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Lo que las empresas necesitan saber sobre cómo son los consumidores

POSTED ON noviembre 23rd  - POSTED IN Sin categoría

No vale con comprender uno de los elementos que les llevan a consumir un producto, hay que comprenderlos todos

¿Cómo son los consumidores y qué quieren? Esa es una de las grandes preguntas que se hacen los responsables de las marcas y de las empresas. Tener las respuestas más acertadas a estas cuestiones y ser capaz de ver del modo más adecuado de llegar a los consumidores son cruciales para tener éxito y para conectar con las audiencias. Sin embargo, llegar a esas respuestas y encontrar esas soluciones no es sencillo. Los consumidores son se han convertido en una especie de enigma para las empresas.

Incluso aquellas cosas que antes se daban por sentado, que eran parte de la experiencia de la vida adulta, han dejado de ser verdades absolutas, como casarse o comprar una casa. Los consumidores han cambiado mucho y lo están haciendo además muy rápido.

Para triunfar en este mercado, las compañías tienen que ser capaces de estar siempre al día en cómo son los consumidores – y por tanto seguir todos sus cambios y ajustes – y también que ser capaces de ofrecer las experiencias que esos clientes quieren.

Eso es lo que concluye un estudio de KPMG, que apunta además que las empresas que logran ofrecer a los consumidores las experiencias que quieren logran crecer en términos de ingresos dos veces más que aquellas empresas que no están haciendo bien los deberes.

La complicada y estrecha relación entre consumidores y tecnología

Uno de los puntos que el estudio analizó fue la conexión que los consumidores tienen con sus dispositivos electrónicos. ¿Preferimos perder nuestro móvil o nuestra cartera? Un 59% preferiría quedarse sin su móvil, pero un 41% tiene claro que antes perder la cartera que su smartphone. De media, un 29% de los ciudadanos es el primero en comprar un móvil cuando sale nuevo.

Para los responsables de las compañías, la tecnología es también un elemento complicado. Uno de cada cinco consejeros delegados cree que la tecnología disruptiva y el no ser capaz de seguirle el ritmo está lastrando su crecimiento.

Aunque la importancia de la tecnología y su presencia recurrente en nuestro día a día empieza a tener también un cierto impacto negativo. Un 25% de los consumidores cierra y apaga sus dispositivos móviles cuando se siente saturado de información, algo que ya ocurre a un 35% de los consumidores que reconoce que se sienten sobrepasados por toda la información disponible. Un 40% reconoce que aunque han llegado al límite de información que pueden consumir siguen accediendo a nuevas historias y nuevos datos.

Al fin y al cabo, la información nos encanta: el 75% de los encuestados asegura que le gusta tener muchísima información. Internet es ya la fuente de información general y principal para los ciudadanos de forma global. El 93% de los encuestados pone a internet como fuente de las noticias. La televisión es el 90%.
De quienes han acabado tomándose vacaciones de los dispositivos y de las fuentes de información y otros elementos de la vida online, el 54% lo ha hecho porque necesitaba un descanso. Necesitaba un recreo en su vida digital.

Así se ven las cuestiones vinculadas a la privacidad

La privacidad preocupa bastante y cada vez se están tomando más pasos en este terreno, aunque los consumidores aún no están dispuestos a hacer un apagón definitivo en lo que a sus datos personales toca. Solo el 24% de los consumidores de todo el mundo no está dispuesto a dar ningún dato personal a las empresas y a los organismos con los que interactúan. El 42% ha, sin embargo, actualizado sus ajustes de privacidad en redes sociales para sean más seguros.

Las expectativas en términos de información en lo que respecta a las compañías también son claras. Los consumidores no necesitan que las empresas lo sepan todo de ellos, pero sí que protejan lo que han logrado averiguar.
Solo el 2% de los consumidores espera que una empresa lo sepa todo sobre ellos, mientras que un 58% da por hecho que van a proteger sus datos y un 29% que la compañía hará las cosas lo más fáciles posibles para el consumidor en ese terreno.

Los cinco “míos” que las empresas tienen que comprender

Además de comprender cómo se relacionan los consumidores con el entorno y cómo la tecnología está cambiando las cosas, las compañías también tienen que analizar qué es lo que les motiva a consumir y cuáles son las claves que hacen que se queden con un producto o con otro o con una empresa o con otra. Es lo que el estudio llama los “cinco míos”, las cinco cuestiones clave que marcan la agenda del consumidor. Son “mi motivación”, “mi atención”, “mi conexión”, “mi mirada” y “mi cartera”.

Cada una de estas cuestiones impacta a un nivel diferente, pero las cinco son muy importantes. Como apuntan en el análisis, las empresas ya están trabajando en estas áreas, pero muchas lo hacen limitándose a un elemento concreto de ellas.

“Creemos que es la suma de los cinco míos la que genera historias, análisis e insights más ricos sobre las necesidades no cubiertas de los consumidores, los tradeoffs que están haciendo y la totalidad de los factores que influyen en sus decisiones”, apuntan en el estudio.

Cada uno de estos “míos” marca un punto. La motivación es la marca las características que impulsan no solo el comportamiento de los consumidores, sino también sus expectativas. La atención es lo que les lleva a centrarse en una cuestión y en una empresa rente a otras. La conexión es lo que lleva no solo a que conecten con un canal o un dispositivo, pero también con otros consumidores. La mirada está marcada por cómo los diferentes elementos de nuestra vida impactan en cómo nos relacionamos con el entorno y con los productos. Y, finalmente, la cartera es la que ajusta nuestras decisiones y nuestras compras.

Las cosas que impactan en cada una de estas áreas han ido cambiando a lo largo de los años y han obligado a reajustar los perfiles de los consumidores y las ofertas de las marcas y de las empresas. Desde el 44% de consumidores que quiere seguir haciendo cosas y trabajando tras la jubilación al 52% que busca que la tecnología o las apps filtren por ellos el elevado caudal de información que reciben, las compañías tienen que tener en cuenta todos estos cambios y ajustes.
Fuente: Puromarketing.com

Enamorando al consumidor: 10 claves para desatar la pasión de los clientes

POSTED ON noviembre 21st  - POSTED IN Sin categoría

Establecer vínculos emocionales se ha convertido en un elemento clave para conectar con los clientes 

En un mundo en el que la relación con los consumidores es cada vez más compleja y en el que cada vez hay más competencia y más productos a los que los potenciales clientes pueden dirigir su interés, las marcas y las empresas quieren ser algo más que simplemente marcas y que simplemente compañías.

Quieren despertar emociones, quieren conectar con los consumidores a un nivel más profundo y quieren llegar a ellos de un modo mucho más complejo.

Para ello, necesitan despertar emociones y necesitan trascender del simple proceso de compra-venta. Ser una empresa amada es muy importante, porque ayuda a mantener a una masa de consumidores leales y asienta más el valor de la marca. Pero enamorar al consumidor no es fácil y no es sencillo. Requiere trabajar mucho y cuidar con atención ciertos puntos.

Construcción de marca

Si se piensa en todas las compañías que han conseguido establecer vínculos muy poderosos con sus consumidores y que se han convertido en algo más que simplemente una empresa para ellos, se puede encontrar un punto en común. Todas ellas tienen una marca muy poderosa. No se trata solo de que los consumidores la identifiquen rápidamente, sino también que han logrado establecerla de un modo sólido y efectivo.

Marcas como Apple, Ikea o hasta Mercadona, que despiertan pasiones entre grupos de consumidores en sus respectivos nichos, han conseguido que sus marcas sean elementos muy poderosos, con unas marcas de identidad muy claras y con una posición destacada en el mercado. De hecho, muchas de las marcas que despiertan más pasiones entre los consumidores suelen ser también las que logran posicionarse en puestos muy elevados en las listas de las marcas más valiosas.

Valores y principios

Una de las lecciones que tuvo que aprender el mundo de la empresa en los últimos tiempos, en uno más de los efectos que ha tenido el boom de los millennials en el mundo de la empresa, ha sido la de que tener valores y principios era muy importante. Las empresas necesitaban ser capaces de tener un objetivo que fuese más allá de simplemente intentar vender cosas. Los valores y los principios son importantes, sin embargo, a muchos más niveles y de muchos más modos. Las compañías tienen que tener claro qué quieren y qué las representa porque eso es parte de su identidad.

Mensajes y segmentación del consumidor

¿Han aparecido alguna vez entre las listas de las marcas más amadas las operadoras de telecomunicaciones más ‘mainstream’ y alguien ha dicho que lo eran porque no paraban de ‘informarlos’ de sus nuevas ofertas? En realidad no. Nadie diría que le ha enamorado una teleco porque no para de llamarlo a horas intempestivas para ofrecerle una nueva promoción y unos nuevos precios.
Lo cierto es que. para que el consumidor esté contento con la marca y para que no sienta que son unos pesados que intentan venderle de todo, es muy importante no solo la naturaleza de los mensajes comerciales (desde los anuncios al email marketing) sino también cuándo y cómo se lanzan. Tienen que llegar en el momento adecuado y tienen que ser lo menos parecido al spam.

Contenidos

El punto anterior también conectar muy bien con este siguiente elemento, el de los contenidos. El marketing de contenidos se ha convertido en un arma muy poderosa en los últimos tiempos para llegar a los consumidores y para conectar con ellos, pero las marcas que logran los mejores resultados y tener la mejor imagen para sus consumidores lo emplean de un modo mucho más efectivo y mucho más eficiente. Sus contenidos tienen valor añadido, calidad y llegan en los momentos más adecuados.

Producto

Por otra parte, las marcas que despiertan pasiones no solo lo hacen por la construcción que han hecho de su identidad o por cómo emplean los diferentes elementos de marketing, sino que también lo consiguen gracias a sus productos. Poco importa, de hecho, un trabajo brillante de construcción de identidad si el producto no está al nivel esperado o si es de una calidad nefasta. El producto es lo que realmente los consumidores quieren de ti.

Experiencias

Además, el propio producto es parte de una experiencia. Muchas de las marcas que han logrado convertirse en marcas amadas con entusiasmo por sus consumidores tienen este punto muy marcado. Por ejemplo, no hay más que pensar en Harley-Davidson: uno de los elementos clave de su identidad es el sonido que hacen sus motos al encenderse. Ese sonido es parte de la experiencia de usar su producto.

Estas marcas amadas no solo hacen del producto una experiencia, sino que además crean experiencias vinculadas a la marca y juegan con ellas todo el tiempo. Es lo que hace Coca-Cola lanzando máquinas expendedoras señaladas y diferentes por todo el mundo o lo que logra Apple cada vez que sus consumidores hacen cola en sus tiendas esperando que empiece la venta de uno de sus productos.

Omnicanal

Mientras muchas otras empresas están todavía aprendiendo la importancia del omnicanal, las marcas y las empresas que han logrado enamorar al cliente han comprendido ya hace tiempo que este elemento es clave en un mundo en el que cada vez hay más canales de venta y más puntos de contacto con el consumidor. Son capaces de estar en todas partes, de llegar al consumidor por todas las vías y que toda esta experiencia esté integrada.

Atención al cliente

Por supuesto, esta buena actividad omnicanal es un elemento más de una atención al cliente que funciona como la seda. Estas compañías amadas, sea cual sea su tamaño, han conseguido comprender que el cliente, como dirían hace décadas, es el rey y que sus interacciones con la compañía deben ser sencillas, positivas y deben solucionar sus problemas. Las marcas amadas no te tienen en espera con música 40 minutos en una llamada para que puedas contarles tu problema. Igualmente, el proceso de compra suele ser simple y dejar una impresión muy positiva.

Postventa

Es importante además destacar que esa experiencia ultrapositiva de atención al cliente no se limita al previo a la venta y al momento en el que se cierra, sino que continúa después. Sigue tras la venta y logra que el consumidor sienta que siempre tendrá ahí a esa compañía.

Consumidor

Y, finalmente, se podría decir que todo lo que hacen estas empresas para lograr que sus clientes las amen se resumen en un punto, el consumidor. Estas compañías ponen al consumidor y sus intereses por encima de todas las cosas.
Fuente: Puromarketing.com

La neurociencia de la Navidad: cómo usar el neuromarketing para vender más en la campaña navideña

POSTED ON noviembre 12th  - POSTED IN Sin categoría

Comprar regalos navideños nos mete en una adictiva nube emocional, pero al mismo tiempo también nos estresa 

Las Navidades están a la vuelta de la esquina o, en términos de consumo y de estrategia de ventas, ya totalmente presentes en nuestro día a día. Amazon ha abierto ya su tienda online de regalos navideños, los hipermercados han sacado ya la decoración navideña y los juguetes (una visita el miércoles a un establecimiento de Carrefour mostró no solo los grandes expositores de turrón sino también ya la decoración de Navidad marcando el propio establecimiento) y el turrón empezó a llegar a los supermercados cuando aún no nos habíamos quitado las sandalias del verano.

La campaña de Navidad empieza a coger fuerza, pero ¿qué deben saber las compañías para vender más y sacar más provecho a sus estrategias? La neurociencia puede tener las respuestas.

Una de las cuestiones que la neurociencia ayuda a comprender es la naturaleza de los regalos y de nuestra relación con ellos y como a veces lo que decimos que queremos no es exactamente lo que nuestro cerebro aprecia. Un estudio de la Incentive Research Foundation (IRF) analizó qué preferían recibir los compradores como recompensa.

Primero se les preguntó qué preferían, si regalos, dinero o cheques regalo. Los consumidores se decantaron por el dinero. Luego, se estudió qué respuesta generaban esos regalos a un nivel menos ‘racional’, estudiando cuestiones como el movimiento de los ojos o el ritmo de los latidos del corazón. Y, aunque la parte racional de los consumidores quería el dinero, la irracional tenía claro que lo mejor eran los cheques regalo. Fueron los que lograron mejores acelerones en los latidos del corazón o que las pupilas se dilatasen.
Los datos de este estudio no solo ayudan a comprender el vínculo entre unos elementos y otros, sino también la dinámica de lo regalado y de la respuesta que ofrecemos a ello. Los cheques regalo ganaban por el ‘efecto halo’, que hace que se genere la sensación interna de que se está ante algo mejor.

El poder de esta sensación permite también establecer cómo deben ser las promociones y cómo se deben acercar las compañías a los consumidores durante la campaña.

Una nube emocional que incentiva el consumo

Además, las propias compras hacen que las cosas cambien y que nuestro cerebro responda de un modo distinto. Durante la campaña de Navidad, el cerebro libera oxitocina, ya que compramos para nuestros familiares y amigos y nos sentimos felices y en una especie de nube emocional. Esto es también lo que explica que en ocasiones las compras se nos vayan de las manos. Compramos con entusiasmo porque es ‘para nuestros seres queridos’ y comprar regalos nos está haciendo felices.

De hecho, un estudio neurocientífico de lo que pasaba mientras se tomaban decisiones de compra navideñas en el cerebro humano mostró que no solo había descargas en la compra, sino también en el proceso previo. Cuando se estaba viendo los potenciales productos que se podían comprar, el cerebro liberaba dopamina.

El período más estresante del año

Pero la neurociencia no solo ayuda a comprender las motivaciones de qué compramos o qué preferimos, sino también a establecer cómo debe ser el contexto en el que las empresas venden. Uno de los elementos que se usan tradicionalmente es la que podríamos llamar la ‘inmersión navideña’. No solo las tiendas y los espacios de consumo se decoran de forma masiva y abrumadora (y cada vez antes), sino que además usan elementos que nos ayudan a conectar con la temporada y a consumir. Uno de esos elementos es la música de Navidad. Los villancicos de todo tipo se convierten en la machacona música ambiente en todas partes.

La neurociencia, sin embargo, demuestra que los villancicos tienen que usarse con cuidado. La primera exposición genera nostalgia y, como esperan las marcas y las empresas, mete al consumidor en el ambiente navideño e impulsa la compra. Pero un exceso de música navideña tiene un efecto negativo y contrario. Por un lado, satura al consumidor, creando fatiga cognitiva cuando se hartan de escuchar una y otra vez la misma cancioncilla navideña. Por otro, genera picos de estrés.

De hecho, y en general, se podría decir que las Navidades son un período del año muy estresante. Solo el 10% de los encuestados en un estudio de Healthline aseguraron no sentirse estresados durante las fiestas. Para el resto, el estrés estaba muy presente, en diferentes niveles y escalas. Las demandas financieras que el gasto navideño impone, las tensiones y las dinámicas familiares y el impacto en los hábitos saludables son algunas de las causas del estrés.

A eso la neurociencia suma que las Navidades y las miles de cosas que parece que hay que hacer en ese período obligan al cerebro a una mayor flexibilidad cognitiva para ser capaz de saltar de una cosa a otra. También hay que estar más pendientes de más cosas y asumir y gestionar muchas más responsabilidades, lo que hace que el cerebro entre en sobrecarga y se esté pidiendo demasiado a la memoria. Todo ello es lo que hace que cuando se acaban las Navidades nos sintamos tan relajados.

Por ello, las marcas y las empresas no tienen más remedio que ser conscientes de esta realidad y ser capaces de hacerles las cosas más fáciles a los consumidores.
Fuente: Puromarketing.com

Emotion economy: La clave de la relación entre marcas y consumidores

POSTED ON noviembre 7th  - POSTED IN Sin categoría

Las emociones se han convertido en una moneda crítica en los negocios

Durante los últimos años, las compañías que han logrado posicionarse de un modo destacado y de una manera distinta ante sus consumidores, solían emplear como reclamo y como elemento diferencial las emociones. Habían comprendido que los consumidores habían cambiado y que las emociones eran importantes. Habían logrado emplearlas en su beneficio.

Pero en el próximo año las emociones no serán ni un elemento diferencial ni una cuestión que juega a favor de las compañías, sino una especie de elemento ya integrado en cómo se deben hacer las cosas.

En la lista de elementos que marcarán la agenda en marketing para 2019, en un análisis en Forbes, ya dejan claro que el año entrante será un año de economía emocional. Las emociones han sido en los últimos años una de esas cuestiones que iban en aumento y que estaban cada vez más presentes en lo que las empresas tienen que hacer y en lo que les toca gestionar.

Los consumidores han empezado a valorar el vínculo emocional que tienen con las compañías, pero también elementos subjetivos y características subjetivas que entran dentro de ese nicho y no tanto en el terreno de lo racional. Por eso, las emociones se han convertido en decisivas pero también en un activo para las empresas.

Las emociones, activo de marca

Y, por ello también, las compañías han entrado ya en la economía de las emociones, la que en inglés se conoce como ‘emotion economy’. Ya no se trata de que tengan que comprender las emociones o usarlas, sino más bien que tienen que entender que son un activo más en lo que a negocios se refiere. Las emociones, como apuntan en el análisis, se han convertido en una moneda crítica en los negocios.

Esto implica muchos cambios y también muchos ajustes en la estrategia. Por ejemplo, los datos sobre cómo son los consumidores ya no se pueden analizar partiendo solo de lo tangible y no se pueden limitar a las cuestiones básicas. Los números son importantes, pero no solo ellos funcionan e importan. Las marcas tienen que comprender qué hacen sus consumidores, pero también por qué, cómo y cómo se sienten en todo ese proceso.

Las emociones tienen que ser comprendidas y tienen que ser compartidas y a las marcas ya no les queda más remedio que hacerlo. No hay alternativa, porque ya no son un añadido o un elemento a comprender para destacar. Son ya una pieza más de cómo se hacen negocios.

Y esto tiene un impacto que va más allá y que toca a la compañía y a su estrategia a muchísimos más niveles.

El impacto a más niveles

De entrada, ha hecho que cambie cómo deben ser las empresas y cómo deben actuar. En la lista de los elementos cruciales para la estrategia de marketing en 2019 que publica Forbes está, por ejemplo, la empatía, que se ha convertido en el elemento decisivo y en lo que las marcas y las empresas tienen que ser capaces de mostrar.

Como señalan, la empatía se ha convertido “en el nuevo negro”. Es lo que tiene que entrar en el fondo de armario de todas las empresas, porque es lo que funciona en un terreno en el que la emoción se ha convertido en factor común y en nivel básico de la relación entre consumidores y compañías. Las compañías tendrán que esforzarse por ser empáticas y por lograr que los consumidores las perciban como tales.

Pero por supuesto este estado de las cosas impactará también a más niveles en lo que las marcas y las empresas hacen y en cómo se presentan. La estrategia de marketing tendrá que partir de las emociones en muchas más ramas y en muchas más actividades. Por ejemplo, esta normalización de las emociones y de su importancia modifica el storytelling y hace que cambien no solo las historias que se cuentan como también el modo en el que se cuentan.

Es solo una muestra. Desde las redes sociales al packaging de los productos, todos acabarán tocados por la creciente importancia de lo emocional.
Fuente: Puromarketing.com

¿Por qué el logo es una de las más importantes cartas de presentación que tiene una empresa?

POSTED ON octubre 30th  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas de todos los tamaños tienen que contar con un logo que transmita sus valores y las identifique en medio del ruido 

Más o menos por estas fechas el año pasado, se hizo público un estudio estadounidense bastante curioso. A los consumidores, se les pedía que dibujasen – echando mano de la memoria para ello – el logo de unas cuantas marcas y empresas. La lista abarcaba a una decena de marcas globales y muy populares, como Ikea, Apple o Starbucks.

A los consumidores participantes en el estudio les dejaron tiempo (dedicaron una media de media hora por cabeza en sus dibujos) y un software de dibujo que les ayudaba a dibujar mejor. Los resultados fueron, en primer lugar, graciosos y, en segundo lugar, bastante interesantes para comprender el poder de los logos.

Cierto que a los consumidores les costaba dibujar algunos logos muy complicados, como el de Starbucks, y poco otros más simples, como el de Ikea, pero el estudio indicaba que los consumidores se quedaban con los colores de los logos y con la información básica que estos intentaban transmitir. Como ocurre en sus dibujos, en medio de la avalancha de información que los consumidores reciben cada día los consumidores ven los logos de las marcas y de las empresas como un elemento borroso, una imagen de la que se quedan con los colores y los valores de base.

Pero esa imagen ligeramente borrosa de fondo, cuando se han hecho bien las cosas, es increíblemente poderosa, porque es la que hace que los consumidores sean capaces de identificar en medio de todo el ruido a la marca en cuestión y también que sean capaces de percibir valores y tomar decisiones partiendo de esos puntos de información. Por muy rápido que se vean y aunque se perciban en medio del ruido de información visual que es una calle comercial, por ejemplo, nadie confundiría el logo de Starbucks con el de Rodilla, por poner dos ejemplos de cadenas de cafeterías, y nadie tomaría una decisión de consumo errónea por ello.
El logotipo es, por tanto, determinante y decisivo, un elemento crucial que sirve para introducir a la marca, para posicionar sus valores, para transmitir su identidad y para captar al consumidor. Lo hace en unos segundos, incluso a veces en menos tiempo, y logra, además, tener una cierta calidad ‘perenne’. Mientras otros elementos de marketing tienen vidas mucho más efímeras, el logo vive mucho tiempo y es su capacidad para hacerlo la que funciona como llave para su éxito.

Una carta de presentación

El logo es la carta de presentación, el primer elemento que introduce a la compañía, pero su trabajo no se quedará en simplemente eso, sino que servirá en el futuro para identificar a la empresa en todo momento y para recordarle al consumidor que está ahí.

Por tanto, contar con un logo es crucial y determinante. Debe ser el elemento central sobre el que pivote la identidad visual de la marca o de la empresa. No se puede dejar nada al azar en lo que respecta al logo y no se puede tampoco aceptar cualquier cosa como logotipo. La elección del logo y su creación debe ser cuidada, debe partir de valores claros y debe ser capaz de transmitir la esencia de la marca. Trabajar en el diseño de un logo es por ello crucial y las marcas y las empresas, sea cual sea su tamaño, deben darle la importancia que corresponde. Contar con un buen logo es algo que marca el éxito o el fracaso de una compañía. Si no disponemos de recursos o suficientes conocimientos, siempre podremos recurrir a algunas herramientas como un creador de logos online. Sin embargo, recurrir a la experiencia de un profesional del diseño en dicho proceso, será una mayor garantía de un trabajo de calidad que encaje con la filosofía y personalidad de nuestro negocio.

El poder emocional e informativo del logo

El logo no solo ayuda a que la empresa sea reconocida rápidamente o a transmitir los valores detrás de la compañía o de la marca con un solo golpe de mirada, sino que además tiene un impacto muy positivo en otras áreas. Un buen logo hará una parte muy importante del trabajo no solo de posicionamiento sino también de venta.

Por ejemplo, algunos estudios han señalado que el 80% de los consumidores considera que el color les ayuda a reconocer las marcas, lo que hace que la identidad visual de las mismas sea muy importante a la hora de lograr visibilidad y de asentar la identidad corporativa. Ser visible es decisivo para entrar en las decisiones de compra de los consumidores. De hecho, los números apuntan que el 93% de las decisiones de compra se basa en las percepciones visuales y que incluso un 7% de las compras se realiza por el color del producto.

Las formas y los colores del logo transmiten información, valores y emociones, que permiten además asentar muchos intangibles y generar vínculos emocionales y subjetivos entre el consumidor y la marca.

Así, simplemente primando ciertas formas y ciertos tonos se logran afianzar ciertos vínculos. Analizar un par de formas permitirá ayudar a comprenderlo. Usar formas ovaladas o circulares ayuda a transmitir un mensaje positivo, mientras que los cuadrados y los triángulos hacen que el subconsciente del consumidor reconozca eficiencia y un toque profesional. Lo mismo sucede con los colores. El verde se ve como fresco y natural, el negro como sofisticado o el amarillo como alegría.

La combinación de unos elementos y de otros ayuda a posicionar información de forma rápida ante el consumidor y, sobre todo, que este reaccione a un nivel que va mucho más allá de lo racional.

No solo Apple necesita un logo: por qué es importante para las pymes
Pero además de tener claro que el logo es un elemento muy importante de la identidad de las empresas y que cuidarlo es crucial para lograr conectar con la audiencia, los responsables de las compañías también tienen que tener en cuenta otra cuestión. El logo no es solo un elemento importante para las multinacionales o para productos que intentan llegar al mercado de forma masiva. Es algo crucial para todo el mundo, sea cual sea el tamaño de la empresa y sea cual sea el mercado al que se llega o se quiere llegar.

Y esto es muy importante porque entre las pymes es mucho más fácil que se dé por sentado que cualquier imagen vale o que cualquier logo sirve. Incluso, cuando se trata de pequeñas tiendas o de pequeños negocios, hasta se piensa que se puede sobrevivir sin logo o con el simple nombre de la tienda o del profesional que da el servicio como carta de presentación. Es una creencia errónea. Una pyme va a tener que competir con las mismas empresas que compiten con las grandes compañías y va a tener que hacerlo en el mismo contexto y sobreviviendo a los mismos problemas. Va a tener que destacar en el mismo entorno lleno de ruido en el que una marca o empresa de mayor tamaño tiene que hacerlo y va a tener que conseguir también llamar la atención por encima de sus competidores.

Por tanto, necesitará usar igualmente los elementos que hacen que las grandes marcas conecten con su público y que destaquen. Eso implicará tener una estrategia definida, usar herramientas como el social media marketing o el marketing de contenidos o, por supuesto, tener una imagen de marca clara. En esa imagen de marca, el logo es el elemento determinante y crucial.

Además, las pymes tienen que perderle miedo al logo. Lograr contar con un logotipo que se adapte a lo que son y a lo que quieren mostrar al mundo es cada vez más fácil y más sencillo. Por ejemplo, existen herramientas online que ayudan a realizar el proceso y que permiten obtener buenos resultados sin tener que enfrentarse a un proceso excesivamente complejo.
Fuente: Puromarketing.com

Tendencias sobre el futuro de los Consumidores y cómo las marcas pueden llegar a ellos

POSTED ON octubre 26th  - POSTED IN Sin categoría

Cuáles son las últimas tendencias del consumidor y hacia dónde se enfocan para ofrecer a las marcas nuevas oportunidades para crear experiencias y atraer a los consumidores

No es ningún secreto que el panorama de consumo actual está cambiando rápidamente. La popularidad de los obsoletos medios sociales tradicionales impresos o televisivos se vuelve menos eficiente a la hora de llegar a los consumidores, ya que este público se dirige hacia nuevos horizontes para interactuar con sus pasiones a través del contenido y las experiencias.

Por ello y con el objetivo de conocer, cuáles son las últimas tendencias del consumidor y hacia dónde se enfocan para ofrecer a las marcas nuevas oportunidades para crear experiencias y atraer a los consumidores, hemos recogido algunos de los puntos claves del último informe elaborado por Octagonque analiza entre otros aspectos, hacia dónde se dirigen los consumidores y cómo las marcas pueden llegar hasta a ellos.

Social Ecommerce

Redes sociales como Instagram y Snapchat están reinventando el comercio convirtiendo a los influencers en puntos de venta y manteniendo a los consumidores dentro de la aplicación con funciones de pago nativas. Esta experiencia del cliente totalmente integrada está cambiando la forma en que se descubren y compran los productos, gracias al hecho de que podemos comprar cualquier cosa con unos cuantos clics sin salir de Instagram,

The New Social

Durante miles de años, nos hemos reunido socialmente alrededor de la música. Con la aparición de nuevas funcionalidades sociales, no es de extrañar que aplicaciones como Spotify y Apple Music puedan convertirse en sus propias redes sociales. Según Nielsen, los estadounidenses pasan, de promedio, 32 horas a la semana escuchando música. Esto significa el doble del tiempo que pasan navegando por las redes sociales (Social Media Today).

Conversaciones privadas

Las redes sociales ya no solo van de compartir lo que estás haciendo con el mundo. Las aplicaciones de conversación privada como Slack, Discord, Twitch e incluso los DM de Instagram brindan a los usuarios la oportunidad de participar en conversaciones privadas y significativas, seleccionando exactamente con quién quieren interactuar. Twitch presentó hace poco una función que permite a los usuarios crear “Salas” para charlas privadas e hilos de conversación VIP. Ante este cambio de comportamiento, las marcas se ven obligadas a encontrar nuevas formas de participar en estas conversaciones privadas.

Blockchain

Seguridad y transparencia: dos cualidades que los consumidores esperan de las grandes marcas y dos características que garantiza Blockchain, ya que continuamente se posiciona como algo más que una tecnología. Blockchain, un libro de contabilidad digital protegido utilizado para registrar transacciones financieras y prácticamente cualquier cosa de valor, tiene además la capacidad de permitir que los consumidores sean creadores, actuando como una plataforma para que los creadores de propiedad intelectual reciban un pago por su trabajo.

Grandes marcas

De Amazon a Disney, es el amanecer de una nueva era para las grandes marcas. Los consumidores han limitado la cantidad de lugares a los que tienen que ir para conseguir todo lo que necesitan. Amazon reunió el 44 % de todas las ventas de comercio electrónico de los EE. UU. en 2017 (One Click Retail), y ha entrado sin problemas en el mundo de la transmisión de deportes y la entrega de productos de alimentación.

Además, la consolidación, los controles de distribución y las carreras por el contenido mantienen ocupada la industria de TMT con fusiones, adquisiciones y miles de millones en juego, como en las recientes megafusiones de FOX, Disney, AT&T y Time Warner. A medida que la batalla por el dinero y la atención de los consumidores se intensifica, nos esperan más negocios si somos banqueros, y costes más elevados si somos consumidores.

Screenless Multitasking

Una gran cantidad de contenido de calidad como audiolibros, podcasts y música está liberando las manos de los consumidores mientras cocinan, se desplazan al trabajo y trabajan. Según un estudio de investigación de Nielsen Q1 2018, el 69 % de los oyentes de podcast estuvieron de acuerdo en que los anuncios de podcast les informaran de nuevos productos o servicios, dando así a las marcas una gran oportunidad de alcanzar su objetivo incluso cuando los ojos de los consumidores están en otra parte y realizan varias tareas a la vez. A pesar de que esta tecnología no permite la publicidad tradicional, el asistente de voz de Amazon, Alexa, se ha integrado con los altavoces de Sonos, la navegación de Garmin y los coches de BMW, dando a estas marcas la oportunidad de usar el contenido para continuar la conversación con sus consumidores a través de las habilidades personalizadas de Alexa.

Sports Streaming

El 2018 marca el año en que los derechos audiovisuales superaron todos los demás generadores de ingresos del ecosistema deportivo. Esta alteración en los generadores de ingresos viene acompañada de otro cambio considerable: el aficionado a los deportes en streaming se está convirtiendo en el más habitual. Los deportes tradicionales se dirigen cada vez más a páginas web de streaming, y las ligas, equipos y atletas están aceptando la realidad cambiante de la multipantalla y el aficionado deportivo digital. Mientras que los medios lineales tradicionales intentan equilibrar el alcance de la audiencia con la próxima generación de consumidores de OTT, las nuevas plataformas de distribución están apostando por comprar derechos deportivos, lo que resulta en tarifas cada vez mayores para las cuentas premium.

Streaming activo

Las transmisiones en directo están convirtiendo al público en participantes activos. Plataformas como Twitch permiten que los consumidores interactúen con contenido en directo y dan a las marcas la oportunidad de iniciar conversaciones para conectar realmente con sus consumidores. Más recientemente, Darren Rovell de ESPN informó que la Alianza de Fútbol Americano lanzará una nueva característica en sus partidos que permitirá a los aficionados ver un partido dentro de la aplicación y apostar desde la misma pantalla. También están trabajando con MGM para poner wearables a los jugadores y así evaluar mejor sus probabilidades.

Suscripciones temporales

Con cada vez más y más opciones de transmisión, los consumidores se están volviendo leales al contenido, no a las plataformas. Puede ser que abandonen HBO durante el parón de Juego de Tronos o que se suscriban a Netflix para ver del tirón la segunda temporada de Ozark. La lealtad del consumidor está vinculada al contenido, ya que ningún canal de distribución podrá satisfacer todas las necesidades de todos los consumidores. Si bien las asociaciones temporales pueden ser arriesgadas, los programas de estos gigantes culturales han demostrado extender la conversación y llegar más allá de los episodios semanales o de un lanzamiento en particular.

Ficción inmersiva

La popularidad de experiencias como los escape rooms y Sleep No More (una obra de teatro inmersivo) demuestra que los consumidores desean entrar en las narrativas, lugares y experiencias y ser un personaje más, no un mero espectador. El hotel en construcción inspirado en Star Wars que se instalará en Walt Disney World, brindará a los huéspedes la oportunidad de convertirse en ciudadanos activos de la galaxia embarcándose en un viaje inmersivo durante su estancia.

Espacios polivalentes

La línea entre el trabajo, la vida personal y el juego sigue desdibujándose y el auge de WeWork y otros espacios polivalentes (por ejemplo, restaurantes y vestíbulos de hoteles) está abriendo las puertas a la programación experiencial. Los espacios centrados en mujeres como Bumble Hive y The Wing no solo funcionan como espacios de trabajo conjunto para inspirar a las líderes del mañana, sino que también son lugares físicos que fortalecen sus marcas (y marcas asociadas) a través de sus ofertas de liderazgo intelectual, productos personalizados y alianzas únicas.

Interseccionalidad

Wonder Woman, Get Out y Black Panther han dominado la taquilla en el último año, cosa que demuestra que la diversidad ya no es la excepción; es la expectativa. Los consumidores esperan verse a sí mismos en los medios que consumen y en las marcas que usan.

Propósito

Los consumidores buscan contenido y experiencias con un propósito o un enfoque en la inclusión y el activismo. Por eso, esperan que las empresas también pongan de su parte. Tomar partido en temas relevantes se ha convertido en una forma efectiva para las empresas de involucrarse socialmente y obtener la aprobación de su público (Elevent). Los consumidores detectan la falta de autenticidad, por lo que no se trata solo de defender una postura, sino de convertirla en parte del ADN de la marca.

On-Demand

Atrás quedaron los días de interminables recados gracias a la creciente popularidad y accesibilidad de la entrega de pedidos de productos y experiencias. Los consumidores reciben la compra semanal y sus artículos cotidianos en casa, dando así acceso exclusivo a su hogar a servicios como Postmates o Amazon Prime.

Al aire libre

Los consumidores más jóvenes están encabezando el resurgimiento de las actividades al aire libre: visitan cada vez más los parques nacionales y acuden a festivales al aire libre (música, comida, liderazgo intelectual, etc.). Marcas como Outdoor Voices están aprovechando este hecho y desarrollan la voz de su marca alrededor de la idea de salir al exterior y #hacercosas (#doingthings), además de lanzar programas que provocan un cambio radical en la experiencia de compra en interiores como sus tiendas deportivas al aire libre con realidad aumentada en los parques nacionales de los EE. UU.
Entonces, ¿qué es lo que buscan los consumidores y los seguidores?

Se están alejando de los canales y momentos unidimensionales centrados en un solo tema, y en lugar de eso, buscan participar y vivir experiencias que les permitan “marcar varias casillas a la vez”. Quieren reinventar su infancia e interactuar con actividades y marcas que les ofrezcan una cierta nostalgia con un toque renovado. Además, buscan más control, ya sea creando su propia historia o personalizando la forma en que consumen el contenido. Estas tendencias, en constante evolución, ofrecen a las marcas grandes oportunidades para crear experiencias y atraer a los consumidores de nuevas maneras.
Fuente: Puromarketing.com

El 60% de los eShoppers espera a momentos como Black Friday o tener cupones de descuento para comprar online

POSTED ON octubre 23rd  - POSTED IN Sin categoría

La compra online se ha convertido en un hábito para la gran mayoría de los internautas españoles. 7 de cada 10 (casi 20 millones de personas) declara comprar online, tal y como se desprende del ‘Estudio Anual de eCommerce 2018’, elaborado por IAB Spain y Elogia. Sin embargo, esperar a días señalados en el calendario de los descuentos (como puede ser el Black Friday) o disponer de cupones de descuento para comprar se ha convertido en una realidad para el 60% de los eShoppers.

A tenor de los hábitos de consumo, los internautas compran una media de 3 veces al mes con un gasto de 77€. Las motivaciones para comprar online giran en torno a la conveniencia, las ofertas en los productos y el precio. En este sentido, los consumidores se decantan por la compra online debido, principalmente, a la practicidad y comodidad (86%), las ofertas disponibles en la red (85%), la facilidad (84%) o la posibilidad de disponer de una mayor gama de productos a golpe declick (81%).

Los internautas españoles compran online de forma habitual pero la gran mayoría, 6 de cada 10 personas, confiesa esperar a las fechas señaladas para realizar las compras (como pueden ser Black Friday, Cyber Monday o el Día del Soltero) o a tener cupones de descuento. “Es una tendencia que se viene confirmando desde los últimos años: los consumidores esperan las bajadas de los precios durante el Black Friday, que este año se celebrará el 23 de noviembre, pudiendo además canjear cupones de descuento para realizar sus compras y aprovecharse de las ofertas ventajosas que ofrecen los eCommerce en esos momentos”, declara Alberto Hernández, Partnerships Director de Webloyalty España, compañía líder en generación de ingresos adicionales para eCommerce.

Otra tendencia cada vez más en auge entre los consumidores online son los clubes de compras que dan acceso a descuentos y ofertas exclusivas para sus miembros. “Los programas de cashback como el club de compras de Privilegios en Compras ofrecen al usuario un 10% mínimo de cashback en sus compras online en más de 500 eCommerce, y permiten a los compradores online acceder a recompensas exclusivas y disfrutar de servicios adicionales”, apunta Alberto Hernández.

m-Commerce y redes sociales, en constante crecimiento

El m-Commerce, es decir, la compra a través de dispositivos móviles, goza de buena salud. El 43% de los eShoppers españoles declara haber comprado a través del móvil en los últimos tres meses, tal y como recoge el estudio ‘Online Shopper” de Ipsos Global Advisor. Los smartphones forman parte del día a día, sin embargo, el rey en la compra online continua siendo el ordenador, dispositivo utilizado en las compras online por 7 de cada 10 consumidores.

El comercio electrónico y las redes sociales se han convertido en un binomio indisoluble para cada vez más internautas. El 57% de los eShoppers reconoce buscar en las redes sociales -principalmente Instagram y Facebook-) antes de realizar una compra online, dato que recoge el ‘Estudio Anual de Redes Sociales 2018’ de IAB Spain. El 38% de los usuarios realiza comentarios, opina, expone problemas y dudas sobre los productos comprados por internet en alguna red social. Un dato significativo es que el 64% de los usuarios valora positivamente los comentarios en social media y la mitad de los consumidores admite que éstos son capaces de influir en sus decisiones de compra.
Fuente: Puromarketing.com

Cómo las marcas conectan con el billonario mercado de las madres

POSTED ON octubre 16th  - POSTED IN Sin categoría

Las madres mueven cantidades abrumadoras de dinero en consumo y las empresas necesitan llegar hasta ellas

Si se miran los anuncios de las revistas de hace 100 y 150 años, cuando el consumo moderno empezaba a ser lo que acabó siendo y cuando las compañías arrancaban con sus estrategias de publicidad y posicionamiento, dando el pistoletazo de salida al marketing y la publicidad modernas, las madres estaban ya muy presentes.

En los anuncios, las madres podían descubrir medicinas que harían que los niños creciesen más sanos e incluso productos nuevos, como la leche condensada, que harían la alimentación más sólida. Los anunciantes tuvieron claro desde un primer momento que las madres eran un mercado demasiado atractivo y con demasiado potencial como para permitir que se escapase.

Ahora, con un siglo de distancia, muchas cosas han cambiado (especialmente en cómo se ve a la mujer y cómo se la presenta en los anuncios, a pesar de que queda todavía mucho por recorrer) pero otras no lo han hecho tanto. La esencia de que las madres son poderosos motores de consumo y que la industria tiene que llegar a ellas sigue ahí. Las compañías siguen intentando captarlas, convencerlas y mantenerlas como consumidoras.

Simplemente han actualizado sus métodos y están trabajando de un modo diferente. The Atlantic estuvo en una conferencia de marketing especializada en madres en Nueva York y de lo que escucharon se puede concluir que este nicho de mercado es un poderoso reclamo para los responsables de marketing y para la estrategia que desarrollan para sus marcas y sus empresas. Las madres son el nicho de mercado al que quieren llegar, porque no solo comprarán de forma habitual si se logra fidelizarlas sino que además son compradores decisivas en términos de gasto, poder y decisión de compra.

Lo son porque, según apuntan los expertos, están dispuestas a gastar mucho dinero en sus hijos y a comprar mucho para ellos. “Las madres son los más poderosos influencers en el planeta”, apuntaba un ejecutivo de marketing en la convención, señalando que “comprará cualquier cosa para ese bebé”.

Mueven cantidades billonarias de dinero en consumo

Pero esa no es la única razón. Su papel es también determinante de un modo más transversal porque ellas son quienes tienen el control de lo que ocurre en los hogares. Partiendo de estadísticas de consumo estadounidenses, las madres son quienes toman la mayoría de decisiones de compra en los hogares y sus gastos (solo los de las madres de EEUU) llegan a los dos billones (españoles, trillones anglosajones) al año en consumo.

Llegar a las madres es, por tanto, crucial para el éxito y la supervivencia de las empresas. Pero ¿cómo se llega a las madres y cómo se las convence de que la marca en cuestión es la mejor? Esa es la gran cuestión.

Las empresas siguen diferentes estrategias y pulsan distintas teclas, como se puede concluir del análisis del medio estadounidense, aunque con ciertos elementos que funcionan como claves. El rey de lo que hay que hacer para llegar a las madres es tener empatía. Esa es la palabra clave de moda cuando la industria habla de las madres y de cómo venderles cosas.

Estrés y madres preocupadas

Todos los temas que están perfilando el debate sobre la maternidad en el siglo XXI deben ser tenidos en cuenta para así conseguir mostrar a las consumidoras que se las comprende y que se empatiza con ella, desde las elevadas cargas de estrés que soportan hasta desde sus aspiraciones a sus miedos. Las madres muestran también, según los análisis y sus conclusiones, una tendencia a preocuparse.

Las marcas tienen que ser capaces de posicionarse señalando que comprenden esas preocupaciones (y, por supuesto, darles respuesta). Toda la comprensión que las marcas tienen de los problemas de las madres y todas las soluciones que encuentran para ellos tienen que servir para, no hay que olvidarlo, vender alguna cosa.

A eso se suman elementos que están también muy presentes en el marketing en general en los últimos tiempos, como la importancia de la honestidad, la transparencia o convertir al consumidor en un partner.
Fuente: Puromarketing.com

Lo que la neurociencia detrás del consumo de chocolate cuenta de cómo tomamos decisiones de compra

POSTED ON octubre 12th  - POSTED IN Sin categoría

La marca que las consumidoras decían que iba a comprar no era la misma que su cerebro prefería

El chocolate es uno de esos productos en el que los consumidores suelen tener cierta unanimidad. Es algo que ‘sabe bien’ y es un producto de deseo que gusta comprar. De hecho, poco importan los cambios en los hábitos de consumo o hasta en las preocupaciones de los consumidores. De una manera o de otra, el chocolate se mantiene y se sigue comprando. Sigue entrando en las decisiones de compra.

Y, además, el chocolate es uno de esos productos que, a pesar de ciertos cambios, nos acompaña toda la vida. No hay edad en la que comer chocolate deje de estar bien, a diferencia de otros productos de la infancia que se pierden cuando se llega a la edad adulta.

Pero ¿por qué compramos chocolate? Y, sobre todo, ¿qué podemos aprender de esa decisión de compra y aplicar a otros terrenos en los que se toman decisiones de consumo?La neurociencia ha intentado comprender cómo y por qué compramos chocolate y lo que ocurre en nuestro cerebro mientras sucede.

El neuromarketing gana

Un estudio analizó las pautas de compra de un grupo de mujeres en Alemania para comprender qué las convertía en compradoras de chocolate y también si el mensaje y la visión consciente impactaban en cómo tomaban esa decisión. Es decir, ¿tiene las creencias de las consumidores sobre el chocolate el efecto definitivo sobre la compra de chocolate?

Las conclusiones destacaron que es más valioso estudiar el cerebro de las consumidoras que confiar en los mensajes para posicionar a una marca de chocolate. Porque lo que hace que compremos el chocolate es más bien lo que ocurre en nuestro cerebro a un nivel subconsciente. Lo que el estudio del cerebro de las consumidoras decía apuntaba hacia una dirección y lo que las encuestas sobre sus pautas de consumo y decisiones de compra apuntaban hacia otra. Los primeros datos fueron los ganadores.

De hecho, los investigadores decidieron ver cómo esto pasaba de una manera mucho más práctica. Hicieron una encuesta sobre intención de compra previa y luego cruzaron datos con lo que los supermercados asociados a la prueba decían. El chocolate que las consumidoras decían que preferían era el que obtenía peores resultados.

Por tanto, para vender chocolate, hay que apostar por el neuromarketing y hay que ver qué ocurre con el cerebro de quien compra mientras se expone a los mensajes de la marca.

La publicidad del chocolate te hace sentir hambre de dulces
Pero esos no fueron los únicos descubrimientos que lograron los investigadores. El estudio del cerebro de las participantes también permitió descubrir otras cuestiones y asociaciones, como por ejemplo cómo responde el cuerpo a los mensajes de las marcas de chocolate y simplemente pensar en chocolate.

Las participantes en el estudio señalaron tanto antes de la exposición a los mensajes como después de la medición que se sentían hambrientas y que tenían una fuerte necesidad de comer dulces. Pensar en chocolate hace que te entren ganas de comer chocolate.
La conclusión para todos: no hay un botón de compra, hay muchos
Además, el estudio también determinó que las regiones que operaban cuando se analizaban los mensajes de las marcas de chocolate eran varias. La actividad estaba en varias zonas del cerebro, desde la que se relaciona con el precio hasta la que analiza el producto. Los investigadores determinaron por tanto que no existe un ‘botón de compra’ en el cerebro, sino más bien que lo que hace que tomemos las decisiones de compra es el trabajo paralelo de varios botones de compra.

Las marcas tienen que estudiar lo que ocurre en todos ellos para comprender cómo responderán los consumidores a su producto y, sobre todo, cuál acabarán comprando. Como demostraron los investigadores, que algo te guste no implica necesariamente que sea lo que quieres. Lo que realmente quieres a veces, como ocurrió con el chocolate y las marcas ganadoras de la prueba, solo lo sabe tu cerebro.

Fuente: Puromarketing.com

Como no espantar a los consumidores cuando se les está intentando vender algo 

POSTED ON octubre 8th  - POSTED IN Sin categoría

Hay que usar un lenguaje personal y cercano, que haga sentir al cliente que se habla de tú a tú 

Por mucho que las cosas hayan ido cambiando, por mucho que cada vez se dé más importancia a ciertos elementos frente a otros, por mucho que las palabras clave de lo que hay que hacer hayan cambiado, al final las marcas y las empresas quieren una cosa clara. Quieren vender más y quieren hacer cada vez más y más caja. Al fin y al cabo, para eso han nacido y ese es su gran objetivo.

Pero para vender más y para llegar a los consumidores, no solo se necesitan productos, una actividad y una estrategia actualizada que conecte con lo que los consumidores quieren en el mundo y en el mercado en el que se mueven, sino también en saber qué teclas se pueden pulsar y qué teclas no deberían tocarse jamás. Porque para lograr llegar al consumidor y para vender hay que tener en cuenta muchas cosas. Es necesario comprender qué es lo que importa, qué es lo que les llega y qué es lo que hace que actúen.

Y uno de los elementos clave para todo ello es el lenguaje y el modo en el que se usan las palabras para conectar con la audiencia. No se trata solo, como explican en un análisis en Harvard Business Review, de comprender lo que los consumidores están diciendo y ser capaz de transmitir a su vez información, sino que además el lenguaje tiene que llegar mucho más allá que eso.

Tiene que ser capaz de transmitir valores, crear sensaciones o lograr una buena reacción entre los potenciales clientes. Para ello, no hay más remedio que cuidar – y mucho – lo que se dice y cómo se construye el mensaje.
Las palabras no son elementos vacíos y el modo en el que se escogen y se usan no es tampoco gratuito. Las marcas y las empresas tienen que elegir bien los elementos que emplean y, sobre todo, huir de las construcciones vacías que en realidad no aportan nada y que en ocasiones simplemente saturan a los consumidores y los espantan.
Por tanto, ¿qué se debe decir y cómo se debe construir el mensaje? Quizás la primera lección que las marcas y las empresas tienen que aprender en estos nuevos tiempos es que al consumidor cada vez le importa menos y valora menos el lenguaje altamente corporativista. Si los potenciales clientes quieren que las empresas sean cada vez más cercanas y más próximas, eso también se tiene que aplicar al lenguaje que emplean.

Un lenguaje humano

Como recuerdan en el análisis, los estudios han ido demostrando que cada vez más es más importante dar un toque humano a lo que se está diciendo y haciendo. Esto es además todavía más importante en el universo tech. A medida que los consumidores usan más y más la tecnología para conectar con las compañías, se corre el riesgo de que la relación que establecen con ellas se sienta mucho menos personal. Es más fácil olvidar que al otro lado hay una persona leyendo/escuchando lo que decimos y respondiendo.

La clave está en usar ‘trucos’ lingüísticos que hagan que se refuerce la idea de proximidad y de humanidad ante el receptor del mensaje. Esto implica, por ejemplo, cambiar el modo en el que se usan los tiempos verbales. Hablar desde el yo en vez desde el nosotros es mucho más efectivo, en términos de percepción por parte del consumidor, que lo que se hace habitualmente (hablar siempre desde un nosotros y nuestro, reforzando la idea de que quien habla es la empresa como ente). El cómo podemos ayudarte tiene que convertirse en un cómo podemos ayudarte.

Igualmente, el consumidor necesita sentir que la persona que está al otro lado es cómo él mismo. Tiene que sentir una conexión y una identificación. Para ello, es importante usar algunos trucos de psicología del lenguaje. Uno de ellos está en usar el mismo tipo de lenguaje que el consumidor. Tiene que hablar de una manera similar, usando las mismas palabras y el mismo tipo de construcciones. A eso se suma que mostrar empatía, empelando palabras que
potencien esa idea de relación, ayuda a establecer un vínculo más poderoso.

Ir un paso más allá

Una vez que se han establecido esos vínculos y que se ha creado esa poderosa relación es el momento en el que la compañía puede llevar la conversación a su terreno y puede apuntalar aquellas cosas que necesita destacar para que la relación con el consumidor vaya por donde ellos quieren que vaya y que la percepción del consumidor sea la que ellos quieren que sea.

Así, una vez que se ha logrado establecer este tipo de conexión es el momento en el que el lenguaje tiene que convertirse en resolutivo. Es cuando quien habla debe empezar a asumir palabras – especialmente verbos – que transmitan que están trabajando en el problema o en la cuestión y que están avanzando hacia una respuesta.

Además, no se trata solo de parecer resolutivo, hay que ser capaz de trasmitir claramente las cosas. Esto implica no dar muchas vueltas para decir algo y ser específico con las cosas. Describir de forma correcta y concreta es más eficiente.
Fuente: Puromarketing.com

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