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Estrategia de comunicación, una necesidad!

POSTED ON enero 26th  - POSTED IN Sin categoría

Por qué todas las empresas necesitan una estrategia de comunicación Uno de los fallos recurrentes que comenten las pequeñas empresas es el de pensar que la comunicación no es cosa suya, que es un elemento con el que ellas no tienen tanto que trabajar porque no es tan relevante para ellas. Al fin y al cabo, su tamaño es reducido, su ámbito es limitado y tampoco es que tengan tantas cosas que contar, se dicen. Sin embargo, esta premisa no es la más acertada. Todas las marcas, sea cual sea su tamaño, necesitan una estrategia de comunicación y necesitan hacer comunicación corporativa. ¿Por qué es tan importante hacer este trabajo y por qué no se puede dejar la cuestión casi en manos del azar? Muchos son los elementos que son decisivos para comprender por qué todas las marcas necesitan una estrategia de comunicación y unos cuantos son los que demuestran que las compañías precisan afianzarse en ese terreno, por muy poco relevante que de entrada les parezca. Aparecer en los medios es crucial, para todo el mundo Uno de los principales objetivos de la estrategia de comunicación de las marcas es, al final, aparecer en los medios de comunicación. Eso es lo que todo el mundo quiere y eso es lo que todo el mundo busca, ya que aparecer en los medios se sigue viendo (y sigue siendo, al final) una de las maneras más eficaces de llegar a los consumidores. Los consumidores saben de los productos, de la marca y de sus servicios a través de lo que aparece en los medios de comunicación, lo que hace que para las compañías sea crucial entrar en la agenda informativa. Y esto es importante para las grandes marcas y para las pequeñas. De hecho, se podría decir que para las pequeñas lo es incluso más, ya que no hay más que ver lo que ocurre con las pequeñas tiendas. ¿Cómo saben muchas veces los consumidores que estos establecimientos existen? El periódico local de turno o los medios de proximidad son los que han hablado de ellos y los que, por ello, han conseguido ponerlos ante su potencial audiencia. Tienes que saber qué contar y qué no Aunque pueda parecer que hacer comunicación es, al final, simple y llanamente hablar de uno mismo, lo cierto es que todo ese proceso es mucho más complicado y mucho más complejo. Las marcas deben moverse en el filo de la navaja entre lo que pueden decir y lo que no. Saber escoger la información que se puede contar resulta crucial, ya que fallar en ese escenario puede hacer que se consigan unos resultados no solo peores de lo necesario sino también muchas veces nefastos. Por otra parte, no es solo una cuestión de contar cosas, sino también de contarlas bien y de transmitir de forma adecuada y correcta esa información. Empezar a crear tu propia historia Y a partir de ahí se salta al siguiente punto: las marcas tienen que ser capaces de empezar a crear su propia historia. La estrategia de comunicación es, al final, una manera de hacer storytelling, de empezar a afianzar su propia narrativa. Esta cuestión es además cada vez más y más crucial, ya que la narrativa se ha convertido en un elemento fundamental a la hora de lograr afianzar la imagen de la marca y a la hora de conectar con el consumidor. La comunicación no es solo notas de prensa Y es que uno de los errores que se suele cometer cuando se da por sentado que no se necesita una estrategia de comunicación o que con un par de ‘apaños’ ya se tiene montada la comunicación corporativa es dar por hecho que hacer comunicación consiste, sencillamente, en enviar un par de notas de prensa de vez en cuando y en compartir un par de datos con los medios servirá para tener ya una estrategia de comunicación. Lo cierto es que la comunicación va mucho más allá e implica muchos más elementos. Una estrategia de comunicación tiene que funcionar como guía, tiene que dar unas pautas y tiene que servir para aglutinar muchos más elementos. Tener una sólida estrategia de comunicación, por ejemplo, es determinante para lograr llegar a los consumidores en diferentes canales, incluso en aquellos que parecen operar de forma independiente: la comunicación es la que da el punto de partida, la base, de lo que se puede o debe decir en redes sociales, por poner un ejemplo. Si no tomas el control de la conversación, otro lo tomará por ti Tener una estrategia de comunicación y posicionarse en ese entorno es además relevante por un hecho fundamental. Se haga lo que se haga y se quiera lo que se quiera es inevitable que los consumidores hablen de la marca y de los productos (sea la compañía del tamaño que sea). Si la marca no está presente en esas conversaciones, si no tiene las herramientas necesarias para responder, acabará viendo cómo la conversación se escapa de su control. Si la marca no toma el control de la conversación, otro lo hará por ella.

Brand journalism: por qué las marcas quieren ser quienes den las noticias

POSTED ON enero 23rd  - POSTED IN Sin categoría

Los periodistas de marca escriben en los sites de las propias compañías en las que trabajan, pero también para los medios con los que colaboran las marcas

El marketing de contenidos está viviendo un momento dorado. Las marcas están apostando por esta herramienta para llegar a los consumidores, porque los contenidos están logrando muchos mejores resultados que otras herramientas de marketing. Los contenidos ofrecen al consumidor valor añadido, que es lo que ellos quieren recibir ahora mismo de las marcas, y además logran posicionarse mucho mejor y lograr muchísimo mejor engagement. Pero, a medida que todas las marcas parecen estar entrando en el terreno del marketing de contenidos, su poder de convocatoria y de atracción empieza a quedar un tanto más diluido. Quizás ahora las marcas tengan que cruzar una nueva frontera.

Y esa nueva frontera podría ser el brand journalism. El brand journalism es una tendencia dentro del mundo de los contenidos que marca bastante en línea con otros de los movimientos de las firmas, que están cada vez creando contenidos de mayor calidad y de mayor calado. En ese mismo terreno en el que las marcas crean hasta documentales, los periodistas pasan ahora a contar historias de las marcas.

¿Qué es lo que tiene que hacer el brand journalist?

Sus atribuciones no son muy diferentes de las que tienen los periodistas de los medios. Tienen que ser capaces de informar y tienen que ser capaces de contar buenas historias. Eso es, al final, lo que hace un periodista en su día a día trabaje donde trabaje. Lo que se suma ahora mismo es que, con esas historias, tienen que ayudar a las marcas a conectar con sus potenciales consumidores. Los periodistas de marca escriben en los sites de las propias compañías en las que trabajan, pero también para los medios con los que colaboran las marcas (lo que puede tener mucho impacto: en alguna ocasión, entre los artículos más leídos de medios como Forbes se llegan a colar contenidos de esta naturaleza).

El término y la profesión no son exactamente nuevos (lo inventó McDonald’s en 2004), pero ahora mismo está viviendo un momento dorado y de crecimiento porque cada vez son más marcas las que los emplean y las que usan este tipo de profesionales en sus estrategias de marketing.

Algunos estudios dejan claro cómo se moverá el mercado en esa dirección. Un estudio de no hace muchos meses apuntaba que el 42% de los responsables de marketing esperaba contratar a periodistas durante el año siguiente y otro 48% iba a encargar este tipo de contenidos. Otros apuntan que ser periodista de marca será una de las salidas ‘tradicionales’ para los periodistas cuando acaben sus estudios de aquí a cinco años.

Movimiento de contratación

Los gigantes de la red han contratado también a periodistas en los últimos tiempos. Tanto Facebook, como Snapchat, Twitter o LinkedIn han incluido a periodistas en sus plantillas en los últimos meses y han creado sus propias redacciones. A ellos se van sumando las empresas que son una suerte de guía de lo que hacer en marketing. Starbucks ha sido, de hecho, la última en incluir brand journalists en su plantilla y en apostar decididamente por la cuestión.

 

La firma ha creado una serie de breves documentales sobre diferentes personas en EEUU que hacen cosas inspiradoras, contenido que daba para piezas de periodismo escrito y de podcasts paralelos. La serie estaba destinada al mercado estadounidense y la cadena se aprovechó de sus propios recursos en tienda para apoyar su difusión (por ejemplo, usando la conexión al WiFi de sus clientes o metiéndolo en el packaging de sus productos) además de sus canales online.

Sus responsables aseguran ahora que han encontrado ‘el modelo’ y que han descubierto cómo conectar con el público usando este formato.

No tiene que ser periodismo superficial

Casi todos los ejemplos que se suelen poner de estos principios de periodismo de marca suelen ser historias buenrrollistas, ya que las marcas suelen usarlas para posicionarse de un modo positivo (las de Starbucks son, por ejemplo, 10 historias de superación de personas que hacen cosas por los demás). Lo cierto sin embargo es que el brand journalism permite hacer muchas más cosas y tocar muchos más temas. Las marcas tienen que ser como los propios medios de comunicación y, sobre todo, tienen que comprender qué es lo que sus consumidores quieren recibir, lo que les interesa. Que detrás esté una marca, no implica necesariamente que se tenga que hacer un contenido banal o superficial.

De hecho, uno de los ejemplos más interesantes de lo que se ha hecho en brand journalism en los últimos tiempos es una investigación que publicó The Guardian sobre un crimen. La historia era periodismo de investigación, con la profundidad y la calidad que se da por sentada de lo publicado en The Guardian, pero era también, como apunta NiemanLab, periodismo de marca. La serie era brand journalism con Amazon detrás.

¿Por qué se metía Amazon en semejante camisa de once varas?

Lo cierto es que para la firma compensaba: la serie de reportajes estaba ligada a la campaña de posicionamiento de Bosch, una serie policiaca, y en ese contexto el contenido tenía mucho sentido. Al movimiento ya se le bautizó en su momento como investigative brand journalism, periodismo de marca de

El big data se ha convertido en una cuestión de moda

POSTED ON enero 17th  - POSTED IN Sin categoría

Las empresas ya valoran más a los “data analyst” que a los expertos en redes sociales

El big data se ha convertido en una cuestión de moda y los profesionales especialistas en una de esas cuestiones muy buscadas y deseadas por las compañías.

Expertos en Marketing Digital: el perfil que más buscan las empresas
Máster Oficial en Marketing Digital. Viernes y sábados en Madrid. Prácticas remuneradas. Marzo 2017
Los datos son el petróleo del siglo XXI. La afirmación es una de esas cuestiones un tanto ubicuas que se han convertido en una suerte de frase hecha de los últimos tiempos, una de esas cuestiones que se dan un poco por hecho en el mundo de los negocios. La información es un elemento muy importante, un valor destacado y crucial a la hora de establecer qué triunfa y qué no, ya que permite descubrir cómo son realmente los consumidores, posibilita crear estrategias mucho más acertadas o ayuda a detectar errores antes de que estos tengan un impacto final y brutal sobre las líneas de negocio.

En el terreno del marketing, los datos se han convertido también en un elemento deseado, en una de esas cuestiones muy queridas y amadas por los directivos, uno de esos elementos favoritos. La explicación de esta situación es bastante clara. En un mercado en el que los consumidores quieren que las marcas los traten de un modo mucho más personal de lo que los trataban en el pasado y en el que no quieren sentir que son simplemente uno más de una amplia masa, la información se convierte en la llave para darles lo que esperan y lo que buscan. Los datos se convierten en la herramienta fundamental para posicionarse y para conectar con esos consumidores cada vez más esquivos.

Por ello, el big data se ha convertido en una cuestión de moda y los profesionales especialistas en una de esas cuestiones muy buscadas y deseadas por las compañías. Pero ¿está este interés creciente de las marcas por el big data y por el poder de la información logrando incluso eclipsar a otros elementos? ¿Están los responsables de las marcas dando cada vez más prioridad a los datos frente a otros terrenos?

Lo cierto es que algunos datos ya señalan que los datos no solo están creciendo mucho, sino que además están logrando posicionarse muy por delante de algunas de las cuestiones que han estado de moda en los últimos tiempos y que se han convertido en uno de esos elementos que las marcas buscan sea como sea y que emplean igualmente para conectar con los consumidores. La moda de los datos está teniendo un impacto directo en otras modas de peso.

De hecho, y aunque pueda parecer sorprendente, los marketeros están empezando a valorar ya más el talento en cuestiones de datos que en cuestiones sociales. Como apunta un estudio elaborado por BlueVenn sobre una muestra británica y estadounidense, los marketeros aprecian ya más el tener conocimientos y talento en la gestión de los datos que en las redes sociales.

Los números lo dejan bastante claro. Cuando se les pregunta a estos responsables cuál cree que será la más importante capacidad que tendrán que desarrollar en los próximos años o captar, el 72% asegura que será el análisis de datos, que se convierte así en lo más buscado para los próximos dos años. Esta cifra supera de forma bastante amplia a los siguientes contendientes de la lista. El 65% cree que tendrán que buscar capacidades en redes sociales, un 31% en desarrollo web y un 23% en diseño gráfico.

Perdidos en el mundo de los datos

Los datos de este estudio pueden leerse de muchas maneras. Por un lado, demuestran el poder creciente y el interés igualmente cada vez mayor en el mundo de los datos y en el uso de la información. Por otro lado, apunta el cómo los responsables de marca no solo han comprendido la importancia de esto, sino también la necesidad de contar con habilidades en ese terreno. Y, finalmente, puede servir para descubrir que, a pesar de la importancia de los datos y de lo mucho que se ha hablado de la cuestión, aún queda muchísimo por hacer en este terreno y sobre todo en la formación y capacitación de los marketeros al mismo.

“Muchos marketeros simplemente no tienen el tiempo, los conocimientos o las herramientas necesarias para asumir esta tarea de un modo práctico y efectivo”, apunta Anthony Botibol, uno de los responsables del estudio sobre cómo están abordando los marketeros esta necesidad de información. Por otro lado, además de no tener esas capacidades siguen siendo un tanto limitados dentro de su terreno en el mundo de los datos. Según los datos del estudio, solo un 16% de los marketeros cree de verdad que tendrá que aprender cosas sobre cómo manejar datos.

En general, y a pesar de que son conscientes de la importancia de los mismos, pasan la pelota a otros. Un 27% sigue dejando el análisis de datos en el departamento de TI. Los marketeros, según el estudio, no quieren convertirse en analistas de datos, sino que buscan que alguien les haga el trabajo y se lo de todo masticado y tener herramientas que permitan acceder directamente a las conclusiones.

Aprender de las marcas más vendidas

POSTED ON enero 3rd  - POSTED IN Sin categoría

Lo que se puede aprender de las 10 marcas de consumo más vendidas del mundo

Ciertas marcas han conseguido a lo largo de los últimos tiempos crear imágenes de marca de carácter global y han logrado conectar con los consumidores de una manera mucho más amplia, más ambiciosa.
El mercado mundial está cada vez más globalizado. Las marcas que triunfan en un país pueden ser las mismas que triunfan en el país de al lado y las relaciones entre productos y consumidores son cada vez menos locales y menos específicas. Cada vez, las marcas están viendo como su conquista de los consumidores tiene que ser más y más ambiciosa y tiene que llegar a más y más escenarios en más mercados. Las marcas tienen que ser capaces de crear una presencia que resulte atractiva de un modo global, sin por ello olvidar a los consumidores locales.

Esto es lo que se puede aprender, como gran conclusión general, viendo la lista de las 10 marcas más vendidas en todo el mundo en productos de gran consumo. Kantar Worldpanel acaba de publicar su Brand Footprint, la lista de marcas más vendidas en todo el mundo, en el que parte de cuántos hogares en todo el mundo están comprando una marca concreta para establecer qué es lo que interesa a los consumidores a lo largo del mundo. Sus conclusiones permiten comprender mejor cómo los gustos tienen cada vez más una suerte de elemento general y generalista, aunque también hay cuestiones locales en lo que supone el consumo.

De los resultados del estudio y de analizar cuáles son las marcas que se han colado en el top ten de las marcas más vendidas (la lista de las diez marcas más vendidas la acaba de publicar BusinessInsider) se pueden sacar ciertas conclusiones.

Los grandes nombres se mantienen

Ciertas marcas han conseguido a lo largo de los últimos tiempos crear imágenes de marca de carácter global y han logrado conectar con los consumidores de una manera mucho más amplia, más ambiciosa. Por así decirlo, existen marcas que han logrado que se conozca su nombre en todo el mundo y que no quede rincón del planeta en el que no estén presentes, como es el caso de Coca-Cola. Esta conquista masiva del mundo les ha asegurado su presencia como las marcas más reconocidas y más compradas y no hay más que ver la lista de las 10 marcas más populares del mundo, las que más consumidores compran, para verlo.

¿Cuáles son las 10 marcas con más tirón en el mercado global de productos de consumo?

La lista la encabeza Coca-Cola, pero tras ella se posicionan otras marcas con popularidad global. Colgate, Lifebuoy, Maggi, Lays, Pepsi, Nescafé, Indomie, Knorr y Dove son las marcas que completan el listado.

El poder de los mercados emergentes

Las grandes marcas, o las marcas que aspiran a serlo, tienen que tener cada vez más control de los mercados emergentes y, sobre todo, de su presencia en los mismos y del papel que juegan en ellos. Los consumidores de estos mercados tienen cada vez más poder a la hora de decidir quién triunfa en el mercado del consumo global.

Así, el peso de estos mercados es brutal en lo que a crecimiento de marcas de consumo toca. Del crecimiento total del mercado en el último año analizado, el 82% ha correspondido a mercados emergentes. Pero no solo este dato es relevante: ver el top ten también demuestra que los mercados emergentes tienen mucho que decir. En él se han colado marcas con alcance limitado a esos mercados. El número 8 es Indomie, una marca asiática de fideos instantáneos que es líder del mercado en Indonesia y que se ha lanzado a la conquista de Asia. El 3 es Lifebuoy, una marca de Unilever que ha logrado posicionarse gracias a acciones en mercados como los EAU o Indonesia o en China.

Ser una marca innovadora también tiene mucho valor

La marca que cierra el top ten es Dove, la marca de belleza de Unilever que se ha convertido en viral y en muy reconocida en todo el mundo gracias a sus campañas de publicidad que se basan, o al menos ese es su lema, en “la belleza real”. Su peso en el mercado es cada vez mayor y su presencia en este tipo de listados empieza a ser recurrente. En un año, sumó, según los datos del estudio, 31 millones de hogares más y en Latinoamérica es una de las cinco marcas con mayor crecimiento.

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