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Por qué y cómo las marcas han cambiado ya su estrategia de marketing para vender a la Generación Z

POSTED ON junio 28th  - POSTED IN Sin categoría

Samsung es un ejemplo: ha girado su posición para llegar ya a estos consumidores

El tema más importante sobre el que la máxima responsable de marketing de Samsung, Younghee Lee, hablaba con la prensa británica en una conversación al vuelo en el Cannes Lions eran los influencers y su pesimismo sobre ellos. Era el tema destacado porque al fin y al cabo ese es el tema del momento, pero lo cierto es que sus palabras no solo importaban en ese terreno. Había otra declaración, una de que casi aparece de pasada en el artículo que The Drum dedica a su conversación con ella, que resultaba crucial para comprender el estado de las cosas.

Lee había explicado que la intención de Samsung era la de pivotar su estrategia de negocio: ahora se iban a centrar en ir a por la Generación Z, que se iba a convertir en el epicentro de su target. Eso les había llevado a hacer un estudio para comprender qué buscaban y cómo eran estos consumidores. Por supuesto, Samsung no es la primera compañía que da un giro a lo que hace y al mercado al que intenta seducir y que se centra directamente ya en los Z. Sprint, una de las grandes telecos estadounidense, ya lo hizo en el muy temprano 2017, cuando su estrategia de marketing se reorientó a lo que los Z querían e integró elementos de la cultura popular de los jóvenes.
Decir que la Generación Z es una novedad sería una mentira. Cuando los millennials estaban todavía en su momento de gloria en el mercado y cuando eran la gran obsesión de las marcas y de las empresas, los Z ya estaban ahí, como una especie de ruido de fondo y como un elemento que se esperaba que fuese a cambiar el futuro.
Los responsables de las empresas estaban intentando aún comprender a los millennials y por tanto no estaban tan centrados todavía en las novedades que los Z iban a suponer, aunque ya tenían claro que iban a tener que hacer ese ejercicio de recomprensión justo después. Los miembros de la Generación Z no eran todavía especialmente relevantes porque por el momento quienes estaban entrando en el mercado de consumo y a quienes había que convencer de que compraran sus marcas eran los millennials. A ellos era a los que había que dar lo que quisieran.

Lo que ha cambiado es que los miembros de la Generación Z ya no son escolares ni adolescentes de instituto. Los años han pasado y los grupos de más edad de la generación están terminando sus estudios superiores o entrando ya en el mercado laboral. Los análisis de cómo son ya la fuerza laboral de nuevo cuño han empezado ya a aparecer y, una vez que tengan trabajo, vida adulta e ingresos, se convertirán en el nuevo grupo de consumidores con poder adquisitivo (mayor o menor, pero siempre una oportunidad para las marcas que resulta nueva). Es por eso que ahora mismo las empresas están en ese momento de cambio, en el que pivotan su estrategia de marketing hacia este nuevo grupo de consumidores.
Después de años de hablar de ellos y de adelantar cómo serán y qué querrán ha llegado el momento de directamente venderles cosas.

Quiénes son la Generación Z

Para comprender qué quieren los Z hay que saber antes quiénes son estos consumidores y qué es lo que esperan. Los estudios suelen poner el arranque de este grupo demográfico en los años 90. Los Z son aquellos que nacieron a partir de la segunda mitad de esa década, año arriba año abajo.

La Generación Z es, como explicaban en un análisis de Mediazable, una generación con acceso a la tecnología y que la ha usado siempre. Los millennials eran casi nativos digitales, o al menos habían crecido con ella. Los Z no recuerdan un mundo sin tecnología y, sobre todo, no recuerdan ya un mundo sin pantallas táctiles y sin dispositivos avanzados. Como explican en Mediazable, los millennials crecieron con la tecnología, pero los Z crecieron «rápido» por culpa de ella.
De hecho, los medios tradicionales como la televisión ya no tienen un impacto considerable en ellos. Su vida está en la pantalla del móvil, incluso entre esos segmentos más jóvenes del grupo. El 39% de los niños de entre 6 y 13 años tiene su propio tablet y un 27% móvil, como apuntaban en un estudio de Starcom sobre esta generación.
Además, hacer un seguimiento a este grupo demográfico y venderles puede resultar muy complicado. «La Generación Z es, con diferencia, la más difícil de entender porque no para de evolucionar», apuntaba en la presentación de las conclusiones de su estudio Sandra García, Insights Senior Manager de Starcom. Otro estudio, este de Publicis Media y que ponía a los Z como nacidos entre 2001 y 2007, hablaba de que eran una generación «líquida» (muy influida por los cambios) y «diferente» (con una visión fluida entre lo on y lo offline).

Qué quiere la Generación Z

Las marcas y las empresas tienen que tener en cuenta esta realidad, pero también tienen que comprender que los mensajes, las ofertas y las posiciones que ocupan las marcas tienen que ser diferentes. Como explican en un análisis en AdWeek, los Z están cambiando por completo las normas.
Lo hacen en cuestiones de género, por ejemplo, en los que las marcas tienen que ser capaces de estar a la altura y seguir el ritmo de los cambios. Se puede ver en una curiosidad, la de cómo los hombres de esta generación están usando cosméticos. Lo hacen de forma mucho más habitual que los de las generaciones anteriores, porque están mucho menos limitados por las estructuras de género tradicionales que importaban o influían en las generaciones anteriores.
Fuente: Puromarketing.com

¿Qué lleva a los consumidores a hacer unfollow a las marcas y empresas en redes sociales?

POSTED ON junio 24th  - POSTED IN Sin categoría

Si tu atención al cliente en redes sociales es mala, perderás a tus seguidores

Aunque el papel de las redes sociales en la estrategia de marketing es un tema que da para muchos debates y muchos análisis sobre la importancia que se le da y la que debería tener, los responsables de las marcas siguen estando obsesionados con la presencia en redes sociales y con crearse una buena audiencia en ella. Quieren que sus perfiles tengan un buen nicho de consumidores al otro lado y que se vayan sumando seguidores y más seguidores.
Pero a pesar de que a las marcas les importa mucho que los consumidores se ‘queden’ con ellas en redes sociales, mantener a esa audiencia no es tan fácil. Varias son las razones por las que los consumidores deciden dejar de seguir a las marcas en los social media. La buena noticia es que muchas de esas razones se pueden solucionar e incluso se puede adelantar a ellas.
¿Por qué hacen unfollow los consumidores a las marcas? Un estudio de Sprout Social ha preguntado directamente a los consumidores por esa razón y ha determinado cuáles son las causas más habituales por las que se deja una marca.
De entrada, el primer punto de conflicto está en la atención al cliente. Es lo que hace de forma más habitual que los consumidores den la espantada. Un 56% de los consumidores encuestados reconocieron que la razón por la que dejaron de seguir a una empresa en redes sociales estuvo en su pobre servicio de atención al cliente. Esto gana incluso al publicar contenido irrelevante, aunque por poco. Un 51% de los consumidores dejó de seguir a marcas por ello.
Tras estas dos razones se posicionan el que se reciban demasiados anuncios de esa marca (43%), el que publiquen demasiados posts promocionales (35%) o el que hablen de política o cuestiones sociales (34%, y un punto conflictivo porque, si algo se ha repetido a lo largo de los últimos tiempos, es que las marcas tienen que estar comprometidas con su entorno y con causas).
A los consumidores tampoco les gusta que las marcas y las empresas piensen que las redes sociales son una conversación de única vía. Un 29% las abandona si ignoran lo que publican otras personas o las menciones que se les hacen.
Y, último punto del listado pero no menos interesante, un 14% asegura que deja de seguir a las marcas cuando estas emplean a influencers para intentar venderles cosas. ¿Es este un síntoma más del punto final de la burbuja de los influencers?
Por qué siguen a las marcas
Por supuesto, las marcas no solo deben comprender qué hacen para espantar a sus seguidores sino también qué fue lo que hizo que los siguiesen en un primer momento. Los consumidores tienen tan claro las razones por las que abandonan como las razones por las que se suman a la lista de seguidores de los perfiles corporativos.
Y lo que gana es la información y el entretenimiento. Así, un 50% de los consumidores reconoce que sigue a las marcas para poder saber más sobre sus nuevos productos y sus servicios, un 48% para estar entretenido y un 40% para estar al día de las noticias que protagoniza esa empresa.
Tras ellos se posicionan quienes quieren saber sobre promociones y descuentos (38%), quienes quieren conectar con personas similares a ellos (36%), quienes buscan inspiración (36%) y educación (35%) y quienes quieren conectar con personas diferentes a ellos (20%).
Fuente: Puromarketing.com

Las tendencias que marcan ahora mismo la realidad de las empresas y su estrategia de marketing

POSTED ON junio 21st  - POSTED IN Sin categoría

En estos puntos es en los que trabajan las marcas más valiosas del mercado global

¿Cómo está cambiando el mercado y qué es lo que funciona como elementos clave que pueden encumbrar a una marca? Hace unos días, el ranking BrandZ señalaba cuáles eran las marcas más valiosas del mundo, un ranking que por primera vez en muchos años no estaba liderado por Google o por Apple sino por Amazon.

De las conclusiones que el estudio sobre las marcas y su valor apunta se pueden sacar muchos datos y no solo el de las marcas que tienen más valor en el mercado y cuánto han crecido, sino también el de qué hace que esas marcas crezcan y cómo está cambiando el mercado. De hecho, el estudio permite comprender cuáles son los elementos generales que están marcando ahora mismo la estrategia de las marcas y de las empresas y, con ello, el trabajo que están haciendo en marketing.

Además de los puntos generales que están marcando el mercado global de forma transversal y que las marcas deben tener en cuenta en su estrategia de forma genérica, el estudio también señala, como uno de los elementos que están dinamizando las cosas, el cambio de peso del mercado y el crecimiento – y poder global – de las marcas asiáticas. De las 9 nuevas marcas que han entrado en el top 100 de las marcas más valiosas del mundo, 6 llegaban de Asia.

Responsabilidad

Los consumidores exigen a sus marcas que sean más responsables y que tengan mucho más en cuenta el impacto que tienen en el entorno y en la sociedad. Esto les obliga a tener en cuenta cada vez más elementos y a trabajar en más áreas. Por un lado, está la cuestión de la salud. Cada vez los consumidores son más conscientes y están más preocupados por temas de salud y bienestar, lo que está ya impactando en el desarrollo de productos en todos los mercados. Esto se puede ver, como recuerdan en el análisis, desde el boom del athleisure hasta en el movimiento de lanzamiento de ‘bebidas sanas’ de los gigantes de los refrescos.

Por otro lado, las marcas también tienen que ser mucho más claras en su relación con el medioambiente y lo sostenible. Se ha convertido, recuerdan, en un tema que las marcas tratan como principal. Esto obliga a repensar cómo se producen las cosas y qué materiales se emplean, pero también a tomar medidas mucho más visibles y claras, como ocurre con el cambio de actitud sobre el packaging. La sostenibilidad es uno de los grandes temas en los que las marcas se están comprometiendo, pero no es el único. En general, las marcas tienen que posicionarse, que adoptar valores y que mostrar qué apoyan.

Las fronteras se vuelven borrosas

Esto es, las marcas tienen que posicionarse en un mercado en el que, a diferencia de lo que pasaba anteriormente, los límites están cada vez menos claros. De entrada, los nuevos negocios y las nuevas formas de llegar a los consumidores son diferentes a las tradicionales. «Los nuevos negocios dejan atrás las categorías tradicionales», explican en el análisis.

Las marcas visionarias se adelantan a los cambios en los comportamientos de consumo y los consumidores hacen que las categorías de producto se conviertan en algo dinámico. Por ejemplo, en el caso de los operadores de telecomunicaciones, la llegada del 5G ha hecho que dejen de ser solo proveedores de red sino la base para un ecosistema tecnológico al tiempo que sus últimos movimientos en contenidos los pone a competir en zonas completamente diferentes.

A eso se suma que las empresas están intentando crear ecosistemas cada vez más amplios y complejos, que tocan más y más palos (solo hay que pensar en todo lo que es y ofrece Amazon), porque son cada vez más conscientes de que necesitan más touchpoints para mejorar la experiencia de sus consumidores.

Experiencia del consumidor

Y es que ese último punto, el de la experiencia del consumidor, se ha convertido en un elemento crucial y decisivo, en uno que marca de forma transversal lo que las marcas hacen en su estrategia de marketing. La gran tendencia que está marcando el ritmo en este terreno es el boom de las compañías direct-to-consumer, las marcas que se venden sin intermediarios y que emplean los datos para mejorar la experiencia y diseñar el producto más adecuado.

La marca sigue siendo muy importante

La importancia de la marca no ha desaparecido, aunque los responsables de las mismas tengan que jugar con elementos clave diferentes para seguir siendo relevantes en el mercado. El análisis habla de tres puntos clave: permiso, premiurización y resistencia. Sobre el primero de estos tres puntos, se trata de que la marca se otorgue permiso para tomar riesgos en lo que a la marca toca. Es lo que ha hecho Nike con sus últimas campañas, especialmente la protagonizada por Colin Kaepernick.

La resistencia implica ser capaz crear marcas valiosas pero con margen de maniobra para refrescar y reactualizar lo que son y así lograr mantenerse en el mercado, ‘revivir’ cuando es necesario.

Por último, la premiurización está basada hoy en día en la diferenciación, en hacer que la marca se convierta en algo que destaca sobre el mercado y único. El ejemplo que ponen en el estudio es el de Lululemon, la marca de pantalones de yoga, que ha crecido en valor en un 77% interanual y se ha convertido en una de las marcas que más han crecido en el último año en todo el mundo y en todas las categorías. Lo ha hecho con precios elevados en un mercado en el que es fácil encontrar esos productos a precios bajos, pero diferenciándose por completo de lo que hay en el mercado.
Fuente: Puromarketing.com

Smart Agro: qué es y cómo definirá el futuro del negocio en los próximos años

POSTED ON junio 18th  - POSTED IN Sin categoría

Para fin de este año a nivel mundial se va a haber producido más datos que en toda la historia de la humanidad. Esto, claro está, es producto de una era particular que estamos viviendo: la revolución de la información.

En el sector agropecuario no estamos exentos de lo que ocurre en el mundo. Producimos datos a un ritmo frenético. Según un estudio reciente del INTA, nueve de cada diez productores agropecuarios utiliza GPS e imágenes satelitales y ocho de cada diez, monitores de siembra, pilotos automáticos y banderilleros satelitales. Toda esa tecnología funcionando tracciona datos muy valiosos en forma permanente pero dispara la siguiente pregunta:

¿Cómo están siendo utilizados los datos que generan los productores agropecuarios argentinos?

Desde Grupo Cencerro pensamos que el desafío del momento no pasa únicamente por la incorporación de tecnología y la consecuente producción de datos, sino por la conversión de esos datos en información. Es decir, lisa y llanamente, usar los datos generados para tomar una oportuna decisión gerencial que sea positiva para el negocio en el corto, mediano y largo plazo.

«Un dato se convierte en información sólo cuando se procesa y sirve para tomar una decisión», rezan los manuales de administración agropecuaria. Parece que ahí esta la llave.

No alcanza con generarlos. Hay que gerenciarlos. Profundizando en el diagnóstico, sabemos que seis de cada diez productores argentinos utiliza los datos que genera para tomar una decisión. En el norte nos llevan algo de ventaja, según una encuesta de la Munich Reinsurance América ocho de cada diez productores norteaméricanos utiliza drones para evaluar, monitorear y administrar oportunamente sus establecimientos.

Somos conscientes de los desafíos que la generación de la agricultura y ganadería 3.0 nos dejó. La valiosa robotización y automatización con maquinarias puso en jaque a cualquier productor a la hora de hablar de eficiencia y productividad. Sin embargo, no podemos desconocer que hoy el mundo habla y debate la agricultura y ganadería 4.0, o más sencillamente el Smart Agro, y nosotros no debemos quedarnos afuera.

El Smart Agro se viene con todo y hará hincapie no sólo en aumentar los niveles de producción, sino también en las formas de producir. La medición del impacto medioambiental y la trazabilidad de las cadenas agroalimentarias serán dos aristas que esta corriente no dejará de lado. Estamos seguros que este tema dejará mucha tela para cortar y las AgTech serán las protagonistas de la generación de herramientas adecuadas para procesar datos y ponerlos a disposición. Esto será muy valioso para el mundo de la producción agropecuaria.

Desde Grupo Cencerro créemos que en el contexto actual la oportunidad que tiene el sector agropecuario argentino de apalancarse en la corriente del Smart Agro es inmejorable. Para dar un ejemplo concreto de estos tiempos, a China le tomará diez años recuperar su capacidad de producir carnes. Esto no significa linealmente que los productores agropecuarios argentinos puedan meterse en ese mercado, ya que el consumidor exige cada vez más y nosotros tenemos que estar a la altura de las circunstancias. Habrá que evolucionar rápido y adaptarse para aprovechar las oportunidades que el mundo nos está presentando.

La población mundial crece constantemente, millones de personas en distinos países mejoran su condición económica demandando productos de calidad y hasta experiencias de consumo. Es cierto que la coyuntura nacional muchas veces condiciona nuestros negocios, pero el mundo ya sabe lo que quiere y esa demanda cada vez se afirma más.

Mirando el vaso medio lleno, y comprendiendo que no hay retorno en este camino si queremos seguir progresando como sector, es preciso leer la coyuntura balanceando optimismo con realidad. El futuro de cada productor agropecuario dependerá de la forma de planificar y gestionar la estrategia diseñada, de la utilización de las herramientas e información disponibles y, sobre todo, de la capacidad de adaptarse a los tiempos modernos.
El autor es licenciado en administración agropecuaria y trabaja en Grupo Cencerro, una consultora especializada en acompañar a empresas del sector agropecuario a mejorar sus niveles de gerenciamiento Por: Ezequiel Cruz
Fuente: Lanación.com

10 novedades en libros de marketing, diseño y negocios para leer este vacaciones 

POSTED ON junio 13th  - POSTED IN Sin categoría

Las vacaciones son un momento perfecto para actualizar la lista de lecturas

Uno de los elementos clásicos de las vacaciones es el de hacerse con un buen libro que leer en las vacaciones. Es el momento de pasar por las librerías para hacerse con un best-seller, uno de esos libros que atrapan y llevan a devorar página tras página y que tan bien funcionan atrapados en las horas de vuelo de camino a las vacaciones o tumbados en la playa. Las lecturas de las vacaciones son también una oportunidad para ponerse al día con la lista de libros pendientes o para hacerse con las últimas novedades en los temas que más interesan.

Las mesas de novedades de libros que llegan de cara a las vacaciones también tienen nuevos títulos en marketing, diseño y gestión, que se pueden convertir en lecturas interesantes para comprender el estado de las cosas y los mecanismos que impactan en las decisiones de consumo y en la estrategia asociada. De los títulos que las editoriales presentaron en las últimas semanas y que lanzarán en las próximas, se pueden seleccionar varios títulos.

Creadores de hits, de Derek Thompson (Capitán Swing)

El subtítulo del libro explica qué se puede esperar de él: «Cómo triunfar en la era de la distracción». Thompson analiza la historia de las cosas que se han vuelto virales en los últimos tiempos (yendo más allá de los virales de internet y estudiando la cultura popular del siglo XX también) y los mecanismos que los impulsan al éxito.

Los 10 pecados capitales del marketing, de Philip Kotler (Gestión 2000)

Tal como dijo en una ocasión David Packard, cofundador de Hewlett Packard, «el marketing es demasiado importante como para dejarlo sólo en manos del departamento de marketing». Por ello, independientemente de la función que desempeñemos en nuestra empresa o en nuestro propio negocio, todos debemos saber algo de marketing.Y para saber algo de esta temática, qué mejor que leer a Philip Kotler -reconocido por todos como el padre de esta disciplina-, quien en este volumen sintetiza todo su saber recogido en numerosos libros y miles de artículos.

Notas desde la trinchera, de Marcos de Quinto (Deusto)

De Quinto se ha convertido en uno de esos nombres recurrentes cuando se habla de marketing en España, ya que se convirtió en uno de los máximos responsables de Coca-Cola y en su director mundial de marketing. Estas son una suerte de memorias (se presentan como «pequeño tratado profesional» y como «reflexión más amplia» sobre los aspectos del trabajo y la vida) sobre su trayectoria en la multinacional y sobre lo que aprendió en marketing y publicidad.

No hay vuelta atrás, de Melinda Gates (Conecta)

Puede que sea uno de esos libros transversales que hablan de negocios, sociedad y mujeres como en su momento lo había sido el Lean In de Sheryl Sandberg. Gates aborda la situación de la mujer de forma global y lo que tiene que cambiar, cómo hay que empoderar a las mujeres en todas partes y desde muchas y muy diversas áreas (un tema en el que las marcas están cada vez más implicadas).

La naturaleza del embalaje, de Sergio F. Grijalva (Debate)

¿Puede una naranja convertirse en una guía para comprender cómo mejorar el packaging? No es una locura: este libro aborda la naturaleza como fuente de innovación para el diseño industrial de embalajes, sacando lecciones de cosas tan cercanas como los huevos o la envoltura de las cebollas. Es uno de los lanzamientos del vacaciones, así que hasta julio no llegará a librerías.

Errar es útil, de Henning Beck (Ariel)

De la mano de la neurociencia, se analizan los puntos débiles del cerbero y por qué son su «arma secreta». Los mecanismos de olvido, memoria, aprendizaje o gestión del tiempo, entre otros, son analizados para comprender cómo funciona el cerebro humano.

Blockchain, de David Arroyo Guardeño, Jesús Díaz Vico y Luis Hernández Encinas (CSIC y Los libros de la Catarata)

No es un ‘tocho’ sobre la materia, pero sí 142 páginas que abordan los elementos clave sobre el blockchain. Un qué es, cómo se relaciona con las monedas virtuales, su lado técnico y cómo se aplica en la gestión de la identidad y privacidad, así cómo «su papel protagonista en la configuración de la web 3.0»

History of Information Graphics, de Sandra Rendgen y Julius Wiedemann (Taschen)

Es una de esas ediciones de Taschen en varias lenguas (y de precio medio-alto), que aborda la historia de las infografías y cómo se ha ido presentando a información gráfica de la Edad Media a la era digital. Una manera diferente de abordar un tema, el de cómo presentar visualmente las cosas, que es cada vez más relevante en el entorno visual en el que nos movemos.

Freedom, Inc., de Brian M. Carney e Isaac Getz (Arpa Ediciones)

¿Cambiar la estructura de la empresa para mejorar los resultados y lograr la implicación de los trabajadores? Partiendo de las historias de compañías como Sun Hydraulics o Harley-Davidson, este libro aborda la idea de crear «una cultura del compromiso en vez de la imposición» dando más libertad a los trabajadores dentro del día a día laboral.
Fuente: Puromarketing.com

La fatiga de los jóvenes en las Redes sociales y cómo las nuevas generaciones muestran que el social media ha perdido impulso

POSTED ON junio 10th  - POSTED IN Sin categoría

Una de las prácticas recurrentes hace años cuando se iba de vacaciones era la de pensar en el álbum que se iba a subir a Facebook. Tras la vuelta al destino, las mejores fotos acababan en un álbum en la red social, bien etiquetadas como las ‘fotos del viaje a tal sitio’.

La propia experiencia de lo que se publica en la red social y de lo que hacen los contactos propios demuestra que esa práctica, aunque no ha desaparecido, se hace menos. Menos son los usuarios que publican el álbum de las vacaciones en Facebook. Sí, sigue existiendo quienes lo hacen (y quizás, si se tiene cierta edad, las vacaciones han dejado paso a las fotos de los niños) y sobre todo sigue habiendo quien ha migrado el dónde se publica desde Facebook a Instagram. El álbum de las vacaciones ha dejado paso a la foto bien escogida y publicada directamente desde el destino vacacional.

Pero el hecho de que publiquemos una foto (y en otra red social) cuando antes publicábamos 20, ¿es quizás un síntoma más de que las cosas están cambiando? ¿Nos hemos cansado ya de las redes sociales y de documentar todos y cada uno de nuestros movimientos?

En cierto modo, el cansancio social podría parecer algo que se veía venir y que ha acabado estallando. Para algunos grupos demográficos es, incluso, una suerte de marca de grupo.

A los jóvenes no les importa perder cosas en social media

Para las redes sociales, ya se ha producido una brecha generacional y una en la que lo importante no es solo que se haya una migración de redes sociales favoritas (estudios previos han marcado que Facebook pierde atractivo entre los jóvenes) sino también que se ha cambiado cómo se perciben y usan las redes sociales.

Como señalan en Campaign, partiendo de datos de un estudio de Wattpad, si bien los millennials sufrían de FoMO (el miedo a perderse algo), la Generación Z sufre de lo contrario. Están más inclinados a lo que en el análisis llaman la «felicidad de perderse algo».

Por ahora no han eliminado por completo su presencia en redes sociales, pero sí, sin embargo, han reducido el peso que esta tienen. La mayoría de los encuestados reconoce que se estresa y una parte importante que ‘apaga’ las redes sociales. Un 95% de los jóvenes asegura que se siente estresado entre muchas veces o de forma muy frecuente. Un 43% asegura que ha tomado la decisión activa de pasar un par de horas desconectados de las redes sociales. Ese tiempo lo llenan con la lectura, la música, la escritura, los juegos o el visionado de vídeos divertidos.

Eso sí, reconocen también que la red es una parte muy importante de su vida. Un 59% afirma que el tiempo de pantalla les hace felices, aunque un 45% también afirma que se siente juzgado cuando pasa mucho tiempo viendo la pantalla de su móvil. Un 53% reconoce que pasa demasiado tiempo en las redes sociales.

La fatiga ante los social media

El caso de los jóvenes adultos y de los adolescentes se ha hecho más evidente porque se empieza a ver como una suerte de rasgo generacional, pero lo cierto es que ellos no son los únicos. Si se mueven en un círculo millennial, es posible que se tenga también a conocidos que han activado sistemas de control de tiempo en el móvil, que limitan el tiempo que pueden ver contenidos en Twitter o Instagram y evitar así procrastinar durante horas en esas redes sociales y ‘perder el tiempo’.

Los datos de uso de las redes sociales y el crecimiento de usuarios activos ya han apuntado en los últimos tiempos hacia una cierta fatiga. Un estudio señalaba el año pasado que cuatro de cada diez personas había eliminado al menos uno de sus perfiles sociales. Las noticias críticas sobre privacidad y sobre el papel de las redes sociales como cámaras de eco y espacios de influencia política no han hecho además más que aumentar esa sensación y esa reacción.
Fuente: Puromarketing.com

Las marcas que logran establecer vínculos emocionales con sus consumidores tienen vidas más largas

POSTED ON junio 7th  - POSTED IN Sin categoría

Las emociones se convierten en clave para ser fiel a una marca y también para recomendarla

Cuando Kevin Roberts definió hace unos años lo que eran las lovemarks, un concepto que habían acuñado en Saatchi&Saatchi, señaló no solo que eran aquellas compañías y marcas que los consumidores amaban sino también, como se puede leer en el libro en el que abordó la materia, que «para que las grandes marcas puedan sobrevivir necesitan crear lealtad más allá de la razón». Esto es, necesitaban que sus consumidores olvidasen la razón en sus relaciones con ellas y se centrasen, únicamente, en los sentimientos.

Las marcas más amadas, aquellas por las que los consumidores tenían emociones claras y que estaban vinculadas a cuestiones más bien poco racionales, eran las que conseguían los mejores resultados y las que lograban tener historias más largas. Al fin y al cabo, uno no solo es fiel a la lovemark de turno sino que además era su embajador y la transmitía a la familia. Muchas de las marcas que amamos las hemos heredado de nuestros padres o de nuestros abuelos.

Se podría decir que los datos han acabado dando la razón a Roberts, al menos en lo que al poder de las emociones se refiere. Las emociones, la empatía y las conexiones a un nivel mucho más profundo se han convertido en una suerte de elemento recurrente en los análisis que especialistas y analistas hacen sobre la estrategia de marketing y el modo de obtener los mejores resultados en los últimos años. La conexión emocional se ha convertido en crucial para destacar en medio de toda la oferta.

No se trata tanto de que todas las marcas deben aspirar a convertirse en esas lovemarks de las que hablaba Roberts, pero sí que todas tienen que trabajar los vínculos emocionales que pueden asentar con sus potenciales consumidores y con quienes ya son clientes.

Emociones y larga vida

De hecho, la conexión emocional se ha convertido en la clave para la supervivencia. Eso es lo que acaba de demostrar un estudio de Deloitte Digital sobre engagement emocional y la suerte de las empresas.

Aquellas compañías que no son simplemente un nombre para los consumidores, sino que se han convertido en algo con lo que están conectados de un modo emocional, son las que tienen más posibilidades de sobrevivir el paso del tiempo y de mantenerse en el poder. Las emociones son un factor determinante, porque son las que ayudan a mantener al consumidor. Si sigue siendo cliente de una compañía, es porque emocionalmente está vinculado a ella.

Somos más fieles si estamos implicados emocionalmente

El 76% de los encuestados reconoce, de hecho, que han mantenido durante cuatro años o más una marca en sus decisiones de consumo porque esa marca les inspiraba más confianza. Tenían ese vínculo con ella. Un 62% señala también que ha sentido que tenía una relación con una marca concreta.

Los elementos clave para establecer un vínculo emocional con la marca son la confianza (el más importante, para un 83% de los consumidores es el primer factor a mirar sobre una marca), la honestidad, la integridad y los valores. Los consumidores quieren que las marcas compartan sus valores (como han ido dejando ya claro también otros estudios). La suma de estos factores es la que hace que se establezcan esos vínculos.

Y, además, las emociones no solo son claves en la propia relación con la marca, sino también en como los consumidores se convierten en ‘terceros’ en la relación de otros con las marcas. El 44% de los consumidores recomienda marcas partiendo de criterios emocionales y, entre esas recomendaciones, la mayoría emplea palabras como amar, felicidad o adorar para describir lo que es esa marca que están recomendando.
Fuente: Puromarketing.com

Neuromarketing para propietarios de pequeñas y medianas empresas

POSTED ON junio 5th  - POSTED IN Sin categoría

Conocer un poco más a sus clientes y cómo toman decisiones es fundamental para su estrategia de marketing

Regularmente los propietarios de pequeños y medianos negocios a menudo toman decisiones basándose en el instinto y en los datos recopilados de manera informal, pero según mi experiencia desde el neuromarketing y las neuroventas me atrevo a sugerirles que podrían ir un paso más allá al comprender la psicología del comprador.

Al crecer en una familia de emprendedores y ver a mi padre en su trabajo, observé su extraña habilidad para comprender, una y otra vez, el núcleo de lo que cada cliente realmente quería. El negocio tuvo éxito debido a su habilidad para leer a cada cliente, hacer las preguntas correctas y saber cómo tomaban sus decisiones.

Los propietarios de pequeñas empresas exitosos son buenos para anticipar cuándo los clientes necesitan nuevos productos y escucharlos de forma directa «sin filtros» como se estila hoy día. Cuando las industrias de distintos tipos como textiles entre otras comenzaron a usar el nylon en los años 60, se veía venir una gran revolución industrial en cuanto al uso de los nuevos materiales. Mi padre era innovador y comenzó a procesar y distribuir el nylon para diferentes industrias gracias a la gran resistencia que presenta este material a los agentes químicos, disolventes y abrasión, aunado a la gran dureza y tenacidad que hacen de este material el ideal para su uso en piezas que están sometidas a un gran desgaste. Por ejemplo, rodamientos, engranajes, cojinetes, neumáticos, especialmente para bicicletas entre otros multiusos.
En ese momento, esa fue una decisión que tomó basándose en el instinto. Incluso hoy en día, muchos propietarios de pequeñas empresas toman decisiones comerciales basadas en el instinto y tal vez probando algunas opciones con sus clientes.

¿Qué pasaría si los propietarios de pequeñas empresas pudieran entender cómo los humanos toman decisiones y el papel que desempeña el cerebro en este proceso?

Este campo de estudio se denomina neuromarketing, y actualmente se están realizando muchos avances en este espacio por parte de académicos y grandes empresas que se dedican a la investigación de mercados y del consumidor. Agregar estos aprendizajes a su arsenal les permitirá tomar decisiones respaldadas por datos junto con la inteligencia social en la que siempre han confiado las empresas.

El objetivo del neuromarketing es utilizar la evidencia obtenida de estudios modernos, experimentos, psicología y otros conocimientos científicos sobre el cerebro para revelar su reacción a diversos estímulos, y luego aprovechar esos datos para determinar cómo los aspectos del marketing afectan a los clientes. No para manipularlos como erróneamente se lee por redes sociales e internet.

El conocimiento recopilado se aplica con la intención de obtener ciertas respuestas de las actividades de marketing. En otras palabras, es la ciencia de predecir y comprender el comportamiento del comprador.

¿Cómo aprovechar el neuromarketing?

Como consultor en neuromarketing y mercadeo lo primero que recomiendo es tener un buen plan de marketing con unos objetivos muy claros en tiempo y dinero porque eso permitirá saber las áreas principales a las que debemos enfocar la investigación de sus clientes potenciales y actuales.

Aprovecho para preguntarle: ¿Cuándo fue la última vez que realizó una investigación de mercados en su empresa?

Es igualmente importante revisar qué se ha hecho y qué acciones se están emprendiendo desde su organización para conocer más la toma de decisión de sus clientes. Si comienza a ser para usted una prioridad sus clientes puede conocer más acerca de este tipo de investigación, a través de los artículos y libros que se publican frecuentemente.

Por ejemplo, Nielsen tiene una sección de recursos en la sección de Neurociencia del consumidor de su sitio web donde puede leer cosas como resúmenes de los últimos resultados de sus estudios de neurociencia. También hay varios autores, algunos de los cuales son científicos que trabajan en este campo, que han publicado trabajos. Amazon tiene una sección en su sección de marketing y ventas dedicada al comportamiento del consumidor. Quien escribe este artículo también pone a su disposición su obra que encuentran por todo internet.

Una vez que haya encontrado algunas fuentes de estudios y haya examinado sus resultados, querrá hacer algunas pruebas de esos conceptos por su cuenta.

Pero, ¿por dónde empezar?

Con base en mi experiencia he aquí tres sugerencias desde el neuromarketing:

• Abordar tantos sentidos como sea posible.
• Dirigir las respuestas emocionales.
• Concéntrese en aliviar el dolor más que enfatizar el placer.

Algunos ejemplos de la aplicación de estas sugerencias a las pequeñas y medianas empresas son:

• Los vestíbulos de los locales o de las oficinas que tienen una agradable fragancia, además de una decoración hermosa, afecta a múltiples sentidos.
• Pequeñas empresas minoristas que obsequian pequeños regalos a los niños y algunos bancos que ofrecen bagels y café los sábados por la mañana para orientar las respuestas emocionales.
• Un sitio web de seguros para propietarios de viviendas que utiliza imágenes de una después de una inundación o incendio para identificar los puntos de dolor de los visitantes e inspirar a la acción.

Como dijo el filósofo británico Jeremy Bentham, «la naturaleza ha colocado a la humanidad bajo el gobierno de dos maestros soberanos, el dolor y el placer».

Cuando los clientes miran los productos y servicios, buscan alejarse del dolor mucho más que el placer. Piense en este aspecto cuando hable con sus clientes acerca de sus productos o servicios.

Pruebas de neuromarketing en su sitio web

Dos necesidades universales de cada negocio son mejores ventas y captura de clientes potenciales: pocas empresas quieren menos ventas o clientes potenciales. Si tiene esas necesidades, probar los cambios en su sitio web es una de las formas más rápidas y rentables de descubrir qué funciona.
Pruebe ideas y combinaciones de frases como «Obtenga esta oferta» en lugar de «No se pierda esta oferta». No modifique demasiados elementos en el sitio web a la vez; de lo contrario, será difícil rastrear qué cambios funcionaron bien y cuáles fracasaron. Realice constantemente estas pruebas con líneas de asunto de correo electrónico y datos derivados de las aperturas y los clics. Utilice su creatividad que hoy está según Nielsen como el elemento número uno de una campaña de marketing para generar ventas.

Aquí hay algunos elementos en un sitio web que podría considerar cambiar para ver los resultados:

• Número de opciones en una página.
• La imagen del producto.
• Cambio de una imagen estática a video.
• Disminuir al máximo el número de opciones de productos.
• El tamaño del titular.
• Conjuntos de colores en el diseño del sitio web.

El neuromarketing no tiene que ser una opción arriesgada para las pequeñas empresas. Si utiliza una investigación que ya ha sido documentada, puede mitigar la mayoría de los costos. Y al utilizar técnicas como las pruebas A / B, puede limitar cualquier cambio de riesgo que se produzca, al tiempo que maximiza los beneficios.

El neuromarketing puede ser un tema desconocido cuando eres una pequeña o mediana empresa que trata de mantener las cosas en movimiento. Pero si está buscando nuevas formas de atraer clientes satisfechos y brindarles una experiencia de compra más agradable, vale mucho la pena intentarlo.
Fuente: Puromarketing.com

Cómo el respeto al medioambiente se ha asentado cada vez más en la estrategia de marketing de las empresas

POSTED ON junio 3rd  - POSTED IN Sin categoría

Los consumidores compran o no productos según su impacto en el medioambiente y la posición de la empresa que los vende

Cada vez son más los anuncios que tienen mensajes que trascienden más allá de la simple idea de vender el producto, cada vez son más las marcas que tienen en su imagen y en sus mensajes criterios vinculados a la defensa de algún principio o de alguna causa y cada vez más son las compañías que se comprometen de forma visible con algo. Todo esto ocurre, por supuesto, porque cada vez son más los consumidores que toman decisiones de consumo partiendo de estas cuestiones. Cada vez más, lo que compramos es lo que sentimos que encaja con lo que nos interesa y con lo que defendemos.

Los cambios demográficos (la llegada primero de los millennials y luego la de la Generación Z) y también el contexto en el que marcas y consumidores tienen que moverse han hecho que las causas y los principios se conviertan en un elemento relevante. Los consumidores quieren marcas más implicadas y consumen aquellas que se alinean con cómo ven el mundo y con cómo creen que deberían ser las cosas.

Algunos temas, como el respeto al medioambiente, se han convertido de hecho en ya casi en un mínimo común denominador para las compañías, como demuestran las campañas para reducir el plástico y cómo las empresas lo están convirtiendo en un elemento crucial en su comunicación, en su estrategia de posicionamiento o en su packaging.

Los estudios demuestran además este cambio. Los consumidores están preocupados por el impacto de la contaminación y con futuro del planeta, lo que impacta en cómo ven a las empresas y en cómo toma decisiones de consumo.
Un estudio británico, elaborado por Kin and Co, acaba de señalar que el 60% de los consumidores considera que la responsabilidad en luchar contra el cambio climático reposa en los CEOs de las empresas. Esto es, creen que las compañías deberían hacer más para luchar contra esa cuestión y también que esa lucha tiene que estar liderada e incentivada por el máximo responsable de la compañía.

Un 59% de los encuestados considera que sus marcas favoritas tendrían que trabajar en este terreno y declarar una emergencia en cuestiones de clima.

Cambiar de marca por otra más respetuosa

A eso se suman otros números que señalan cómo impacta este tema en su percepción de las cosas. El 13% de los millennials, por ejemplo, y a pesar de ser una generación que se hizo adulta con el miedo y la tensión a quedarse sin empleo, reconoce que consideraría dejar la empresa para la que trabaja si esta no hace lo suficiente en este tema.

Un 36% de los consumidores asegura, además, que ha cambiado ya las marcas que consume por otras que son más sostenibles. Un 49% de las consumidoras y un 37% de los consumidores están pensando en hacerlo, en cambiar una marca por otra con menos impacto en el medioambiente.

El poder de los adolescentes

Además, la cuestión medioambiental se ha convertido en uno de los temas que más preocupan a los consumidores más jóvenes (como demuestran las manifestaciones y las huelgas que han organizado), algo que podría tener un impacto mayor de forma indirecta. Esto ocurre porque los adolescentes se han convertido no solo en prescriptores de marcas para sus padres sino también en porteros que limitan a otras. Los adolescentes tienen un papel relevante en los boicots a marcas que hacen sus familias.

Otro estudio, también británico, apunta que los adolescentes están muy informados y que hablan de actualidad con sus familias. Un 67% de los adolescentes ve, lee o escucha las noticias cada día (un 38% varias veces al día) y un 55% de los padres no solo habla de actualidad con sus hijos sino que además se deja influir por lo que estos creen.

Esto supone no solo cambiar su visión sobre ciertos temas, sino también su percepción de las marcas. Un 62% de los padres reconoce que ha probado nuevas marcas por recomendación de sus hijos adolescentes y un 39% que ha hecho boicots a algunas influídos por ellos.
Fuente: Puromarketing.com

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