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Lo que la nueva tienda de Apple enseña sobre cómo está cambiando el retail

POSTED ON noviembre 15th  - POSTED IN Sin categoría

No es solo la experiencia de comprar o la experiencia de marca, sino que la tienda es en ella misma una experiencia
Que abra una tienda nueva de Apple en un lugar parece, al final, una noticia más de información local de la ubicación en la que el establecimiento abre que otra cosa. Sin embargo, las tiendas de Apple son en general uno de esos elementos en los que las demás empresas se fijan y son también uno de los que sirven para ver cómo cambian las tendencias en atención al cliente. Las tiendas de Apple se caracterizaron desde un primer momento por dar una especial importancia a la experiencia y por permitir, un poco como ocurre en Ikea, por ejemplo, que los consumidores puedan interactuar con sus productos.
Apple acaba de abrir una tienda en Chicago, situada en una zona emblemática y que se ha convertido en una especie de referente de cómo pueden ser las nuevas tiendas del futuro. La tienda quiere ser un punto de encuentro para la comunidad local, como explicaban en la nota de prensa de presentación, y de hecho está conectada con los puntos de interés de la zona, dando un nuevo acceso al río. La compañía ha diseñado a medida la tienda para su ubicación y han usado muchos paneles de cristal para que no resulte intrusiva para el paisaje local.

Y ahí está la clave de lo que hace a esta tienda diferente y lo que se puede leer como una lección para comprender hacia dónde va el retail. Como apuntan en el análisis que le acaban de dedicar en Mintel, “parte de lo que es cool en la tienda no es solo que el techo esté hecho para que parezca un portátil de Apple, sino que es más que una tienda”. La compañía la ha vendido como una invitación para la vida comunitaria y la zona se puede emplear incluso cuando la tienda está en realidad cerrada.
Apple vende por tanto el producto (que es lo que realmente le interesa) y la experiencia. Las tiendas de Apple siempre han pivotado sobre la experiencia de consumo, pero en este caso se ha ido un poco más allá. No es solo la experiencia de comprar o la experiencia de marca, sino que la tienda es en ella misma una experiencia. La tienda tiene sentido no solo porque vende el producto de Apple sino también porque es parte del paisaje urbano y de la experiencia de estar en esa zona.
Esto es interesante especialmente en esta época, en la que las tiendas físicas están en una situación de crisis y en las que internet se ha convertido en una poderosa amenaza para ellas. Las tiendas son la llave para ver y tocar productos con una importante carga física (como puede ser en este caso un smartphone o un ordenador) pero también pueden ser un elemento más. Si logran que sus consumidores las vean como algo más que una tienda, tienen el camino para mantenerse hecho.
Esta tienda es no solo un espacio de venta, sino también (o al menos eso es lo que Apple intenta vender) un espacio para la comunidad. De hecho, la compañía ha ofrecido las salas de conferencias a los negocios locales y ha creado una serie de conferencias y encuentros sobre proyectos con un impacto positivo en la comunidad.
La tienda como zona social

Las tiendas tienen que ser bonitas, atractivas y tecnológicas, pero también tienen que ser acogedoras, sorprendentes e integradas para sobrevivir en este nuevo futuro. De hecho, la lista de cambios y de medidas que ha implementado la tienda Apple recién abierta es muy similar a algunas de las recomendaciones que se les dan a los centros comerciales para sobrevivir. Los centros comerciales han empezado a dar muestras de crisis, especialmente en los mercados que los encumbraron y que son su vanguardia (como es el de EEUU), porque los cambios de consumo chocan con el modelo de negocio de estas firmas.

Para sobrevivir a los cambios, los centros comerciales tienen que reinventarse como un espacio para la comunidad y como un elemento experiencial. En otros mercados están incorporando algo que en los centros comerciales de España ya se ve de forma recurrente, como es el que incorporen una zona de restauración y cines, pero a eso se sumarán gimnasios y servicios a la comunidad. El centro comercial tiene que ser, como apuntan los expertos, un ‘community hub’, un punto de encuentro para la comunidad.
Fuente: PuroMarketing.com

6 Que Hacer y Que No Hacer en el Marketing Promocional

POSTED ON noviembre 9th  - POSTED IN Sin categoría

¿Sabía que agregar productos promocionales en la combinación de sus iniciativas de marketing puede aumentar la efectividad de su marca hasta en un 44%?

El uso de productos promocionales es una gran manera de romper el hielo con un cliente potencial, ya que es más probable que escuchen lo que tiene que decir. Si puede captar su atención y conservarla, es probable que tenga el poder de seguir adelante con una venta.

Un estudio realizado por L.J. Market Research encontró que el 52% de los participantes que recibieron un artículo promocional en última instancia hicieron negocios con esa compañía. El poder de las estadísticas es real. Sin embargo, para obtener los resultados positivos que busca, tendrá que ejecutar el proceso de elección y distribución de productos promocionales de forma adecuada.

Aquí hay seis cosas que debe y no debe hacer para ayudarlo a ejecutar una campaña de productos promocionales sin fallas:

Los Que Hacer

1. Hacer: mantener a la audiencia objetivo en mente

Ya sabes quiénes son tus clientes actuales y, con suerte, sabes a quién intentas dirigirte para convertirte en nuevos clientes. Ya sea una campaña, iniciativa o evento en particular, es imprescindible conocer su público objetivo antes de elegir sus productos promocionales.

Si proporcionas a tus destinatarios artículos en los que realmente estarán interesados, ¡todos ganan! Su dinero es de gran utilidad, está obteniendo reconocimiento de marca y es probable que vea algún ROI. Sus destinatarios ganan porque reciben un producto excelente y gratuito en el que participan.

Usemos VOSS, una empresa artesanal de agua embotellada de Noruega, como ejemplo. El consumidor objetivo de VOSS es joven, activo y sofisticado. Teniendo esto en cuenta, Arrow Promotional Group diseñó y fabricó flotadores de piscina hechos a medida para VOSS el verano pasado, que se utilizaron en varias campañas de regalo.

La decisión de ir con las carrozas fue muy bien recibida. Los destinatarios los amaron y los que toman las decisiones ven los resultados positivos. Solo en las redes sociales, los “Me gusta” fueron miles y la demanda de estas carrozas fue alta, lo que demuestra que VOSS pensó cuidadosa y correctamente sobre su mercado objetivo.

2. Hacer: considerar la logística de distribución

Determine exactamente quién debería recibir su botín y cómo.

Cada campaña o evento puede tener una lista de destinatarios diferente, y como aprendimos en el primer “Hacer”, debe saber quién es su audiencia. Pero, más que eso, ¿cómo se distribuirán estos productos y cómo llegarán a su mercado objetivo?

Una vez que descubra la mejor forma de llegar a sus destinatarios, asegúrese de que sus productos promocionales se ajusten al plan.

Por ejemplo, una prenda de vestir voluminosa y de marca, como una sudadera con capucha, puede no ser una gran idea para regalar una feria comercial. Es probable que las personas no quieran llevarlo todo el día y que no tengan espacio en su equipaje para llevarlo a casa. Sin embargo, dar este producto a los empleados como un regalo de apreciación tiene mucho más sentido.

Otro aspecto de la distribución que debe tener en cuenta es cómo se recibirán los productos. Un ejemplo real a gran escala de esto es de Fresenius, una compañía de dispositivos médicos. Necesitaban productos promocionales para sus Eventos del Día Familiar de Fresenius, dedicados a agradecer a sus empleados por su compromiso, que se realizaron en múltiples ubicaciones. Los miembros del equipo y sus familias participaron en actividades, juegos y diversión y, por lo tanto, necesitaron suministros, accesorios y decoraciones creados con la marca Fresenius en mente.

Cuando se trata de proyectos a gran escala como este, las opciones de distribución son clave. En este caso, Fresenius tenía alrededor de 2.500 ubicaciones, cada una de las cuales necesitaba más de 15 productos para el gran volumen de asistentes previstos. Arrow Promotional Group pudo agrupar la gama de productos y enviarlos por separado a cada ubicación para hacer la distribución sin esfuerzo para los destinatarios. Al elaborar la logística en las primeras etapas, la implementación fue fácil, los eventos fueron un éxito y los empleados y el empleador estuvieron felices.

3. Hacer: Agregar un llamado a la acción

Por lo general, no estás regalando un producto simplemente porque sí. ¿Cuál es tu objetivo? ¿Para que el destinatario para visite su sitio web? ¿O es para que se involucre en sus redes sociales? Vaya un paso más allá de simplemente regalar algo e incorpore un llamado a la acción con el producto. Obtenga algo a cambio.

Por ejemplo, Arrow Promotional realizó una campaña de autopromoción en torno a los Juegos Olímpicos de 2016 con un componente interactivo de redes sociales. A los destinatarios se les envió un paquete temático personalizado de productos promocionales y se les animó a incorporarlos en una foto con el hashtag #ArrowChampions. Esto amplió su audiencia en las redes sociales, creó compromiso social y generó un gran contenido generado por los usuarios. Una campaña de seguimiento de redes sociales es una forma genial de integrar su botín con otro aspecto de su comercialización.

Qué no hacer

1. No: espere hasta el último minuto para ordenar

Las grandes cosas toman tiempo. Si desea el mejor resultado (en su presupuesto), asegúrese de planificar su pedido. Muchas decisiones entran incluso en un producto simple como un bolígrafo. Deja tiempo para esas decisiones. Puede que no te des cuenta, pero hay muchas opciones disponibles:

¿Tinta azul o negra?
¿Rollerball o bolígrafo?
¿De goma o metal?
Logotipo de un solo color o logotipo a todo color?
Haga clic o girar?
…Y la lista continúa.

No todos los productos tienen tantas opciones. Pero cuanto más sepa sobre lo que quiere, mejor. Si no sabe, pídale a su representante de ventas o pedidos que le presente algunas buenas opciones. Siempre ayuda si proporciona con un presupuesto aproximado, con la cantidad estimada de unidades y con un marco de tiempo para que esas opciones se ajusten a sus necesidades.

Tenga en cuenta que estas órdenes toman tiempo, ya que estos productos están personalizados para que su marca se destaque. Al planear con anticipación, tomará las mejores decisiones sobre los productos, permitirá que el proceso creativo prospere realmente y tendrá tiempo para recibir muestras (según sea necesario) sin tener que pagar los costos de entrega urgentes.

 

2. No: use elementos genéricos
Si usa elementos que la gente ya ha recibido mucho, como una bola de estrés o un llavero barato, su producto (y dinero) podría terminar en la basura. Si esto es lo que sucede con su obsequio, no espere un impacto efectivo. Puede garantizar que su resultado se mantenga y recuerde hacerloéndolo útil, creativo, de alta calidad e innovador.

Hay formas de hacer que incluso los productos simples se vean sofisticados. Utilice la orientación de su representante de ventas o pedidos para ayudarlo a que sus artículos sean exclusivamente suyos.
3. No hacer: Hacer que sea difícil de implementar

Asegúrese de que su campaña de marketing y la entrega de sus artículos promocionales no sean demasiado complejos. Por ejemplo, si está intercambiando un producto promocional por una dirección de correo electrónico en una feria comercial, simplifique el proceso con una tarjeta de visita o un formulario rápido en un iPad.Cuanto más difícil sea el proceso, más difícil será cumplir su objetivo.

El marketing de productos promocionales es una excelente forma de mejorar el marketing que su empresa ya está haciendo. Libera su marca, inicia una conversación con clientes potenciales y dura más que otras formas de publicidad. Las estadísticas demuestran su eficacia, y al utilizar estos consejos para optimizar su campaña, es más probable que aumente su ROI.
Fuente: www.ama.org

Socialización del consumo: cómo los niños aprenden a ser consumidores

POSTED ON noviembre 6th  - POSTED IN Sin categoría

Los niños están expuestos a las marcas, a los productos, a los anuncios y a las decisiones de compra y, de hecho, no en pocas ocasiones ellos mismos son una parte decisiva e importante de todo el proceso que está ligado al consumo. Los estudios han ido señalando cómo, en los últimos años, los deseos de los niños y sus intereses son cada vez más tenidos en cuenta a la hora de tomar decisiones de compra y a la hora de decantarse por un producto o por otro.

Pero los niños no solo tienen un impacto en lo que sus padres compran o no o en los hábitos de consumo en los hogares, ya sea de forma directa, como cuando piden algo en una tienda, o indirecta, cuando se toman decisiones de consumo pensando en ellos, sino que ellos mismos son consumidores con entidad propia. Sin embargo, el consumo no es exactamente algo innato. A la hora de aprender a comprar y a la hora de interiorizar ciertos parámetros en relación con las marcas y las empresas y con los canales de consumo, los niños tienen que adquirir ciertos conocimientos.

Y ¿cómo se aprende a consumir? El proceso es el que en inglés se conoce como consumer-socialization, socialización del consumo. Este es el proceso que permite a los niños ir adquiriendo los conocimientos, las actitudes y las habilidades para consumir en el futuro (y en el presente). La socialización del consumo está marcada por el entorno en el que se mueven los niños y, especialmente, por el papel de sus padres. Igual que enseñan tantas otras cosas, los padres dan a sus hijos lecciones sobre cómo consumir.
Algunos estudios han señalado que el papel de los padres es determinante, ya que son el principal elemento socializador en términos de consumo hasta que el niño cruza la frontera de la adolescencia. Esto quiere decir que la mayoría de lo que aprendemos sobre el consumo durante nuestra infancia lo hacemos de nuestros padres y, sobre todo en un primer momento, de nuestra madre, que según los estudios es quien en las primeras etapas de la infancia tiene una mayor influencia sobre el niño-consumidor. Los niños aprenden viendo a sus padres consumir y recibiendo de estos un refuerzo negativo o positivo a sus respuestas en consumo.

La cuestión es ahora un poco más complicada de lo que lo era en el pasado, como apuntan en Warc recogiendo las conclusiones de un estudio que se acaba de publicar en el Journal of Advertising Research (JAR), porque los niños tienen ahora acceso a una variedad más amplia que nunca de información. La oferta mediática que los niños pueden ver, leer o recibir es más amplia de lo que lo era una década atrás y posiblemente se podría decir que es la más amplia que jamás tuvieron. Esto hace que las cosas sean un poco más complejas de lo que lo eran en el pasado.
Lo que se aprende de los padres

El efecto de los padres sobre los niños no está solo ligado a comportamientos básicos de consumo, sino que tiene un alcance que va mucho más allá. Los estudios han señalado que los niños aprenden cuestiones como la sensibilidad a precios o la necesidad de consumir una u otra cosa de sus padres, pero también estos tienen un impacto en elementos mucho más subjetivos. La fidelidad a las marcas es un concepto que se remonta a la infancia y de nuestros padres aprendemos si debemos o no ser leales a ellas. La familia es de hecho mucho más importante que la presión de grupo, algo que no empieza a tener un efecto notable hasta el comienzo de la adolescencia, según los expertos.
Algunos estudios han añadido de hecho elementos de contexto a la ecuación y han descubierto que la formación de las familias tiene también un impacto. Los niños de familias con mayor nivel educativo suelen ser capaces de ver antes la intención de persuasión en los anuncios. Esto es, suelen ser capaces de identificar antes la esencia de la publicidad. Esto también sigue en la adolescencia. Algunos estudios han señalado que los adolescentes de clases sociales económicamente más acomodadas se adaptan mejor a los roles de consumo.
Tipos de padres, tipos de consumidores

Volviendo a los datos del estudio que se acaba de publicar en el JAR, los expertos han llegado a la conclusión de que se pueden establecer paralelismos entre el tipo de padres y el tipo de proceso de socialización del consumo. Según el nivel de control del hogar, se socializa de un modo o de otro.

Así, los padres más autoritarios suelen estar más implicados en el proceso, haciendo que el entorno en el que se mueven sus hijos esté mucho más controlado y sea más restrictivo. Los padres que emplean modelos de autoridad consensuada también controlan más que otros modelos, aunque menos que los autoritarios, la información que llega a sus hijos. Los modelos pluralístico-indulgente y los ‘laissez faire’ de paternidad son los que controlan menos el consumo y por tanto tienen un menor efecto en el crecimiento de sus hijos como consumidores.
Fuente: PuroMarketing.com

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