporando algo que en los centros comerciales de España ya se ve de forma recurrente, como es el que incorporen una zona de restauración y cines, pero a eso se sumarán gimnasios y servicios a la comunidad. El centro comercial tiene que ser, como apuntan los expertos, un ‘community hub’, un punto de encuentro para la comunidad.
Fuente: PuroMarketing.com

6 Que Hacer y Que No Hacer en el Marketing Promocional

POSTED ON noviembre 9th  - POSTED IN Sin categoría

¿Sabía que agregar productos promocionales en la combinación de sus iniciativas de marketing puede aumentar la efectividad de su marca hasta en un 44%?

El uso de productos promocionales es una gran manera de romper el hielo con un cliente potencial, ya que es más probable que escuchen lo que tiene que decir. Si puede captar su atención y conservarla, es probable que tenga el poder de seguir adelante con una venta.

Un estudio realizado por L.J. Market Research encontró que el 52% de los participantes que recibieron un artículo promocional en última instancia hicieron negocios con esa compañía. El poder de las estadísticas es real. Sin embargo, para obtener los resultados positivos que busca, tendrá que ejecutar el proceso de elección y distribución de productos promocionales de forma adecuada.

Aquí hay seis cosas que debe y no debe hacer para ayudarlo a ejecutar una campaña de productos promocionales sin fallas:

Los Que Hacer

1. Hacer: mantener a la audiencia objetivo en mente

Ya sabes quiénes son tus clientes actuales y, con suerte, sabes a quién intentas dirigirte para convertirte en nuevos clientes. Ya sea una campaña, iniciativa o evento en particular, es imprescindible conocer su público objetivo antes de elegir sus productos promocionales.

Si proporcionas a tus destinatarios artículos en los que realmente estarán interesados, ¡todos ganan! Su dinero es de gran utilidad, está obteniendo reconocimiento de marca y es probable que vea algún ROI. Sus destinatarios ganan porque reciben un producto excelente y gratuito en el que participan.

Usemos VOSS, una empresa artesanal de agua embotellada de Noruega, como ejemplo. El consumidor objetivo de VOSS es joven, activo y sofisticado. Teniendo esto en cuenta, Arrow Promotional Group diseñó y fabricó flotadores de piscina hechos a medida para VOSS el verano pasado, que se utilizaron en varias campañas de regalo.

La decisión de ir con las carrozas fue muy bien recibida. Los destinatarios los amaron y los que toman las decisiones ven los resultados positivos. Solo en las redes sociales, los “Me gusta” fueron miles y la demanda de estas carrozas fue alta, lo que demuestra que VOSS pensó cuidadosa y correctamente sobre su mercado objetivo.

2. Hacer: considerar la logística de distribución

Determine exactamente quién debería recibir su botín y cómo.

Cada campaña o evento puede tener una lista de destinatarios diferente, y como aprendimos en el primer “Hacer”, debe saber quién es su audiencia. Pero, más que eso, ¿cómo se distribuirán estos productos y cómo llegarán a su mercado objetivo?

Una vez que descubra la mejor forma de llegar a sus destinatarios, asegúrese de que sus productos promocionales se ajusten al plan.

Por ejemplo, una prenda de vestir voluminosa y de marca, como una sudadera con capucha, puede no ser una gran idea para regalar una feria comercial. Es probable que las personas no quieran llevarlo todo el día y que no tengan espacio en su equipaje para llevarlo a casa. Sin embargo, dar este producto a los empleados como un regalo de apreciación tiene mucho más sentido.

Otro aspecto de la distribución que debe tener en cuenta es cómo se recibirán los productos. Un ejemplo real a gran escala de esto es de Fresenius, una compañía de dispositivos médicos. Necesitaban productos promocionales para sus Eventos del Día Familiar de Fresenius, dedicados a agradecer a sus empleados por su compromiso, que se realizaron en múltiples ubicaciones. Los miembros del equipo y sus familias participaron en actividades, juegos y diversión y, por lo tanto, necesitaron suministros, accesorios y decoraciones creados con la marca Fresenius en mente.

Cuando se trata de proyectos a gran escala como este, las opciones de distribución son clave. En este caso, Fresenius tenía alrededor de 2.500 ubicaciones, cada una de las cuales necesitaba más de 15 productos para el gran volumen de asistentes previstos. Arrow Promotional Group pudo agrupar la gama de productos y enviarlos por separado a cada ubicación para hacer la distribución sin esfuerzo para los destinatarios. Al elaborar la logística en las primeras etapas, la implementación fue fácil, los eventos fueron un éxito y los empleados y el empleador estuvieron felices.

3. Hacer: Agregar un llamado a la acción

Por lo general, no estás regalando un producto simplemente porque sí. ¿Cuál es tu objetivo? ¿Para que el destinatario para visite su sitio web? ¿O es para que se involucre en sus redes sociales? Vaya un paso más allá de simplemente regalar algo e incorpore un llamado a la acción con el producto. Obtenga algo a cambio.

Por ejemplo, Arrow Promotional realizó una campaña de autopromoción en torno a los Juegos Olímpicos de 2016 con un componente interactivo de redes sociales. A los destinatarios se les envió un paquete temático personalizado de productos promocionales y se les animó a incorporarlos en una foto con el hashtag #ArrowChampions. Esto amplió su audiencia en las redes sociales, creó compromiso social y generó un gran contenido generado por los usuarios. Una campaña de seguimiento de redes sociales es una forma genial de integrar su botín con otro aspecto de su comercialización.

Qué no hacer

1. No: espere hasta el último minuto para ordenar

Las grandes cosas toman tiempo. Si desea el mejor resultado (en su presupuesto), asegúrese de planificar su pedido. Muchas decisiones entran incluso en un producto simple como un bolígrafo. Deja tiempo para esas decisiones. Puede que no te des cuenta, pero hay muchas opciones disponibles:

¿Tinta azul o negra?
¿Rollerball o bolígrafo?
¿De goma o metal?
Logotipo de un solo color o logotipo a todo color?
Haga clic o girar?
…Y la lista continúa.

No todos los productos tienen tantas opciones. Pero cuanto más sepa sobre lo que quiere, mejor. Si no sabe, pídale a su representante de ventas o pedidos que le presente algunas buenas opciones. Siempre ayuda si proporciona con un presupuesto aproximado, con la cantidad estimada de unidades y con un marco de tiempo para que esas opciones se ajusten a sus necesidades.

Tenga en cuenta que estas órdenes toman tiempo, ya que estos productos están personalizados para que su marca se destaque. Al planear con anticipación, tomará las mejores decisiones sobre los productos, permitirá que el proceso creativo prospere realmente y tendrá tiempo para recibir muestras (según sea necesario) sin tener que pagar los costos de entrega urgentes.

 

2. No: use elementos genéricos
Si usa elementos que la gente ya ha recibido mucho, como una bola de estrés o un llavero barato, su producto (y dinero) podría terminar en la basura. Si esto es lo que sucede con su obsequio, no espere un impacto efectivo. Puede garantizar que su resultado se mantenga y recuerde hacerloéndolo útil, creativo, de alta calidad e innovador.

Hay formas de hacer que incluso los productos simples se vean sofisticados. Utilice la orientación de su representante de ventas o pedidos para ayudarlo a que sus artículos sean exclusivamente suyos.
3. No hacer: Hacer que sea difícil de implementar

Asegúrese de que su campaña de marketing y la entrega de sus artículos promocionales no sean demasiado complejos. Por ejemplo, si está intercambiando un producto promocional por una dirección de correo electrónico en una feria comercial, simplifique el proceso con una tarjeta de visita o un formulario rápido en un iPad.Cuanto más difícil sea el proceso, más difícil será cumplir su objetivo.

El marketing de productos promocionales es una excelente forma de mejorar el marketing que su empresa ya está haciendo. Libera su marca, inicia una conversación con clientes potenciales y dura más que otras formas de publicidad. Las estadísticas demuestran su eficacia, y al utilizar estos consejos para optimizar su campaña, es más probable que aumente su ROI.
Fuente: www.ama.org

Socialización del consumo: cómo los niños aprenden a ser consumidores

POSTED ON noviembre 6th  - POSTED IN Sin categoría

Los niños están expuestos a las marcas, a los productos, a los anuncios y a las decisiones de compra y, de hecho, no en pocas ocasiones ellos mismos son una parte decisiva e importante de todo el proceso que está ligado al consumo. Los estudios han ido señalando cómo, en los últimos años, los deseos de los niños y sus intereses son cada vez más tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones de compra y a la hora de decantarse por un producto o por otro.

Pero los niños no solo tienen un impacto en lo que sus padres compran o no o en los hábitos de consumo en los hogares, ya sea de forma directa, como cuando piden algo en una tienda, o indirecta, cuando se toman decisiones de consumo pensando en ellos, sino que ellos mismos son consumidores con entidad propia. Sin embargo, el consumo no es exactamente algo innato. A la hora de aprender a comprar y a la hora de interiorizar ciertos parámetros en relación con las marcas y las empresas y con los canales de consumo, los niños tienen que adquirir ciertos conocimientos.

Y ¿cómo se aprende a consumir? El proceso es el que en inglés se conoce como consumer-socialization, socialización del consumo. Este es el proceso que permite a los niños ir adquiriendo los conocimientos, las actitudes y las habilidades para consumir en el futuro (y en el presente). La socialización del consumo está marcada por el entorno en el que se mueven los niños y, especialmente, por el papel de sus padres. Igual que enseñan tantas otras cosas, los padres dan a sus hijos lecciones sobre cómo consumir.
Algunos estudios han señalado que el papel de los padres es determinante, ya que son el principal elemento socializador en términos de consumo hasta que el niño cruza la frontera de la adolescencia. Esto quiere decir que la mayoría de lo que aprendemos sobre el consumo durante nuestra infancia lo hacemos de nuestros padres y, sobre todo en un primer momento, de nuestra madre, que según los estudios es quien en las primeras etapas de la infancia tiene una mayor influencia sobre el niño-consumidor. Los niños aprenden viendo a sus padres consumir y recibiendo de estos un refuerzo negativo o positivo a sus respuestas en consumo.

La cuestión es ahora un poco más complicada de lo que lo era en el pasado, como apuntan en Warc recogiendo las conclusiones de un estudio que se acaba de publicar en el Journal of Advertising Research (JAR), porque los niños tienen ahora acceso a una variedad más amplia que nunca de información. La oferta mediática que los niños pueden ver, leer o recibir es más amplia de lo que lo era una década atrás y posiblemente se podría decir que es la más amplia que jamás tuvieron. Esto hace que las cosas sean un poco más complejas de lo que lo eran en el pasado.
Lo que se aprende de los padres

El efecto de los padres sobre los niños no está solo ligado a comportamientos básicos de consumo, sino que tiene un alcance que va mucho más allá. Los estudios han señalado que los niños aprenden cuestiones como la sensibilidad a precios o la necesidad de consumir una u otra cosa de sus padres, pero también estos tienen un impacto en elementos mucho más subjetivos. La fidelidad a las marcas es un concepto que se remonta a la infancia y de nuestros padres aprendemos si debemos o no ser leales a ellas. La familia es de hecho mucho más importante que la presión de grupo, algo que no empieza a tener un efecto notable hasta el comienzo de la adolescencia, según los expertos.
Algunos estudios han añadido de hecho elementos de contexto a la ecuación y han descubierto que la formación de las familias tiene también un impacto. Los niños de familias con mayor nivel educativo suelen ser capaces de ver antes la intención de persuasión en los anuncios. Esto es, suelen ser capaces de identificar antes la esencia de la publicidad. Esto también sigue en la adolescencia. Algunos estudios han señalado que los adolescentes de clases sociales económicamente más acomodadas se adaptan mejor a los roles de consumo.
Tipos de padres, tipos de consumidores

Volviendo a los datos del estudio que se acaba de publicar en el JAR, los expertos han llegado a la conclusión de que se pueden establecer paralelismos entre el tipo de padres y el tipo de proceso de socialización del consumo. Según el nivel de control del hogar, se socializa de un modo o de otro.

Así, los padres más autoritarios suelen estar más implicados en el proceso, haciendo que el entorno en el que se mueven sus hijos esté mucho más controlado y sea más restrictivo. Los padres que emplean modelos de autoridad consensuada también controlan más que otros modelos, aunque menos que los autoritarios, la información que llega a sus hijos. Los modelos pluralístico-indulgente y los ‘laissez faire’ de paternidad son los que controlan menos el consumo y por tanto tienen un menor efecto en el crecimiento de sus hijos como consumidores.
Fuente: PuroMarketing.com

Cómo enamorar al cliente en la era digital: Del enfoque en el cliente al “customer centric”

POSTED ON octubre 31st  - POSTED IN Sin categoría

No es lo mismo estar orientado al cliente que ser una empresa “customer centric”. Y esto repercute en las ventas. Este ha sido el punto de partida de la ponencia “Cómo enamorar al cliente en la era digital” que María Abad, directora de Marketing deTeamleader para España y Portugal, ha expuesto en la feria de eCommerce y marketing digital eShow, celebrada en Ifema, Madrid.

La experta en dirección comercial, marketing y transformación digital, que ha sido responsable de la digitalización en Ford Motor Company, ha comenzado su intervención explicando que “Teamleader ha llegado a España hace poco más de un año para ayudar a la pyme a trabajar de forma más inteligente, a través de un software ‘todo en uno’ que integra CRM, gestión de proyectos y facturación; proponiéndole una nueva manera de trabajar”.
Diferencias entre estar enfocado en el cliente y ser “customer centric”

WorkSmarter significa trabajar de una manera diferente para enamorar al cliente con el objetivo de que un negocio prospere con éxito. María Abad ha diferenciado entre un “enfoque al cliente” y ser “customer centric”. Enamorar al cliente solo se puede desde la segunda opción.

El enfoque al cliente entiende el valor de las relaciones, cubre las necesidades de los clientes utilizando encuestas de satisfacción y datos internos y externos, y tiene a sus clientes contentos. Pero, pese a dedicar “gran energía y dinero a atraer a nuevos clientes”, “no dedican tanto a quienes ya son clientes”. Como consecuencia, “en este tipo de empresas se necesita muchísima inversión en captación; cuando está estudiado que se necesita mucho menos recursos para retener a clientes ya existentes y que sean ellos quienes se convierten en prescriptores ayudando a captar nuevos clientes”. Además, las empresas orientadas al cliente “se centran en lo que el cliente pide o quiere, pero no van más allá”.

Por otro lado, las empresas customer centric “ponen al cliente en el centro de toda su organización”; tienen una disposición total a escuchar al cliente, a satisfacer sus necesidades presentes y futuras; sitúan al cliente en el centro de sus decisiones, dedican “todos los esfuerzos de innovación en entender las necesidades subyacentes de los clientes y en las que todavía no lo son para sorprenderle con soluciones y productos disruptores”, y están “enfocadas en fidelizar y retener a los clientes”.
Customer centric: ¿Por qué y cómo?

“El 81% de los clientes satisfechos repite” y “un 55% toma decisiones en función de las recomendaciones”, ha puesto en relieve María Abad. Entre las ventajas de ser una empresa cutomer centric se encuentra el hecho de que “el 23% de los clientes satisfechos estaría dispuesto a pagar un 5% más por un producto o servicio determinado”, según un estudio de Buljan & Partners.
Para llevar el estilo customer centric a la práctica, la experta señala que primero hay que encontrar el porqué de la existencia de nuestro negocio en la mente de los consumidores. Ya que las clientes no compran por lo que vendes, sino que más alla de eso, comprar el porqué lo vendes.

También hay que analizar el customer journey (‘viaje del cliente’) y los momentos de la verdad en los que los usuarios toman una decisión, así como seguir la máxima de Simon Sinek, autor de ‘Start With Why’: “los clientes no se enamorarán de tu empresa mientras los empleados no estén enamorados”. En la era digital este “customer journey” ha cambiado radicalmente. Podremos entender mucho mejor al cliente y nos dibujamos el nuevo “customer journey digital” y entendemos cuáles son los puntos más importantes de contacto con nuestro cliente.
Empresas “customer centric”

María Abad ha citado como ejemplo de compañía customer centric el caso de Amazon, donde “entendieron que los clientes no solo querían comprar libros que pudieran leer en cualquier sitio sino también poder descargarse los libros de manera inmediata en cualquier lugar y poder acceder a toda de una biblioteca de manera rápida, cuando quieran y donde quieran”.

Estos rasgos también se dan en la herramienta de gestión Teamleader, que fue “más allá de lo que el cliente pedía”. En primer lugar, porque Teamleader convirtió una necesidad propia y de todas las empresas en idea de negocio; los problemas de ahorro de tiempo y recursos se reducían con una correcta centralización de funciones (CRM, planificación de proyectos y facturación) en una única herramienta en la nube, solucionando así principalmente los problemas a los que la pyme se enfrenta.

En segundo lugar, mediante un proceso continuo de mejoras e implementaciones, como el Marketplace de Teamleader que ya cuenta con una lista de más de 100 integraciones como Microsoft Office, DropBox, Google Drive, MailChimp y LinkedIn.
Fuente: PuroMarketing.com

Fin de la polémica: ¿es crucial tener un título universitario para hacer carrera en una empresa?

POSTED ON octubre 27th  - POSTED IN Sin categoría

Una investigación mostró los beneficios que los líderes emocionalmente inteligentes y que pasaron por algún tipo de educación superior traen tanto a las organizaciones como a los equipos que conducen. También se evidencia un vínculo entre la salud mental de los trabajadores y la productividad

Como cada año, cuando la revista norteamericana Forbes libera su ranking sobre las personas más ricas del mundo queda en evidencia algo que los detractores de la educación formal repiten como mantra: un título universitario no es condición crucial para ser exitoso en los negocios.
Ingenieros como Elon Musk (creador de Paypal, Tesla, etc.) o Jeff Bezos (Amazon) y expertos en finanzas como el “oráculo de Wall Street”, Warren Buffet, son en el total del ranking más la regla que la excepción.

Sin embargo, no falta quien se fija en la anomalía: Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) y el hombre más rico del mundo, Bill Gates (Microsoft) no completaron su formación universitaria (si bien obtuvieron el título de manera honorífica años después).

Incluso algunos ejemplos del ranking, como el español Amancio Ortega (Inditex) nunca pasaron por un aula de educación superior.
La discusión en este caso, que hace años se da de manera solapada sobre todo en el mundo de la tecnología, es cuán crucial es la carrera de gradopara construir una empresa exitosa o llegar a la cima de la carreracorporativa, y qué papel sino mayor juegan la astucia, los contactos, el ingenio, entre otras capacidades que no se aprenden en los libros.

En ese marco, la Universidad Siglo 21 emprendió una reciente investigación, para la cual evaluó los casos de más de mil líderes a nivel local, con el objetivo de determinar si el título académico sigue teniendo relevancia en las organizaciones.

“Los gurúes de las grandes empresas tecnológicas no los tienen, y para mi pertenecen a una minoría que tiene grandes capacidades autodidactas”, indicó al respecto María Belén Mendé, rectora de la mencionada entidad de origen cordobés.

Pero este no es el caso de la mayoría de la gente. Por el contrario, el estudio desarrollado por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la universidad asegura que los líderes emocionalmente inteligentes y con capacitación universitaria aumentan la felicidad, productividad y salud mental de los trabajadores que tienen a su cargo.
Los resultados de este estudio establecen cómo, en un contexto laboral tan complejo como el argentino, es importante que el líder de un equipo sea empático, pueda autorregularse emocionalmente, sepa gestionar conflictos e inspirar.

Esa capacidad debe combinarse, según el relevamiento, con algún nivel de estudio universitario, para mantener un bajo nivel de estrés laboral y una equilibrada salud mental.

Estas personas, que tienen en su haber algún tipo de trayectoria en la academia, “impactan con liderazgos positivos en otros”, aseguró Mendé tras meterse en la polémica sobre la relevancia del título universitario en la carrera corporativa.

También e indicó en la apertura de la nueva sede de Siglo 21 en Vicente López, que “desde la universidad creemos que podemos aportarles liderazgos más sanos tanto a las empresas como al Estado”.
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“El concepto es que tenemos que trabajar no solamente en la base de la pirámide, en la inclusión, en los sectores en los que siempre enfocamos siempre las instituciones educativas. Tenemos que trabajar con las empresas desde las bases, no solo en la alta dirección -en la Argentina hay mucho desarrollo de la alta dirección- sino también en mandos medios y gerencias, y trasformar los liderazgos”, opinó la rectora de la entidad que desde su nuevo centro universitario planea acercarse a las empresas.

“Los vemos en muchos casos: cuando un equipo tiene un líder en el que cree, que los escucha y los contempla, es más fuerte”, sentenció.
Líderes empáticos
En la investigación de Siglo 21 participaron 1050 trabajadores de ambos sexos, de entre 18 y 65 años, que residen en la Ciudad de Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.

El primer dato que destacó la universidad es que el 80% de los trabajadores con líderes emocionalmente inteligentes dicen estar “satisfechos con su vida”, mientras que esta cifra se reduce a un 60% en los trabajadores sin un jefe con estas características.

El primer grupo de empleados duplica además el porcentaje de los que declaran estar entusiasmados con el trabajo: 83% vs. 42% en el caso de quienes tienen líderes poco emocionalmente inteligentes.
Otro dato que surge de la investigación es que nueve de cada 10 trabajadores de la primera camada son persistentes en su tarea: cuando tienen problemas personales siguen adelante, además de mostrarse fuertes y enérgicos durante de las actividades laborales.

Este número se reduce al 10% de los encuestados dentro del grupo de los que no cuentan con un jefe de estas características.
Salud y productividad
De acuerdo a los datos obtenidos por el Observatorio de la Universidad, los líderes emocionalmente inteligentes generan en sus equipos un mejor nivel de salud mental y menos estrés.

Según describió la entidad investigadora, se utilizó un test de estrés laboral denominado MBI para detectar si había en entre estas variables alguna relación.

Se definió entonces que ocho de cada 10 trabajadores que responden a personas con baja inteligencia emocional “no pueden relajarse luego de salir del trabajo”.

Éstos expresaban que “cada vez les resulta más difícil comenzar una nueva jornada laboral” y que después del trabajo se sienten tan agotados que no pueden dedicarse a otra cosa.

En tanto que, en el grupo que cuenta con líderes empáticos, el 86% advierte que “incluso cuando ocurren problemas laborales, continúa trabajando”. En el caso de quienes no están satisfechos con sus jefes, este porcentaje se reduce un 14,5 por ciento.
Fuente: Iprofesional.com

Por qué la labor del marketing tiene que abarcar cada vez más a toda la empresa

POSTED ON octubre 25th  - POSTED IN Sin categoría

Una de las cuestiones que se han convertido en primordiales a la hora de hacer estrategia de marca y de comprender que es lo que quieren los consumidores a la hora de conectar con ellos es la de entender que, en realidad, las cosas están cada vez más difuminadas. Esto es, los consumidores esperan cada vez cosas más ambiciosas y más diversas cuando se enfrentan a las marcas y cuando analizan qué están haciendo estas.

El trabajo de las marcas tiene que ser, por tanto, mucho más amplio y tiene que tocar cada vez más palos. Así, los consumidores esperan de las marcas y de las empresas que están detrás de ellas que estas tengan objetivos que van más allá del simple hacer dinero, que muestren un compromiso con la sociedad en la que operan o que conecten con ellos en ocasiones más concretas.

Todo ello ha cambiado las reglas del juego y todo ello hace también que las compañías tengan que trabajar de un modo diferente y que las barreras entre lo que toca hacer a cada una de las áreas de la empresa sea cada vez más difusa. En el pasado, el departamento de publicidad y marketing tenía muy claro qué era lo que debía hacer y cuáles eran sus áreas de trabajo.

Ahora, las cosas son mucho más complejas, ya que han tenido que absorber cada vez más funciones y más responsabilidades, que hacen que su trabajo abarque muchas más cosas. De hecho, no hay más que pensar en cómo los contenidos y su peso creciente han cambiado las normas del juego. El marketing de contenidos no solo ha creado nuevas oportunidades y nuevas necesidades de trabajo y posicionamiento, sino que ha hecho también que los departamentos de marketing hayan tenido que abarcar cuestiones que estaban en otros espacios o que hayan visto como el entorno de trabajo cambiaba. Por ejemplo, ahora hay quienes tienen sus propias redacciones trabajando de forma constante.

Pero no es el único cambio al que han tenido que enfrentarse. En los últimos años, también han tenido que asumir responsabilidades de atención al cliente o de ventas, haciendo que el papel del directivo de marketing y de su equipo abarque cada vez más elementos en ese terreno. Tanto es así que hay quienes han cambiado no solo las funciones sino también el nombre y el organigrama para ajustarlo a esta situación.
Marketing deben hacerlo todos

Sin embargo, no debería pensarse que solo el departamento de marketing ha cambiado y que solo ellos han tenido que adaptarse a las nuevas reglas del juego, porque lo cierto es que la modificación ha sido mucho más compleja. El hecho de que las redes sociales hayan aumentado la transparencia y hayan puesto a todo el mundo de cara a la galería, por ejemplo, también ha cambiado cómo se estructura la imagen de la marca. Ha empezado la era del ‘advocate’, del trabajador que está en todo momento vendiendo la marca, y eso está obligando a modificar cómo se estructura el trabajo de posicionamiento.

Marketing, ahora, lo hace todo el mundo dentro de la empresa y el departamento de marketing debe vigilar porque se haga de la mejor manera posible.

Los demás trabajadores también son cruciales a la hora de establecer un cambio en la imagen de la compañía o a la hora de hacer que la marca evolucione.

Cuando se lanza un cambio, cuando se intenta remodelar desde la esencia lo que la marca es y lo que la marca intenta transmitir, hay que implicar también a los demás trabajadores. El cambio no se puede hacer solo desde y en el departamento de marketing. Como recuerdan en un análisis de Warc, analizando un caso práctico, la evolución de la marca “no es solo un trabajo de marketing”. Cuando la marca está en un proceso de cambio, toda la compañía debe entrar en ello y participar.

Por ejemplo, es lo que sucedió cuando Singapur se lanzó a remodelar su imagen de marca como destino turístico. El proceso, además de intenso y emocional, implicó a todos los trabajadores y a todos sus partners. Esto creó un constante feedback, que ayudó a encontrar los puntos clave sobre los que debían trabajar.

Además, cuando toda la organización está implicada en el cambio, el cambio es mucho más llevadero. Esto es, el departamento de marketing es la locomotora, pero los demás vagones siguen a quien los guía. En el caso contrario, es como si los vagones llevasen echado el freno y la locomotora tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor para hacer que avancen.

Al fin y al cabo, y volviendo al testimonio de los responsables de turismo de Singapur, a la gente no le gusta el cambio y se resisten a ello. Si se quiere que formen parte del mismo, hay que implicarlos en el proceso.
Fuente: PuroMarketing.com

Cómo usar un mejor storytelling en marketing de contenidos B2B

POSTED ON octubre 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Cuando se habla de marketing de contenidos y de cómo construir historias que resulten poderosas y que conecten con los consumidores, se suele hablar de cómo esto ocurre en el marketing de contenidos que está destinado al consumidor final. Al fin y al cabo, todos los elementos que se suelen mencionar cuando se habla de la importancia de contar historias y de hacerlo bien suelen estar ligados a ellos. Las emociones, el establecer vínculos o el intentar conectar con los receptores de un modo duradero suelen asociarse a lo que se intenta hacer con el mercado de consumo.

Pero lo cierto es que el marketing de contenidos no solo llega a los consumidores B2C. De hecho, lleva largos años siendo una poderosa herramienta para conectar también con los consumidores B2B. Incluso, en algunos casos se podría decir que el marketing de contenidos empezó antes en el universo business de lo que lo hizo en el universo de consumo. Y si el marketing de contenidos es tan importante en este entorno, también lo será por tanto aquello que hace que cuaje y que funcione. Cuando se habla de storytelling y de su importancia, no debería perderse de vista la que tendrá también a la hora de posicionarse en este entorno. Para el mundo B2B, hacer un buen storytelling resulta también importante y crucial.

¿Cómo se pueden contar historias mejor y cómo se puede mejorar la posición que se ocupa frente a los potenciales receptores de las mismas? Los responsables de marketing B2B también tienen que intentar escribir mejor y también deben posicionarse de un modo mucho más eficiente a la hora de conectar con los demás. En un análisis de SimplyMeasured dan unas claves para que se conviertan en mejores storytellers y para que construyan sus historias de un modo más eficiente.
Sé un mejor storyteller

Es la base de esto, al fin y al cabo. Tienen que construir historias que funcionen, que sean capaces de transmitir valores y de empujar a la acción gracias al poder de la narración. Pero no solo eso: también tienen que comprender que las historias no son sólidas y buenas por ellas mismas, sino que el cómo se cuentan y el quién las cuenta impacta en cómo son recibidas.
Haz que tu audiencia entre a formar parte de la historia
Esto no quiere decir que uno tenga que dejar que la audiencia escriba la historia. No es exactamente eso. La historia tiene que permitir que quien la recibe sienta que forme parte de ella, que entre en ella. No hay más que pensar en una buena novela. Nos lanzamos en una inmersión a lo que nos están narrando. Esto es importante no solo porque hace que el lector se sienta más comprometido con la narración, sino también porque hace que la historia funcione mejor en términos de memoria.
Conoce bien a tu audiencia

¿Cómo son tus receptores? ¿Qué es lo que les interesa y cómo se logrará hacer llegar las historias a estos receptores? ¿Quieren leer o quieren datos bien seleccionados de consumo rápido? Tan importante como contar una buena historia es el saber a quién se le está contando.
Tu historia tiene que tener una estructura

En las clases de lengua del colegio solían enseñar una suerte de regla mágica. Las historias tenían principio, desarrollo y final. Y, sí, sabemos ya que la literatura experimental y moderna ha roto ese esquema pero el marketing de contenidos no es literatura experimental y moderna. Dotar de una estructura clara al contenido ayuda a que este encaje mejor no solo en términos de narración sino también a la hora de hacer que el receptor siga la historia. Teniendo en cuenta que en el mundo B2B se suelen tratar temas más arduos y complejos, esto simplifica – y mucho – cómo se transmiten los conocimientos y cómo se reciben.
No olvides que tus receptores son variados

Y esto es: posiblemente haya dos tipos de receptores según el tipo de historias que les interesan y les funcionan. Están los que quieren datos y están los que quieren una historia. Hay que tenerlo en cuenta y hay que jugar con ello.
Fuente:Puromarketing.com

Instagram es un ecosistema de entretenimiento

POSTED ON octubre 20th  - POSTED IN Sin categoría

Nos hemos obsesionado con mostrar nuestra vida y parece que vivimos una realidad paralela. Hay mucho postureo en Instagram

EUDE Business School ha acogido la presentación del libro ‘Instagram, ¡mucho más que fotos!’, de Phil González
El fundador de la comunidad mundial Instagramers, Phil González, vuelve a EUDE Business School para presentar su libro ‘Instagram, ¡mucho más que fotos!’ en el que recoge cuáles son los secretos de una buena gestión de la red social a la que denomina como “un ecosistema de entretenimiento”. Instagramers es la red de fans de la aplicación que González creó hace siete años y que se ha extendido a nivel internacional para compartir experiencias, consejos y organizar encuentros.

Con 266.000 seguidores en Instagram, González analiza la evolución de la red social que recuerda “comenzó como un editor de fotos que se ha ido transformando en un sitio donde compartir imágenes y vídeos”. Señala, además, que la aplicación podría albergar “todo lo que es ocio alrededor de la cultura gráfica”. Y es que, según el experto, en Instagram todo vale “mientras no hieras la sensibilidad de los demás” porque gustan perfiles de gastronomía, arquitectura, animales…

Phil González, que ha sido usuario sugerido por Instagram cuando tan solo había alrededor de 100 en todo el mundo, cree que alguien es merecedor de seguidores por “una razón de calidad artística, porque los títulos y comentarios son interesantes o por ser un personaje público”. Pero señala que “la gente quiere pasárselo bien” en Instagram y, por eso, “si resultas positivo, respondes los comentarios y subes fotos bonitas, es más probable que tengas un mayor éxito”.

“Ser diferente es muy complicado”. González señala que, actualmente, hay mucha oferta de todo y también un exceso de información, de forma que “es tan difícil tener éxito en la red como alcanzarlo en la vida real”. Aconseja publicar contenidos originales, ser transparente y no mentir, ser uno mismo y, además, ser artístico, divertido y sorprender. Aunque reconoce que “nos hemos obsesionado con mostrar nuestra vida y parece que vivimos una paralela. Está la real y luego, la que queremos compartir y la que la gente quiere ver”.

Este es el presente de una red social que cuenta con más de 500 millones de usuarios pero, ¿hacia dónde evolucionará Instagram? Phil González augura que “lo que va a ocurrir más rápido es que se acerque a la televisión social, como también hará Facebook que este verano ha anunciado una plataforma para ver contenido de sus redes sociales y, probablemente, también las ‘stories’ de Instagram, además de contenido de los usuarios y producción propia para competir con Netflix y HBO”. Y, como señala, “en un año o dos podrán meterse más en temas de realidad virtual”. Hoy compartimos fotos o videos planos “pero mañana la gente podrá sacar fotos con cámaras 360 y poder experimentar entornos 360 dentro de la aplicación de Instagram”.
Fuente: PuroMarketing.com

Las crisis de reputación y comunicación son contagiosas

POSTED ON octubre 17th  - POSTED IN Sin categoría

Los factores que harán que se contagien

Las marcas deberían estar alerta cuando vean las barbas de su vecino a remojar: los consumidores pueden hacer que la crisis también les afecte

Uno de los grandes temores de las empresas es el de verse arrastradas a una crisis de comunicación. Que algo malo suceda y que eso se convierta en la noticia, es uno de los temores de las compañías, ya que se puede convertir en una sangría en imagen y también en un problema grave en términos de conexión con el consumidor. Una mala crisis de reputación puede hacer que las empresas pierdan mucho en términos de ventas y en cuestiones de relación con los consumidores. Pero lo cierto es que para las empresas no solo es preocupante lo que les ocurre a ellas mismas, sino que también se enfrentan al problema de lo que les puede ocurrir a las demás compañías y cómo puede afectarlas a ellas.

Es, al final, el riesgo del contagio. Al fin y al cabo, los consumidores no siempre ven los límites y no siempre consiguen separar a unos jugadores de otros en lo que a posición se refiere y decisiones de consumo. No hay más que pensar, por ejemplo, en lo que ocurrió hace unos años con los escándalos de la carne de caballo, cuando se descubrió que algunos productos cárnicos elaborados llevaban carne de caballo. Aunque en realidad solo afectaba a unos jugadores del mercado, el escándalo hizo que los consumidores viesen de una forma completamente diferente a todo el mercado. Y, otro ejemplo,
cuando saltó el escándalo de Volkswagen y cómo estaba engañando a sus consumidores en términos de emisiones, no solo afectó a la compañía, sino que tuvo un impacto en la credibilidad de toda la industria. “Los consumidores pueden generalizar el problema de una compañía a la industria al completo”, apunta Dan Laufer, profesor de marketing y uno de los responsables de una investigación conjunta entre expertos de la Victoria University y de la Erasmus University Rotterdam sobre los efectos del ‘contagio de crisis’. “La crisis de una compañía lanza la credibilidad de la industria a la duda”, apunta.

Las compañías tienen que estar por tanto preparadas para esta posibilidad y tienen que ser capaces no solo de reaccionar ante sus propias crisis sino también ante las crisis de la competencia que pueden afectarlos a ellos también. Y, para ello, necesitan tener en cuenta cuáles son los factores de riesgo que pueden empujar al contagio. Estos son los primeros elementos que el análisis de los expertos universitarios ha identificado.
Los factores que harán que se contagien

El primero de los factores de riesgo es el compartir una misma industria. Es lo que ocurrió en el caso de Volkswagen. Las ventas de la compañía cayeron un 10% tras el escándalo, pero no fueron las únicas. Otros fabricantes de coches de gran tamaño vivieron también descensos en ventas y caídas en los precios de sus acciones en bolsa.

Igualmente, otro factor de riesgo es el tipo de organización. Los consumidores hacen paralelismos entre las empresas que son similares o tienen objetivos, estructuras y dueños similares. Poco importa que no sean la misma empresa, si se parecen se verán afectadas.

Otro elemento de riesgo es el origen geográfico. Una crisis puede contagiarse entre empresas del mismo país que se pueden ver lastradas por tener el mismo origen. Las decisiones políticas de un país pueden tener el mismo efecto. Los consumidores pueden boicotear a marcas ligadas a un país con el que están en desacuerdo.

Y, por otro lado, una causa de crisis puede expandirse cuando no está ligada solo a una compañía. Es lo que está ocurriendo con las empresas de refrescos y el azúcar. Empezó con Coca-Cola, pero como es algo común a todas ellas se acabó contagiando.
Fuente: Puromarketing.com

¿Podría ser la Generación Z la gran esperanza del retail?

POSTED ON octubre 10th  - POSTED IN Sin categoría

Cuando los millennials se convirtieron en lo que a todos los directivos interesaba porque era el nicho de mercado por conquistar, los analistas empezaron la complicada carrera por intentar entenderlos. Ahora que los miembros de la Generación Z, los adolescentes, han irrumpido en el mercado también los analistas vuelven a tener que estrujarse la cabeza para comprenderlos a ellos también.

Los expertos ya señalan que hay que olvidar todo lo que se cree que se sabe para estudiar bien a estos consumidores. Se podría caer en la trampa de pensar que los Z son simplemente millennials más jóvenes, cuando lo cierto es que entre unos y otros hay ciertas diferencias. Los Z están creandol sus propios hábitos de consumo.

Los adolescentes – y de forma bastante sorprendente – prefieren ir a las tiendas. Eso es lo que acaba de desvelar un estudio de PriceWaterhouse Coopers (PwC). Cierto es que el estudio se ha centrado en cómo les gusta comprar de cara a la campaña de Navidad, lo que quizás pueda tener un cierto impacto entre el preferir un entorno o bien otro en lo que a espacios de compra y decisiones se refiere.

Para el estudio, todos los consumidores entre 13 y 21 años son considerados miembros de la Generación Z (los de 13 a 16 son la parte ‘joven’ del grupo demográfico). Los datos señalan que, aunque existe una cierta fractura dentro de la propia generación entre los más jóvenes de la misma y los de más edad, hay una cierta preferencia por lo físico frente a lo digital.
Así, entre la parte más joven de la generación, un 81% señala que prefiere comprar en tiendas físicas y un 40% de todos estos consumidores reconoce que solo comprará en ellas durante la campaña. Los miembros de más edad del grupo aseguran que dividirán sus compras.
Por qué les gustan las tiendas

¿Por qué los adolescentes aman las tiendas? Tiene mucho que ver con lo que aportan a mayores. Para los Z, las tiendas ofrecen “experiencias divertidas” y cosas en directo, lo que las hace especiales y lo que hace que sean algo más que simplemente comprar.

La clave está por tanto en la experiencia: a los Z les gustan porque ofrecen experiencias únicas y diferentes.

Lo interesante es que, a pesar de que los miembros de la Generación Z son considerados de forma bastante recurrente como una extensión de los millennials, en este punto chocan con sus hábitos y hasta con aquellas cosas que los millennials están hundiendo. Los centros comerciales, por ejemplo, están sufriendo el no ser del gusto de los millennials, lo que les ha llevado a una profunda crisis. Sin embargo, para los adolescentes – al menos para los más jóvenes – los centros comerciales no son nada a desechar. De hecho, le gustan mucho más que otro tipo de espacios de comercio. A medida que los centros comerciales añaden más capas de ocio los adolescentes están más convencidos de su potencial.
El retail debe ver los datos con pinzas

Pero, como recuerdan en Business Insider, las tiendas no deberían tomar estos datos como la gran panacea que solucionará sus grandes problemas, ya que la propia condición de adolescentes de los Z tiene un impacto extra que puede explicar por qué prefieren las tiendas.

Al fin y al cabo, no tienen tarjeta de crédito, necesaria para pagar en la red, y están todavía en una etapa de su vida en la que sus hábitos de consumo y de ocio dependen mucho de criterios que ya no se aplican a los millennials (como por ejemplo que tus padres te lleven a ese sitio o poder tener cosas por precios concretos). Lo que el retail debe prevenir es el que, cuando los Z lleguen a la edad de los millennials, no se les escapen.
Fuente: Puromarketing.com

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