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Transformación Digital: 5 profesiones que desaparecerán o se reinventarán en 2019

POSTED ON enero 15th  - POSTED IN Sin categoría

El desarrollo y normalización del uso de robots, combinados con el uso del Internet de las cosas o el aprendizaje automático son los principales motivos de la desaparición de algunas profesiones y la creación de otras nuevas. De hecho, el 47% del empleo total se encuentra en alto riesgo de ser automatizado, como señala el informe realizado por la Universidad de Oxford, The future o employment.

Aunque para 2020 se estima que unos 7 millones de empleos habrán desaparecido debido a la transformación digital, según cifras de la investigación del Foro Económico Mundial, el cambio comenzará a notarse este año. Para Carlos Martínez, presidente de IMF Business School, “No cabe duda de que el mercado laboral está cambiando rápidamente. Profesiones que hace tan sólo unos años eran estables, hoy han desaparecido. La idea de una profesión asegurada para toda la vida es cada vez más improbable y, ante esta situación, la mejor defensa es la formación continua y la actualización constante.” Por este motivo, la escuela de negocios han analizado cuáles son las 5 profesiones que tenderán a desaparecer o reinventarse durante este 2019.

Community Manager

El uso de redes sociales es cada vez más común, por lo que es raro encontrar personas que no hagan uso de al menos una de ellas. Por ese motivo, en los próximos años la demanda de estos perfiles se basará ya no tanto en aquellos que cuenten con un conocimiento básico (nivel usuario) sino en expertos más especializados y con un nivel mayor de conocimiento del sector.

Traductores

Esta profesión se ve amenazada debido a la proliferación cada vez mayor de aplicaciones que actúan como traductores automáticos. En cualquier lugar, a cualquier hora y de forma gratuita en la mayoría de los casos. Cómo captar el humor y la traducción instantánea son los grandes retos de estas apps que muchos confían en que serán resueltos durante 2019.

Cajeros de banco o supermercados

Desde hace unos años es habitual encontrar cajeros de banco automático cuya función va más allá de la retirada en efectivo de dinero, nos permiten hacer gestiones como el pago de recibos o ingresos. Además, las tareas del personal de banco están cada vez más limitadas por el desarrollo de apps en las que se pueden llevar a cabo casi cualquier gestión de manera mucho más cómoda y sin necesidad de acudir a una sucursal bancaria. Lo mismo sucede con los cajeros de supermercado. Cada vez es más común encontrar sistemas de autoservicio de pago con el fin de librarnos de largas colas. Además, muchas entidades han comenzado a poner en marcha asistentes digitales disponibles 24/7 a través del chat en su app.

Personal de limpieza

En los últimos años, el desarrollo de robots cuya función es simplificar las tareas de limpieza ha ido en aumento. Por lo que se espera que sean ellos los que se encarguen de las labores de limpieza a partir de ahora. No es raro encontrar en cualquier hogar pequeños robots que se encargan de dejar el suelo reluciente. Hay que destacar que el mercado de robots de servicios personales y domésticos ha crecido un 20% en el último año, como asegura el informe realizado por la Universidad antes mencionado.

Call Center

La atención al cliente es uno de los aspectos que más cambiará. El personal de call center será remplazado por chatbots, los cuales han evolucionado de manera notoria mostrando un lenguaje casi humano. Además, en poco tiempo los robots encargados de solucionar nuestros problemas serán capaces de captar nuestro estado de ánimo y darnos un trato personalizado.
Pero como en todo, los cambios tienen dos caras. La transformación digital no solo acabará con muchos puestos de trabajo, sino que también los creará. Hay estudios que hablan de que en España en la próxima década se crearán más de 3 millones de empleos relacionados con el mundo digital, especialmente en los relacionaos con la robótica, drones, ciberseguridad, big data e inteligencia artificial.
Fuente: Puromarketing.com

Cómo los cambios generacionales también impactan en la atención al cliente

POSTED ON enero 7th  - POSTED IN Sin categoría

El teléfono es un claro ejemplo de cómo cambian las cosas: era el método favorito para conectar con las marcas, pero está en proceso de decadencia

Los cambios generacionales han ido impactando en los hábitos de consumo, en las decisiones que tienen que tomar las compañías o hasta en el tipo de producto que tienen que lanzar al mercado. Los consumidores del presente no quieren los mismos productos que interesaban o importaban a los consumidores del pasado y, al mismo tiempo, no se pueden usar los mismos reclamos que se usaban para vender a los padres para vender los mismos productos a sus hijos. Las cosas tienen que cambiar, que ajustarse a los nuevos tiempos y que tener en cuenta lo que importa – y lo que no – a los nuevos tipos de consumidores.

Pero lo cierto es que no solo tiene que cambiar el cómo se hacen las cosas y el modo en el que se posicionan sino que además también hay que comprender cómo están cambiando las vías que conectan a los consumidores y cómo están llegando a las audiencias de un modo diferente.

Posiblemente, uno de los ejemplos más claros para comprender cómo sucede esto está en ver lo que ha ocurrido con la televisión en los últimos años. La tele pasó de ser el medio de comunicación por excelencia y el de moda, el que había que tener en cuenta para conectar con las audiencias y para llegar a los potenciales consumidores, a convertirse en un medio en crisis por culpa del empuje de la red. Los consumidores ya no estaban echando mano de la tele para ver contenidos como hacían en el pasado, ya que los contenidos bajo demanda habían empezado a comerles terreno. Lo mismo que ocurre con la tele sucede con muchos otros elementos.

Así, las marcas y las empresas no solo tienen que tener en cuenta cómo cambian los consumidores en los tiempos modernos sino también cómo esos cambios afectan a la atención al cliente que deben ofrecer y a la experiencia de consumo. Las compañías tienen que adaptarse a los nuevos tiempos y tienen que tener en cuenta lo que esto supone. Y esos nuevos tiempos implican, muchas veces, que lo que antes parecía más cómodo o más recomendable haya dejado de serlo.

El teléfono, estrella en decadencia

El teléfono, la forma favorita de conectar con las marcas y las empresas y de recibir una buena atención al cliente, ha dejado de ser el modo preferido por los consumidores. Como apuntan en las conclusiones de un estudio de The Northridge Group, basado en una muestra estadounidense, el teléfono sigue siendo el servicio de atención al consumidor más empleado – en números generales – pero ha empezado también a ser el que presenta un mayor declive en la comparativa interanual. Más interesante todavía, el teléfono es la vía que los consumidores más jóvenes favorecen menos a la hora de conectar con las compañías.

Los números dejan ver claramente este cambio. En 2015, el 49% de los encuestados apuntaba que el teléfono era su canal favorito para conectar con atención al cliente. En 2018, el último año del que se tienen datos, el porcentaje era ya solo del 43%. Al mismo tiempo también caen los beneficios que se atribuyen al teléfono. Un 54% de los encuestados asegura que es el canal más rápido y un 48% el más fácil de usar. En 2015 eran el 65 y el 56% respectivamente.

Si se analizan los datos desde un punto de vista generacional se ve mucho más clara la fractura. Para los millennials, el canal preferido de atención al cliente es el digital, con un 44%, adelantando al teléfono (34%) y al email (20%). Frente a ellos, los miembros de la generación X se quedan con el teléfono (41%) por encima de lo digital (35%) como también hacen los baby boomers (55% teléfono y 22% digital, ellos prefieren a este último canal incluso el email, con un 23%).

Atención al cliente adaptada a los nuevos tiempos

Por ello, a las empresas no les queda más remedio que comprender con quién trabajan y a quién quieren llegar. Para que la atención al cliente funcione y para que los consumidores se sientan cómodos con ella, tienen que pensar en cómo han cambiado sus consumidores y lo que estos esperan de los nuevos tiempos. Tienen que buscar con qué canales se siente más cómodos y ofrecérselos.
Fuente: Puromarketing.com

Poniendo al consumidor en el centro de la marca, ¡pero de verdad!

POSTED ON enero 3rd  - POSTED IN Sin categoría

Ya no vale con tener claro que es algo que marcará el futuro, sino que es ya el momento de actuar

Una de las cuestiones que se han ido repitiendo en los últimos meses y que ha ido protagonizando análisis, recomendaciones e historias de éxito ha sido la de la importancia del consumidor. Una empresa que quisiese triunfar en este tiempo y hora tendría que trabajar en este terreno y debía posicionarse de un modo destacado en esta área. El consumidor no debía ser simplemente el objetivo final, sino que tenía que convertirse en el epicentro de las cosas.

En inglés se acuñó un término para ello. Era el de hacer que las empresas se convirtiesen en customer-centric, centradas en el consumidor. El potencial comprador era quien funcionaría como epicentro de las decisiones y de la estrategia de la compañía.

De hecho, muchas de las cuestiones que se convertían en elementos clave en la estrategia de la marca y en elementos al alza en lo que los responsables de marketing priorizaban (y en lo que metían dinero) estaban muy relacionados con esto. Si de pronto todo el mundo parecía estar mimando la experiencia de usuario y dedicando recursos y soluciones a la atención al cliente, era porque estaban muy influidos ya por esta nueva visión de cómo debían ser las compañías.

Que las empresas y las marcas deberían centrarse y orientarse alrededor del consumidor empezó a parecer por tanto claro, el elemento recurrente al que echaban mano y en el que se centraban a la hora de pensar por dónde deberían ir en el futuro próximo. Pero, a pesar de todos los análisis y estudios, lo de convertirse “de verdad” en una compañía orientada al consumidor y customer-centric no ha pasado de la teoría. Los responsables de las compañías saben la historia, pero no están implementando estas cuestiones en la práctica.

Tener lo tienen claro

Como recuerdan en un análisis en Marketing Week, las empresas y sus responsables de marca hablan mucho de ser customer-centric, pero hacen poco en realidad sobre el tema. Uno de los estudios del medio británico había desvelado de hecho que, aunque un 42,4% de los responsables de marketing estaba convencido de que su empresa debería estructurarse alrededor del consumidor (es decir, debería ponerlo en el epicentro de las cosas), solo un 5,8% de las compañías estaba haciéndolo realmente.

La verdad era que la mayoría de las marcas y de las compañías estaban centradas alrededor del producto o se estructuraban partiendo de alguna estrategia de marketing. Las marcas están obsesionadas con el consumidor y con lo que tienen que hacer a su respeto, pero no están haciendo nada tangible con ello.

Esto ocurre a pesar de que en el universo de la alta dirección de marketing de las compañías se está produciendo una migración. Los números de chief customer officers han ido en aumento y, de hecho, en algunas compañías se ha producido el cambio. Han pasado de tener un chief marketing officer a contar con un chief customer officer. En Reino Unido, entre 2014 a 2017 se pasó de 14 chief customer officers a 90 en las empresas. La tendencia es además de cuño nuevo: el 46% de estos fichajes se hicieron en los últimos doce meses del período analizado.

No vale con hablar de ello, hay que hacerlo

Pero se podría decir que el tiempo de la verdad ha llegado: ya no se puede simplemente hablar de ser customer-centric. Ahora hay que serlo realmente. Y tampoco vale ya esperar que las cosas acaben encajando. Las marcas tienen que tomar decisiones y marcar agendas de acciones para empezar a serlo. Hay que dar el cambio de la teoría a la práctica.

La clave está en que hacerlo y serlo han empezado a ser ya completamente necesarios. Todo es pico de interés por poner al consumidor en el epicentro de las cosas viene por una realidad clara y es la de que los consumidores son cada vez más exigentes, buscan más experiencias y tienen más que nunca dónde escoger. Las marcas han comprendido que ese es el estado de las cosas y ahora tienen que actuar acorde con ello.

No hacerlo puede ser un riesgo brutal para su supervivencia, especialmente para aquellas compañías que llevan ya un tiempo en el mercado y han integrado los ritmos, las preocupaciones y las estrategias del pasado.

Porque, aunque las empresas de siempre no estén haciendo estas cosas (aunque sí viéndolas), las de nuevo cuño sí han asumido que deben actuar de un modo customer-centric. Con ello pueden convertirse en las pirañas que se coman el mercado de las otras.
Fuente: Puromarketing.com

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