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CORONAVIRUS: ESTUDIO PROYECTA LAS FECHAS EN QUE TERMINARÁ LA PANDEMIA

POSTED ON abril 29th  - POSTED IN Sin categoría

Una universidad de Singapur que analiza diariamente los casos de coronavirus en los distintos países del mundo, estima que el peor momento del virus estaría pasando precisamente en estos momentos, ya con una leve baja.

Un estudio de la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur, que se dedica a investigar sobre el comportamiento del coronavirus en distintas partes del mundo, pronosticó que el COVID-19 debería ser superado por Chile recién en octubre, aunque ya a fines de junio nuestro país podría considerar como superado el 97 por ciento de la pandemia.
La universidad de Singapur proporciona un monitoreo predictivo del virus, considerando los casos confirmados de cada país, además de los sospechosos y los recuperados. El objetivo es poder estimar las curvas de contagio que se han dado en los distintos lugares del mundo.
Desde el organismo explican que la actualización de la información se realiza diariamente, debido a las situaciones que pueden ocurrir como brotes o un aumento significativo de los contagios, y que los datos son inexactos y pueden contener errores, sin embargo, están basadas en cálculos matemáticos y tiene fines educativos.

AFP

“Los lectores deben tomar cualquier predicción con precaución. El optimismo excesivo basado en algunas fechas de finalización pronosticadas es peligroso porque puede aflojar nuestras disciplina y controles y provocar el cambio del virus y la infección, y debe evitarse”, explican desde el organismo.
De acuerdo al gráfico, el peak de la pandemia la estaríamos viviendo en estos momentos en Chile y durante mayo debería comenzar a bajar la curva de contagios, que a mediados de junio ya debería haber sido superada en un 97 por ciento. Según el estudio, la primera semana de julio, el 99% de la pandemia debería estar superada en Chile, aunque sólo en octubre se podría hablar del fin del virus.

Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur

El caso de Argentina por ejemplo, es similar al de Chile, aunque al país trasandino le costaría algunas semanas más recuperarse al cien por ciento del virus. A principios de julio el COVID-19 debería estar superado en un 97 por ciento y recién a fines de octubre sería el fin de la pandemia.

Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur

El peor momento a nivel mundial, según el gráfico, estaría pasando precisamente en estos momentos, ya con una leve baja. Según los gráficos a fines de mayo la pandemia debería estar siendo superada en un 97 por ciento, aunque el fin total recién se podría esperar para diciembre.

Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur

En el caso particular de Estados Unidos, el país más afectado por el coronavirus y que ha registrado más muertes hasta ahora, el 16 de mayo podría tener superada la pandemia en un 97 por ciento y durante las primeras semanas de septiembre estarían libres del virus.

Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur

Italia por su parte, el país europeo más golpeado junto a España, ya pasó por su peor momento y el 9 de mayo debería tener superado un 97 por ciento del virus, mientras que 31 de agosto podría superarlo completamente, considerando que las medidas sanitarias se mantengan y se cumplan.

Estados de ánimo, expectativas y comportamiento de las empresas durante el confinamiento

POSTED ON abril 20th  - POSTED IN Sin categoría

Dato empíricos sobre cómo el COVID-19 puede ir configurando al nuevo consumidor. 

#coronavirus
#confinamiento
#marketing

Están apareciendo una profusa cantidad de artículos de opinión, estudios y análisis que intentan inferir de qué modo el coronavirus y la crisis que nos ha traído está reconfigurando el mundo. Esta crisis está sometiendo a un duro test de resistencia a nuestras sociedades, nuestras economías, nuestra fortaleza mental, nuestras capacidades de resistencia, de adaptación? Puede que para muchos de nosotros sea el escenario de cambio más retador al que nos enfrentaremos jamás.

Y todo parece indicar que el coronavirus ha llegado para quedarse. Lo superaremos, sin duda. Estamos en el mejor momento del a historia para que la humanidad pueda enfrentarse a una pandemia: miles de personas están trabajando duramente en todo el mundo para encontrar los tratamientos y la vacuna que el mundo necesita, y todo el conocimiento agregado y las capacidades tecnológicas disponibles terminarán dando su fruto, esperemos que pronto.

Esta crisis supondrá un coste enorme que aún estamos lejos de poder cuantificar con precisión. Pero si podemos empezar a saber qué efectos está empezando a tener este virus en nuestras vidas y muy especialmente en nuestras expectativas de futuro. Con una perspectiva de al menos una semana desde que entramos en el periodo de confinamiento obligatorio, ya hemos empezado a adaptar hábitos, formas de actuar y hemos tenido tiempo de empezar a reflexionar sobre qué nos espera en el futuro

¿Cómo estamos adaptándonos a este nuevo escenario?

¿cómo nos está afectando a nuestro estado de ánimo? ¿qué nuevos comportamientos estamos adoptando? ¿cuáles se convertirán en hábitos y cuáles serán efímeros una vez acabe el confinamiento? ¿Cómo afrontaremos la nueva realidad post-coronavirus? Lo hemos preguntado en una encuesta realizada entre los días 20 y 25 de marzo mediante cuestionario online a 675 personas entre 16 y 75 años hemos obtenido resultados que exponemos a continuación.
Una de las primeras ideas a evaluar es el estado anímico de las personas. Según la encuesta, el sentimiento mayoritario es la incertidumbre con un 64,3% de personas que responde que siente «bastante o mucha». Este sentimiento, sin embargo, aún no se manifiesta en temor, pese a las noticias de incremento de contagiados y fallecimientos que vamos recibiendo, ya que hasta un 73,5% manifiestan sentido siento algo o nada de temor, frente a un 26,5% que dice sentir bastante o mucho temor. Tampoco es mayoritario el sentimiento de inseguridad, más bien al contrario, un 72,6% no dice sentir inseguridad de forma significativa. Tampoco es la tristeza un sentimiento mayoritario, sólo un 17,5% dice sentirse realmente triste. Es la incertidumbre el estado anímico que realmente prevalece en el sentimiento de la población en España.

¿Qué nivel de información sobre el coronavirus y la situación generada tienen los españoles?

Pues un 53% dicen sentirse en general bien informados. En una valoración en una escala de 1 a 5 sobre el nivel de información, recibida, siendo 1 el nivel inferior y 5 el superior, la puntuación promedio obtenida es de 3,47. Los medios empleados son mayoritariamente la televisión (84,9%), la prensa digital (88,7%), las redes sociales (68,3%), WhatsApp y servicios de mensajería instantánea (65%) y el teléfono (62,7%).

Si pensamos en cómo creemos que afecta y afectará esta crisis a nuestra economía doméstica y a nuestras decisiones de consumo, el estudio arroja resultados muy concluyentes: mucho, y con una importante merca de capacidad económica y de expectativas de consumo. Un 14% de encuestados afirman que es seguro o muy probable que pierdan su empleo. Pero casi un 70% afirman que sufrirá una merma en su capacidad económica (un 29,2% de modo muy considerable) y que ello supondrá que el 75% de encuestados reducirá su consumo en los meses posteriores al periodo de confinamiento.

Una partida que se verá especialmente afectada es la de las vacaciones del próximo verano, que un 70% de encuestados estima que bajará, pero lo más llamativo es que casi un 41% dice que la bajada será considerable. Está por ver si esto se manifestará en no realización de vacaciones, vacaciones más modestas o quizás vacaciones nacionales en detrimento de viajes al extranjero más costosos.

El presupuesto de ocio también se verá afectado, aunque ligeramente menos, con una disminución del 65%, el mismo porcentaje de encuestados que afirma que gastará menos en restauración. Donde se espera un elevado impacto a la baja es en el gasto en artículos premium o de lujo, con un 80% de encuestados que dicen que gastarán menos.

Algunas partidas, si bien se verán también afectadas, lo harán en menor cuantía, como son en el presupuesto para alimentación saludable y en el de actividad deportiva, que la mayoría de encuestados piensan mantener: sólo lo reducirán un 32,1% y 39,7% de los encuestados, respectivamente. Estos datos son coherentes con el elevado sentimiento de incertidumbre que hemos reflejado anteriormente que, como es sabido tiene una fuerte repercusión en los niveles de consumo previstos y en su composición, priorizando lo que se considera básico o irrenunciable.

Otro aspecto clave que está sometido a escrutinio continuado es la forma en que las empresas están actuando durante esta crisis: si están colaborando, aportando sus recursos para paliar las graves carencias detectadas a todos los niveles; si están contribuyendo a que el ciudadano pueda sobrellevar mejor las crisis; cómo están actuando en relación con la preservación de sus negocios y cómo eso se refleja en sus posibles ajustes de plantilla; si están adoptando actitudes o comportamientos que puedan ser interpretados como «aprovecharse» de la crisis, con los juicios éticos y morales que se derivan de ello. Y muy especialmente, cómo todo ello puede beneficiar o perjudicar a la reputación de las empresas y con ello, condicionar las decisiones de compra futuras de los consumidores. ¿Lo tendrán en cuenta en el futuro?
Pues podemos anticipar la respuesta a esta última pregunta con un rotundo sí. Un 72,1% de los encuestados afirman que tendrán bastante o muy en cuenta la actuación de las empresas durante esta crisis en sus futuras actuaciones como consumidor. Un 56,1% afirma sentirse informado sobre qué empresas están contribuyendo. Pero en cuanto a expectativas y qué comportamientos se consideran alineados con el concepto «contribuir» los resultados obtenidos son concluyentes: un 95% de los encuestados reclaman que las empresas privadas contribuyan a la solución a la crisis, no priorizando su cuenta de resultados sino su compromiso por colaborar con sus recursos (un 74% de los encuestados).

Un comportamiento que se considera inaceptable es la subida de precios como consecuencia de la subida enorme experimentada en la demanda de productos especialmente necesarios o escasos (un 78,1% interpreta la subida de precios como «aprovecharse» de la crisis).

Y en relación con la aplicación de ajustes de plantilla, aunque se es más comprensivo ante este tipo de actuaciones, un 57,8% de los encuestados no consideran apropiado el hacer ERTEs masivos durante la crisis, por un 42,2% que sí lo ven razonable.

Todo apunta a que surgirán nuevos tipos de consumidores, con preferencias modificadas, con presupuestos de gasto reformulados y seguramente con una relación con las marcas diferente, fruto del comportamiento que estén demostrando durante esta crisis. El consumidor realizará un juicio moral severo que podrá ser determinante en las decisiones de compra futuras. Y ello debería ser muy tenido en cuenta por las empresas, si quieren preservar las relaciones de confianza, e incluso afectivas construidas durante años. Es una oportunidad de demostrar la realidad de los valores que hay podido ir proclamando en el pasado y que ahora se ponen a prueba.

Son datos que apuntan a cambios probables pero que habrá que ir validando, confirmando o modificando a medida que avanzan los días de confinamiento. Se irán produciendo noticias, acontecimientos, etc. que tendrán su repercusión en los estados de ánimo y expectativas a nivel individual y colectivo. La realidad es tremendamente dinámica y cambiante, y las incertidumbres son máximas. Pero la prudencia, en un tiempo en el que la seguridad y la prevención son valores muy al alza, invita a actuar ya e ir preparándose para el escenario post-confinamiento.

En las próximas semanas realizaremos una segunda oleada de este estudio, más cerca del final del confinamiento a fin de validar las tendencias observadas e introducir nuevos ángulos de análisis pertinentes ya en ese momento.
Datos del estudio
Realizado por Pablo Contreras, fundador de IdeasActionLab y profesor de EAE Business School.
Fuente: Puromarketing.com

Cómo las antiguas experiencias nos ayudan a descifrar las nuevas, según la neurociencia

POSTED ON abril 8th  - POSTED IN Sin categoría

Para el marketing es algo muy importante, ya que demuestra que nuestra reacción a las marcas está marcada por lo que vivimos en el pasado

Todos hemos vivido la experiencia de entrar por primera vez en un nuevo restaurante. Quizás nos lo hayan recomendado, quizás es algo que llevábamos tiempo deseando hacer o quizás sea todo fruto de una total coincidencia y simplemente es el espacio en el que vamos a cubrir una necesidad porque estaba ahí.

La reacción a un espacio nuevo es diferente y posiblemente cada quien tenga ciertas cosas en las que se fija. Lo que no cambia es cómo nuestro cerebro está procesando toda la experiencia. La neurociencia acaba de demostrarlo, en un estudio que puede ayudar a las marcas y a las empresas a comprender cómo los consumidores conectan con ellas cuando interactúan por primera vez.

El estudio, elaborado por neurocientíficos del MIT, ha identificado la parte del cerebro que se encarga de gestionar esas nuevas experiencias. Cuando nos cruzamos con un espacio nuevo y una nueva experiencia, como pasa con un nuevo restaurante en el que estamos comiendo, el cerebro humano no parte de la nada. Usa las experiencias del pasado para comprender qué ocurre y para procesar la información que le rodea.

Usando lo que ya sabes para lo nuevo

De este modo, puede saber qué sucede y prepararse para ese proceso. El cerebro cuenta con lo que los investigadores llaman un «código de evento», que es lo que ayuda a comprender lo nuevo. Cuando se enfrenta a una situación nueva que puede conectar con otra, el cerebro emplea esa misma parte del cerebro que usó para gestionar la primera.
«Cuando encuentras algo nuevo, hay estímulos realmente nuevos y notables, pero ya tienes cierto conocimiento sobre esa experiencia en particular por lo que ya has vivido antes», explica Susumo Tonegawa, líder del estudio.
De este modo, procesamos la información no solo por lo que ocurre en el momento concreto y el espacio en el que estamos, sino también por los conocimientos que ya tenemos provenientes del pasado.

Por ejemplo, cuando cenamos, se activan las mismas áreas de memoria, sin que importe mucho dónde o qué se está cenando. El cerebro tiene su evento de cena, su idea de lo que es, que usa como elemento genérico para comprender en general qué ocurre.

Aplicación en neuromarketing

¿Qué importancia tiene esto para el marketing? Como ocurre con los descubrimientos de la neurociencia, nos ayuda a comprender mucho mejor cómo funciona la mente humana y qué elementos impactan en cómo percibimos las cosas y cómo gestionamos la información. El neuromarketing toma estos descubrimientos y ayuda a perfilar mensajes más efectivos. Este descubrimiento en concreto deja claro que las acciones y las percepciones no parten de cero.

Los investigadores creen que estos descubrimientos también son importantes para entender cómo funciona el aprendizaje por transferencia, transfer learning en inglés, en el que el cerebro usa los conocimientos que ya tiene para poder interpretar lo nuevo o para aprender cosas nuevas. Este sería también el uso más interesante desde el punto de vista del neuromarketing, porque el trabajo en este terreno ayuda a comprender cómo basamos nuestra percepción y conocimiento actual sobre productos y marcas en experiencias ya vividas.

#neurociencia
#neuromarketing
#marketing
Fuente: Puromarketing.com

Solidaridad frente al coronavirus: más empresas y marcas cambian su producción o lanzan iniciativas para luchar contra la pandemia

POSTED ON abril 1st  - POSTED IN Sin categoría

Compañías de perfumería que fabrican gel desinfectante, aerolíneas que crean puentes aéreos sanitarios o pequeñas pymes que fabrican mascarillas: muchos son los que ponen su granito de arena

La crisis del coronavirus ha supuesto un disrupción en la vida cotidiana y un golpe para las empresas, que han visto como su mercado tradicional desaparecía por culpa de la actualidad. Además, en una situación como la que se está viviendo, lo importante ya no es vender o no, sino estar a la altura. Los consumidores esperan de ellas que sean capaces de responder a los retos del momento y muchas empresas lo están haciendo. Han cambiado su producción y su trabajo para lanzarse a crear productos necesarios en estos momentos y responder a las necesidades sanitarias.

En todo el mundo han sido muchas las empresas que se han lanzado a producir elementos contra el coronavirus. Las grandes marcas de lujo en Francia e Italia fueron de las primeras, cambiando sus talleres de moda y sus fábricas de perfumes para producir mascarillas o geles desinfectantes. Pero no son las únicas que han cambiado las cosas y que han empezado a ajustar qué hacen. En España, muchas compañías han modificado su producción o han puesto a disposición del bien común sus recursos.

Una de las empresas que han cambiado producción en España es el Grupo Puig, el gigante de la perfumería que está detrás de los perfumes de marcas populares, como Carolina Herrera, Prada o Shakira, o de clásicos, como la colonia Heno de Pravia. Ahora, como se sabe gracias a una foto que publicó en Instagram Shakira, los laboratorios de Puig no están produciendo perfumes: están creando botellas de gel desinfectante.

No son los únicos que han cambiado su producción de sus fábricas en España para poder responder a la creciente necesidad de ese material. Repsol ha modificado los laboratorios que se dedican a investigar carburante para producirlo, Coty ha empezado a hacerlo en sus fábricas en Cataluña en las que hasta ahora creaba productos de cosmética y perfumería y L’Oreal está produciendo en su fábrica de Burgos, donde habitualmente crea productos de la marca La Roche-Posay.

En Castilla-La Mancha, la empresa del canal farmacéutico Iberfrasa, también se ha sumado con otra iniciativa para fabricar sin descanso geles hidroalcohólicos, tan necesarios en este momento, donándolos a los hospitales públicos de toda Castilla-La Mancha. Esta fábrica manchega situada en la localidad de Quintanar de la Orden, no ha dudado en ayudar a sus vecinos más cercanos y no tanto con la donación de varios palets, llenos de geles hidroalcohólicos que han sido entregados en varias residencias de ancianos y hospitales.

Cantabria Labs, otra compañía de cosmética, está ya produciendo 15.000 frascos de gel desinfectante cada día. Han parado su producción tradicional y la han migrado a estos productos. Sus responsables explican que dado que ya tenían los ingredientes y la fórmula pudieron empezar rápidamente la producción, a pesar de que no era lo que hacen habitualmente.

También las universidades han empezado a participar en el esfuerzo colectivo. La Universidad de Salamanca está fabricando gel en su facultad de Farmacia, dando servicios de atención psicológica e imprimiendo pantallas de protección. La Universidad de Santiago de Compostela ha adaptado una de las plantas de su departamento de ingeniería química para producir también gel desinfectante.

Foto USC
La industria del alcohol y la agroalimentaria están igualmente posicionándose como una de las que puede cambiar producción y donar materiales. Viñaoliva ha donado alcohol sanitario y Hacienda está simplificando las cosas para que las empresas productoras de bebidas alcohólicas puedan cambiar su producción (hasta ahora estaban limitadas por las normas de impuestos sobre el alcohol) y empezar a producir hidroalcohol. Muchos gigantes de ese mercado han mostrado ya su disponibilidad para cambiar sus producciones. Por ejemplo, lLa conocida marca Pastas Gallo ha anunciado la donación de la producción de todo un día a Bancos de Alimentos. 150 toneladas de productos que se entregarán a los Bancos de Alimentos de todo el país con la finalidad de cubrir las necesidades en todo el territorio.
Y, por supuesto, el gran cambio en producción es el que está protagonizando la comunidad maker, que han puesto sus impresoras 3D al servicio del bien común y se han lanzado a producir material sanitario. Producen todo tipo de cosas y lo hacen de forma altruista, para responder a las necesidades inmediatas de los profesionales sanitarios.
Donaciones y redes logísticas
Algunas marcas han optado por hacer donaciones, compartiendo así recursos. Arroz SOS acaba de anunciar la donación de un millón de euros para la compra de «material sanitario crítico», al que sumarán el participar en «iniciativas solidarias» como los foodtrucks que dan servicio en el hospital provisional en Ifema, en Madrid, y el Banco Santander ha donado 4 millones de euros.
Gigantes de la moda, de la tecnología y del ecommerce han donado mascarillas. Mango ha enviado 2 millones a los hospitales españoles. También Inditex ha donado un millón de mascarillas y trajes protectores. Tanto un gigante de la moda como el otro han puesto a disposición de las administraciones su red logística, para usarla como plataforma para gestionar los envíos de material sanitario.
Las redes logísticas son, de hecho, una de las ayudas más importantes durante la crisis, porque se necesitan movilizar recursos a una velocidad muy rápida. Además de la de los gigantes de la moda, también están participando en ella los gigantes de la aviación. Airbus ha creado un puente aéreo entre Francia y España y la compañía de logística DSV entre España y China.
Iberia ha estado realizando vuelos especiales durante estos días para repatriar a españoles atrapados en otros países y es la compañía aérea que está detrás del corredor sanitario que han montado entre China y España en colaboración con la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y el Grupo Oesía.

Iberia usa aviones de pasajeros que adaptan para poder transportar carga y que está abiertos a todas las compañías que quieran participar, como explicaban en una nota de prensa. Las tripulaciones que vuelan son voluntarias. Entre la ida y la vuelta destinan 24 horas en unir China con España.

También han donado mascarillas Huawei, que ha enviado un millón a España, o Alibaba, que está enviando material sanitario de forma global y también a España.

La colaboración con la creación de hospitales de campaña ha sido otra de las vías que las empresas han empleado para posicionarse contra el coronavirus. En la creación del de Ifema y en el servicio a residencias de mayores, El Corte Inglés e Ikea han donado ropa de cama, al igual que Iberia, que ha entregado material sanitario y de ropa de cama.

Otras líneas de colaboración son las de ofrecer servicios a personal sanitario. Varias compañías, a pesar de ser rivales en el mercado, se han aliado para dar comida a los sanitarios y otro personal de emergencias a través de la plataforma Food4Heroes. Correos se encarga de la distribución.
Repsol, por su parte, ha empezado a ofrecer en sus estaciones de servicio repartidas por España café y bollos a «transportistas, servicios de emergencias y sanitarios, y fuerzas armadas y de seguridad», a los que también abre sus aseos.

Las pymes también están haciendo un esfuerzo

Al esfuerzo no solo se han sumado las grandes empresas, que no son las únicas que han cambiado su producción para hacer geles o mascarillas protectoras. Las pequeñas y medianas empresas también se han lanzado a la creación de materiales sanitarios.

Es lo que han hecho en Fama Sofás, una compañía que fabrica sofás en Yecla, Murcia. Ya al comienzo de la crisis mudaron su producción para fabricar mascarillas, tras recibir una llamada del Servicio Murciano de Salud. Usan para hacerlas el mismo tejido que se emplea para hacer los bajos de los sofás y tienen ya listas de voluntarias en espera para coser. No es la única pyme fabricante de sofás que ha ofrecido sus máquinas y sus conocimientos. En Galicia, Manama se ha ofrecido para la fabricación de mascarillas y otro material sanitario usando la maquinaria que habitualmente emplean para hacer sofás.

La compañía de moda La Condesa ha cambiado también su producción: sus talleres de costura están cosiendo mascarillas, usando gomas donadas por otra empresa. Sus máquinas habitualmente cosen chaquetas.
Tampoco hay que olvidar en este listado los esfuerzos que están haciendo las industrias culturales, que en una gran parte son empresas de reducido tamaño y que están compartiendo contenidos gratis para la población durante estos tiempos. Cierto es que un libro no salva vidas como una mascarilla, pero sí ayuda a mantener la salud mental de la población confinada. Muchas editoriales han compartido libros electrónicos o materiales derivados, como juegos para niños, como también empresas del teatro y de otras áreas de la cultura han ampliado sus servicios a los ciudadanos.
Y, por supuesto, no se debe olvidar aquellas acciones que están haciendo muchas pymes en temas de solidaridad que no tienen nada que ver de forma aparentemente directa con el virus, pero que siguen siendo muy necesarias, como la colaboración con bancos de alimentos.

Acciones globales de marcas multinacionales

Además de lo que están haciendo en España, muchas marcas y empresas están actuando a una escala global o en conexión con acciones de organismos más amplios.

Por ejemplo, la Fundación Lego acaba de donar 50 millones de dólares a Education Cannot Wait, una organización que apoya la educación, y también de lanzar una campaña con ideas de aprendizaje y entretenimiento para los niños que se han quedado encerrados en casa durante la lucha contra la pandemia.
Otras han creado espacios para hacer más fáciles las donaciones, como ha hecho Facebook (mostrando mensajes para incentivar las donaciones en su feed) o Glovo (que ha creado un espacio de donaciones a favor de Unicef). Gucci ha donado 2 millones de euros a diferentes campañas de fondos para la lucha contra el coronavirus.
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Fuente: Puromarketing.com

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