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El Super Bowl tendrá los anuncios publicitarios más caros del año y las marcas empiezan ya a posicionar sus teasers

POSTED ON enero 29th  - POSTED IN Sin categoría

La inclusión de anuncios políticos ha generado un poco de tensión: las marcas no quieren ‘tocarlos’ y la cadena va a aislarlos

Es bastante posible que muchos de nosotros no tengamos muy claro qué equipos llegarán a la final de la Super Bowl, quiénes lo han hecho en años precedentes o quiénes han ganado (incluso qué se gana). Lo que sí muchos tendremos claro es que la fecha es un momento clave para la publicidad. Seguramente, hayamos visto muchos de los anuncios que han protagonizado esa pausa publicitaria en los años precedentes y que nos acordemos de un modo claro de algunos de esos mensajes.

Los anuncios de la Super Bowl son uno de esos momentos en publicidad claves durante el año y con un tirón prácticamente global. Fuera de EEUU, lo que interesa son sencillamente esos anuncios. Dentro de EEUU, para algunos espectadores también.

Por eso, los anuncios de la Super Bowl se cotizan a precios abrumadores. Este año, de hecho, la subida de las tarifas publicitarias ha hecho que la pausa de la final de la Super Bowl (el próximo 3 de febrero) vaya a contar con el anuncio de televisión más caro del año. Los precios de salida de los anuncios están este año en los 5,6 millones de dólares por cada 30 segundos (a los que habrá que restar los descuentos por comprar mucho tiempo publicitario).

Teniendo en cuenta estos datos, se puede concluir que las empresas se van a gastar más que nunca en los anuncios de la Super Bowl.

A principios de diciembre, el inventario estaba vendido al completo y los anunciantes tenían que pelearse ya por los anuncios previos y posteriores. Algunas marcas se habían incluso quedado a las puertas. Es la primera vez que todos los minutos de la pausa publicitaria logran, en los últimos cinco años, anunciantes.

En 2019, los anunciantes pagaron, como apuntaban en un análisis de Kantar, una media de 4,51 millones de dólares por cada 30 segundos, lo que los convirtió en los segundos anuncios más caros en la historia de la retransmisión de la Super Bowl y en los más caros, y con diferencia, de ese año publicitario. Los segundos anuncios más caros fueron los de la retransmisión de los Oscar, que se quedaron en los 1,95 millones de dólares por cada 30 segundos.

Curiosamente, los precios de escándalo de la publicidad de esta final no van en línea con los precios de la publicidad de las retransmisiones deportivas. En el trimestre previo a la última final, la del año pasado, como señalan en Advanced Television, la publicidad en los partidos de la NFL (la liga de fútbol americano de la que la Super Bowl es el cierre) había perdido un 11% de su precio. E incluso la audiencia de la Super Bowl se ha resentido en los últimos años.

Si los precios son los que son es porque, como recuerdan en el medio, ese partido sigue siendo el evento que sienta a más espectadores frente a la televisión en EEUU pero también porque los anuncios se han convertido en un evento en sí.

La publicidad tiene su propio tirón entre los espectadores y las marcas han convertido en un evento en sí el luchar por ser uno de los anuncios de la Super Bowl y el crear una historia específica para esa pausa publicitaria.

Eso es, añadimos, lo que hace que esos anuncios tengan un eco global – vía listicles en medios y anuncios en YouTube – que trasciende mucho más allá de lo deportivo. De hecho, como recuerdan en Advanced Television, cada año la pausa publicitaria es más larga.

Los anunciantes de este año y cuánto se gastan

En la pausa de este año, la carrera electoral estadounidense (con sus elecciones en 2020) entrará en juego. Se espera un anuncio de Donald Trump como candidato republicano a la presidencia, pero también uno de Michael Bloomberg, uno de los candidatos de las primarias demócratas.

Esto, con una trascendencia más bien local (frente al eco global de los demás anuncios) se ha convertido de todos modos en un problema para la cadena responsable de la retransmisión (Fox) y para las demás marcas anunciantes. Las empresas no quieren que sus anuncios ‘toquen’ esos mensajes, por lo que Fox ha prometido a sus anunciantes que los aislará.

Según ha podido saber AdAge, lanzará promos de sus propios programas antes y después de esos anuncios para no unirlos a ningún mensaje de marca. Los anunciantes ya habían empezado a hacer llegar sus quejas y preocupaciones: no querían que un mensaje polémico de alguno de los candidatos salpicase sus anuncios.

Anuncios de los anuncios

Por lo que respecta a las marcas, y aunque aún quedan unos cuantos días para la final, ya han empezado a calentar motores.

Las empresas van lanzando promos y teasers sobre sus anuncios, como se haría con un gran estreno de una película. Cheetos, Doritos, Bud Light o Hyundai son algunas de las marcas que ya han lanzado teasers que funcionan como anuncios de sus anuncios.

Entre los anunciantes, se esperan que estén muchos grandes nombres y que gasten mucho dinero. En 2019, los principales anunciantes fueron Anheuser-Busch (dueños de la cerveza Bud Light), con un gasto de 52 millones de dólares y 5 minutos 45 segundos de anuncios propios, y Amazon, con 23 millones de dólares.
Fuente: Puromarketing.com

Neuromarketing en el supermercado: cómo las marcas se posicionan para impactar en nuestra decisión de compra

POSTED ON enero 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Solo tienen 7 segundos antes de que el consumidor tome una decisión de compra, lo que les obliga a ser eficientes y rápidas

Entre los espacios de retail, es probable que el más popular y en el que resulta inevitable acabar de forma recurrente a los consumidores sean los supermercados. Todos acabamos estando en ellos y los acabamos visitando de forma recurrente cada mes. Parece casi imposible no acabar pisando un supermercado cualquiera y comprando en ellos, tanto que casi se podría decir que lo habitual es acabar en uno de ellos posiblemente una vez a la semana.

Por tanto, los supermercados son espacios clave para comprender cómo el retail se posiciona ante sus consumidores y cómo intenta vender, pero también para ver qué teclas pulsan las marcas para llegar a sus potenciales compradores. Al fin y al cabo, el supermercado no es solo un lugar recurrente en los patrones de compra, sino también uno de aquellos en los que los consumidores acaban cruzándose con más y más marcas.

Las estanterías están repletas de productos y de marcas y todos ellos quieren ser los que acaben en el carrito de la compra. Sacando aquellos pocos productos que han logrado la fidelidad de los consumidores, las empresas tienen que luchar de un modo encarnizado para ser quienes acaben de camino al hogar del consumidor.

Para ello, sacan de la manga todos los ases que una buena estrategia de marketing pone a su disposición y se posicionan del modo más llamativo y atractivo posible. Cuidan de forma notable los elementos de marca, el packaging o los claims de sus productos. Y, por supuesto, también echan mano de la neurociencia. El neuromarketing está muy presente entre los pasillos del súper y es una de las razones por las que se compra un producto y no otro.

La neurociencia ya se emplea para estudiar cómo tomamos decisiones de compra y qué nos lleva a quedarnos con un producto o con otro. Como señalaban en un estudio italiano, entre el 70 y el 80% de las decisiones de compra se toman directamente en la tienda (y no vienen ‘pretomadas’ de casa) y en ellas el peso de los elementos no racionales es muy importante.

No es la única lección que la neurociencia enseñó sobre cómo se toman las decisiones de compra en los supermercados. Las marcas solo tienen una ventana de 7 segundos antes de que el comprador se quede con un producto y no con otro, lo que hace que tomar las decisiones más adecuadas en qué se presenta y cómo sea tan importante.

Lo que marca nuestras decisiones

Volviendo al estudio italiano, este se centró en la respuesta emocional de los consumidores a la fruta y la verdura, siguiendo las reacciones corporales de los consumidores en tiempo real en un supermercado de verdad mientras hacían la compra. Sus primeras conclusiones señalaban que la respuesta a un producto mejoraba si se asociaba de un modo mucho más claro en el punto de venta al campo el producto en cuestión. La presencia de un agricultor en el punto de venta aumenta el interés del consumidor.

Los estímulos que se posicionan en el supermercado cambian la percepción que se tiene de las cosas y marcan las decisiones de compra. De hecho, con simplemente cambiar la disposición de los productos y la ruta a seguir para comprarlos, se impacta en la percepción que se tiene de ellos.

Un supermercado pop-up británico lo demostró: se llamaba Nudge y estaba diseñado para empujar a los consumidores a tomar decisiones de compra más sanas. La comida saludable ocupaba posiciones más visible, la comida basura tenía menos espacio y en el supermercado se hacían demostraciones de cocina y se daban recetas, porque eso impactaba en cómo se procesaba la información y cómo se tomaban decisiones de compra.

Al fin y al cabo, la disposición de los productos es uno de los trucos más viejos de neuromarketing que emplean los supermercados. Así, los supermercados han empezado a posicionar flores en sus entradas. Lo hacen no solo por abrir una línea nueva de negocio, sino porque el cerebro procesa esa imagen como primera presentación del supermercado y lo asocia a que es un espacio lleno de productos frescos, recién llegados del campo.

No es el único elemento que nos engaña para sentir que todo es más fresco y saludable. Los plátanos también lo hacen: su aspecto ha sido diseñado minuciosamente por los productores para que sus colores transmitan una sensación de frescura y se vendan mejor. Los productores plantan ya sobre todo aquellas variedades de plátanos que tienen el color ajustado para transmitir la mejor imagen de frescura.
Fuente: Puromarketing.com

¿Qué hace que confiemos mas o menos en una marca?

POSTED ON enero 15th  - POSTED IN Sin categoría

A pesar de todo el interés que despiertan las cuestiones éticas, a la hora de la verdad los elementos que impulsan la confianza de los consumidores son los que los atañen de un modo directo

Una de las cuestiones que las marcas han buscado de forma recurrente ha sido siempre la de establecer una relación de confianza con sus consumidores. Quieren que sus clientes se fíen de sus productos y que lo hagan de ellas mismas como organización. La razón por la que se busca esta relación de confianza es clara. A la hora de consumir, acabarán apostando por marcas en las que confías, especialmente en aquellos momentos de consumo en los que vas a gastar más dinero, comprar productos más sensibles o hacer compras en las que necesitas tener garantías sólidas.

Pero, además, la confianza en la marca tiene un efecto directo en la reputación de la misma (una marca ‘confiable’ logra una reputación más positiva) y también en la lealtad de los compradores (tendemos a ser más fieles a aquellas marcas que nos parecen más solventes), elementos clave en un mercado en el que a las marcas les cuesta cada vez más establecer relaciones sólidas con los consumidores. Perder la confianza de los consumidores y dejar de ser fiable suele implicar una pérdida seria de reputación, como bien saben aquellas compañías que están ahora protagonizando una crisis reputacional.

Convertirse en una de las marcas en las que los consumidores más confían supone, por tanto, un impulso de la imagen de marca y asentar unos cimientos muy sólidos en lo que la relación con los consumidores toca. Un estudio reciente de Morning Consult ha abordado cuáles son las marcas en las que los consumidores confían más.

La lista, que parte de una muestra estadounidense y por tanto está centrada en marcas presentes en ese mercado, está liderada por el servicio público de Correosdel país. Le siguen Amazon, Google, PayPal y Weather Channel. Y, aunque los datos sobre qué marcas exactas despiertan más confianza no se pueden extrapolar más allá de ese mercado, sí se puede hacer un paralelismo entre las razones que hacen que se confíe en una marca concreta.

Los jóvenes se fían menos de las marcas

El grado de confianza que las marcas despiertan en los consumidores tiene, de hecho, cambios según la demografía. No se trata solo de que los consumidores más jóvenes organicen la lista de marcas más fiables de un modo distinto a los consumidores de más edad, sino que además las expectativas de fiabilidad son distintas.

En general, tanto los millennials como la Generación Z se fían mucho menos de las marcas de lo que lo hacen los consumidores de más edad. De media, la confianza general de los Z es 10 puntos más baja que la de los baby boomers.

¿Qué hace que confiemos mas o menos en una marca?

Curiosamente, el estudio también deja claro que la trayectoria y la reputación son muy importantes. Nos fiamos de aquellas marcas que nos han demostrado que podemos hacerlo durante un tiempo relativamente considerable. En el listado de las marcas que lograban ser vistas como fiables, solo dos habían nacido después del año 2000.
Pero tener una larga historia no es suficiente. La confianza se consigue cuando se mezcla un mix de cuestiones y se trabajan aquellas áreas que los consumidores consideran clave. De hecho, para que los clientes se fíen de una marca, como recuerdan desde The Wall Street Journal, los consumidores esperan que la marca en cuestión trabaje de forma sólida en privacidad. Un 73% de los consumidores asegura que el trabajo que hacen en protección de sus datos es un factor determinante para confiar o no en una compañía (un porcentaje que supera ampliamente al 39% que habla del propósito y de la ética de la firma).

Evidentemente, la calidad de los productos de una marca siempre prima sobre muchos otros factores. Materiales, durabilidad, diseño, estilo,… pero los consumidores esperan que las marcas sean consistente. Quieren que los productos funcionen tal y como se anuncian y que respondan, por tanto, a las promesas que les han hecho. Evidentemente, las cuestiones relacionadas con la atención a los propios clientes son altamente valoradas. Los servicios técnicos o de asistencias y las facilidades para dar soporte y solución a sus problemas son realmente vitales y determinantes en sus decisiones. Las marcas que ante cualquier problema o reclamación dan la callada como respuesta, se eximen de cualquier tipo de responsabilidad o tienen procesos lentos y complicados de atención al cliente suelen perder muchos puntos y lo que es peor, la fidelización de estos clientes.

A pesar de que las cuestiones éticas y de propósito se han convertido en uno de los elementos recurrentes cuando se habla de cómo hay que enfocar el branding y la estrategia corporativa, a la hora de la verdad y a la hora de construir una relación de confianza, los consumidores siguen esperando, sobre todo, aquellos elementos que los conciernen directamente a ellos.
Fuente: Puromarketing.com

Las diez habilidades profesionales más demandadas en 2020

POSTED ON enero 10th  - POSTED IN Sin categoría

La transdisciplinariedad, la inteligencia social, la mentalidad creativa o la colaboración virtual se han convertido en factores clave a la hora de seleccionar nuevos profesionales

El panorama laboral cambia continuamente para adaptarse a las nuevas necesidades que surgen en las empresas. En la actualidad, si bien el uso y manejo de los datos se ha convertido en un factor clave, no menos importante es crear mecanismos que fomenten la creatividad, dominar diferentes disciplinas o tener inteligencia emocional que permita a los empleados trabajar con sus compañeros de manera productiva y satisfactoria, ya sea de forma virtual o presencial.

«El surgimiento de nuevas necesidades está cambiando las empresas y el panorama profesional. En los procesos de selección se demandan habilidades profesionales que ya conocemos y otras nuevas que serán más necesarias que antes para participar activamente en el mundo laboral en este año 2020», asegura Miriam Martín, directora de Marketing de Sodexo
En este sentido y con motivo del inicio del año, la compañía ha analizado las habilidades clave que deberán tener los profesionales en 2020, basándose en las recomendaciones del Institute for the Future (IFTF) for the University of Phoenix.

Inteligencia social

Las organizaciones valoran de forma positiva a los profesionales que detectan rápidamente las emociones de quienes los rodean y adaptan su comunicación a ello. Siempre ha sido una habilidad clave en los procesos de selección pero actualmente resulta decisiva, ya que en los nuevos entornos laborales los empleados deben cooperar y construir relaciones con grandes grupos de personas en diferentes contextos.

Pensamiento innovador y adaptativo

El pensamiento innovador es la habilidad de aportar soluciones y respuestas más allá de lo rutinario o de lo que marcan las reglas. Aunque esta es una habilidad que siempre ha sido demandada, de cara este nuevo año es imprescindible ser innovador y adaptativo debido a los cambios continuos que surgen en las empresas que traspasan las líneas más convencionales.

Culturalidad y diversidad

El éxito de los profesionales que trabajan en entornos diversos viene por su capacidad para identificar los puntos en común (objetivos, prioridades, valores, etcétera) que trascienden a sus diferencias y que les permiten construir relaciones y trabajar en equipo de forma eficaz.

Big Data

Los reclutadores valorarán los candidatos que incluyan en sus currículos el análisis estadístico y habilidades de razonamiento cuantitativo. La capacidad para traducir grandes cantidades de datos abstractos y comprenderlos, es una habilidad muy demandada.

Mentalidad creativa

En un mundo tan expuesto a los datos, los profesionales preferidos por las empresas serán aquellos que representen y desarrollen métodos de trabajo enfocados a los resultados de forma creativa, que permitan a las empresas salirse de la línea seguida por todos y liderar el terreno de la innovación.
Ser capaz de tomar decisiones con sentido
La robotización permitirá optimizar muchos procesos y, al mismo tiempo, dará lugar una demanda creciente de aquellas funciones que las máquinas no pueden hacer. Así, el pensamiento crítico, es decir, tomar decisiones con sentido, al ser una facultad que no puede ser codificada, será una de las habilidades que más se demandará para crear una visión única y crítica.

Educación mediática

La capacidad para evaluar y desarrollar el contenido que procede de los distintos canales de comunicación y utilizarlos como un elemento de persuasión será un plus para conseguir trabajo. Los profesionales tienen que estar preparados para evaluar de la misma forma el contenido de diferentes canales de comunicación como vídeos, documentos escritos o una presentación.

Transdisciplinariedad

En este milenio los enfoques multidisciplinares van a dominar el escenario. Este cambio tiene implicaciones importantes en el conjunto de habilidades profesionales que requieren las organizaciones: personas con la habilidad de comprender e interrelacionar conceptos y abstracciones a través de múltiples disciplinas.

Gestión del conocimiento

Discriminar la información por importancia para aumentar la capacidad cognitiva también será unas de las habilidades más valoradas en los procesos de selección. Los empleados deberán desarrollar su capacidad para estructurar, clasificar y etiquetar la información de forma eficaz.

Colaboración virtual

En una realidad donde el trabajo en equipo está formado por personas en diferentes partes del mundo, es imprescindible desarrollar la capacidad de trabajar de forma productiva en soledad de forma remota y, al mismo tiempo, demostrar que se está presente y se participa en las decisiones.
Fuente: puromarketing.com

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